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Modelo didáctico para la enseñanza de la historia
Modelo didáctico para la enseñanza de la historia en el bachillerato de la UNAM
Didactic model for the teaching of history in the baccalaureate of the UNAM


Alvaro Marín Marín mail to: alvaromarin2@yahoo.com.mx
Ponencia presentada en el Congreso Internacional de Educación, Ciudad Obregón Sonora, México los días 4,5 y 6 de octubre de 2006

Resumen: Expone un método para enseñar historia en el bachillerato de la UNAM usando los recursos audiovisuales más comunes y el libro de texto. En vista de las numerosas quejas de los profesores de esta asignatura en el sentido de que los alumnos consideran a la historia una materia “difícil”, decidimos organizar un curso experimental en una escuela privada para chicos de clase media, incorporada a la UNAM; utilizamos las propuestas y metodología de Jan Nespor, y como resultado obtuvimos mejores promedios y mayor aprovechamiento de los estudiantes, en comparación con sus propios antecedentes de secundaria. En conclusión, se debe tener en cuenta la mentalidad de los chicos actuales, su forma de aprender y sus intereses para mejorar su desempeño escolar.

Abstract: It exposes a method to teach history in the baccalaureate of the UNAM using the more common audio-visual resources and the text book. In view of the numerous complaints of the professors of this class in the sense that the students consider to history "a difficult" matter, we decided to organize an experimental course in a private school for boys of middle-class, incorporated to the UNAM; we used the proposals and methodology of Jan Nespor, and as result we obtained better averages and greater advantage of the students, in comparison with its own antecedents of secondary. In conclusion, one is due to consider the mentality of the present boys, its form to learn and its interests to improve its scholastic performance.




Antecedentes

Es un lugar común en el bachillerato escuchar a los chicos que la historia es “difícil”, les parece aburrida o “no le entienden”; esto lo saben los profesores pero no existe hasta la fecha un método promovido por la UNAM o cualquier otra institución educativa para disolver el problema.
En el año 2004 se preguntó a niños de la ciudad de México sobre las materias escolares y sus grados de dificultad: respecto de la materia que más les gustaba, la historia quedó en un sexto lugar y un 2.4 de aceptación; la que menos les gustaba, era la historia en tercer lugar con un 13.5 de opiniones en ese sentido; y cuando se les preguntó cuál era la materia que les parecía más difícil, la historia quedó en segundo lugar con 18.5 de opiniones. Parece que estas opiniones desfavorables de los niños de primaria persisten en secundaria y bachillerato, porque los profesores se quejan de desinterés, bajas calificaciones y poco aprovechamiento .

Contexto teórico y metodológico

¿Cuándo debe empezar a formarse una persona? ¿En el jardín de niños? ¿Durante la primaria? ¿En la secundaria y prepa ya serán capaces de entendernos? ¿Debemos esperar a que lleguen a la licenciatura? ¿Con qué metodología tendremos que trabajar los docentes de todos los niveles y grados? ¿El constructivismo sólo sirve en la educación básica y media?
A pesar de que el constructivismo no es nuevo, muchos docentes siguen trabajando mediante las simples clases verbales. He escuchado decir a muchos colegas profesores: “yo cumplo con enseñar, si los muchachos no aprenden, es su problema”.
Como sabemos, el constructivismo considera el desarrollo intelectual del individuo y su relación con los aprendizajes escolares. Esto significa a mi juicio que si se presentan a los estudiantes lecciones muy simples pueden desdeñarlas, mientras que si son demasiado arduas por no corresponder a su edad y condición, es probable que no las entiendan; por tanto, el primer deber del docente es “ponerse a la altura de sus alumnos”, saber con quienes trata y hasta donde son capaces de llegar.
Por tanto es importante “la identificación y atención a la diversidad de intereses, necesidades y motivaciones de los alumnos en relación con el proceso de enseñanza aprendizaje.”
Para que un joven aprenda, debe estar interesado (otros dirían motivado) y tener participación activa en su propio aprendizaje. El docente entonces se transforma en un facilitador de los aprendizajes de sus alumnos.
El constructivismo nos indica que cuando alguien aprende niño, joven o maduro, algo cambia en su interior; existen una ruptura de lo que se creía seguro y conocido para acomodar lo nuevo que se está conociendo. Lo que se aprende se estructura en los conocimientos previos, lo aprendido tiene sentido porque es significativo y está contextualizado. Por tanto, el alumno es responsable de su propio proceso de aprendizaje. Lo que nos toca a los maestros es “Enseñar a pensar y actuar sobre contenidos significativos y contextualizados.”
Posner escribe sobre la eficacia educativa y dice que cualquier escuela efectiva debe agregar valor a los estudiantes. Para el mejor aprovechamiento de los estudiantes, Rutter defiende:
1. el uso de recompensas y elogios
2. entorno escolar que reconozca el esfuerzo estudiantil
3. fijación de altas expectativas
4. sistema de tareas
5. profesores modelo de comportamiento
6. disciplina moderada
7. unidad de objetivos de profesores, alumnos y dirección
8. educación centrada en los alumnos como individuos

Aunque muchos de los estudios que menciona Posner se hicieron en primarias, me parece que es posible extrapolar la esencia de estos experimentos y llevarlos a la educación media y superior. Por ejemplo, siguiendo a Peter Mortimore, no considero improbable que una escuela de calidad brinde valor agregado a sus estudiantes al centrarse en el trabajo, al mantener la comunicación con los padres de familia, quienes en última instancia somos los que pagamos la educación de nuestros hijos, al establecer una política de puertas abiertas. Esto puede hacerse a cualquier nivel.
También la educación por competencias debe empezar desde temprano, ahora se esta empezando a enseñar en licenciatura, pero es obvio que la asertividad, la capacidad para decidir un curso de acción, el fijarse metas concretas puede enseñarse a los mexicanos desde la primaria. Si se enseñan competencias en nuestro sistema educativo sus resultados mejorarán y puede disminuir bastante el fracaso escolar.

Definiciones

Enseñanza: Lo que hacen los profesores no sólo en el salón de clases, sino en las fronteras de su actividad: como planear las sesiones, alinear la instrucción con los libros de texto, aceptar los sistemas pedagógicos, asesorar a los estudiantes, guiarlos e interpretar sus acciones en términos de la biografía de cada estudiante, trabajo en el aula, objetivos particulares, políticas estatales y las respuestas de los padres. También implica la acción organizativa de los profesores dentro de la escuela, como negociar la propia autonomía con el director, coordinar el trabajo con sus colegas, relacionarse en el espacio público .

Aprendizaje: no es una función de asimilación en eventos discretos llevados a cabo en el salón como las clases, los cursos, los grados, etc. sino la observación de trayectorias, itinerarios y estructuras de acceso que cruzan las escuelas, los espacios y los años .

Trayectorias: es la espacialidad y temporalidad de eventos institucionalmente organizados como puntos de paso obligatorio sobre una ruta, que estabiliza categorías de identidad sobre situaciones recurrentes.
Itinerarios: son los vestigios materialmente heterogéneos, espacial y temporalmente complejos creados por los movimientos de los estudiantes a través de múltiples trayectorias.

Estructuras de acceso: se refiere a la organización de oportunidades y significados de las cosas que pueden ser explicitados relacionando las experiencias del aula con el desempeño de los estudiantes.

Niños actuales: Dice la Constitución vigente que las personas se vuelven adultas a los dieciocho años, cuando pueden adquirir su credencial de elector. Antes son menores de edad pero, ¿los niños actuales son iguales a los de hace cincuenta años? Dice Nespor que no: los niños actuales son caracterizados como “Home – aloners Culquin´s Kevin” , haciendo referencia al modelo de niño mostrado en la película “Mi pobre angelito”, un chiquillo sólo frente a la televisión, dejado a su suerte que de debe manejar con sus propios recursos. Un niño que aprende de manera desordenada y descontextualizada, que mezcla sin distinción los datos de una serie de caricaturas, con los de un video de aventuras y los que le proporcionamos en la escuela. Un niño que pasa 13 de su tiempo en las aulas y el resto en la calle, con sus amigos o sólo en casa con la tecnología del Internet, la computadora, el teléfono celular y la omnipresente T.V.

Jóvenes: todas aquellas personas entre los dieciocho y veinticinco años, para nuestro propósito, aquellas mujeres y hombres de esa edad que se encuentren inscritos en una licenciatura.

Competencia: Es la capacidad de movilizar conocimientos y técnicas y de reflexionar sobre la acción. Es también la capacidad de construir esquemas referenciales de acción o modelos de actuación que faciliten las acciones de diagnóstico o de resolución de problemas productivos no previstos o no prescriptos.

Trayectorias de tres estudiantes

Dice Nespor que para unir este rompecabezas debemos considerar que, cuando dos estudiantes de muy diferentes trayectorias se encuentran en el mismo salón, no están en la misma situación. Ejemplificaré con mis alumnos del curso experimental de historia que se llevó a cabo entre agosto del 2005 hasta mayo del 2006. Por respeto a su privacidad, los nombres serán cambiados, pero las situaciones permanecerán idénticas.
Pedro llegó a la escuela con mucho esfuerzo; su abuela estaba en mala condición económica pero lo inscribió allí por ser una escuela de puertas cerradas, donde el tutor es avisado por teléfono de las faltas y retardos de los alumnos, así como de sus calificaciones mensuales. La intención era sacarlo de la escuela pública para “evitarle malas compañías”, además de que no funcionaba muy bien con la materia de historia porque el profesor “sólo dictaba fechas y textos muy largos” . Pedro es muy moreno y su ropa no era similar a la de los demás muchachos de quince años del colegio, por lo que no fue bien aceptado y le costó mucho trabajo integrarse al grupo.
Alejandro es mayor para cuarto de prepa, tiene diecisiete años y dos expulsiones previas de preparatorias privadas muy grandes y más caras que la actual. Llegó aquí como castigo, pues ha demostrado mala conducta y nulo aprovechamiento, ha reprobado historia en las dos ocasiones anteriores pero eso no le preocupa. Tiene un coche más grande y costoso que la mayoría de sus compañeros que son traídos a la escuela por sus padres o llegan en autos que tienen que compartir con sus hermanos, siempre dispone de dinero y trata de ganarse a la gente invitándola a tomar.
José es un niño de quince años, muy guapo, bien vestido, muy orientado al trabajo en el aula, las niñas lo siguen mucho y no demuestra ni malicia ni insolencia, parece el alumno perfecto: aceptado, popular, respetuoso de las reglas, brillante, ha viajado a Brasil y Portugal de donde son sus padres, es seguro y tranquilo. Tres trayectorias muy diversas, tres itinerarios dispares, un aula.
José y Pedro quieren estudiar, desean aprender, sacar la prepa en tres años y seguir adelante; José porque siempre ha estudiado, porque sus padres son profesionistas y porque en su casa todo mundo es “cuando menos licenciado”. No tiene metas inalcanzables y sus expectativas son realistas, se puede trabajar con él.
Pedro desea terminar sus estudios porque sabe que su abuela se esfuerza y a veces no puede reunir la colegiatura, está muy presionado para hacer un buen papel, tiene que acabar y ponerse a trabajar. Apoya en todo.
Alejandro parece en vacación permanente: llega tarde, no toma apuntes, nunca hace las tareas, en ocasiones simula dormitar. ¿Caso perdido? Todos ya saben lo que les espera porque en la secundaria tuvieron historia; los egresados del mismo colegio se quejan de la maestra de secundaria que los hacía copiar el libro y les dictaba cronologías. Se dicen ignorantes de todo.

Metodología de la clase

Comienzo por pedirles que lean y me expliquen con sus propias palabras lo que leyeron. Ejemplo: el descubrimiento y la conquista de América. Voces: ¡Eso pasó hace mucho tiempo! ¡Qué relación tiene con nosotros! Leemos. Pedro se explica y lo hace bien. José lo ayuda puntualizando algunas fechas que no recuerda o asuntos de detalle como el primer choque de españoles y mayas en la península de Yucatán o dónde conoció Cortés a Malinche.
1492 - 1521 El mundo americano se divide en dos: blancos e indios.
Relación con el mundo actual: ¿Ya no existe esta división? ¿Ahora todos somos iguales? Alejandro parece despertar: No es cierto, aún ahora existe. Mi criada es india y pobre. Algunas risas. Pregunta: ¿Para qué te sirve la historia Alejandro? Para entendernos.
Actividad: Ver la película de Gerard Depardieu sobre el Nuevo Mundo . Comentar las diferentes tecnologías, el modo de ver la realidad, la interpretación diversa de un mismo fenómeno, los estilos de vida.
Tarea: Hacer un ensayo de cuarenta renglones sobre el tópico “Choque o encuentro”.
Dice Susana: Marín, en un mes de clase contigo he aprendido más que en toda mi vida (quince años) No es un elogio pequeño para un profesor recién llegado.
Ya estamos en la Revolución Industrial. Todo mundo quiere ver una película. Sorpresa: nos vamos al Museo Tecnológico. Aplausos.
Recorremos el museo, las niñas muy bien portadas en grupos de amigas, los chicos más traviesos se quieren subir a la locomotora. Alejandro se muestra muy vivaz. Nunca pensó que la historia pudiera tocarse.
Pregunta: ¿Qué tiene que ver la revolución Industrial con nosotros? Contesta Edith: Todo. Sin estos fierros inservibles seguiríamos en la Edad de Piedra. Tarea, escribir la biografía de Roberto Owen.

Representaciones y emociones

Los profesores que deseamos innovar debemos luchar contra las representaciones propias sobre “lo que es un buen profesor” o “una buena clase”, normalmente sacadas de nuestro propio pasado estudiantil en secundaria ; las representaciones de la escuela y su directiva sobre lo que es o debe ser “una verdadera lección”, “una clase bien impartida”, o lo que es “un buen maestro”; así como las de los chicos y chicas quienes, a pesar de su juventud creen que estar sentados en silencio, haciendo una copia directa del libro es correcto porque “así ha sido siempre”.
Inconscientemente, las y los alumnos están acostumbrados al autoritarismo del sistema escolar porque nunca los han tratado diferente, por lo que, al preguntarles sus opiniones, hacerlos participar, tratar de generar una atmósfera de respeto y colaboración en clase, se desatan emociones encontradas.
Primero, se mantuvieron cautos, pensando que se les estaba poniendo una trampa para detectar y mandar a la dirección a los traviesos; después parecieron desconcertados de que un profesor los considerara “seres humanos pensantes” y después, aceptaron la tarea de comprometerse con su propio desarrollo educativo y se mostraron entusiasmados.

Uso de la computadora, el cuaderno y el libro de texto

El uso de computadoras en la educación mexicana está muy extendido y poco aprovechado. Me explico: casi todas las preparatorias de la capital tienen al menos un salón de diferente tamaño y calidad de equipo denominado “sala de cómputo”. La dirección de las escuelas supone que está bien impartir una clase separada de las demás llamada “cómputo”, donde supuestamente se adiestra a los estudiantes en el manejo del los principales programas como Word, Power Point, Hoja de cálculo y el buscador de Internet. Lo que he observado es que los estudiantes a veces son más hábiles que los docentes en el uso de estos programas y la clase separada casi no les aporta nada nuevo. Entonces el salón de cómputo es usado para ir a hacer tareas de último minuto o para chatear. Nada más.
Por otra parte, los profesores de filosofía, historia, literatura, matemáticas y demás materias no sienten que las computadoras y el Internet tengan “alguna relación” con su materia y cuando tienen más de cuarenta años (muchos ya rebasaron esa edad), no saben trabajar cosas elementales en las máquinas ni usan cotidianamente el correo electrónico .
Como la escuela donde hice esta práctica tiene Internet inalámbrico con una antena que cubre todas las áreas, se me ocurrió sugerir a las alumnas y alumnos que voluntariamente llevaran al colegio sus propias laptops. De mi grupo de veinticinco chicos, once llegaron al otro día muy ufanos de su repentina “modernización”. Calibramos las máquinas con la antena con ayuda del profesor de matemáticas y nos pusimos a trabajar.
Lo primero que ocurrió fue una visita del director de Preparatoria y del Director General para saber ¿por qué estábamos jugando en vez dar una clase?
La respuesta fue: estamos haciendo búsquedas en Internet para mejorar nuestros apuntes con datos actualizados. Rosalía “la güerita que piensa” dijo: esta es la primera clase seria de historia que tomo desde que estoy aquí. El profe no desea entretenernos ni hacernos perder el tiempo. Ambos directores se fueron muy confundidos.
El cuaderno básicamente lo usamos como bitácora del trabajo cotidiano. Los estudiantes apuntan la fecha, el día y la hora; el tema de clase y las preguntas guía. Después hago uno o dos esquemas en el pizarrón con marcador de agua para contextualizar el tema con los anteriores y establecer los vínculos indispensables. Surgen las palabras clave y los personajes obligatorios y aquí empiezan las búsquedas en Internet.
Una chica descubrió que Owen pensaba venir a México a construir uno de sus proyectos que incluía una vía férrea y un puerto marítimo en el Pacífico. Lo detuvo la muerte. Ese día varias niñas y niños pasaron una mala mañana pues dijeron: “si Owen nos hubiera ayudado a modernizarnos, posiblemente México sería ya un país avanzado”. El desencanto y el pesimismo los invadieron. Me alegró observar su rápida maduración y su involucramiento con los problemas del país. Parece que para algo les estaba sirviendo la historia.
El libro siempre lo teníamos a mano; para completar la información, para contextualizarla, para leer y entender al regresar a capítulos anteriores, para criticarle sus errores tipográficos o de cronología. Para cotejar las interpretaciones. ¿Cómo alguien puede ser héroe o villano a la vez? ¿Por qué? ¿A quién sirve cada versión?

Conclusiones y recomendaciones

Al final del curso los resultados fueron: un niño se dio de baja por falta de pago. El dinero, siempre el dinero, para estimular o detener desempeños y trayectorias. ¿Esto puede contarse como un fracaso?
Alejandro sacó un seis y una sonrisa de oreja a oreja: “Marín este seis para mi es un diez. Ahora entiendo para qué sirve la historia y nunca se me olvidará.”
Pedro pudo sacar más pero obtuvo un ocho, sus problemas de socialización fueron muy fuertes y a veces parecían desanimarlo. Logró salir adelante.
José quería un diez pero sacó nueve. “No fue mi culpa Marín, tu te fijaste que las niñas me distraían mucho”, cierto, su grupito de admiradoras no lo dejaba en paz.
En una perspectiva global, las niñas tuvieron mejor desempeño y mayores calificaciones que los niños, los chicos son más traviesos y les cuesta más trabajo sentarse a escribir, a hacer búsquedas serias en la computadora (a veces buscaban pornografía o juegos de video), a escribir o a discutir un tema. Las niñas ganan.
Cuando apareció la moda de la tecnología educativa en México hace un poco más de treinta años, había un problema para implementarla: era muy cara y estaba fuera de las posibilidades de la mayoría de la población. Ahora todos los niños tienen teléfonos con cámara y video, muchos tienen computadora en casa; como pude ver, un cuarenta por ciento de mis alumnos no sólo tenía una PC de escritorio sino también laptop con conexión inalámbrica a redes e Internet.
Al principio yo mismo no tenía una idea clara de lo que debíamos hacer con las máquinas, pero nos pusimos la meta de usarlas siempre para apoyar la clase y dio resultado.
El procesador de textos (Word) puede usarse para obtener y comunicar resúmenes de trabajos mayores sacados de Internet. Con el Power Point, las chicas y los chicos pueden expresar sus ideas libremente pues acepta textos, dibujos, fotos, tiene colores y pueden agregársele sonidos. La investigación es posible gracias a los buscadores y sus herramientas. La expresión se puede dar con Flash, Clic, Front Page o cualquier otro editor de HTML. El correo electrónico nos sirvió pues hicimos una lista de usuarios y los niños tenían la confianza de escribirme para mandarme fotos, videos o preguntas sobre diferentes tópicos. Siento que nos unimos mucho y trabajamos bien.
Al director general le bajamos de la red una especie de juego de memoria donde se dan las características de un personaje y el concursante tiene que ponerle el nombre correcto. El “gran jefe” como le dicen los muchachos ya identificó a setenta y cinco de cien. Con el fin de cursos podrá dedicarle más tiempo al crucigrama tecnológico. Está feliz por los comentarios de los padres y madres de familia. Quiere más y mejor el año que entra; eso es bueno para los niños.
El cuaderno como bitácora sirvió para los que faltaban o no encontraban manera de armar el rompecabezas de información, el libro fue un apoyo insustituible. Quiero decir que el Internet no va a sustituir a las antiguas herramientas, ni siquiera al marcador de agua a color. Muchos diagramas y esquemas fueron hechos a mano, sirvieron a su propósito y adelante.
Yo se que la mayoría de mis colegas de todo el país son muy creativos e ingeniosos, pero deseo recomendar perderle el miedo a la tecnología, no apartarnos de las computadoras y el Internet que están ya en todos lados. Si no las usamos en el aula de cualquier manera los niños van a estar jugándolas en el patio durante los descansos y en su casa. Van a seguir comunicándose por e-mail y nos van a hacer a un lado.
Además, no podemos seguir tratando a los niños y jóvenes actuales como nos imaginamos que son a partir de lo que fuimos hace algunos o muchos años: debemos conocerlos y entender que los niños actuales manejan muchos datos, pero descontextualizados. Creo que gran parte del fracaso escolar en la enseñanza de la historia se debe a que ponemos en las mentes de los jóvenes más datos, adicionales a los que ya poseen pero que no les dicen nada.
Los jóvenes mostraron sus competencias en el uso de las tecnologías de la información, los diferentes programas de Office, el buscador de internet; resolvían problemas de mal funcionamiento de una u otra computadora, elaboraban materiales propios.
Los avances logrados en nuestro curso se deben a que siempre correlacionamos el pasado con el presente, a que problematizamos, a que contextualizamos la información, a que ninguna pregunta (por más boba que nos pareciese) quedó sin responder. Los jóvenes quieren aprender cosas útiles ¿por qué no enseñar desde esa perspectiva?
Las competencias de trabajo se desarrollan ejercitándolas en grupo, colaborando en equipo sobre la base de la tolerancia, el respeto mutuo y la libertad académica dentro de las normas comúnmente aceptadas, en beneficio de los estudiantes y la institución.

Referencias

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Por leon3135 - 10/10/2006 0:36:32 [denunciar este mensaje]
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Perspectiva de la universidad latinoamericana
Perspectiva histórica de la universidad latinoamericana y reforma de la educación superior en México


Alvaro Marín Marín


INTRODUCCION


Escogí analizar las variaciones que ha tenido el concepto de universidad en nuestra región latinoamericana, porque considero que de este modo puedo comprender mejor los cambios de que estas instituciones están siendo objeto con vistas al nuevo milenio. Precisamente, al adoptar una visión de conjunto, he podido entender a profundidad el tema que me preocupa por haberlo enfocado desde otra perspectiva menos estrecha que la del Estado-Nación.
Mis investigaciones me han permitido delinear una tipología de al menos tres modelos básicos de universidad en América Latina en los siglos pasado y actual; a partir de ella, puedo observar los cambios que se han hecho al modelo liberal desde los principios neoliberales; cotejar las reformas realizadas con los documentos publicados por las agencias internacionales del gobierno de los Estados Unidos, y de este modo comprobar si éstos han sido determinantes en la elaboración de políticas públicas sobre la educación superior regional.
También, pude observar que existe una gran diversidad de instituciones agrupadas bajo el rótulo de “Universidad”, lo que se explica por el desarrollo desigual de la región y la cantidad de grupos sociales a quienes les interesa participar en los procesos educativos en el ámbito superior, para la consecución de sus propios fines, lo que enriqueció mis conocimientos y perspectivas.
Es evidente que poseo más información sobre México que sobre el resto de los países del área, lo que es un estímulo adicional para ampliar mis conocimientos con base en la bibliografía más actualizada posible. Señalo este dato porque en el trabajo, los ejemplos mejor documentados se refieren a nuestro país, no obstante haber aprovechado trabajos muy serios sobre los problemas universitarios de la región.
En una de sus más recientes obras , la doctora Lerman hace la historia de los proyectos de integración latinoamericana, partiendo del proceso independentista, aunque ubica las raíces de la desintegración no en la insurrección nativa, sino en las reformas borbónicas de la segunda mitad del siglo XVIII.
Parece ser que la doctora Lerman acepta el principio de que la unidad latinoamericana inicial se forjó gracias a los trescientos años de colonialismo hispánico sobre el subcontinente, y que, inmediatamente después de conseguida la independencia, muchas personas y grupos se propusieron reunificar lo que había sido separado por obra del devenir histórico.
Esto significaría que la definición de lo latinoamericano vino de fuera; como externa fue también esta denominación o bautizo del subcontinente en 1865 por otra potencia colonialista: Francia; inventora del adjetivo “latinoamericano”, que al fin y al cabo sonaba menos colorido y localizado en la península ibérica, que el adjetivo “hispoanoamérica”, de mayor aceptación hasta ese momento pero, evocador de las antiguas grandezas imperiales que menoscababan el prestigio galo .
Además, los estudiosos de la cultura latinoamericana insisten en subrayar que ésta no nació sólo de la interacción de los europeos y los indígenas precolombinos, sino también debe reconocerse la importancia de la herencia negra venida de Africa .
Por otra parte, el doctor Jaime Osorio , se pregunta sobre “lo que hay que mirar para entender el subdesarrollo y el atraso latinoamericano” .
¿Sería posible que los desequilibrios observables en nuestra región dependan de que muchas de sus definiciones y modelos incluyendo los sistemas educativos y universitarios que le han sido impuestos desde fuera?
El mismo doctor Osorio afirma después la existencia de dos tendencias explicativas en torno de los problemas de la región: una que cree explicar todo a partir del capitalismo como sistema mundial, obviando las particularidades locales, y otra que cree que sumando estudios parciales, podrá explicar la totalidad.
Al parecer Osorio es partidario –y nosotros con él- de una “tercera vía”: el nivel de análisis tendrá que determinarse a partir de la magnitud del problema y considerar tanto las tendencias generales del sistema como las particularidades de la región.
Creemos con el doctor Osorio que, aunque los modelos universitarios regionales han sido pocos y han tenido un origen fácilmente localizable, su implantación y funcionamiento han dado lugar a muchas variantes a partir del hecho cierto y demostrable de que algunos países fueron economías de enclave, otros de control nacional; algunos producen valores fundamentales en el mundo desarrollado, otros secundarios; “unos crearon Estados nacionales fuertes y sociedades complejas desde el siglo pasado; otros sólo desde mediados de este siglo, etcétera . Nosotros agregaríamos también la tradición cultural más o menos densa, así como las diferencias en población.
La imitación de las instituciones universitarias europeas o norteamericanas no es reciente: Leopoldo Zea en una obra muy conocida, nos comenta que las clases dirigentes de los países formados con los restos del imperio español, se pusieron como objetivo político y de gobierno, continuar con el colonialismo interno en sus países, justificándolo como un proceso “regenerador”, para que los colonizados “¡ingresaran en la civilización!” Así las cosas, las diferencias entre un peninsular y un criollo eran de grado.


LA UNIVERSIDAD MEDIEVAL


En los albores del siglo XIX existían en América Latina unas cuantas instituciones denominadas de diferente manera pero en las que siempre aparecía la palabra “Universidad”. Así, la Real y Pontificia Universidad de México, la Universidad de San Carlos de Guatemala; la Universidad de San Marcos en Perú, la Universidad Católica de Chile y la Universidad de Río de la Plata, compartían el término y algunos aspectos que las hacían semejantes: eran instituciones copiadas de un modelo hispánico, generalmente referidas a la Universidad de Salamanca en la península. Estaban completamente dominadas por el clero regular y secular católico; tenían a esta religión como doctrina oficial y punto de referencia obligado para la impartición de sus cátedras; sus actividades todas estaban organizadas alrededor de los eventos religiosos; los alumnos y profesores llevaban vestimentas eclesiásticas y disciplina conventual, que incluía castigos corporales dictados por el Rector; así mismo, las carreras o profesiones se limitaban a la Teología, la Medicina, la Herbolaria y las Lenguas Clásicas. Como en la época colonial las universidades servían al monarca produciendo funcionarios de alto nivel que ayudaran a administrar el imperio, al obtenerse las independencias nacionales y llegar los liberales al gobierno de sus respectivos países, consideraron que una institución anacrónica no podría colaborar al desarrollo capitalista de sus países, por lo que tomaron decisiones expeditas como en el caso mexicano, de clausurar definitivamente esa inoperante reliquia en 1833, por inútil, perniciosa e irreformable .

LA UNIVERSIDAD LIBERAL

La refundación del sistema universitario en América Latina debió esperar a la consolidación del capitalismo manufacturero a principios del siglo XX, cuando por ejemplo en México, el maestro don Justo Sierra Méndez, logró culminar un esfuerzo de muchos años al conseguir que Porfirio Díaz autorizara la creación de la Universidad Nacional de México en 1910, amadrinada por la hasta la fecha moderna, Universidad de California en Berkeley, de la que se tomaron algunos elementos considerados modélicos para la institución autóctona: se concibió a la Universidad como una comunidad de alumnos y profesores, gobernados por la sabiduría, y unidos por una meta común: la búsqueda desinteresada del conocimiento. En esta misma ocasión, el Maestro Justo Sierra afirmó que la Real y Pontificia Universidad era el pasado, no el antepasado de la Nacional.
A estos conceptos mexicanos sobre el ser y deber ser de la Universidad en Latinoamérica debemos agregar la influencia bastante duradera del así llamado Movimiento de Córdoba, Argentina de 1918, a favor de la Autonomía de las instituciones de educación superior, que terminó de modelar un esquema seguido desde entonces por la mayoría de este tipo de organismos en la región latinoamericana hasta hace muy pocos años, aunque se fue adoptando en diferentes fechas progresivamente. En nuestro caso, la Universidad Nacional consiguió su autonomía hasta 1929, y sólo después de un fuerte movimiento de protesta estudiantil.
Con el paso del tiempo, la Universidad latinoamericana fue configurando toda una serie de prácticas, usos y costumbres que Harold Benjamin delineó muy bien en su libro publicado en 1950: el objetivo principal de estas instituciones era la formación de profesionistas para el trabajo independiente en un mercado capitalista abierto; se favorecía y estimulaba la educación de los alumnos en las así llamadas “profesiones liberales”, las universidades se concebían como comunidades de profesores y alumnos, sin mencionar a las autoridades y a los empleados, quienes cada día se hacían más importantes; sin embargo, estas instituciones estaban más centradas en la acreditación de estudios, formación de ciudadanos liberales, la producción de diplomas y las necesidades de los alumnos, que en las condiciones del mundo circundante. No obstante, las cosas estaban cambiando muy rápidamente.


LAS REFORMAS NEOLIBERALES

Con la llegada al poder en los Estados Unidos de América del Ronald Reagan, y de Margaret Tatcher en Inglaterra se comienza a imponer la moda neoliberal entre los gobiernos de América Latina y el mundo entero . Por ejemplo, la señora Tatcher introdujo el principio de rentabilidad en el sistema de educación superior, al determinar el cobro de colegiaturas completas a los estudiantes extranjeros, la examinación externa sobre los estudiantes e instituciones, así como la aplicación más racional de los presupuestos, controlada por las burocracias centrales con el poder del bolsillo público .
Por su parte, Estados Unidos, a través de sus agencias internacionales tales como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento, así como la OCDE (OECD en inglés) ha determinado la dirección y profundidad del cambio educativo internacional, al imponer parámetros y lineamientos básicos mediante la critica del credencialismo vano y la saturación de las carreras tradicionales como derecho, ingeniería y medicina; apoyar la instauración de nuevas carreras de tecnología “suave” como la ingeniería electrónica y la informática y facilitar reformas que implicaban supervisión, rendición de cuentas y acreditación de los egresados.
En México, desde 1983 se comenzaron a sentir las políticas llamadas de “ajuste” sobre las Instituciones de Educación Superior, “la imposición unilateral de rígidos programas de ajuste que han obligado a remesar al exterior cuantiosos recursos de ahorro interno, los intentos de recuperaciones salariales de corto plazo en los países que sufrieron fuertes regresiones distributivas, son algunos de los factores que han contribuído a desatar procesos hiperinflacionarios paralizantes del crecimiento” .
El Banco Mundial, organismo internacional controlado por Estados Unidos, quien aporta el 75 de su presupuesto , empezó a decretar restricciones sobre las políticas fiscales y monetarias, recortes al gasto público y presiones para disminuir el gasto educativo hasta en un 60, lo que se hizo en la casi totalidad de los países de la región, con graves consecuencias sobre sus sistemas educativos, incluyendo las universidades . Por tanto, nuestras instituciones oficiales tuvieron que hacer cada vez más con menos bajando el ritmo de crecimiento anual de la matrícula del 18 – 22 anual antes de 1984, a 2 – 3 en la década de los años noventa del siglo pasado, un poco más bajo que el crecimiento económico regional de 3.5 a 4 anual.

PRINCIPIOS NEOLIBERALES

La globalización es la aceleración del desarrollo de los procesos económicos a través de las fronteras nacionales y regionales; se manifiesta por un incremento de los movimientos de bienes y servicios, corporales e incorporales, que comprende los derechos de propiedad y la multiplicación de las migraciones .
La globalización es impulsada por los agentes económicos trasnacionales como las firmas, los bancos y los particulares que buscan tasas de ganancia superiores, mediante el progreso técnico y la mejora de las comunicaciones y los transportes.
La regionalización busca integrar a dos o más grandes economías con la intención de hacerlas más competitivas o eficientes; puede manifestarse en la forma de un tratado de libre comercio de mercancías, en la de una Unión Aduanera que implica una política comercial común, o la constitución de una unión económica, monetaria y política total. “La nueva oleada de la actividad regionalista abarca desde la discusión de un mundo de bloques comerciales regionales, por una parte, hasta un acento mayor en la cooperación y la integración subregionales, por la otra parte”
Como quiera que sea, estos procesos están siendo impulsados por la ideología neoliberal, así llamada por basarse en los principios teóricos de Adam Smith y David Ricardo.
El principal problema con las propuestas neoliberales, radica en el escaso interés que demuestran en las necesidades sociales y culturales de la mayoría de la población, acostumbrados como están “a no querer escuchar y a la incapacidad para ver y reconocer que proviene de no aceptar la existencia legítima del “otro”” ; fue ampliamente comentada y muy conocida la aseveración del entonces presidente Salinas respecto de los partidos opositores y sus líderes, de quienes dijo que ni los veía ni los escuchaba, posición sintomática a la vez que preocupante.
También, la falta de definición seria de sus conceptos fundamentales: el inquirir sobre el significado de términos tales como “calidad académica”, “productividad académica”, “rendimiento académico” no es ocioso, pues observamos que conceptos tomados del campo de la ingeniería de planta y de la economía, son “maquillados” con el adjetivo “académico” para hacerlos aparecer como “científicos”, disimulando su fuerte contenido ideológico.
Por otra parte, el intento de introducir los principios de libre mercado en las Universidades de América Latina, ya está demostrando las importantes limitaciones de esta perspectiva, que si se aplicara estrictamente tendría necesidad de suprimir o desaparecer los departamentos de planeación o planificación universitarios en las grandes instituciones, pues las universidades del mundo capitalista más avanzado son reactivas, no predictivas en su desempeño.
Además, la empresa privada no puede competir con el sector público en áreas no rentables como son las Humanidades, las Ciencias Sociales y la investigación pura, lo que se ha podido observar en los últimos veinte años de aplicación de neoliberalismo en nuestros países. Evidentemente, sólo lo rentable se puede privatizar; mientras que lo laborioso o erudito pero que no se puede vender, deberá conservarse en el sector público si se desea mantenerlo como parte del patrimonio cultural de la humanidad.
Como quiera que sea, el Banco Mundial ha persistido en sus políticas y en una publicación relativamente reciente, recomienda: a) estimular al máximo la privatización universitaria latinoamericana; b) aumentar hasta donde sea posible la proporción del presupuesto universitario aportado por los usuarios mediante cuotas; c) fomentar la calidad académica con nuevos esquemas de supervisión sobre los profesores; d) fomentar la “equidad” del sistema cobrando a precios de mercado los servicios ofrecidos a los usuarios, para evitar el subsidio a quienes posean mayores recursos, porque se supone que proporcionar educación gratuita sólo es posible en primaria y secundaria.
Como podemos observar, los principios de este organismo transnacional han determinando la política educativa del Estado mexicano y los estados de la región, como el argentino bajo Menem, el peruano con Fujimori, y el costarricense de Figueres por poner sólo algunos ejemplos; es en éste último país, es donde abundan de manera desproporcionada con el tamaño de su población y territorio las universidades de garage, dedicadas a impartir dos o tres carreras como contabilidad, administración y derecho, las cuales no necesitan grandes instalaciones ni equipos especiales, propiedad de una sola persona o familia, que son administradas en los términos más mercantiles posibles. En este aspecto, Costa Rica también puede considerarse paradigmática.

RECOMENDACIONES DE GEORGE PSACHAROPOULOS

Esta tendencia neoliberal se estimuló cuando en 1989 se llevó a cabo la reunión de Ministros de Educación, rectores y expertos de la mayoría de los países del mundo en Harare, Zimbawe ; allí se escuchó la charla inaugural de George Psacharopoulos, un griego que trabaja en Washington, en las oficinas del Banco Mundial; quien dio un giro monumental al problema educativo y a la manera que hasta entonces se tenía de considerarlo. Psacharopuolos afirmó que debía analizarse la educación desde la perspectiva de las finanzas y la rentabilidad, por lo que su institución consideraba más importante apoyar la educación básica que la superior, porque los estudios elementales generaban más ganancias para la sociedad en su conjunto y representaban una mejor correlación de costo-beneficio que los universitarios.
El impacto de las ideas de Psacharopuolos fue enorme y evidente; en ese mismo año el presidente Salinas comenzó a declarar que era más democrático estimular los estudios básicos que los universitarios; también decía que era una política más equitativa y justa, aceptando en todo los postulados del Banco Mundial .
A partir de 1989, comenzaron a analizarse los problemas universitarios con conceptos tomados directamente del discurso empresarial, tales como calidad total, reingeniería, valoración del desempeño, competitividad, estándares internacionales, planeación estratégica, análisis de costos, excelencia, rendimiento y productividad, entre otros.
Resulta ahora que el antiguo concepto de Universidad ha cambiado no sólo en América Latina, sino en el mundo entero; por lo que debemos decidir si nos subimos al tren del progreso o nos dejamos atropellar por él: de la universidad medieval formadora de eruditos al servicio del monarca, pasamos a la universidad liberal formadora de ciudadanos, a la actual institución plural y polifacética que debe formar expertos en muy diversas ramas al servicio de los empresarios, los cuales pueden ser nacionales o extranjeros.
La Universidad que planteaba Benjamin en 1950, no tenía problemas de financiamiento; esto es, se creía entonces que los presupuestos universitarios serían siempre crecientes e ilimitados; además, la antigua institución universitaria latinoamericana, se relacionaba políticamente con la sociedad a través de sus estudiantes. El nuevo concepto gerencialista, promovido por las agencias internacionales del gobierno norteamericano, obliga al cambio del antiguo modelo latinoamericano. Incluso se apoya más ahora a las llamadas universidades tecnológicas con estudios de dos años que conceden títulos de técnico superior universitario, de las que se han hecho cincuenta y dos en México en los últimos quince años.
La Universidad ideal latinoamericana ha dejado de ser una comunidad escolar cuyo objetivo era formar profesionales titulados al servicio de la sociedad; ahora los estudiantes han pasado a un segundo plano en el mejor de los casos, pues la Universidad ideal del momento, busca producir conocimientos expresados en patentes o marcas de fábrica. El neoliberalismo introdujo las leyes del mercado en la educación superior latinoamericana, provocando desigualdad y fragmentación.

DIVERSIDAD UNIVERSITARIA LATINOAMERICANA

Así, junto a instituciones serias, enormes, sistemáticas, con excelentes instalaciones, buenos profesores, adecuado financiamiento, programas editoriales en marcha, proyectos de difusión cultural sólidos, administradores experimentados y eficaces (características que en conjunto permiten denominar verdaderamente Universidad a la institución examinada) nos encontramos otras consideradas equivalentes llamadas institutos tecnológicos, colegios, universidades tecnológicas, universidades católicas y demás, que a veces son sumamente prestigiadas por los dineros que cobran, pero no tienen profesores de tiempo completo, carecen de proyecto editorial, no están dispuestas a gastar en programas de difusión cultural, y en ocasiones sólo se interesan en capacitar a sus clientes-alumnos en actividades muy específicas y rentables, como la contabilidad, la administración, el turismo, etcétera, así aparecen las denominadas en Colombia “Universidades de garage”; epíteto que pudiera utilizarse en todos los países del subcontinente, llamadas de este modo por la precariedad de sus instalaciones y equipos.
En la década de los ochentas, observamos tres variables de crecimiento en las universidades de la zona: un crecimiento vigoroso de la matrícula que duplica las cifras anteriores en Argentina y Uruguay; un crecimiento moderado en México, Costa Rica, El Salvador, Chile, Perú, Venezuela, Panamá y Cuba, que siguió el ritmo de crecimiento demográfico natural del grupo de edad; y un retroceso en la capacidad de cobertura de la demanda demográfica, como fue el caso de Guatemala, Panamá, Bolivia, Brasil y Paraguay; con países que incluso disminuyeron el volumen absoluto de su matrícula universitaria como Nicaragua y Ecuador . También, fue notable un desarrollo sin precedentes de las universidades privadas, pasando de un 5.8 de estas instituciones en 1970 a un 16.7 en 1989 , las cuales sirven en la actualidad (2004) a entre el 30 y el 50 de la matrícula estudiantil local, con variaciones en cada país, por supuesto pero con tendencia a una mayor privatización.

RECOMENDACIONES PARA MEXICO

Uno de los grandes impulsores de la privatización de la educación superior mexicana ha sido el Maestro Antonio Gago Huget, director del CENEVAL, quien en 1988 era Subsecretario de Educación Superior e Investigación Científica el cual, en la Reunión Nacional sobre la Educación Superior, realizada el 25 de abril de 1988 en Hermosillo, Sonora, apoyó las propuestas de Carlos Salinas de Gortari, para introducir los principios de mercado en la Educación Superior .
Dice el Doctor Villaseñor García: “En síntesis, lo que encontramos es la evidencia de una voluntad política firme para la implantación de un modelo universitario que pretende ser operado mediante criterios y prácticas distintas a las operadas con anterioridad: evaluación, eficiencia, eficacia, selección, racionalización, competencia, competitividad, productividad, etc., bajo la inspiración de un concepto de calidad preconcebido y vinculado a un modelo social llamado “de la modernización” .
Respecto de la aplicación de políticas públicas a partir de sugerencias de agencias internacionales, para nuestro país la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) elaboró un documento con la colaboración de muchos especialistas mexicanos, entre ellos algunos profesores de la UAM-Xochimilco, donde se agregan algunas recomendaciones al final:
-orientar hasta la tercera parte de la matrícula del bachillerato hacia la educación profesional y técnica;
-admitir en bachillerato a los que tengan la capacidad para cursarla;
-controlar el aumento a la educación superior mediante pruebas de entrada y salida;
-desarrollar institutos y universidades tecnológicas;
-restringir la matrícula en las escuelas normales; adscribir a éstas en alguna universidad;
-aumentar la matrícula en los posgrados;
-implantar “becas de estudio”
(Otra manera de cobrar: no a la entrada, sino a la salida);
-generar estadísticas sobre el origen social de los estudiantes;
-incorporar a empresarios e inversionistas a los Consejos Académicos;
-estimular a las universidades a que colaboren con el sector empresarial, ofreciéndole estudios, asesorías, formación de personal;
-reclutar personas vinculadas al sector privado;
-mandar a los estudiantes a realizar prácticas profesionales pagadas en las empresas privadas;
-diseñar licenciaturas flexibles, con conocimientos básicos comunes en idiomas, computación y economía/finanzas;
-hacer equivalentes los estudios normalistas con los universitarios;
-disminuir al mínimo la duración de la licenciatura;
-estimular al máximo la creación de instituciones como las universidades tecnológicas;
-mantener y unificar las políticas de evaluación y acreditación de los estudiantes;
-desaparecer los requisitos de tesis para licenciatura;
-relacionar más claramente la promoción de los profesores con sus evaluaciones de desempeño;
-contratar sólo a profesores con maestría y/o doctorado;
-presionar a los ya contratados para que aumenten su capacitación;
-incorporar a la planta docente a personas que trabajen en el sector privado;
-disminuir el pago por antigüedad, favoreciendo los aumentos por capacitación y productividad;
-aumentar los montos de los pagos que realizan los estudiantes para retribuir su formación;
-las universidades deberán buscar recursos adicionales a los que reciben del gobierno entre los empresarios y la sociedad;
-crear un Sistema Nacional de Educación Media Superior;
-favorecer la adaptación de los institutos tecnológicos a las necesidades locales.
-exigir proyectos institucionales;
-incorporar a la universidades privadas.
Como estas recomendaciones se han generalizado en toda la región, podemos observar una tendencia muy fuerte a uniformar las instituciones y los sistemas de educación superior en Latinoamérica, a partir de la presión externa directa.

CONCLUSIONES y RECOMENDACIONES

La influencia de los Estados Unidos de América sobre los sistemas escolares de América Latina empezó con la fundación de la Universidad Nacional de México por el gobierno porfirista en 1910; sin embargo se ha incrementado gracias a las complicaciones surgidas por los problemas de la deuda externa y a las solicitudes de apoyo de nuestros países a las agencias internacionales, financiadas mayoritariamente por Estados Unidos, quienes han aprovechado la oportunidad para tratar de acercar los proyectos nacionales a sus propias posiciones políticas y concepción de desarrollo capitalista “correcto”, lo que supone marginar a la infortunada Cuba, con tres universidades muy atrasadas en sus esquemas y operación, en donde ya no quiere estudiar nadie, pues un médico cubano con veinticinco años de escolaridad gana veinte dólares al mes, propina que recibe un conductor de taxi.
En el caso de las universidades, la ideología predominante afirma que las grandes instituciones públicas son deficientes, aunque la realidad demuestra que, en Venezuela, por ejemplo, la Universidad Central es la mayor y más prestigiada institución de esa parte de Sudamérica, no obstante ser pública, mientras que la Universidad de Santa María del mismo país, es una gran institución privada que prácticamente se dedica a vender los diplomas al mejor postor.
Si vamos a seguir el modelo norteamericano, al menos debemos valorar críticamente sus propuestas y escoger de entre ellas las que más convengan a los intereses regionales y locales. Sería deseable que analizáramos al sistema universitario como un todo y organizáramos el nuestro en una jerarquía que parta de la realidad existente en este momento:
Así en la cúspide del sistema debe ubicarse a las Universidades de Investigación nivel I, como el Cinvestav del Instituto Politécnico Nacional en México; después encontraríamos a las Universidades de investigación nivel II que también imparten docencia de alta calidad, este es el caso de la Universidad Pedagógica Nacional y la Universidad Nacional Autónoma de México; estás serían seguidas por las universidades con capacidad de otorgar doctorados en algunas áreas, como la Universidad Autónoma Metropolitana; las que sólo imparten maestrías y especialidades, como la Facultad de Estudios Superiores de Zaragoza, perteneciente también a la UNAM; las universidades de sólo docencia, como las particulares medianas y pequeñas que cada vez abundan más en nuestro país; y las instituciones de licenciaturas de dos años y medio en la base, con lo que me refiero a las Universidades Tecnológicas públicas y privadas de las que tenemos más de cincuenta en el México del 2004.
Este esquema no sería ni rígido ni definitivo, pues las instituciones que evolucionaran a niveles superiores de productividad científica, podrían pasar de una categoría a otra, aumentando sus posibilidades de reclamar mayores recursos de los gobiernos federal y estatal.
Es deseable que el modelo de jerarquización del sistema sea el norteamericano, y que la reorganización individual de cada institución sea conforme al modo británico; podríamos seguir el modelo canadiense de financiamiento, donde se nacionalizaron las universidades privadas a mediados de la década de los años setentas y en la actualidad todas reciben sus presupuestos del bolsillo público, ya que no es posible castigar a las instituciones de bajo rendimiento quitándoles recursos que les son vitales; sería mejor ayudarlas a salir adelante entrenando a su personal, aumentando sus presupuestos, mejorando sus instalaciones y equipos; como sucedió con la Universidad de Niza, que en diez años pasó de ser una institución casi tercermundista a otra de nivel europeo de excelencia.
Nuestros gobernantes, del partido que sean, deben dejar de considerar a las Instituciones de Educación Superior como entes problemáticos, para darles el estatuto correcto de instituciones de interés público nacional. Todas las universidades son importantes y necesarias; pueden mejorar si hay voluntad política y recursos y ninguna está de más, díganlo si no las más de tres mil quinientas universidades norteamericanas que sirven a una población sólo tres veces mayor a la nuestra.
En lo personal apoyo la idea de mejorar las universidades latinoamericanas con más y mejores recursos económicos, capacitando a su personal administrativo, técnico, docente y manual; dotándolas de mejores equipos e instalaciones y aumentando substancialmente los salarios de todos los empleados, empezando por los profesores.
Cuando la educación superior en México sea una prioridad y se libere al sistema de los recortes presupuestales anuales, entonces estaremos en camino de alcanzar el progreso y desarrollo social que hemos estado buscando por casi doscientos años.










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Por leon3135 - 10/10/2005 1:31:20 [denunciar este mensaje]
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Modelos universitarios en el mundo
Modelos universitarios
Por Alvaro Marín Marín

Clasificación Universitaria de Carnegie
Siguiendo la clasificación de Carnegie por tipo de institución que prefieren los estudiantes extranjeros en Estados Unidos, casi un tercio del total se inscribe en las universidades de investigación 1 o Research 1; una quinta parte asiste a las universidades y colegios generales 1 o Masters 1, y un numero importante de extranjeros (60,000) aprovecha los servicios de los colegios de la comunidad e instituciones similares. En el período 1995-1996, ninguno de los extranjeros se interesó por las escuelas de leyes, los colegios de profesores ni los colegios tribales (Davies, 1997, p. 88).
Research I
Research II
Doctoral I
Doctoral II
Masters I
Masters II
Baccalaureate I
Baccalaureate II
Asociate Degree
Religious
Medical
Other Health
Engineering
Bussiness School
Fine Arts
Law
Teachers
Other Specialized
Tribal Colleges

Fuente: Open Doors 1995/1996: Report on International Educational Exchange, 1996. Todd M. Davies, ed. New York: Institute of International Education, p. 88

Clasificación universitaria de Taborga Torrico y Hanel del Valle

Los principales tipos de universidades públicas en México que pueden agruparse son:
1.-Popular o populista, donde se busca contar con una base social e ideológica de extracción popular.
2.- Eficientista, tiende a lograr niveles académicos altos, mediante la selección rigurosa de profesores y de alumnos, y la racionalización en el uso de los recursos.
3.- Modernizadora, introduce cambios que generan modificaciones importantes en la estructura y en la función académica.
4.- Tradicionalista, fundamenta los elementos de su paradigma en su historia y en los logros del pasado.
5.- Indefinida, no tiene elementos claros de orientación; su desarrollo depende de la voluntad de cada rector, o bien del impacto de diversas fuerzas en la cúpula del poder de la institución.
Nota: la mayor parte de las instituciones reales son mixtas:

Fuente: Taborga Torrico, Huáscar y Jorge Hanel del Valle 1995, Elementos analíticos de la evaluación del sistema de educación superior en México, México: ANUIES, 2ª. Edición actualizada.

Clasificación universitaria de Roberto Rodríguez Gómez
Adaptada de Rusch 2001

1.-Modelo privado tradicional Modelo empresarial for profit
Base impositiva Exención de impuestos Pago de impuestos
o subsidio público (hasta 40 de los ingresos brutos)
Provisión de fondos Donantes Inversionistas
Capitalización Fondos patrimoniales Inversión privada de capital
Metáfora de actuación Stakeholders (asociados) Stockholders (accionistas)
Formas de gobierno Similares a la universidades Públicas Similares a las empresas
Orientación de la demanda Prestigio Ganancia
Orientación académica Cultivo de conocimientos Aplicación de aprendizajes
Ethos Orientado por las disciplinas Orientado por el mercado
Calidad Calidad de resultados Calidad de insumos
Locus de poder Academia Consumidores
Ejemplos: Universidad de Phoenix, los Institutos de De Vry Inc ., los ITT Educational Services y la Universitad Strayer Inc

2.-Universidades corporativas, categoría que comprende a los servicios de capacitación y entrenamiento especializado de empleados y candidatos a empleados en firmas y corporaciones. En su libro Corporate Universities, Jeanne Meister define a la universidad corporativa como una “sombrilla estratégica para el desarrollo de empleados educados, consumidores y proveedores que tiene la finalidad de apoyar las estrategias organizacionales de las empresas”.
Las universidades corporativas han venido a sustituir a los antiguos departamentos. Es posible que hacia 2010 su número sea equivalente al de las IES tradicionales de Estados Unidos (Morrison, 2000). La lista actual de las principales universidades corporativas incluye empresas del sector productivo (por ejemplo General Electric, General Motors, Land Rover, Shell), del sector de bienes de consumo (Coca Cola, Marlboro, Mc Donalds), del sector comercial (Wal-Mart, Eddi Bauer, Best Buy, Home Depot, Target Stores), del sector financiero (por ejemplo American Express), del sector de entretenimiento (Disney, Universal) y, por supuesto, del sector de telecomunicaciones e informática (Apple, AT&T, Microsoft, Xerox, Motorola, Sun, Oracle). Considerando las “misiones” de diversas universidades corporativas, Anthony Fresina (1997) ofrece una tipología de prototipos conforme a sus propósitos organizacionales:
El prototipo I es el de “reforzar y perpetuar”, y cumple el propósito de reproducir la “fórmula ganadora” (la Disney University –the magic and the secrets– y el Federal Express Leadership Institute).
El prototipo II es de “cambio controlado” y tiene la finalidad de socializar nuevas orientaciones (the answer) de la corporación y promover las prácticas que se derivan (por ejemplo, el Amoco Learning Center, encargado de la actualización anual de casi 4 mil gerentes).
El prototipo III es el de “conducir y ajustar” (drive and shape) y tiene la misión de promover la participación en el diseño de cambios y en la exploración de escenarios; esta misión ha sido asumida, por ejemplo, en las universidades Motorola y General Electric. Fresina añade que estos prototipos no son mutuamente excluyentes, sino que expresan pasos graduales hacia la definición de un perfil ideal, caracterizado sobre todo en el prototipo III. En una perspectiva similar, Rademakers y Huizinga (2000), caracterizan a la evolución de las universidades corporativas a través de tres estadios:
A)El estadio operacional, cuyo objetivo es la eficiencia del trabajo;
B)el estadio táctico, cuya finalidad es el “alineamiento” entre la capacitación y la estrategia corporativa;
C)y el estadio estratégico, cuya misión es la competitividad mediante ajustes en la estrategia corporativa a través de fórmulas de educación e investigación.
Tendencias: la difusión del modelo en una tendencia centro periferia, lo que también de hecho está ocurriendo y se demuestra con la proliferación de iniciativas de este tipo en países como Brasil, los países del sudeste asiático o las naciones europeas de desarrollo medio.
En segundo lugar, se anticipa la apertura de las principales UCs hacia el mercado abierto, lo que significa trasladar las fórmulas de capacitación y certificación de las UCs hacia la demanda general de educación superior. Un buen ejemplo de esta tendencia es la Nacional Semiconductor University del Silicon Valley en California, que conjuga la iniciativa de varias corporaciones informáticas para ofrecer, por medios virtuales y con pretensión de cobertura global, conocimientos y capacitación en el área de desarrollo computacional sin compromiso de empleo.

3.- Categoría de las denominadas virtual training organizations o VTO (Gordon) que según todo parece indicar es un escenario de convergencia tanto para las instituciones educativas privadas como para las públicas.
El inventario del Futures Project, que comprende hasta febrero de 2001, da cuenta de 1.180 instituciones que ofrecen servicios de educación en línea. Este número abarca desde la oferta de cursos aislados hasta programas de posgrado completos en línea.
De acuerdo al tipo de institución que ofrece servicios educativos en línea, los datos se distribuyen así: el 51 de la oferta corresponde a IES públicas, el 17 a IES privadas, el 5 a consorcios, el 8 a instituciones “puramente virtuales” (generalmente privadas), el 6,4 a escuelas de leyes, y el resto a otras modalidades. El 27 de la oferta es for profit.
Autores como A. Sangrá (2001) y R. Middlehurst (2001) distinguen diferentes modelos con base en sus tecnologías de distribución (delivery system). Los prototipos son básicamente tres: sincrónicos, asincrónicos y mixtos.
• Sincrónicos: representa las modalidades presenciales tradicionales que hacen uso de tecnologías informáticas.
• Asincrónicos: caracteriza a los entornos virtuales de aprendizaje propiamente dichos, en los que ocurre un uso intensivo e interactivo de las nuevas tecnologías informáticas y de telecomunicaciones.
• Mixtos: combina ambos en diferentes proporciones.

4.- iniciativas de carácter cooperativo para favorecer el acceso a recursos para el aprendizaje a distancia.
Un caso destacado dentro de esta categoría corresponde a la iniciativa denominada Multimedia Educational Resource forLearning and Online Teaching (MERLOT), la cual se inició como parte del Sistema de Telecomunicaciones de la Educación Superior de Indiana (IHETS), en colaboración con la Comisión de Indiana para la Educación Superior, para abastecer de contenidos a la oferta educativa a distancia. El MERLOT pronto se convirtió en una iniciativa de carácter multiestatal de servicio público y contenido abierto concentrada en dos objetivos concretos: ofrecer una colección de materiales de aprendizaje, y favorecer la integración de las comunidades de profesores y estudiantes que participan en la educación a distancia.

5.- Ciberuniversidades, o Universidades virtuales cuyo caso precursor lo ilustra la International University (“The University of the Web”) creada en 1993 y acreditada en Estados Unidos en 1997 (Pease, 1998)., que implica la oferta de carreras y postgrados completos sin componente presencial e incluso sin establecimiento físico de respaldo. En este nuevo “territorio” se destaca la Universidad de Phoenix, que cuenta en la actualidad con más de cien campuses en Estados Unidos y Puerto Rico, con instalaciones en Canadá y Holanda y con un campus virtual en el que participan estudiantes-trabajadores de todo el planeta. El “campus virtual” de la Universidad de Phoenix atiende a más de 25 mil estudiantes (una cuarta parte de su matrícula total) y funciona a través de “grupos de aprendizaje” compuestos por núcleos de ocho a catorce estudiantes, y pequeños “equipos de aprendizaje” para tareas específicas. Los estudiantes progresan acreditando sólo un curso a la vez.
En la actualidad esta universidad ofrece formación en la modalidad presencial, la modalidad en línea y una nueva modalidad mixta denominada FlexNet, y concentra su oferta en disciplinas del área administrativa, negocios, salud (enfermería), informática y servicios generales.

6.- Organizaciones con función de Brokers, como la Globewide Network Academy o la Electronic University Network, que ofrecen el servicio de vincular la oferta y la demanda de esta clase de educación. Asimismo existen varias organizaciones que son “portales” para informar a posibles estudiantes de la oferta de programas y cursos on-line en determinada región, como por ejemplo el California Virtual Campus.

7.- Consorcios de universidades virtuales y universidades convencionales con servicios de educación superior a distancia. En algunos casos la idea es desarrollar auténticos sistemas nacionales e internacionales de educación superior virtual, como por ejemplo la Canadian Virtual Univers i t y (que agrupa a universidades públicas y particulares, como las de Athabaska, Quebec, Brandon, Royal Roads, Manitoba, Brandon, Laurentian, Newfoundland, Moncton, Cape Brenton, New Brunswik y la Open Learning Agency), la Finnish Virtual Universi t y (en la que participan más de 20 IES de Finlandia, la mayoría públicas) y la A f r i c a n Virtual University, proyecto patrocinado por el Banco Mundial y otras agencias, que provee educación superior en dieciséis naciones africanas con el apoyo de académicos de universidades de primer nivel en Estados Unidos y Europa.

8.- Proveedores Mundiales de Certificados en Tecnología Informática:
Microsoft Certified Professional (MCP) 521.639
Microsoft Certified Solutions Developer (MCSD) 27.427
Microsoft Certified Systems Engineer (MCSE) 279.745
Other Microsoft Certified Professional Programs 218.841
Certified Cisco Design Associate (CCDA) 4.000
Certified Cisco Internetworking Expert (CCIE) 496
Other Cisco Certifications 2.600
Certified Novell Engineer (CNE) 17.500
Certified Novell Administrator (CNA) 37.000
Other Novell Certifications 1.800
Oracle (all certifications) 2.400
Certified Info Systems Security Professional (CISSP) 100
Citrix Certified Associate (CCA) 800
A+ (Computer Technology Industry Association) 15.000
Other Computer Technology Industry Assoc Certifications 1.500
Institute for Certification of Computing Professionals 5.000
National Association of Communication Systems Engineers.


Por leon3135 - 11/08/2005 23:55:22 [denunciar este mensaje]
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Manuel Cerrillo Valdivia, revolucionario de la ing
Manuel Cerrillo Valdivia, revolucionario de la ingeniería mexicana del siglo XX

Por Alvaro Marín Marín, Universidad Pedagógica Nacional de México

Presentación

Durante mucho tiempo, decir historia en México significaba historia política. De este modo aprendimos bastante sobre generales, constituciones, golpes de Estado y hechos de armas; sin embargo, ahora las cosas han cambiado gracias a la tesonera labor de académicas como la Doctora Susana Quintanilla, quien ha contribuido con notables trabajos de historia cultural sobre tópicos tan interesantes como el Ateneo de la Juventud o la historia del libro y la lectura.
Para aportar algo a la historia cultural del siglo XX, se hace necesario estudiar la vida y obra de hombres y mujeres que con su trabajo, esfuerzo y talento han apoyado el engrandecimiento de nuestro país desde sus campos de actividad. Tal es el caso del Ingeniero Manuel Cerrillo Valdivia quien fue un talentoso tecnólogo y educador mexicano, promotor del nacimiento y crecimiento de instituciones tan sólidas como el Instituto Politécnico Nacional y el CINVESTAV.
En vista de que sólo existen datos dispersos sobre tan distinguida personalidad de la ciencia mexicana me propongo elaborar una biografía del ingeniero con toda la documentación disponible, además de los testimonios de personas que lo hayan conocido como colega o profesor, tal es el caso del ingeniero Eugenio Méndez Docurro y los doctores Manuel Ortega, Héctor González Serratos y Jorge Suárez Díaz. Tengo noticias de que lo sobrevive su viuda y es posible que exista aún su hijo Manuel Cerrillo Lichter, ingeniero en telecomunicaciones.
Nace Manuel Cerrillo Valdivia en la Hacienda de Buenavista de Negrete, Michoacán, en 1906 . Su padre era telegrafista de los Ferrocarriles Nacionales y tenedor de libros (contador) de la misma hacienda, de su madre no da referencias. En 1911 la familia Cerrillo Valdivia se traslada a Zamora, Michoacán y a finales de 1917 migran hasta la Ciudad de México, posiblemente para evitar la violencia de la Revolución Mexicana.
En 1918, a sus doce años el joven Manuel entra a la escuela primaria en la ciudad de México y termina el curso de seis años en tres, gracias a su mayor maduración y al interés que tenía por aprender , es posible que haya recibido apoyo educativo de su madre.
El 11 de enero de 1921 el joven Manuel Cerrillo Valdivia de quince años, llegó a la Escuela Práctica de Ingenieros Mecánicos y Electricistas (EPIME), ubicada en la calle de Allende 38, Ciudad de México, en compañía de su madre doña Dolores Valdivia Viuda de Cerrillo a solicitar inscripción a la carrera de Ingeniería. Según los esquemas educativos de entonces, la carrera de ingeniero duraba siete años porque empezaban desde el bachillerato tecnológico (de dos años) y seguía con cuatro años de profesional y uno de prácticas.
Para 1925 Cerrillo entró al Cuadro de Honor de la EPIME cuando cursaba el tercer año de Ingeniería; continuó en el Cuadro de Honor hasta el fin de su carrera en 1928, Sólo Cerrillo y Javier López Velasco aparecen en esa época hasta en cuatro ocasiones en el Cuadro de Honor, lo que destaca más aún su esfuerzo y aprovechamiento. Aún estudiante, armó una estación de radio con Eleazar Díaz, Hipólito Aguirre y el apoyo del Mayor Juan Arias (posiblemente económico para comprar equipo). El Ingeniero Simón Sierra director de la EPIME les prestó un salón a los estudiantes, quienes fundaron la C-Z-K, con una potencia de 15 wats y una longitud de onda de 350 metros. Manuel Cerrillo era el operador responsable y Santiago Gastélum operador técnico del Telégrafo.
El 20 de junio de 1927, la Sociedad Pro – Radio de Cerrillo y Compañía recibe permiso del gobierno para operar provisionalmente su estación, apoyados por el Director de su Escuela Ingeniero Simón Sierra.
El 25 de abril de 1928 la dirección de su Escuela designa al jurado que realizará el examen profesional del estudiante Cerrillo: Ingenieros Claudio Castro, Rodolfo Peter, Guillermo A. Keller, Ignacio Aviléz y Carlos Luca. El examen profesional de Cerrillo consistió en contestar tres preguntas de ingeniería por escrito con los siguientes temas:
1.- Proyectos de Plantas Hidráulicas e Hidroeléctricas a cargo del ingeniero Rodolfo Peter, resuelto en un manuscrito de doce páginas el 20 de junio de 1928.
2.- Plantas y Transmisiones eléctricas a cargo del ingeniero Carlos Luca; calculado y escrito en trece páginas, lo resolvió el 29 de junio de 1928.
3.- Proyecto de máquinas y aparatos eléctricos, a cargo del ingeniero Guillermo A. Keller, Cerrillo lo resolvió en un manuscrito de diez páginas el 2 de julio de 1928. Había puntajes a favor o en contra del candidato y se elegía por mayoría; Cerrillo se graduó con cuarenta y cinco votos ( o puntos) a favor y ninguno en contra.
Entre 1928 y 1929 Cerrillo ejerció su profesión en la General Electric de la Ciudad de México; por su excelente desempeño profesional es becado por su empresa en 1930 y toma un curso de Prueba de Máquinas, obligatorio para todos los ingenieros recibidos.
En 1931 Cerrillo fue comisionado a los Laboratorios de Investigación de la General Electric en los Estados Unidos, y por su trabajo en ese lugar obtiene el grado de Maestro en Ciencias.
Se le invitó a quedarse en los Estados Unidos haciendo investigaciones en el campo de la ingeniería eléctrica pero, menciona que tuvo algunas dificultades de salud y no se mostró dispuesto a nacionalizarse estadounidense, por lo que optó por regresa a la Ciudad de México, donde es aceptado en 1932 como profesor de medio tiempo en la ESIME
Desde su regreso al país en 1931 y hasta 1934 trabajó de base en la Compañía Mexicana de Luz y Fuerza a la que renunció cuando recibió se nombramiento como profesor de planta en la ESIME.
El 16 de abril de 1934 el ingeniero Platón Gómez Peña, director de la ESIME ordenó por escrito a Cerrillo que elaborara un programa para la formación de Ingenieros especialistas en comunicaciones eléctricas. Posiblemente el ingeniero ya había pensado en esa posibilidad, porque con ayuda de los ingenieros José T. Schmill y Alfredo Bolaños Jr. envía el proyecto de programa de matemáticas dos días después. Seis días más tarde, el Programa general para el curso de especialización en Comunicaciones Eléctricas ya estaba listo y sobre el escritorio del Director , quien quedó muy complacido con la presteza en el cumplimiento de sus órdenes.
El 10 de enero de 1935 a las seis de la tarde, el ingeniero Fernando Dublán, director de la ESIME (antigua EPIME) se entrevista en sus oficinas de Allende 38 con el Subjefe del Departamento de Enseñanza Técnica, Industrial y Comercial de la SEP, el ingeniero Carlos Vallejo Márquez y el profesor ingeniero Manuel Cerrillo Valdivia.
”El funcionario de la SEP les leyó un acuerdo del titular de la Secretaría, en el cual se instruía al Ing. Dublán a entregar en el acto, la dirección del plantel al ingeniero Cerrillo.” De este modo se manifestaba en el campo educativo el enfrentamiento político entre Plutarco Elías Calles el antiguo "JeFe Máximo" y el presidente ´General Lázaro Cárdenas del Río, quien sustituía en posiciones importantes del Estado a los partidarios del antiguo régimen por michoacanos afines a las nuevas tendencias polìticas.
Cerrillo tomo posesión y comenzó a actuar de inmediato; una de sus primeras propuestas fue la de crear un posgrado en su instituciòn, del cual ya tenía un anteproyecto por lo que, tan pronto como el 23 de marzo de 1936 “por acuerdo de la Secretaría de Educación Pública se creó la Escuela de Post – graduados anexa a la ESIME, con sede en Allende 38.”
La historia de la ESIME publicada en la red politécnica dice que el 14 de abril de 1936, una comisión mixta nombrada por la ESIME, integrada por los Ingenieros León Ávalos Vez y Eugenio D. Alemán profesores de la ESIME y los ingenieros Juan Guillermo Villasana, Ángel Calvo y Juan R. Brelivet, de los Talleres de Construcciones Aeronáuticas, los dos primeros graduados en la Escuela Nacional Superior de Construcciones Aeronáuticas de Francia, analizaron y propusieron al ingeniero Manuel Cerrillo Valdivia, director de la ESIME, el establecimiento de la carrera de Ingeniero en Aeronáutica como parte de los estudios de posgrado. Esta carrera inicio con un plan de dos años como una continuación de la carrera de Ingeniero Mecánico. El Ing. Cerrillo, a su vez, elevó la propuesta oficialmente al Secretario de Educación Pública, Ing. Gonzalo Vázquez Vela. El 16 de marzo de 1937 se aprobaron los planes y programas de estudio para las carreras de la ESIME, siendo éstas: Ingeniero en Aeronáutica, Ingeniero Mecánico, Ingeniero Electricista e Ingeniero en Comunicaciones Eléctricas y Electrónica. Además de posgrados en varias ramas y cursos de matemáticas superiores.
El 23 de abril de ese mismo año se lleva a cabo la inauguración de los cursos de ingenieros mecánicos electricistas posgraduados en el Palacio de Bellas Artes, ceremonia presidida por el Secretario de Educación Pública, Lic. Gonzalo Vázquez Vela. Con un gran dinamismo,
el 14 de julio de 1936, el ingeniero Cerrillo propuso la creación del Instituto de Investigaciones Técnico Económicas de la ESIME . El Instituto... tenía la finalidad de elaborar propuestas que demostraran la viabilidad de la administración de la industria eléctrica por el Estado nacional mexicano . El instituto fue autorizado y comenzó a funcionar a toda prisa para crear el proyecto que posiblemente sirvió de base a la nacionalización de la industria eléctrica del año siguiente.
Como quedó asentado en el Boletín del Archivo Histórico de la ESIME, el 23 de agosto de 1937, el Doctor Manuel Sandoval Vallarta entonces profesor del MIT escribió una invitación al Doctor Juan de Dios Bátiz, Director General del IPN para que envíe estudiantes becados a Boston.
El 31 de agosto de 1937 renunció Cerrillo a la dirección de la ESIME, posiblemente como consecuencia de la invitación de Sandoval Vallarta a Bátiz. “El Ing. Cerrillo estuvo al frente de la Escuela por espacio de 31 meses con 21 días; del 10 de enero de 1935 al 31 de agosto de 1937”. No tengo información de lo que hizo desde esta fecha hasta su nombramiento como Director General del IPN, pero es posible que viajara a Boston, Estados Unidos, para iniciar los contactos que aprovecharía más adelante.
Director general del Instituto Politécnico Nacional en 1939, Cerrillo Valdivia renunció al año siguiente para iniciar los cursos de Ph.D. que lo llevarían a doctorarse en Ingeniería Eléctrica en el MIT (Massachussets Institute of Technology) en 1947, con una tesis intitulada Transient phenomena in wave guides ; su asesor fue el físico L.J. Chu. Otro de sus lectores fue el profesor Guillermin; sus revisores fueron los profesores Stratton, Hazen, Wiener y Gardner. Agradece al profesor Brillouin “for his careful cheks on some mathematical steps”.
La Doctora Quintanilla afirma que Cerrillo volvió a México en 1941 “convencido de que la creación intelectual puede prescindir de grandes laboratorios y aparatos costosos, pero requiere un grupo de seres templados en el trabajo cotidiano y la inspiración” .
Es posible que Cerrillo estuviera sólo dos años en el MIT y volviera a supervisar sus asuntos en México; puede ser que este hombre de treinta y cinco años, ya tuviera esposa y al menos un chiquillo a quien cuidar. Esto es muy probable porque, en 1958 el ingeniero en Comunicaciones Manuel Cerrillo Lichter, hijo de Cerrillo Valdivia, ayudó a fundar el Canal 11 de Televisión como circuito interno y lo instaló en la vieja ESIME, ubicada en Allende 38 . Suponiendo que el hijo fuera un digno heredero de los talentos de su padre, podemos calcularle veinticinco años entonces, por lo que tendría ocho en 1941. En el aspecto laboral, la plaza de Cerrillo Valdivia era de confianza, por lo que también tendría que mantener vivas sus relaciones con colegas y superiores.
Manuel Cerrillo Valdivia era muy creativo y no estuvo desocupado durante su estancia en México; estudió las centellas o bolas de fuego en el entonces lejano Ajusco, en el contexto de la teoría electromagnética clásica en 1942; publicó sus resultados en español en el anuario de la Comisión Nacional para la Investigación Científica pero, el doctor Onofre Rojo dice que nadie hizo caso de sus reflexiones hasta que, en 1955, el físico ruso Piotr Kapitza hizo una aportación similar en Dokl. Akad. Nauk 3, bajo el título “Sobre la naturaleza del rayo esférico”, en un trabajo en lengua rusa publicado prontamente en inglés . El profesor Rojo aprovecha para lamentar la poca difusión de la ciencia en español.
Parece que Cerrillo salió hacia Estados Unidos nuevamente en 1942 y regreso a México el 26 de abril de 1943, pues existe una nota enviada al ingeniero León Avalos y Vez, director de la ESIME, donde el ingeniero Cerrillo, recién llegado del MIT, proponía la reorganización de la Escuela de Post - graduados para que pudiera otorgar grados de Maestro en Ciencias y Doctor en Ingeniería , ideas posiblemente muy acordes a lo que había observado en Boston. En 1944, presidió la Comisión Impulsora y Coordinadora de Investigación Científica donde estudiaba los carretes Tesla en la aceleración de partículas; impartió en la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica, en 1945, las materias de electricidad, teoría de la radiación y antenas. Por lo que puedo deducir de su tesis de Doctorado, tanto sus experimentos mexicanos como las asignaturas que impartió en la ESIME estaban directamente relacionadas con su trabajo en Massachussets, ya que su tesis de grado es un reporte de investigación sobre la propagación de las ondas electromagnéticas en cilindros metálicos vacíos, lo que generaba tres tipos de ondas diferentes que pudieron analizarse con las ecuaciones de Maxwell.
En 1946 volvió al MIT a terminar los cursos de titulación, siendo designado al mismo tiempo que se graduaba en junio de 1947, miembro del Cuerpo de Investigaciones de Electrónica y Radar de este Instituto. Ingresó así a un selecto y multinacional cuerpo de científicos dedicados a desarrollar radares y sonares para la industria militar estadounidense. Esta parte de su vida no es muy conocida y sus amigos politécnicos la mencionan como “clasificada” con comillas, posiblemente para darle una apariencia chusca a una decisión política delicada.
A este respecto la doctora Quintanilla afirma: “Manuel Cerrillo volvió al MIT donde sobrevivió la guerra fría sin hacerse ciudadano de Estados Unidos e intensificó sus labores como investigador en proyectos clasificados como secretos por su conexión con el desarrollo de los radares submarinos. Si bien nadie en México lo denunció públicamente por ello ni lo juzgó de forma abierta, si se creó un flujo de opinión desfavorable sobre su persona.”
En 1950 se creo una plaza de investigador A en el IPN para Cerrillo, pero éste no aceptó por sus compromisos de investigación en el MIT. Es posible que por estos años, Cerrillo experimentara por primera vez en la historia de la ciencia con técnicas de scanner o barrido electro – óptico en Boston. Como lo atestigua el doctor Marcos Moshinsky.
En una monografía de la ANUIES se dice que los estudios del Ingeniero Cerrillo, junto con los trabajos de Erick Walstein y Walter Cross Buchanan, sentaron las bases para el desarrollo de las telecomunicaciones nacionales. Esto es cierto no sólo en lo que respecta a los productos de la investigación científica del ingeniero, sino también a su labor como educador de cuadros técnicos de alto nivel, pues entre sus alumnos estuvieron ingenieros/administradores/políticos como don Eugenio Méndez Docurro y Víctor Bravo Ahuja e Ingenieros /constructores /académicos como don Jorge Suárez Díaz.
La Doctora Quintanilla relata la estrecha colaboración de Cerrillo con su antiguo alumno Méndez Docurro, quien entre 1953 y 1959 fue Director de Telecomunicaciones de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) y pedía a su profesor dictámenes sobre asuntos tan disímbolos como: “la instalación de radares norteamericanos en Baja California”, “programas de intercambio académico con el MIT”, o ”proyectos de investigación tecnológica para el desarrollo de áreas estratégicas”.
Durante su estancia en el IPN como funcionario, Cerrillo había hecho dos intentos para crear un escuela de Posgraduados que no sobrevivió a sus ausencias, era un proyecto demasiado personal que no logró arraigar institucionalmente.
Sin embargo, Cerrillo no cejó en su empeño y cuando Méndez Docurro le pidió que elaborara un proyecto similar en 1959, “Platicó con el decano de la Escuela de Graduados del MIT y con el profesor George Harvey, subjefe del Departamento de Física de este Instituto.” Dice la Doctora Quintanilla que Harvey investigó para Cerrillo la estructura de escuelas similares en Estados Unidos y Europa y, mientras la información llegaba, Cerrillo elaboró un esquema que envió a Méndez.
“El 2 de octubre de 1959, Manuel Cerrillo envió a Eugenio Méndez Docurro una carta confidencial de quince páginas mecanografiadas a renglón cerrado que contenían el proyecto para crear una escuela de posgraduados.” Los administradores y académicos mexicanos involucrados en el proyecto eran: Manuel Cerrillo, René Cravioto, Guillermo Massieu, Eugenio Méndez Docurro, Enrique Bustamante Llaca, y Jorge Suárez Díaz, quienes analizaron la propuesta entre el 3 y el 11 de noviembre de 1959.
De lo investigado por Harvey y reformulado por Cerrillo se deducía que la nueva institución debería:
• Formar profesores de alto nivel
• Preparar un grupo de técnicos y científicos capaces de contribuir al desarrollo nacional
• Contribuir al pensamiento organizador y constructivo del país
Para lo anterior se proponían los siguientes mecanismos:
1. Enseñanza
2. Investigación
3. Preparación de productos escritos
4. Apoyo económico a maestros y estudiantes
5. Formación de bibliotecas
6. Legislación
7. Reglamentación clara
8. Velar porque la Escuela de Posgraduados llevara una vida paralela a las necesidades nacionales e influyera en su resolución.
Con la ventaja de ser posteriores, podemos decir que el esquema propuesto por Cerrillo para la nueva institución repetía con mejoras y adiciones lo que ya se había intentado antes en ESIME: ingenierías mecánica, electrónica y aerodinámica, telecomunicaciones y teoría del control. Cerrillo recomendaba comenzar con tres departamentos el de matemáticas, física teórica y de comunicaciones.
No es remota la posibilidad de que Cerrillo pensara abrir un espacio para sus colegas formados en el extranjero y recomendara desarrollar las áreas de su propio interés científico y profesional, donde con seguridad podría haber contribuido grandemente. Por tanto, resultó una sorpresa para el presidente López Mateos que entrevistó a Cerrillo en Nueva York como posible candidato a dirigir la nueva institución que éste se negara rotundamente a encabezar la puesta en marcha del proyecto . En charla telefónica posterior, Cerrillo explicó a su amigo Méndez su negativa dando cuando menos dos argumentos lógicos: la gente necesaria para sacar adelante la empresa no lo conocía; muchos de los que lo conocían no lo querían. Creemos que Cerrillo fue más inteligente que ambicioso y estaba consciente de que sus proyectos en el IPN habían fracasado no por ser malos o de poca calidad, sino por la oposición de algunas camarillas que lo veían como un competidor muy fuerte técnica y académicamente. No era la primera vez que sucedía esto en la educación superior de México, muy pequeña como para que todos los participantes se conozcan cuando menos de oídas, ni sería la última. La Doctora Quintanilla agrega a estas razones el elemento político: Cerrillo no era bien visto entre los politécnicos por sus contribuciones al desarrollo de radares y sonares submarinos estadounidenses en plena guerra fría.
En 1960 Cerrillo tenia cincuenta y cuatro años, un doctorado en una institución de clase mundial, prestigio científico, académico y administrativo; ingresos elevados y libertad académica, además de las obligaciones con su propia familia. Por tanto, regresar a México era una aventura en la que podría perder mucho y a esa edad muy pocos hombres corren riesgos; sin embargo, aceptó hacer una lista de posibles candidatos al puesto de director de lo que sería el CINVESTAV de la que resultaron dos finalistas: Manuel Sandoval Vallarta y Arturo Rosenblueth. Fue éste quien se quedó con el puesto que muchos pensaron le tocaría a Cerrillo por derecho propio.
Manuel Cerrillo mostró su integridad en todo momento; en marzo de 1960 llegó con Arturo Rosenblueth y Víctor Bravo Ahuja al domicilio particular de Méndez Docurro quien estaba enfermo de bronquitis. Las presentaciones se hicieron en la recámara del funcionario postrado por la enfermedad pero urgido de un director y bajo la presión de Jaime Torres Bodet, quien tenía un candidato alterno.
Con su propia tradición científica basada en la medicina y la fisiología Arturo Rosenblueth comenzó cuestionando el proyecto de Cerrillo desde el nombre, pasando por los objetivos, principios y fines de la nueva institución. En breve, cambió el proyecto radicalmente o, mejor dicho, propuso un proyecto diferente. Sería muy simple y erróneo atribuir las divergencias Cerrillo – Rosenblueth a conflictos personales; más bien deben observarse desde la perspectiva académica de su momento descrita por el inglés Percy quien dice que siempre ha habido hostilidad entre científicos e ingenieros tanto por su formación, sus métodos de trabajo y la forma en que resuelven sus problemas.
La renuncia de Cerrillo a dirigir el Centro naciente produjo una pequeña revuelta, encabezada por Guillermo Massieu, quien insistió en sostener su candidatura acompañado de un grupo de colegas en el despacho mismo de Eugenio Méndez Docurro. Este resolvió el problema de manera inteligente: les anunció que la decisión era de Cerrillo mismo a partir de consideraciones personales, y oblicuamente ofreció mejorar a Massieu en el futuro, “pronosticándole” que algún día llegaría a ocupar el puesto en disputa.
Como no existió nunca un conflicto verdadero y la decisión de Cerrillo fue meditada, éste no rompió ni con las autoridades mexicanas ni con la ciencia en nuestro país, pues continuó asesorando a los funcionarios del IPN y en el Instituto Nacional de la Comunicación (INAC) presidió un seminario sobre ciencia, tecnología y la industria en México. Agrega la Doctora Quintanilla “Ninguna de sus propuestas fue realizada del todo, lo cual no le quitó el gusto de haber sido el impulsor de iniciativas que si prosperaron”. Cerrillo recomendó la contratación de José María Borrego quien se estaba doctorando en el MIT en 1960 y vio con simpatía el trabajo de antiguos alumnos como el ingeniero Jorge Suárez Díaz en el CINVESTAV. En el difícil año de 1968, se le incluyó dentro del Consejo Técnico de esta institución por su doble calidad de miembro fundador y asesor del Director del IPN Guillermo Massieu. Murió en 1987, rodeado de amigos y alumnos que lo admiraban.Una secundaria técnica lleva su nombre.


Por leon3135 - 25/03/2005 19:02:25 [denunciar este mensaje]
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La reforma en la Universidad Pedagógica Nacional
Tema 2. Gestión e innovación educativa
La reforma de la Universidad Pedagógica Nacional y la formación de formadores, septiembre del 2005.

Alvaro Marín Marín, UPN
Objeto de estudio
En este trabajo se correlacionan las recientes reformas académico administrativas de la Universidad Pedagógica Nacional con la mejora en la eficiencia para la formación de administradores educativos, pedagogas y sociólogos de la educación. El propósito de esta investigación fue identificar las creencias y prácticas de los profesores de nivel licenciatura en la Unidad Ajusco de la Universidad Pedagógica Nacional, buscando las congruencias y conflictos entre ellas. Los profesores participaron antes y durante la reforma universitaria que se está implantando en nuestra institución. Esta coyuntura fue propicia para comparar y notar los cambios en creencias y prácticas que pudiera haber durante el estudio, identificando posibles obstáculos e incentivos para el cambio, siempre tomando en cuenta el factor mediador del contexto de cada profesor.
Metodología
El análisis fue hecho dentro del marco teórico de comunidades de práctica de Wenger (1998, 2001, 2002), apoyado por los modelos de conocimiento compartido (Edwards & Mercer, 1987; Edwards, 1993) y aprendizaje colaborativo (Henri & Lundgren-Cayrol, 1998; Joiner et al, 2000). Como metodología se utilizó una variación de la etnometodología contemporánea longitudinal, dirigido hacía un análisis de discurso (Adler & Adler, 1998). La investigación profundizó en la expresión de las creencias de estos docentes por medio de cuestionarios, entrevistas sobre su filosofía pedagógica y otros aspectos de su trabajo docente, su discurso en el aula, además de entrevistas semi-estructuradas después de observar sus clases. La descripción de sus prácticas fue basada en observaciones sin intervención durante el periodo de la investigación, además de sus propias descripciones de sus prácticas anteriores y presentes, y de sus intenciones futuras.
Aplicación en la realidad educativa
El año 2000 fue una fecha importante para todo México; después de más de setenta años de monopolio priísta, el viejo sistema político basado en la hegemonía indiscutible del partido de Estado se derrumbó. Por fortuna los y las ciudadanas nos portamos con sensatez y la transición del poder de un partido a otro se hizo en paz de manera democrática, con apego a la ley.
Pero la toma del poder por un partido diferente era sólo el principio de muchos cambios necesarios para conseguir la tan ansiada modernidad de nuestro país. Lo que funcionó durante lustros aparecía ahora como anacrónico, obsoleto e ineficiente, incluyendo las formas, métodos y contenidos de nuestro sistema educativo.
La Universidad Pedagógica Nacional no era diferente; fundada y organizada en la época de la bonanza petrolera para producir funcionarios al servicio de un Estado todopoderoso, mantenía una estructura vertical donde todo el poder se encontraba en manos de la administración y ninguno entre los profesores y / o alumnas. A la administración le correspondía seleccionar y contratar al personal, asignar cargas de trabajo, tareas, horarios y temas de investigación, quedando a los profesores únicamente la no muy bien entendida “libertad de cátedra”, que se reducía a interpretar el programa desde la perspectiva profesional de cada docente, enfatizando los aspectos de su preferencia . Dentro del aula en la relación docente – alumnas, las mismas relaciones se reproducían en pequeño: el profesor era un mini – dictador al que las alumnas sólo debían obedecer, dando por entendido el principio de que el profesor sabe y por eso enseña, mientras que los estudiantes no saben nada. Pobre de la alumna que se atreviera a cuestionar siquiera al docente a cargo, tenía muchas posibilidades de reprobar el curso y no poderlo presentar en extraordinario hasta que el profesor fuera cambiado de horario o centro de trabajo, algo casi imposible en una institución con mayoría de nombramientos de base y tiempo completo. Esta práctica perversa es más común de lo que se cree y pueden atestiguarla muchos expulsados del Colegio de México e instituciones similares, que salieron por chocar con algún profesor, no por falta de capacidad.
Así las cosas, la situación era insostenible en la Pedagógica, por lo que el cambio político empujó la reforma académico – administrativa. Con un equipo de funcionarios en la SEP ya de salida y otro aún indefinido, en mayo del 2000 se propuso una tímida reforma curricular que implicaba la revisión de los planes, programas de estudios, así como de las bibliografías básicas de cada curso. A esto se agregó la propuesta del Área de Investigación, entonces encabezada por la Doctora Comboni de elaborar un reglamento del área que definiera las tareas institucionales prioritarias para acabar de una vez por todas con los proyectos personales e investigaciones de temporada.
Como estas dos iniciativas juntas ya sonaban a reorganización el Consejo Académico formó una Comisión institucional a cargo de las directoras de Docencia Maestra Elsa Mendiola Sanz e Investigación Doctora Sonia Comboni para hacer las cosas con apego a la legalidad sin poner en peligro de inestabilidad a la institución.
El trabajo iniciado por la Rectora Silvia Ortega fue muy lento, pesado, difícil y generó sentimientos encontrados; cada área o grupo de trabajo estaba acostumbrada a funcionar de manera semi autónoma y eran muy celosas de sus espacios institucionales, lo que quiere decir que se tuvieron que negociar muchas cosas pues casi nadie estaba dispuesto a cambiar.
Cuando llegó la Maestra Marcela Santillán Nieto a la Rectoría implantó la metodología de comunidades de práctica que como sabemos se constituyen en torno a tres dimensiones:
1) Un compromiso mutuo de los integrantes para la realización de la práctica concreta. Ese compromiso define la pertenencia a la comunidad. Para disminuir las discusiones y los conflictos, no se habló del futuro o del pasado; simple y sencillamente se enfrento a todos con lo que estábamos haciendo. La pregunta fue ¿Qué estas haciendo y cómo puedes hacerlo mejor?
2) Una tarea conjunta, que se negocia entre los miembros de la comunidad. Se desataron discusiones que parecían interminables porque la Rectora puso como condición que sólo se avanzara si había consenso; esto es, todo mundo debería estar convencido de la necesidad de la reforma para que pudiera aportar lo mejor de sí mismo. Algunas sesiones del Consejo Académico están contenidas hasta en siete casetes lo que nos habla de reuniones que duraban entre doce y catorce horas.
3) Un repertorio compartido de rutinas, palabras, herramientas, maneras de hacer las cosas, historias, gestos, símbolos, acciones o conceptos que la comunidad ha producido o adoptado y que se han convertido en parte de su práctica. Con esta metodología y los consensos alcanzados, la reorganización empezó juntando a gente que hacia cosas similares. Se dio la oportunidad a los profesores de que se agruparan por áreas de interés profesional u objetos de trabajo.
A mediados del 2002 se inició el registro de los cuerpos académicos con el nombre provisional de “agrupamientos”, porque la sugerencia de “centros” o “departamentos” generó connotaciones más tradicionalistas y convencionales de lo que en ese momento deseábamos los profesores. Se configuraron distintas comunidades académicas que comenzaron a interaccionar, influyéndose mutuamente, e incluso agrupándose en lo que Wenger llama constelaciones de comunidades.
La Rectora nos dio como consignas “no inventar”, “construir consensos” y “no violentar la legalidad institucional” bajo ninguna circunstancia. De este modo, al entrar a la dinámica del cambio de hecho empezamos a romper nuestras costumbres autárquicas e individualistas para interactuar a través de discusiones, reflexión colegiada y toma de decisiones como verdaderos equipos de trabajo. De Esta manera las autoridades han ido acompañando y guiando la reforma universitaria con base en el Decreto de Creación, donde se afirma que la Rectoría está autorizada a generar las áreas pertinentes que sean necesarias para el mejor desempeño y cumplimiento de las metas institucionales.
La intensa participación de todos los profesores en este ejercicio de reforma democrática de nuestra institución generó cuestionamientos de nuestra propia práctica docente y del papel que los alumnos estaban jugando en la reforma, como casi siempre: eran meros espectadores pasivos, por lo que se invitó a los representantes estudiantiles y a los estudiantes en general a que se integran a los foros de discusión y debate para que aportaran opiniones desde su perspectiva; esto es, en términos generales cómo sentían que los iba a afectar la reforma y que podían ellos aportar.
Con una participación estudiantil no muy intensa pero si constante y sostenida, las practicas docentes tradicionales dentro del aula ya no eran posibles y ni siquiera deseables, por lo que los colectivos de profesores tanto institucionales como informales comenzaron a cuestionar el desempeño de cada uno en el aula así como las relaciones con las y los alumnos dentro y fuera de clase. Las preguntas fueron: ¿cómo actúas en clase? y ¿Por que lo haces así y no de otro modo?
Observamos que los profesores estábamos muy marcados por el autoritarismo y el egoísmo sin siquiera darnos cuenta; decíamos mi grupo, mis horas clase, mi material didáctico, mis alumnos, mi exposición, etcétera. En nuestro panorama mental / profesional poco o nada importaba el alumno y lo único que sabíamos era que tenía que sentarse a escucharnos atentamente. No conocíamos ni siquiera los sentimientos o expectativas de nuestros alumnos y alumnas.
Transformación observada
La comprensión del cambio político y social en todo el país, obligó a las autoridades de la Universidad Pedagógica Nacional a reconstruir sus estructuras académico administrativas a fin de aprovechar, de manera integral, todos los conocimientos de sus profesores y empleados, al tiempo que nos reestructurábamos conforme a parámetros más académicos y democráticos. Debíamos ser más eficientes y eficaces en lo que hacemos pero tendríamos que interactuar bajo normas modernas. Era preciso, además, volver a diseñar los programas formativos y buscar nuevas estrategias de aprendizaje. En nuestra Universidad como en cualquier otra, además del saber hacer individual, existe un saber hacer más grupal o social el cual, cuando es compartido, es fuente de aprendizaje.
Reconocer esto permite a la institución enriquecerse del conjunto de conocimientos que tienen sus miembros y que son capaces de explicitar al reflexionar sobre sus actividades. Cuando un grupo de profesores examina sus prácticas laborales, analiza lo que hace y cómo lo hace, convierten en explícito todo lo que sabe y se da cuenta de sus carencias. Si la Universidad sabe recoger estos conocimientos individuales y proyectarlos, primero en el grupo, y después al resto de la estructura, el conocimiento se extenderá a través de procesos capilares contribuyendo al aprendizaje organizativo. Si el aprendizaje es social, aunque entren y salgan de la institución diferentes personas en diversos momentos, la organización mantendrá los nuevos conocimientos y persistirá en el cambio.
La antigua estructura universitaria se transformó de manera casi “natural”: la gente se agrupaba con colegas que estaban haciendo cosas similares y tenían proyectos paralelos, por lo que aparecieron los Cuerpos Académicos (CA), por línea de investigación u objeto de trabajo; los Agrupamientos (AG) hoy Áreas Académicas, que aglutinan a cuerpos con objetos de trabajo similares; los Consejos Internos de Agrupamientos, los Consejos de Programas Educativos que controlan las licenciaturas ofrecidas por la institución, los Colegios de Profesores de Programas Educativos, donde participan todos los profesores que impartan al menos una asignatura en cualquier licenciatura, por lo que un docente puede participar en más de dos colegios; los Colegios de Profesores de Agrupamiento, por área temática de trabajo ( como matemáticas educativas o historia de la educación en México y América Latina) y la Coordinación Académica del Ajusco; cada organismo colegiado tiene un responsable que lo representa y distribuye las cargas de trabajo, además de autorizar el uso correcto de las asignaciones presupuestales .
Los profesores por nuestra parte debemos aprovechar la práctica como fuente de aprendizaje. De este modo, la reforma universitaria nos ha obligado a replantear nuestras propias prácticas y estrategias docentes, así como nuestra manera de relacionarnos con las y los alumnos. Los programas institucionales de estímulos como el de Estímulo al fomento a la docencia, la Beca de exclusividad y el Estímulo al desempeño docente, impulsados desde la rectoría de unos años a la fecha, han contribuido a que los profesores profesionalicemos nuestro actuar cotidiano, tomando más en cuenta las necesidades de las y los alumnos. Los resultados de nuestras observaciones sobre algunos colegas indican hasta hoy, una transformación lenta e irregular desde un modelo tradicional centrado en el maestro hacia un modelo un poco más constructivista, centrado en el alumno.
Las creencias de los profesores parecen estar fundamentadas en sus experiencias previas como maestros y alumnos, pero están constantemente negociadas con nuevas experiencias. Los profesores comparten muchas creencias y prácticas, posiblemente relacionadas con tener experiencias y contextos muy similares. Sin embargo, la reforma ha cuestionado la validez de muchas tradiciones individualistas centradas en el profesor, lo que ha obligado a buscar nuevas prácticas docentes.
Los factores que más parecen promover el cambio son personales e incluyen la motivación, los valores y la identidad individual como profesional de la educación en una institución nacional y como persona interesada en superar sus propias prácticas. Aunque hay obstáculos al cambio en un nivel personal, como rutinas, materiales ya elaborados de tiempo atrás que se pueden volver a reciclar, etcétera.
Los docentes observados en la Unidad Ajusco de la Universidad Pedagógica Nacional han promovido entre las alumnas y alumnos, habilidades de trabajo colaborativo como: escucha atenta y respetuosa de los colegas, valoración adecuada de sus aportaciones, expresión adecuada no sólo de ideas, sino de emociones, convicciones y sentimientos, trabajo en equipo asumiendo con responsabilidad los distintos roles; entrega de información adecuada en tiempo y forma para la realización de las actividades; reflexión metacognitiva del trabajo realizado para optimizar el proceso, así como para aprovechar mejor sus frutos. Durante todos los procesos observados, los profesores han asumido un rol de acompañamiento, cuestionamiento positivo y estímulo al desempeño estudiantil.
Las alumnas y los alumnos por su parte, dentro y fuera del aula, trabajan en equipos, fijándose metas y objetivos comunes, revisan el cumplimiento de sus objetivos a corto y mediano plazo, identificando a tiempo los cambios que deben hacer; se responsabilizan de su parte del trabajo e informan a sus colegas de sus avances, mejorando constantemente sus destrezas colaborativas para la práctica de dirección y toma de decisiones.
Todavía no podemos hablar de una reforma exitosa puesto que se planea llegar con todo a punto hasta el 2006, algunas cosas son provisionales pues se están configurando y reconfigurando los equipos de trabajo pero, lo que hemos logrado hasta ahora nos hace ser optimistas y esperar que nuestra institución encare el siglo XXI con fortaleza institucional, eficiencia y eficacia en su docencia, así como una investigación de altura.




Bibliografía mínima
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Por leon3135 - 15/03/2005 23:34:36 [denunciar este mensaje]
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Historia de la Pedagogía en México
HISTORIA DE LA PEDAGOGIA EN MEXICO

Alvaro Marín Marín
Abril de 2005


El presente artículo es un avance de investigación que pretende, al mismo tiempo, funcionar como esquema para la redacción de una obra mayor, que sirva como libro de texto a los estudiantes de la licenciatura en Pedagogía de todas las universidades de nuestro país, así como a los profesores que estudian en la Universidad Pedagógica Nacional; en vista de que hasta la fecha no se ha producido una obra completa que abarque la historia de esta disciplina en los siglos XIX y XX en México.
Problema básico para iniciar el estudio que nos interesa, es la definición misma del concepto "pedagogía", ya que la mayoría de quienes tratan el tema se refieren indistintamente a educación, teoría educativa, ciencias de la educación, pedagogía, teoría de la enseñanza, etc. Lo anterior únicamente significa que aún no está deslindado con precisión el campo de la Pedagogía y que ésta no acaba de separarse de las disciplinas que la generaron en su pasado remoto y continúan sirviéndole de sustento y apoyo: la filosofía y la psicología.
Díaz Barriga incluso, subraya una falta de distinción conceptual entre Pedagogía y Didáctica desde la época de Comenio por ejemplo. Como nos interesa entrar directamente al problema, no nos detendremos en alegatos conceptualizadores más o menos sutiles, sino que, recurriremos a la sabiduría de dos personalidades que han reflexionado sobre el tema con acierto, a nuestro juicio; así, Ricardo Nassif en su libro Pedagogía General, pp. 69 y ss. considera dos ramas principales: la pedagogía teórica (filosofía de la educación, ciencia de la educación, historia de la educación e historia de la pedagogía), y la pedagogía tecnológica (metodología educativa, organización educativa).

Por su parte Emile Durkheim en Teoría de la Educación y Sociedad dice que no debemos confundir educación y pedagogía, en vista de que la primera es la acción ejercida sobre los niños por sus padres y los adultos en todos los períodos y momentos de la vida, mientras que la pedagogía no consiste en acciones, sino en teorías. Estas teorías son maneras de concebir la educación, no maneras de practicarla. Así pues, la educación es la materia de la Pedagogía y ésta, una manera de reflexionar sobre aquella.
En nuestro país, quienes han reflexionado sobre educación en el siglo pasado y gran parte del actual han sido políticos, novelistas, historiadores, legisladores, profesores y gente talentosa dedicada al ejercicio profesional de muy diversas disciplinas, porque la carrera de Pedagogía comenzó apenas a impartirse en la UNAM en la década de los sesentas.
A no dudarlo, el primer gran pedagogo mexicano del siglo pasado fue el cura Hidalgo, interesado como estaba en mejorar la vida de los indígenas y castas, primero capacitándolos en pequeños oficios y artesanías para que aumentaran sus menguados ingresos, y después enseñando a toda la nación, la importancia de liberarnos del yugo colonialista hispano y, tratando de devolver con la libertad de los esclavos y las tierras a los indígenas, la dignidad a nuestro pueblo.
Siguió Morelos con sus Sentimientos de la Nación, dados a conocer el 14 de septiembre de 1813, donde el punto décimo segundo decía: "Que como la buena ley es superior a todo hombre, las que dicte nuestro Congreso deben ser tales que obliguen a constancia y patriotismo, moderen la opulencia y la indigencia, y de tal suerte se aumente el jornal del pobre, que mejore sus costumbres, aleje la ignorancia, la rapiña y el hurto".
Mientras que el décimo quinto ordenaba: "Que la esclavitud se proscriba para siempre, y lo mismo la distinción de castas, quedando todos iguales, y sólo distinguirá a un americano de otro, el vicio y la virtud".

En una sociedad tan ignorante y atrasada como era la mexicana a fines de la Colonia, las metas que se proponía alcanzar Morelos no eran pequeñas ni mezquinas; deseaba transformar un país de siervos y vasallos en otro de ciudadanos conscientes y libres colaborando plena y voluntariamente en una sociedad democrática.
Como un elemento de transición entre el agonizante pasado colonial y la recién lograda Independencia, encontramos en primera fila a don José Joaquín Fernández de Lizardi, activo intelectual que se dedicó al periodismo, la administración pública y la novela bajo el mismo común denominador: la crítica del antiguo régimen, sus instituciones y las formas de educación y socialización que permitían destacar no a los más capaces, sino a los más cínicos, relegando a los profesores, a la última clase de la sociedad.

En su novela La Quijotita y su prima, publicada en 1819, critica la educación femenina de entonces y establece, mediante un contra punto su ideal en este campo: para salir adelante con dignidad, la mujer debe recibir una educación intelectual, moral y técnica que le permita desenvolverse y, en caso de necesidad, trabajar honestamente.
Una vez que México consiguió su independencia política de la decrépita potencia que nos sojuzgaba, José María Luis Mora incluyó en la agenda de la reforma social el problema educativo y la reforma escolar con el fin de acelerar el derrumbe del nefasto pasado que se negaba a morir.
La educación entonces estaba peor repartida que la riqueza, pues España había basado en la ignorancia de las mayorías su dominio colonial, creyendo que la ignorancia era el medio más seguro para impedir la emancipación de América.
Por tanto, don José María Luis Mora creyó que el mejor antídoto contra el colonialismo y la pobreza era la educación popular: "Para llevar a cabo la obra de la regeneración es preciso formar un espíritu público, es preciso grabar en el corazón de cada individuo que sus leyes deben respetarse como dogmas; en una palabra, es preciso que las luces se difundan al máximo posible".

Los pocos privilegiados que asistían a la escuela -todavía bajo la normatividad colonial- de cualquier manera no recibían nada positivo pues se les predicaba encierro, recogimiento, quietud y silencio, se les hablaba de santos y devociones pero, "nada se les hablaba de patria, de deberes civiles, de los principios de la justicia y del honor; no se les instruye en la historia, ni se les hacen lecturas de la vida de los grandes hombres, a pesar de que todo esto se halla en relación con el género de vida a que están destinados la mayor parte de los educandos". (José Ma. Luis Mora, Obras Sueltas, México, Porrúa, 1963, p. 461).
Mora deseaba que la educación nacional se modernizara dejando atrás las costumbres coloniales, por lo que contribuyó a democratizar la enseñanza prohibiendo a los profesores que castigaran físicamente y vejaran a los estudiantes; suprimiendo vestiduras talares y uniformes, fomentando el principio de igualdad, aboliendo la asistencia obligatoria a misas y fiestas extra-clase; cancelando días festivos y puentes, reduciendo las vacaciones y evitando, en lo posible, cualquier pérdida de tiempo.
En lo que respecta a la educación básica, la Independencia trajo consigo novedades importantes: los ingleses Lancaster y Bell nos enseñaron la pedagogía lancasteriana, su modelo pedagógico trasladaba al campo educativo los esquemas organizativos de las factorías anglosajonas con el gerente a la cabeza, los supervisores, los capataces y los obreros.
En la escuela de modelo lancasteriano, el gerente es el profesor que dirige y regula el trabajo diario; los supervisores son los monitores de orden, muchachos mayores que controlan -incluso a varazos- a todos los chiquillos, los capataces tienen su equivalente en los monitores que transmiten las indicaciones de trabajo y supervisan el cumplimiento de la faena de los estudiantes, quienes, finalmente, representan a los obreros de una factoría por estar en la base de la organización, no participar en las decisiones de la gerencia, pero sufrir todas las consecuencias y estar obligados a respetar las órdenes "de arriba" sin chistar.
De este modo, el modelo pedagógico medieval de la escuela como convento, era sustituído, muy atinada y oportunamente por cierto, por el modelo de factoría anglosajona, con todas las consecuencias que esto implicaba, desde el cambio de principios hasta los objetivos y forma de organizar el trabajo.
Del ideal católico de perfección se pasaba al pragmatismo inglés que busca la utilidad, la eficacia, la eficiencia y el máximo rendimiento con la menor inversión, lo que sucedía en la escuela lancasteriana, pues sólo necesitaba un profesor por cada trescientos alumnos, método ideal en una sociedad en la que sólo sabían leer y escribir sesenta mil personas de una población de siete y medio millones.

La ausencia del presidente Santa Anna en 1833, permitió que el vicepresidente don Valentín Gómez Farías quedara a cargo del gobierno de la república, oportunidad que fue aprovechada para aplicar un programa de reforma liberal avanzada de la sociedad que todavía entonces no era sino el virreinato de la Nueva España, con algunos deseos vagos de que aquello fuese otra cosa, como afirmó alguna vez Lorenzo de Zavala.
El programa proponía garantizar las libertades de prensa y opinión, abolir los privilegios del clero y la milicia, suprimir las instituciones monásticas, separar al Estado de la Iglesia, privatizar los bienes de comunidades y aplicar el modelo liberal al sistema educativo.
La pedagogía liberal implicaba suprimir todo aquello que no fuera congruente o se opusiera al modelo de capitalismo librecambista, por lo que, la Real y Pontificia Universidad de México fue clausurada por "inútil, perniciosa e irreformable", al tiempo que se promulgaba el 23 de octubre de 1833, la creación de seis nuevas escuelas superiores como una de las primeras iniciativas culturales de un gobierno mexicano.
Se prescribía también la creación de la Biblioteca y el Teatro nacionales, la reforma del Museo de Historia y el Gabinete de Historia Natural, la fundación de dos escuelas normales, de escuelas primarias para niños en los lugares donde hicieran falta, así como dos escuelas nocturnas para adutos que se establecerían en el ex-Hospital de Jesús y en el ex-Convento de Belén, con un horario de siete a diez de la noche y un programa que enseñaba a leer, escribir, las cuatro reglas de aritmética y el dibujo lineal, ofreciendo a los asistentes papel, tinta, plumas y lápices, materiales escasos y costosos en aquél entonces. (José María Luis Mora, Obras Sueltas, México, Porrúa, 1963, pp. 475-476).

Como vemos, los liberales mexicanos de entonces tenían muy claras sus ideas y bien definidos sus objetivos: para acabar con el pasado colonial, deberían educar al pueblo formándolo desde arriba, suprimir legislativamente a los actores colectivos, disolver los valores de la cultura tradicional, así como universalizar la economía de mercado basada en los intercambios monetarios y la propiedad privada, que rompió definitivamente las antiguas relaciones.
El modelo pedagógico liberal fue apoyado por las mayorías debido al énfasis que puso en la educación universal laica, así como por su matiz democrático-optimista que insistía en que cualquiera podía alcanzar mediante un pequeño esfuerzo, lo que antes se reservaba a unos cuantos.
Con todo y que la reforma liberal fue derrotada militarmente por la reacción conservadora, al final triunfó, pues logró inscribir en la memoria histórica de la nación mexicana los principios pedagógicos básicos que regirían los proyectos educativos nacionales para los siguientes doscientos años:

a) Los mexicanos somos un pueblo celoso de nuestra libertad política y nuestra independencia económica;
b) El pueblo mexicano es profundamente republicano y aspira a vivir en la democracia;
c) La educación nacional deberá regirse por los principios de: laicismo, gratuidad, obligatoriedad, universalidad.
d) La educación es un derecho de todos los mexicanos y por tanto es responsabilidad del Estado garantizarla.
El modelo pedagógico y las ideas liberales se extendieron a pesar de todo, gracias a la acción discreta pero eficiente de los Institutos Científicos y Literarios como los de Guadalajara, Chihuahua y Estado de México que se fundaron en 1827; el de Zacatecas de 1832, y el de Coahuila, fundado en 1838; así como por las Normales lancasterianas que llevaron las nuevas ideas y principios a Sonora en 1847 y a San Luis Potosí en 1849.

No obstante los avances que trajo a la educación nacional la aplicación del modelo pedagógico liberal, resultaba evidente que los cambios no serían inmediatos ni tan radicales como algunos desearan, ya que algunos sectores de la sociedad permanecían al margen del sistema educativo y su formación era tan deficiente como en la época colonial; concretamente las mujeres y los indígenas, eran tratados conforme a los cánones más atrasados.
El escritor jalisciense Fernando Calderón, a mediados del siglo pasado, ridiculizaba a las familias pequeño-burguesas por educar a las muchachas con lecturas desordenadas, sin ningún método ni fin determinado en el orden social aparte del aún tradicional "mientras se casa"; como lo demostró la licenciada Sahagún Tinoco en su artículo sobre la Educación Femenina del siglo XIX.
La pesada herencia colonial estaba tan arraigada aún entre las clases económicamente poderosas, que se imponía como inevitable rutina incluso sobre los hijos de los ricos, como lo afirma don Guillermo Prieto en sus Memorias de mis tiempos, cuando recuerda sus estudios primarios, al mencionar que si bien no se incurría en excesos no faltaban tampoco la palmeta, la disciplina y el encierro.
Por tanto, la tradición liberal debió transformarse en ley y, mediante el artículo tercero de la Constitución promulgada el cinco de febrero de 1857, decretar: "La enseñanza es libre, la ley determinará qué profesiones necesitan título para su ejercicio y con qué requisitos deben expedirse".
La misma Carta Magna prohibía, en su artículo quinto los votos monásticos y la participación de las instituciones religiosas en la enseñanza; el artículo trigésimo segundo apoyaba el establecimiento de Colegios y Escuelas prácticas de Artes y Oficios; mientras el trigésimo séptimo proponía premiar a los ciudadanos distinguidos en las artes, las letras, las ciencias y la educación.
Como puede observarse, la Iglesia católica era percibida correctamente como uno de los obstáculos más formidables al cambio y un enorme freno al progreso nacional. Esto resultó evidente cuando la Iglesia apoyó a sectores reaccionarios del ejército para que se opusieran con las armas en la mano al nuevo orden jurídico, y promovió la aventura intervencionista francesa y la gran farsa de nombrar a un austríaco "emperador" de México, cuando nuestro presidente era el benemérito Juárez.
Una vez que los liberales triunfantes encabezados por el presidente Benito Juárez entraron a la ciudad de México el 15 de julio de 1867, el Ministro de Justicia e Instrucción Pública don Antonio Martínez de Castro dispuso, por instrucciones presidenciales y dentro del marco de la Ley Orgánica de Instrucción Pública, que se formara una comisión, encabezada por don Gabino Barreda, para reformar la educación media.
Ilustre médico poblano, don Gabino Barreda había escuchado en Francia las conferencias de Augusto Comte y, entusiasmado por la filosofía positivista, encontró en ese momento la valiosa oportunidad de ponerla en práctica.

La Escuela Nacional Preparatoria inició sus labores el 1o. de febrero de 1868 en el edificio del Antiguo Colegio de San Ildefonso; su currícula se caracterizó desde un principio tanto por el enciclopedismo como por su estricto apego al método científico, como un medio para superar disputas estériles y conflictos de carácter religioso, que tantos muertos habían ya generado desde que empezó la lucha por la Independencia y aún antes.
La pedagogía positivista y sus promotores, consideraban que era necesario enseñar los métodos de experimentación y deducción a los mexicanos para que dejaran de explicarse mágicamente el universo y la vida social. El hombre debía usar la inteligencia para descubrir, mediante el método científico, las leyes generales del mundo.
La clasificación comtiana de las ciencias jerarquiza a éstas en un orden lógico que va de las más abstractas a las más concretas y complejas, empezando por las Matemáticas y terminando en la Sociología. Esta misma clasificación es recomendada para aplicarse en el Plan de Estudios de la Preparatoria.
El sistema positivista, aplicado a la educación, supone que cada ser humano en lo particular reproduce la historia de la humanidad, por lo que, la mejor educación será una aplicación inteligente de la ley de los tres estados, dividiendo la vida humana escolar en infancia, adolescencia y juventud.
Durante la primera etapa, la educación tendrá que ser informal y sistemática, para sacar al niño de su etapa más primitiva y conducirlo con éxito a la segunda y tercera, donde podrá asimilar conocimientos verdaderos basados en la ciencia. El modelo pedagógico positivista fue tan exitoso, que su estructura básica todavía se refleja en los programas y planes de estudio de las escuelas mexicanas, incluyendo las controladas por el clero católico.
Dentro del exitoso y omnipresente paradigma pedagógico positivista, brillaron con luz propia expertos de muy diversas disciplinas que contribuyeron a desarrollar la pedagogía mexicana; así, el médico Manuel Flores fue el primero en usar el nuevo concepto en nuestro país al publicar su Tratado elemental de Pedagogía en 1887.
En esta obra, el doctor Flores muestra la influencia de Spencer y Stuart Mill, con cuyo auxilio expone las bases de la enseñanza objetiva basada en el "realismo pedagógico", el cual debe poner en juego las facultades del niño, desarrolladas mediante una educación física, moral e intelectual que substituya los antiguos y bárbaros castigos corporales, fortaleciendo la voluntad con medios adecuados y buenos fines.
Sin embargo, el problema de la Pedagogía como disciplina, profesión, campo de estudios y objeto teórico ya estaba en el ambiente educativo mexicano cuando menos desde 1885, cuando en la Escuela Modelo de Orizaba, el profesor de origen alemán Enrique Laubscher fundó una Academia para actualizar a profesores en servicio, mediante un Programa de Ciencias Pedagógicas en donde se hacía una introducción general a la Pedagogía, se conceptualizaban sus componentes principales y se exponían los fundamentos de la enseñanza objetiva.
El pedagogo suizo Enrique C. Rébsamen empezó sus disertaciones públicas ese mismo año en Veracruz, a partir de la idea de que nuestro país necesitaba consolidarse políticamente sobre la base de la unidad intelectual y moral. Dividió a la Pedagogía en: general, histórica y práctica, y distinguió entre educación e instrucción, entendiendo a ésta como simple adquisición de conocimientos, mientras que aquella significa desarrollo gradual y progresivo de las facultades humanas.
El abogado veracruzano Carlos A. Carrillo es ampliamente conocido entre los profesores mexicanos por sus constantes esfuerzos en favor de la educación universal, la reforma escolar y el mejoramiento del pueblo por la escuela. El maestro Carrillo fue traductor, publicista de las nuevas ideas educativas a través de periódicos que él mismo fundó, profesor y funcionario.
El abogado campechano don Joaquín Baranda fue otro educador destacado que, desde diferentes posiciones tales como el Congreso, la Judicatura, el gobierno de su Estado y la Secretaría de Justicia e Instrucción Pública, aplicó importantes medidas para reorganizar el sistema educativo nacional, de las que podemos destacar:
a) Impulsó la instrucción primaria apoyando la formación de profesores;
b) Propuso que por ley, la educación básica fuera obligatoria, gratuita y laica;
c) Convocó y financió los dos grandes Congresos Pedagógicos del porfiriato, que definieron el rumbo de la política educativa del momento.
Don Justo Sierra Méndez, campechano y abogado también, dedicó su vida a tratar de resolver algunos de los grandes problemas educativos de México; como diputado propuso y defendió, hasta verlo convertido en leyes, el principio de la enseñanza primaria obligatoria, gratuita y laica; como subsecretario de Instrucción, presidió y orientó los dos Congresos Pedagógicos más importantes del siglo pasado; como Ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes, logró la creación de la Universidad Nacional de México, sin ningún nexo con la vieja "Universidad" colonial, y con el apoyo académico de la moderna Universidad de California en Berkeley.
Aunque poco conocido en su faceta de educador, el poeta y político veracruzano Salvador Díaz Mirón, que nació el 14 de diciembre de 1853 en la ciudad de Veracruz del matrimonio de Manuel Díaz Mirón y Eufemia Ibáñez, fue director del Colegio Preparatorio de Jalapa en 1912, donde además impartió clases de historia y literatura, al tiempo que continuaba sus trabajos de escritor en su quinta "Santa Rosa".
En 1916 se trasladó a la Habana donde se negó a recibir una pensión del gobierno cubano, pero en cambio aceptó dar clases de francés, historia universal y literatura en la Academia Newton, dirigida entonces por don Tomás Segoviano.
Nada mejor para conocer las ideas pedagógicas de Díaz Mirón que uno de sus poemas:

De la materia resistente y bella
tomad lo que más dura y más encanta:
si sois piedra, sed mármol; si sois planta,
sed laurel; si sois llama, sed estrella.

Con los albores del nuevo siglo, comenzaron a aparecer en nuestro país modelos pedagógicos sustentados en diferentes tipos de socialismo y aún del anarquismo, como la llamada escuela racionalista, que comenzó a aplicarse en la Casa del Obrero Mundial en 1912, fue aclimatada en Yucatán por José de la Luz Mena quien recibía el apoyo político del gobernador Felipe Carrillo Puerto, e introducida en Tabasco por Tomás Garrido Canabal. La CROM la apoyó hasta 1923 y comenzó a rechazarla el año siguiente, cuando adoptó las tesis de la escuela proletaria socialista explicitadas por Vicente Lombardo Toledano.
La escuela racionalista predicaba que la religión deforma las mentes de los niños por obligarlos a aceptar dogmas sin fundamento, por lo que sugería enseñar con base en el método científico y los métodos de la escuela activa.
Casi al mismo tiempo, se afianzaban en México las enseñanzas de los pastores presbiterianos y bautistas mexicanos educados en instituciones norteamericanas, quienes trataban de difundir los principios éticos de Lutero mediante el periodismo, la evangelización y el sistema escolar.
Para 1913, los misioneros protestantes tenían en México 614 escuelas de preescolar, primaria y secundaria, con predicadores tan activos como Andrés Osuna, Samuel Inman, Alfonso Herrera, Benjamín Velasco, José María Cárdenas, Juana Palacios, Blanch Bonine, Gregorio Torres Quintero y Moisés Sáenz.
El maestro Sáenz llegó a la subsecretaría de Educación Pública en 1925, comenzó por rodearse de un grupo compacto de correligionarios que consideraban a la Iglesia católica como el obstáculo más formidable para el progreso de México; por tanto, decidieron aprovechar el conflicto cristero contra el gobierno para iniciar una nueva evangelización, en la cual la escuela rural sustituyera a la institución católica como instrumento de acondicionamiento social, usando a los maestros "misioneros" como propagandistas de la nueva fe, la cual debía transformar a millones de indígenas atrasados en granjeros modernos: activos, emprendedores, responsables, abstemios, ahorrativos, sobrios.
Para simbolizar las nuevas tendencias de la educación y la pedagogía mexicanas, implantaron por decreto la escuela activa de John Dewey, y transformaron muchos antiguos templos católicos en escuelas y bibliotecas, que ayudarían a surgir la "verdadera" mexicanidad.
No obstante, cuando el callismo fue desplazado por los cardenistas, estos educadores-evangelizadores tuvieron que dejar la tarea inconclusa y pasar el control de la SEP a los radicales que proponían diversas variantes del modelo pedagógico socialista.
Así, el Congreso Pedagógico de Jalapa celebrado en julio y agosto de 1932, recomienda continuar la lucha contra el fanatismo religioso, pero desatiende el problema indígena para orientarse hacia una nueva clientela recién descubierta: los obreros y marginados urbanos, a quienes pretende educar sobre el principio de la lucha de clases, dotándolos de capacidad técnica para que los obreros mismos organicen y orienten la producción.
La Segunda Convención de Maestros reunida en Toluca del 10 al 13 de abril de 1933, continúa estos lineamientos al tiempo que sostiene el apoyo a Cárdenas y su política, al insistir en el reparto agrario, cumplimiento puntual de los artículos 27 y 123 constitucionales, la federalización y socialización de la enseñanza primaria.
A fines de ese mismo año se propone la creación de un Instituto Pedagógico que coordine la investigación y experimentación en este campo. Al mismo tiempo, importantes fuerzas y organizaciones sociales estaban promoviendo la reforma del artículo tercero constitucional en sentido socialista, la cual tuvo lugar en octubre de 1934, unos cuantos meses antes de que Lázaro Cárdenas tomara posesión como Presidente Constitucional.
Mientras en la capital del país se discutía con entusiasmo la conveniencia o no de hacer una reforma educativa de profundos alcances, la educación diaria de los niños y niñas mexicanas estaba en manos de maestras como la profesora Alicia Moreno Lara, quien dirigió en la ciudad de Veracruz el Colegio para niñas Josefa Ortiz de Domínguez.
La profesora Moreno Lara, por su formación normalista, profunda cultura y amplia práctica docente y administrativa, estaba convencida que, ningún método, doctrina o sistema, por más perfecto que fuera, podría sustituir la sensibilidad, cultura y comprensión del medio social de los alumnos que todo buen profesor debe tener.
La profesora Moreno Lara predicó con el ejemplo y, aparte de dirigir con mucho acierto su colegio, escribió un libro de Moral para niñas que usaron sus alumnas de tres generaciones, completó las materias del currículum oficial con clases de piano, canto e inglés que ella misma impartía, y logró prestigiar tanto a su escuela, que padres de familia de todos los niveles sociales, luchaban por inscribir a sus niñas en ella.
Además de muchos reconocimientos y honores, la profesora Alicia Moreno Lara dejó una gran huella tanto en su Colegio, como en sus alumnas y en la ciudad de Veracruz, donde una calle lleva su nombre.
Volviendo a la política nacional, el Segundo Congreso de Estudiantes Socialistas de México, realizado en 1935, propuso a las autoridades educativas basar la enseñanza en el materialismo dialéctico, con la finalidad de sustituir el actual régimen social por otro en el cual la riqueza se distribuya más equitativamente.
En 1936 fue creado en la ciudad de México el Instituto Nacional de Psicopedagogía, para dar apoyo teórico a la Escuela Socialista, que había surgido de la reforma al artículo tercero constitucional. El 18 de julio de ese año, don Miguel Huerta Maldonado hizo el discurso inaugural en el Palacio de Bellas Artes, frente al Secretario de Educación don Gonzalo Vázquez Vela.
Los objetivos del Instituto Nacional de Psicopedagogía eran estudiar científicamente los problemas educativos de México y llevar a la práctica los resultados de estos estudios. Durante el sexenio de Ávila Camacho, el Instituto organizó el Museo Pedagógico Nacional, que se escindirá años después; y los laboratorios de Pedagogía y de Estudios Económicos y Sociales. Durante los años 1947 a 1961, el Instituto publicará una revista especializada que sirvió de foro a muchos educadores mexicanos.
En el sexenio de López Mateos, el INP recibe el apoyo gubernamental para ofrecer servicios de consulta pública mediante sus clínicas de ortolalia, y asume funciones universitarias al impartir cursos de actualización pedagógica al magisterio en servicio, cuyo valor escalafonario era muy alto, al decir del maestro Pescador Osuna, pues otorgaba sesenta puntos, cuando la publicación de un texto educativo equivalía a tres puntos.
Con estos cursos, las conferencias que impartía mediante invitados extranjeros de alto nivel, así como con la creación en 1965 del Centro Nacional de Documentación e Información Educativa, el Instituto Nacional de Psicopedagogía, se convierte en el inmediato antecesor de la Universidad Pedagógica Nacional.
En el ámbito universitario, la Pedagogía era estudiada como posgrado en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM hasta 1955, fecha en que es creado el Colegio de Pedagogía cuya experiencia permite surgir en 1959, bajo la administración del doctor Francisco Larroyo, la idea de fundar una licenciatura en Pedagogía, concediéndose a los licenciados el título de Pedagogo, y a los estudios superiores los grados de Maestro y Doctor en Pedagogía.
La licenciatura en Pedagogía de la UNAM comenzó con el plan de 1960, reformado en 1966 y 1972; posteriormente ha sufrido modificaciones para adecuarlo a los nuevos requerimientos de nuestra sociedad.
La Universidad Pedagógica Nacional empezó a funcionar en 1978 con cinco licenciaturas, una de las cuales era la de Pedagogía; se está realizando una investigación que pretende hacer el seguimiento de sus egresados, con la finalidad de conocer de qué manera se han integrado al sistema educativo nacional.
En julio de 1995, se graduó la primera generación de egresados de la Maestría en Pedagogía de la Universidad Pedagógica Nacional; como es natural en una institución tan joven, su planta docente ha obtenido sus doctorados mayoritariamente en la UNAM y varias otras instituciones de prestigio, sin embargo se espera que para el año dos mil egresen de sus aulas los primeros doctores en Educación.
La Universidad Pedagógica Nacional también publica una revista "especializada en educación" (como afirma en su portada), denominada Pedagogía, que a pesar de las diferentes crisis económicas por las que hemos atravesado, va ya en su tercera época, con un prestigio creciente que se ha ganado a pulso, gracias a una certera dirección y a colaboraciones de alto nivel académico.
Aunque en una reciente entrevista un abogado y educador nos señalaba que, según su experiencia como funcionario educativo estatal y federal, en México ya sobran pedagogos, después de analizar la situación debió convenir que más bien la SEP no sabe dónde ubicarlos ni qué hacer con ellos, lo que puede significar que el campo científico de la Pedagogía aún no se define con claridad. Posiblemente esto sea más positivo que negativo, en vista de que si las antiguas profesiones devienen obsoletas con mucha rapidez, la Pedagogía como ciencia en construcción puede tener un gran futuro.

B I B L I O G R A F I A



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Enlaces:

- Historia de la Pedagogía en México: http://es.wikipedia.org/wiki/Usuario:Amarin


Por leon3135 - 13/03/2005 20:11:39 [denunciar este mensaje]
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El anarquismo en México
El anarquismo en México

Por Alvaro Marín Marín, julio del 2005

El anarquismo no es una teoría ajena y extraña a los mexicanos, por el contrario, entre 1860 y 1920 tuvo gran influencia en nuestro país gracias a los esfuerzos de propagandistas y organizadores entusiastas como el griego Plotino Rhodakanaty, quien llegó a México en febrero de 1861; o a causa de la emigración de españoles desde Cuba, particularmente intensa entre 1887 y 1900.
Cabe recordar que muchos de los inmigrantes peninsulares se quedaron a vivir en la ciudad y el estado de Veracruz, dedicándose a la enseñanza primaria, al trabajo artesanal y a la organización de grupos obreros, cuya importancia como antecedentes de la Revolución Mexicana aún no se ha valorado suficiente. En su obra, José Mancisidor caracteriza a su padre como anarquista militante, lo que reforzaría mi hipótesis del “anarquismo heredado familiarmente”.
Regresando a Rhodakanaty, es sabido que fue el autor del primer texto anarquista escrito en nuestro país, la famosa Cartilla Socialista, publicada el mismo año en que llegó. Al mismo tiempo, enseñó su doctrina a los primeros anarquistas nacionales como Francisco Zalacosta, Santiago Villanueva y Hermenegildo Villavicencio. Publicó numerosos artículos en periódicos obreros como El Socialista y El Hijo del Trabajo, escribió en 1864 el ensayo titulado Neopanteísmo y diez años después un periódico filosófico llamado El Craneoscopio. Las ideas de Rhodakanaty eran afines a las de Proudhon y Bakunin, además de anticiparse a Kropotkin.
Aunque el griego regresó a Europa en 1886, sus alumnos mexicanos organizaron la Sociedad Agrícola Oriental y la Escuela del Rayo y el Socialismo, mediante las cuales adoctrinaron en las ideas ácratas a los campesinos del oriente de la capital del país. Su importancia no fue menor ni pasajera; ahora la colonia más grande de América Latina se llama Agrícola Oriental, está ubicada en la delegación de Iztacalco y dos de sus escuelas, una primaria y otra secundaria, llevan el nombre de José Mancisidor Ortiz.
Desde Chalco y Texcoco, las ideas ácratas nacionalizadas se extendieron en los medios campesinos de Puebla, Hidalgo y Veracruz, tanto a través de manifiestos como por el ejemplo de la acción directa agrarista, tan cara a los libertarios que invadían haciendas como una forma de lucha campesina contra la oligarquía. López Chávez fue aprehendido y fusilado en 1869, pero su ejemplo quedó vivo en la mente de los campesinos del centro del país, que lo revivieron de nuevo con motivo de la sublevación zapatista de 1910. El mismo lema, presuntamente zapatista de Tierra y Libertad era el nombre de un periódico anarquista español que se publicaba alrededor de 1889, distribuyéndose por toda Europa.
El anarquismo fue la teoría política más próspera entre los campesinos y obreros mexicanos, cuando menos hasta la segunda década de este siglo, como lo demuestran las primeras organizaciones obreras, sus periódicos, sus cajas de ahorro y ayuda mutua, así como la trayectoria de los hermanos Flores Magón.
Creo necesario caracterizar el anarquismo de origen español nítidamente, porque a mi parecer los políticos de esta nacionalidad emigrados desde Cuba hacia México, se asentaron en Veracruz y fueron determinantes en la adopción por parte de los mexicanos de una versión peninsular de esta teoría política, que se fundió con la corriente nacional de origen griego mencionada antes; también, es indispensable para evitar confusiones de tipo político o ideológico cuando haga yo referencia a esta doctrina, además de que tenemos que distinguirla de las otras tendencias radicales. Seguiré de cerca el libro de Alvarez Junco mencionado en la nota seis.
En cualquier doctrina política, los autores afines no tratan todos los temas, sino que se dedican a exponer los principios doctrinarios aplicándolos a los problemas que les preocupan, por lo que debe revisarse a varios para tener una idea comprensiva y global.
Anselmo Lorenzo estudió la relación individuo / sociedad, criticó al darwinismo, al poder, al antipoliticismo y, al final de su vida, el sindicalismo; Mella, la organización económica de la sociedad futura, el antipoliticismo y la crítica del sistema democrático; Prat el análisis de las clases sociales, el antirreformismo, el antipoliticismo, y el sindicalismo; Salvochea ataca el militarismo y el patriotismo; López Montenegro escribe sobre el anticlericalismo y la huelga general; Francisco Ferrer Guardia está interesado en la enseñanza, el sindicalismo, el anticlericalismo y el antimilitarismo, Salvador Suñé escribe sobre el comunismo y el espontaneísmo organizativo; José Martínez Ruiz (Azorín), se interesa por el antimilitarismo y la criminología; Teresa Claramunt, por el antipoliticismo y el feminismo; Soledad Gustavo, la enseñanza y el feminismo; Tárrida de Mármol, el enfoque científico de la “cuestión social”, la crítica al poder y el antipoliticismo; Federico Urales (Montseny) la crítica moral, la violencia y la enseñanza; Bakunin (el gran maestro ruso de todos los demás) el espontaneísmo, la crítica a la autoridad, el antipoliticismo y la insurrección; Kropotkin (otro de los padres fundadores de la doctrina) la cuestión social, la moral solidaria, el comunismo y la crítica a Darwin...”
El anarquismo es difícil de definir por su tendencia a apoyar cualquier reivindicación popular sin rigideces doctrinarias, así como por su repulsa a los intelectuales y sus disputas escolásticas; es en suma, una corriente política que se caracterizó en buena medida por ser más una actitud que una doctrina, en la que los gestos y símbolos son a veces más importantes que las palabras.
El anarquismo se basa en un individualismo extremo, radical defensor de la libertad; entendida ésta como el derecho de cada ser humano a actuar conforme a los dictados de su conciencia y voluntad, por creer que cada personalidad es única e insustituible.
Según Bakunin, para los libertarios, el individuo es la única realidad existente. Alvarez Junco encuentra profundas afinidades entre el anarquismo y la ideología liberal por su valoración positiva de la libertad y los derechos del individuo como el cuidado de la infancia, la instrucción, el trabajo y el goce de los productos del mismo. Ácratas más sofisticados defendieron el derecho al placer y trataron de abrir el camino hacia la moral del placer.
La idea del hombre libre y plenamente desarrollado chocaba con la autoridad religiosa y civil, por lo que las diatribas anticlericales fueron comunes en las publicaciones ácratas, empezando con el libro de Bakunin Dios y el Estado. Los anarquistas eliminan teóricamente a Dios y al deísmo, pero lo substituyen con otras abstracciones como el hombre, la justicia, la naturaleza, la razón y la ciencia, con lo que satisfacen las necesidades metafísicas de sus seguidores, la mayoría de ellos católicos por nacimiento.
Los libertarios toman el concepto de naturaleza de Rousseau y lo contraponen al orden social autoritario, principalmente debido a que este filósofo calificaba como natural a lo subjetivo y sentimental, en oposición al racionalismo de la cultura. Esta actitud favorece la “evasión del mundo” y el particularismo romántico, sentimental o moralizante de escritores como Volney o Sue, quienes sirvieron de enlace entre la ilustración y el socialismo. Por cierto, todos ellos fueron leídos con atención y entusiasmo por el adolescente José Mancisidor.
La justicia para los anarquistas se identifica con el principio de igualdad o reciprocidad de derechos entre los individuos. “Los resultados de todo nuestro recorrido por la idea de naturaleza no pueden, pues, ser más clásicos: existen unas “leyes naturales”, un orden eterno y con validez universal, a la vez científica y moral, cuya perturbación es causa de males de todo tipo. ...Los atributos del orden natural (o de la anarquía) son fáciles de descubrir: igualdad, libertad, solidaridad, fuerza, armonía y, por consiguiente, ausencia de autoridad.”
El anarquismo participa en la gran corriente racionalizadora y secularizante que se había iniciado en la Edad Media y culminó con la Ilustración; cree en la razón y apoya la difusión de la ciencia en todos los campos de la sociedad, porque con ellas se liberará al ser humano del trabajo y se superará el “reinado de la necesidad.
El cientificismo anarquista supone la unidad fundamental de todas las ramas del saber y de toda la realidad, por lo que es muy parecido a una especie de “positivismo de izquierda” que confía en resolver los problemas sociales mediante la aplicación de las leyes físicas. Además, tanto los libertarios como la “ciencia”, persiguen la “felicidad humana”.
El anarquista español J. Prat desea una revolución futura que hará surgir al “hombre nuevo”, una especie de obrero culto y con iniciativa que José Mancisidor creyó encontrar en su primer viaje a la Unión Soviética. Como para los libertarios la cultura es la base de la revolución, porque tiene la virtud de resolver pacíficamente la cuestión social, su obtención por las masas populares es un logro y un objetivo por si mismo. No es por tanto difícil de entender que muchos anarquistas siguieran la profesión docente como otra manera de extender sus ideas entre las nuevas generaciones. Muchos anarquistas consideraron que la pluma era la mejor arma para el combate político y la lucha social; en esto coincidían con Mancisidor quien a lo largo de toda su vida participó en diversas empresas culturales.
Para que un autor fuera aceptado y recomendado por los libertarios, no era necesario que reflejara una doctrina inflexible, sólo requería simpatizar de alguna manera con el pueblo, coincidir con algunos conceptos genéricos de ellos y ser de fácil y amena lectura. Así se difundió el libro de Kropotkin, La conquista del pan; las obras de Réclus, Büchner, Haeckel, Darwin, Ibsen, Tolstoi, Mirbeau, Zola, Gorki; Ibsen con su obra Un enemigo del pueblo; Volney, con Las ruinas de Palmira; o Eugenio Sue con El judío errante. La mayoría de estos autores y obras estaban en la pequeña biblioteca del padre de Mancisidor, un obrero anarquista de la industria del tabaco relativamente culto, que fue contratado por sus compañeros para que les leyera mientras ellos trabajaban, cuando su patrón lo despidió por negarse a apoyar la construcción de una iglesia. José Mancisidor nos dice que su padre empezó a leerle sus libros a los nueve años, y que le permitió el acceso directo a ellos en su adolescencia.

La teoría libertaria del arte coincide ampliamente con las tesis de los grupos en los que militó Mancisidor y que suscribe con gusto: el artista debe contribuir con su producción al progreso humano; la vida tiene que reflejarse en el arte si no quiere hacerse arte muerto; el arte es un fenómeno social, por lo que el “arte nuevo” será capaz de expresar las aspiraciones de la sociedad contemporánea; el arte es la expresión de la libertad y la rebeldía; el arte y la literatura deben ser antidogmáticos, críticos... anarquistas.
El arte debe ser realista, por conectarse con la realidad social de la que surge;sus temas “populares”, no lleno de personajes “nobiliarios”, y el tratamiento debe ser ”auténtico”, no falseado para halagar a la clase dominante. Se habla de un arte fuerte y viril, en contraposición al arte de los cenáculos y a los libros para especialistas. Los escritores y los artistas plásticos se sintieron atraídos por las tesis ácratas a causa de la rebeldía emocional que transmitían, el individualismo exaltado que defienden, la libertad que proclaman y la defensa de “lo popular” en sentido de espontáneo y auténtico.
Otro principio libertario heredado del optimismo racionalista del siglo XVIII, es la confianza en el progreso ilimitado del ser humano mediante el avance técnico y el perfeccionamiento moral. Los anarquistas creían, al igual que los ilustrados, que el avance de la humanidad consiste en el triunfo progresivo de la razón y la libertad sobre la ignorancia, los prejuicios, el egoísmo y la tiranía.
El progreso para los ácratas es obtener cada vez más ilustración, más libertades y más goces. Creen por tanto en el progreso y en la superioridad del presente sobre el pasado, por el “natural” desarrollo humano en sentido ascendente. De este modo coinciden con el pensamiento ilustrado, al equiparar el “estado de naturaleza”, con lo racional o eterno que de ninguna manera se contrapone al progreso, sino que lo estimula y orienta. La ciencia y la revolución se unen y complementan en el pensamiento libertario, al pugnar ambas por un orden social perfecto que hay que descubrir al modo medieval.
“Los anarquistas comulgaban con la creencia, actualmente apropiada por grupos tecnócratas conservadores, en el progreso científico unilineal y en sus efectos políticos beneficiosos, porque, al aumentar los bienes materiales, produce automáticamente la libertad y la felicidad.”
El progreso anarquista es ideal, lineal, armónico e inevitable aunque no mecánico ni determinista, sino producto de la voluntad y actividad humanas; por lo que la evolución histórica, según estos principios presenta tres etapas:
1.- Surgimiento de nuevas ideas producto del genio individual;
2.- Rebelión minoritaria aplastada inútilmente por el poder;
3.- Sublevación y triunfo de las masas.
En la mejor tradición ilustrada, los anarquistas consideran a la imprenta como “la redentora de la humanidad”.

Los anarquistas se planteaban como objetivo construir una sociedad “mejor” (tomando como modelo y base la suya en el momento en que escribían) con lo que hacían la crítica moral a las instituciones políticas y religiosas vigentes, por lo cual buscaron una alternativa en la moral reflexiva utilitaria, que los satisfizo por su materialismo básico, su racionalismo optimista, su evolucionismo y su confianza en la expansión de la personalidad dentro del organismo social, como puede observarse en las obras de Fourier, Proudhon, Spencer y Kropotkin.
Los principios morales básicos del anarquismo se difundieron mediante obras como la del conde de Volney, Principios físicos de la moral, o Las ruinas de Palmira, atentamente leídas por Mancisidor en su juventud, ya que Volney era uno de sus autores favoritos.
Tanto Proudhon en su libro La moral anarquista, como Volney colocan a la justicia como virtud y principio social básico complementario de las inclinaciones morales individuales; le sigue el solidarismo, heredero del antiguo altruísmo y la medieval caridad cristiana. Aunque se establecen diferencias evidentes: la caridad en la guerra es curar heridos voluntariamente; la fraternidad consiste en acabar con la guerra.
El tercer principio moral anarquista es el vitalismo, o la defensa de la satisfacción de las necesidades orgánicas como base de la conducta moral: cuanto daña a la vida es inmoral, lo que contribuye a ella es moral. De este modo se justifica a la revolución social como el “gran acto moral”, porque defiende la libertad y la dignidad humanas. Los ácratas también idealizan las bondades del trabajo y la solidaridad humana básica. Alvarez Junco distingue dos ramas de la moral libertaria: la solidaria, de la que tomamos los enunciados anteriores, y la puritana, de clara inspiración cristiana, que denuncia la hipocresía de las clases dominantes por no respetar los principios morales que declaran tener. En esta vertiente parece ubicarse la moralidad de Mancisidor.
José Mancisidor en consonancia con los anarquistas cree que el pueblo trabajador oprimido es el depositario de los máximos valores éticos y políticos, por estar menos corrompido por la maldad de la sociedad burguesa y porque se pensaba que el trabajo era fuente de virtudes morales, que habrían de servir de base a la organización de la sociedad futura.
Quienes no compartimos esta ideología, observamos en la moral anarquista algunas contradicciones como la legitimación del robo y la simpatía con los delincuentes, quienes son vistos como una especie de luchadores sociales que reparan el daño hecho por la burguesía al usurpar el patrimonio común de la humanidad. Por tanto, no es raro que Mancisidor narre con alegría y añoranza sus aventuras infantiles y juveniles en un medio donde las prostitutas y los delincuentes de todo tipo pululaban libremente.
“...el movimiento libertario, por fuerza en el límite de la legalidad constantemente, habiendo recibido la herencia del bandolerismo social e inclinado siempre a apoyar toda “rebeldía” -no necesariamente política- contra cualquier norma, estuvo en contacto práctico frecuente con el mundo de la delincuencia común.” Los anarquistas creen que todo delito es político, sin diferenciarlos de los comunes.
Los ácratas tienen una perspectiva naturalista del ser humano por lo que aceptan la teoría darwinista sin sus conclusiones conservadoras, ya que la burguesía no es para ellos la clase social más apta, sino que compite desde una posición privilegiada conforme lo afirma Anselmo Lorenzo, otro escritor respetado por Mancisidor.
Kropotkin habla de la deformación burguesa de la teoría darwinista; Prat afirma que la lucha debe complementarse con la solidaridad como factor de progreso y sostiene que los más aptos no son los más fuertes en lo físico, sino los que mejor aprenden a unirse y sostenerse mutuamente, al tiempo que defendía un fuerte individualismo y la transformación social y económica sobre una base igualitaria. El anarquismo era un movimiento democrático y fraternal.
La introducción de las ideas de Kropotkin en la sociedad hispánica del último tercio del siglo XIX, condujo a la condena moral de la sociedad capitalista y a enfocar el problema económico a partir de la satisfacción de las necesidades y no de la producción de bienes. Parece que estas tendencias llegaron pronto a México pues se encuentran en la retórica política de las organizaciones obreras de principios del siglo XX, en el Programa del Partido Liberal Mexicano de 1906, en las proclamas y artículos del periódico Regeneración y otras obras de los Flores Magón. Mancisidor las refleja desde su primera novela.

Los anarquistas analizaban la cuestión social de manera muy pobre, pues recurrían a razonamientos abstractos y moralizantes, partiendo de principios abstractos como la armonía natural, la justicia o las clases sociales entendidas como entidades suprahistóricas. Critican la miseria moral y la hipocresía de la clase dominante que encubre problemas sociales como la prostitución o los abusos contra los obreros; denuncia la “moralidad burguesa” narrando los escándalos de la alta sociedad, los fraudes, la corrupción, el suicidio o las farsas en el reparto de honores militares o sociales. A la Iglesia se le acusa de oponerse al progreso humano, de aliarse a los poderes terrenales y acumular riquezas.
Los anarquistas critican al poder político y al poder religioso porque su ideología rebelde y libertaria se opone a la autoridad que limita el libre examen y actuación humanas. Consideran que la sociedad es buena y humana, mientras que el Estado es artificial, malo ineficiente e ineficaz. La autoridad es el símbolo del mal y la perversidad, porque introduce el desorden en la armonía natural.
Al introducir el desorden y la maldad en el orden y la bondad naturales, el principio autoritario se erige en creador de violencia; el Estado contemporáneo es perverso entre otras cosas dicen los ácratas, porque colabora con la burguesía en el mantenimiento de la explotación del pueblo y la desigualdad social. De este modo, los anarquistas se alejan del liberalismo para inspirarse en fuentes socialistas. Por su parte, Anselmo Lorenzo define al pueblo como “los trabajadores asalariados, privados de los medios de instrucción y de medios de subsistencia.” Es pertinente esta definición ácrata de pueblo porque Mancisidor la siguió en sus obras.
Los libertarios critican a la democracia por la desigualdad económica del sistema social vigente; así como por la imposibilidad de un auténtico gobierno del pueblo. Anteponen la dignidad del individuo a la del ciudadano pues según una fórmula de Lorenzo “el hombre es anterior al ciudadano.”
Respecto del patriotismo, los anarquistas opinan que es un egoísmo nacionalizado, y que la verdadera patria del obrero es el taller y el mundo. Los únicos extranjeros son los opresores y los tiranos. “El pobre no tiene patria”, es el estribillo internacionalista repetidos por los bakuninistas españoles. La patria es la de “los satisfechos, la de los privilegiados, la de los explotadores.”
Creen algunos ideólogos que el ejército es la institución que encarna la idea de patria y garantiza la explotación capitalista, por lo que los ácratas repudian las guerras y cualquier tipo de militarismo, contraponiendo la figura del soldado a la del obrero que es el símbolo de la futura vida del trabajo y la producción.
Como portavoces de una ideología progresista, los libertarios reconocieron muy tempranamente la igualdad biológica y legal de la mujer y el hombre, criticando a la sociedad por brindar a las mujeres muy pocos elementos culturales para educar a sus propios hijos.
Condenan a la familia burguesa porque se basa en la propiedad, la autoridad y la inmoralidad, pero defienden a la familia proletaria como preservadora del amor y de la pureza en medio de la depravación y del egoísmo imperantes. Proclaman el “amor libre” o sin matrimonio, respondiendo que de los niños nacidos en este tipo de uniones, se encargará “la sociedad”. Llaman a las prostitutas “hijas del pueblo”, equiparándolas con las obreras.
La realidad familiar libertaria aparentemente fue de relaciones monogámicas dominadas por el varón, sin ceremonia civil o religiosa de ningún tipo pero con absoluta fidelidad del hombre hacia su mujer, para establecer una diferencia real de los tradicionales concubinatos machistas.
Respecto al tema de la felicidad en la sociedad futura, los teóricos anarquistas no son muy explícitos y sólo mencionan que “el paraíso” está adelante en el tiempo y no atrás; así como la posibilidad de realizarlo en este mundo. Los anarquistas desearon destruir la sociedad y abolir el Estado, pero no se molestaron en delinear con precisión los contornos de lo que vendría después; aunque se menciona al productor como la célula fundamental de la sociedad ácrata y a sus agrupaciones “naturales” como las colectividades sociales básicas.
El federalismo anarquista será la última forma de gobierno y la economía de la futura sociedad estaría regulada por la libre competencia de los productores, lo que les hace paradójicamente afines a los modernos neoliberales. En la práctica española del siglo pasado, los anarquistas fundaron cooperativas de producción y consumo bastante exitosas en lo económico.
Los anarquistas participaban en la lucha política y social pero preferían el espontaneísmo y criticaban la tendencia dirigista de los marxistas. Esto es, su inclinación a tratar de controlar, dominar y dirigir las luchas sociales en su propio beneficio y no en el del pueblo trabajador. “El dirigismo es la acusación más grave y constante que se lanza contra los marxistas...”
Los anarquistas se negaban a participar del poder y las alianzas, por considerar que iban a ser coptados por la burguesía. Por tanto, propusieron a sus seguidores alejarse de los procesos electorales y practicar el abstencionismo en vista de que la democracia burguesa no era una verdadera democracia, según lo entendían ellos.
Su método político era la famosa e incomprendida “acción directa”, que no consistía únicamente en lanzar bombas y cometer atentados, la mayoría de ellos ejecutados por la policía para desprestigiarlos, como en la Rusia zarista. Para los ácratas, “acción directa” implicaba luchar dentro de las empresas para obtener la contratación colectiva; hacer presión para lograr jornadas de trabajo más cortas, organizar actos políticos de propaganda o, en última instancia, recurrir a la huelga. Todas estas tácticas conformaron lo que se llamó lucha económica o agitación permanente.
Para concluir señalaré que el anarquismo tuvo entre otras más de sus contradicciones la tendencia a un cierto “obrerismo” como salida “políticamente correcta” a sus principios éticos favorables al trabajo, al hombre nuevo y a la reforma social. Sin embargo, los partidarios de las manos callosas no quedaron muy satisfechos, pues en los diferentes congresos ácratas se dio una definición tan amplia de lo que significaba ser “obrero”, como un productor de objetos socialmente necesarios, que cabían en ella con toda comodidad los artistas, intelectuales, aristócratas o terratenientes. Esto fue posible gracias a que el anarquismo dejó de ser una ideología obrera para convertirse en una concepción moral, dirigida a todas las clases sociales.



Por leon3135 - 27/02/2005 22:06:50 [denunciar este mensaje]
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Inicios de mi vida como lector
Inicios de mi vida como lector


Alvaro Marín Marín
Junio del 2005

Realmente no recuerdo cuál fue mi primera lectura; pudo suceder después de que mi madre me enseñó las primeras letras y mi padre se acercó a mí con un periódico en la mano para corroborar si tenía fundamento el alboroto doméstico: "¡Papá, ya se leer!".
Muchos agradecen su alfabetismo a la escuela primaria, yo se lo agradezco a mis padres. Mi padre era un hombre joven, fornido, sereno, que había terminado la secundaria para trabajar en el negocio de mi abuelo; así, se hizo adulto a los quince años y cuando conoció a mi madre a los veintiuno ya parecía un hombre mayor. Mi madre era una jovencita rubia y delgada de ojos verdes que estudió la secundaria y cursos llamados entonces de "comercio" en las Vizcaínas, hizo su normal básica en la Escuela Altamirano y empezó una especialidad en la Normal Superior de México. Su rápido noviazgo y temprano matrimonio con mi padre la alejó de una plaza docente en el sector público o privado, pero no le quitó el deseo de enseñar.
Se puede decir que yo fui el primer alumno "oficial" de la joven profesora. A los tres años de mi edad elaboró algunos materiales didácticos, como le habían enseñado en la Normal y, entre juego y juego, me enseñó a leer. El método era el tradicional: de saber el nombre de las vocales, pasé a pronunciarlas en combinación de las consonantes; comencé a unir sílabas sencillas y de allí salté a las frases, oraciones y párrafos enteros.
Todavía recuerdo la alegría y el orgullo que causaba a mi padre cuando, viajando en su coche en compañía de sus amigos o clientes, a mis cuatro años de edad comenzaba a leer en voz alta los anuncios de Coca Cola, Alka Seltzer, Pepsi, Vick Vaporrub, Ungüento seis, seis, seis (así lo pronunciaba) y otros, el efecto sorpresa era magnificado por el hecho de que fui un chiquillo bastante flaco y pequeño de estatura, lo que me hacía ver más joven de lo que en realidad era. Los adultos ajenos a nosotros reaccionaban con entusiasmo y sorpresa en ocasiones y, a veces, algunos sospechaban una especie de trampa, por lo que decían: "los anuncios son muy fáciles de recordar por sus colores y diseños, puede ser que este chiquillo no sepa leer y sólo los reconozca de esta manera"; por tanto, decidían ponerme a prueba aumentando el grado de dificultad y me preguntaban: "¿cómo se llama la calle por la que circulamos? Lee la placa azul que está en la esquina. Como esto nos había sucedido a mi padre y a mi en varias ocasiones, no nos tomaban por sorpresa sino al contrario, yo leía rápidamente el letrero y hasta la zona postal, con lo que nuestro triunfo era rotundo.
Una de las mayores dificultades que encontraron mis padres, tíos y abuelos en esa época para apoyar mi inclinación, era el poco material de lectura disponible para un chiquillo de cuatro o cinco años que deseaba leer con ansiedad, y lo demostraba leyendo las etiquetas de los frascos y paquetes, las instrucciones de la comida enlatada, las recetas de cocina de mi abuela, mi madre y mis tías. Mi padre resolvió salomónicamente el problema diciendo: el que de verdad sabe leer puede hacerlo con cualquier material y debe entenderlo todo, así que se suscribió a El Universal y me hacía leer una o dos páginas de tan enorme periódico a la hora del desayuno, que empezaba a las ocho de la mañana y terminaba cerca de las diez sin que yo probara bocado, porque me concentraba en la difícil tarea de descifrar un material verdaderamente complejo por su extensión y la cantidad de datos inicialmente incomprensibles que se me presentaban a la vista.
Era yo tan pequeño que colocaba el diario sobre la mesa familiar ocupando casi una quinta parte de su superficie, por lo que estorbaba a mi madre y hermanos en su desplazamiento. El principal problema era que todos debían escucharme y podían hacerme correcciones a mi pronunciación de las palabras más difíciles, lo que representaba un verdadero tormento para mis hermanos más pequeños. Para cerrar el ciclo diario de lecturas, mi padre llegaba a comer y a hacer la siesta a las cuatro de la tarde en punto, pues debía regresar a su negocio a más tardar a las seis. Llegaba con las Ultimas Noticias de Excélsior que era, a decir de él mismo, su diario favorito porque daba mucha información en pequeños artículos.
La norma vespertina era diferente: tenía yo que leer hasta que mi padre durmiera profundamente y no pudiera ya hacerme alguna corrección. Yo comenzaba a leer despacio con la intención de que el cansancio de la jornada y la abundante comida hicieran su parte en el sueño de mi progenitor pero, por un inexplicable mecanismo paterno, cuando yo me detenía, mi padre, que roncaba a pierna suelta, se despertaba para decirme: "sigue leyendo". Otro detalle sorprendente de mi padre era que, cuando yo deseaba hacer trampa y me saltaba párrafos enteros de un escrito demasiado largo a mi juicio, despertaba inmediatamente y me decía que había escuchado cosas sin sentido en sus sueños, por lo que debía comenzar desde el principio. Total, yo leía el periódico vespertino de cabo a rabo cuando menos dos veces seguidas y además tenía que explicarle a mi padre lo que había entendido y lo que no me quedaba claro, mientras él se lavaba la cara y enjuagaba la boca para regresar al trabajo.
Estas experiencias me dieron pronto una práctica tremenda de lectura en rapidez y comprensión, por lo que me aficioné a leer comics, cuentos o revistas de caricaturas de la siguiente manera: mi abuela María, la mamá de mi papá, acostumbraba llevarme todas las mañanas al mercado para comprar lo que comeríamos en la tarde. Como en la esquina de nuestra casa había un puesto de revistas me compraba una de a peso, ya bien fuera de Walt Disney, el Kalimán, la Pequeña Lulú o Memín que era mi favorito.
Lo malo era que a las dos calles ya había yo terminado con el cuentito famoso y mi abuela protestó porque, calculando la distancia desde nuestra casa hasta el mercado y de regreso, el costo de mi compañía le incrementaba sus gastos en seis pesos de revistas, que además se desperdiciarían porque no las deseaba yo volver a leer, mis hermanos y primos eran más pequeños y aún no dominaban la lectura, y a ninguno de nuestros parientes adultos le interesaban.
La solución a este dilema económico fue que inventamos un engaño para el pobre viejo encargado del puesto; le dijimos que vendía revistas viejas porque la mayoría ya las había leído incluso yo que era un niño muy pequeño. El vendedor insistía en que eran nuevas y me prestaba dos o tres para que las revisara. Al regreso del mercado ya las había yo leído gratis y hasta me daba el lujo de contárselas, con lo que le quitaba el gusto, pues él tardaba dos días leyendo un cuento.
El engaño nos duró poco porque una vez me enfermé de paperas y tuve que guardar cama varios días. Yo me aburría y envidiaba a mis primos y hermanos que correteaban por la casa y podían jugar en el patio y en el jardín hasta cansarse. Mi padre llegó con las obras completas de Gustavo Adolfo Bécquer, el Cantar del Mío Cid, un libro de poesía medieval española donde aprendí "Recuerde el alma dormida, avive el seso y despierte contemplando... cómo se pasa la vida, cómo se llega la muerte tan callando, cómo después de acordado da dolor...", el Catecismo Holandés, el Corán y un libro ilustrado de las Mil y Una Noches, además de una versión juvenil del Quijote. Nunca más me volví a aburrir, jamás tuve deseos de salir al patio a correr detrás de mis hermanos o de una pelota, algo que aún ahora me parece lo más tonto y simplón del mundo.
Estos libros y algunos otros me recuerdan a mi padre contando sus anécdotas en voz alta, a mi madre que me curaba en silencio, a mi abuela que me traía postres a la cama, a mi abuelo en el patio acallando los gritos de mis hermanos y primos para que no me distrajeran con su escándalo de chiquillos inquietos. He leído cada uno de estos libros ocho o diez veces en mi vida. Tengo varias -no se si muchas- ediciones de El Quijote, obra que leo una vez al año y en cada ocasión me enseña algo nuevo.
En mis primeros años de adolescente comencé a comprar yo mismo los libros de mi preferencia. En la Librería del Cristal que se encontraba en medio de la Alameda, junto a Bellas Artes, vendían una Comedia Humana de Balzac en un formato de libros pequeños de pasta blanca con letras y filo rosa, que contenían dos novelas en cada volumen. Llegué a tener varios de ellos.
Me consternó Una doble familia. No concebía a un padre burgués maduro que se hacía de una amante joven, procreaba hijos con ella y la abandonaba a su suerte al descubrir que ella tenía un amante de su edad. No entendí por qué el padre se niega a dar una explicación a su hijo legítimo mientras que hunde en la miseria y el vicio a los otros. Yo tenía doce años y sólo conocía a mi padre y a mi abuelo, ambos hombres íntegros a carta cabal.
Al llegar a la secundaria y gracias a mis profesores comprendí -o creí hacerlo- lo que era la guerra de Vietnam. Mi tío que es arquitecto, comenzó a invitarme al cine debate de su Facultad en la UNAM, y a otro similar en la Secretaría del Patrimonio Nacional donde trabajaba. Con este sistema aprendí a buscar bibliografía, a redactar argumentos sencillos pero claros y a defender mis puntos de vista. Cursar el bachillerato en el CCH de Vallejo me politizó en cierto sentido. Leí los manuales de moda, tomé cursos de inglés, francés y alemán; viajé a Europa y a Norteamérica, recorrí todo México y caminé la ruta maya a pie, todo con la protección y cuidado amoroso de mis padres. Me bastó hacer una llamada en la noche desde Mérida hasta mi casa avisando que ya no tenía dinero y me sentía mal a mi regreso de Centro América, para que mi padre llegara sonriendo al otro día con ropa limpia y dos boletos de regreso a casa.
Mi papá decía en broma que tanto leer me iba a secar el seso como a don Alonso Quijano. No me volví un Quijote pero soy un profesor universitario y no imagino mi vida sin libros. Como dice Arreola, descubrí que el viaje más interesante era al fondo de mi mismo. Gracias papá, gracias mamá.




Por leon3135 - 27/02/2005 21:53:06 [denunciar este mensaje]
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La corrupción en el Instituto Mexicano del Seguro
La corrupción en el Instituto Mexicano del Seguro Social a fines del siglo XX y principios del XXI.

Por Alvaro Marín Marín, mayo del 2005


En los últimos años se ha debatido mucho en la prensa sobre la posibilidad de privatizar el Instituto Mexicano del Seguro Social. Normalmente, quienes inciden en la discusión son periodistas políticos o políticos profesionales que fundamentan sus opiniones en ideas preconcebidas, y no con base en datos técnicos o análisis científicos de una realidad bastante compleja y sumamente costosa para los contribuyentes.

La supuesta “defensa” que se hace del Seguro Social, para presionar en el sentido de que las cosas sigan como hasta ahora, es a partir de una posición simplista y cada vez menos sostenible porque no es comprobable empíricamente: si el Estado maneja la seguridad social es correcto; si lo hacen los particulares es incorrecto.

Lo que nadie se pregunta es: ¿por qué el Estado mexicano es a la vez el que paga el servicio de la seguridad social y el único autorizado para prestarlo? La seguridad social seguiría siendo pública si el Estado pagara y los particulares la prestaran; esta es una fórmula que permitiría hacer más eficiente un servicio que presenta fugas, desperdicios y abusos por todos lados, aunque el Estado lo presta y es el responsable de su calidad. Los estatistas parecen muy numerosos en los periódicos y otros medios de comunicación pero, ¿se habrán puesto a analizar los costos de mantener el sistema como hasta hoy?

Con la intención de aportar datos reales al debate y tener la posibilidad de proponer alternativas no ideológicas que contribuyan a solucionar, aunque sea parcialmente algunos de estos problemas, inicié hace ya casi un año una investigación que se basa en el método de entrevista a profundidad de los diversos actores dentro de la institución; esto es, personal de confianza y sindicalizado; médicos, administradores, enfermeras, trabajadores de intendencia.

Mis informantes me exigieron total discreción respecto de sus identidades, porque temen ser objeto de represalias por parte de sus compañeros o jefes; por supuesto que les garantizo que sus nombres no serán conocidos ni incorporados en ninguno de los reportes o registros.
Al mismo tiempo, para que la muestra fuera significativa, trabajé con la gente de varias clínicas ubicadas en toda la zona metropolitana del valle de México, tanto dentro del Distrito Federal como en el Estado de México; por lo que ahora puedo presentar este resumen del trabajo mayor que pienso publicar en cuanto esté listo.







La privatización de los servicios médicos

No se puede establecer con certeza el porcentaje de médicos del total que prestan sus servicios en las clínicas del Seguro Social que ya privatizaron sus servicios; sin embargo, es una práctica muy común que se manifiesta de dos maneras: cuando un médico familiar detecta que alguno de sus pacientes tiene el suficiente nivel económico para pagar un servicio privado, lo canaliza a su consultorio ya que, por lo general, la mayoría de los médicos entrevistados declararon tener consulta privada en un horario diferente al del que cubren en el IMSS, ya bien sea mediante un consultorio propio o en sociedad con otros compañeros, la cual puede evolucionar desde un consultorio colectivo entre dos o más médicos generales; la combinación de dos servicios como el de consulta médica y odontológica, medicina general y psicología, o el establecimiento de pequeñas clínicas generalmente de maternidad y urgencias no muy graves.

El mecanismo es simple pero eficiente: se dice a la persona en cuestión “si no quiere usted tomarse la molestia de formarse y hacer antesalas, yo podría atender(lo)(la) en mi consultorio y no paga usted más de ciento cincuenta pesos”. Si el paciente no protesta y acepta, abrumado por el burocratismo exagerado de la institución, el médico tiene otro cliente cautivo que atender.

El siguiente paso es darle al nuevo cliente –antiguo paciente- una atención muy personalizada ofreciéndole el número de teléfono y la dirección particular del médico, haciéndole saber que es un caso muy especial, que se hace por amistad o simpatía y que no existe ningún problema burocrático ni limitaciones de horario como en el IMSS. Un atractivo adicional para el establecimiento de este servicio, que generalmente da buenos resultados, es ofrecer como gancho la entrega gratuita de medicinas del Seguro en el consultorio privado, más o menos con este tono: “de las medicinas no se preocupe, yo se las consigo de la farmacia de la clínica y son absolutamente gratuitas”.

El otro procedimiento es inverso y producto de la primera relación: el paciente agradecido con el médico lo recomienda entre sus amigos y parientes, la mayoría de los cuales no están asegurados, no tienen vigentes sus derechos o viven lejos de la casa del profesionista. No obstante, los problemas se allanan; normalmente el médico aludido dice: “Mándeme a su amigo a mi consultorio en tal horario y que diga que viene de su parte, en el momento en que llegue lo atiendo, nada más no olvide los ciento cincuenta pesos”.

Adicionalmente, los médicos aumentan sus ingresos de manera substancial negociando las incapacidades con personas interesadas en faltar a su trabajo por diferentes motivos; no necesariamente relacionados con la salud o la enfermedad. Fui informado de alguien que deseaba irse de vacaciones con su esposa pero no coincidían sus períodos de descanso por trabajar en dos diferentes empresas; la solución fue hablar con el médico familiar de uno de ellos, quien le vendió cinco días de incapacidad legalmente registrados y aparte les solicitó que le “trajeran un recuerdito”.




El desperdicio de recursos desde la perspectiva de las enfermeras

Las enfermeras también tienen opiniones valiosas sobre el uso de los recursos materiales dentro del IMSS y su visión generalizada es que se desperdician constantemente sin que nadie haga nada por evitarlo. Coinciden en afirmar que la luz y el agua se usan abusivamente por dos motivos: por negligencia de los trabajadores que no se ocupan en cosas tan fáciles como usar el apagador y mantener obscura un área de poco tránsito; o cerrar los grifos que no sólo gotean, sino que chorrean raudales de agua potable que se van al drenaje día y noche. O también, que los encargados de mantenimiento dicen que usan refacciones nuevas en las instalaciones y sólo ponen parches con materiales de desecho, lo que no resuelve los problemas.

De los materiales de consumo para curación es muy usual el desperdicio del metrised, un equipo que se puede utilizar durante 24 horas para pasar soluciones o medicamentos a los enfermos pero que, por ignorancia o mala fe se desecha constantemente. Otros materiales muy desperdiciados son las soluciones para inyectar por vía intravenosa a los enfermos: de cada frasco de 250 mililitros se usan sólo ochenta o cien, por lo que se tiran 150 mililitros por paciente, ya que ninguna enfermera acepta el material de un frasco abierto.

Muchas veces las enfermeras se equivocan respecto de las soluciones: si son salinas y abren una glucosada no la guardan para otro paciente; simple y sencillamente la tiran a la basura. En medicina interna y gineco obstetricia se usan mucho este tipo de soluciones, por lo que al menos cincuenta frascos diarios por clínica van a la basura con más de la mitad de su contenido útil adentro.

Traducido esto a pesos y centavos sumando todos los desperdicios a nivel nacional, puede observarse que se trata de cantidades millonarias que nadie se preocupa por ahorrar, con el simple recurso de ser más atentos en el buen uso de los materiales. Se nos informó que también se desperdician sondas de oxígeno y de recolección de orina.

Respecto de las comidas que se sirven a los enfermos en los hospitales, aunque actualmente las raciones son más pequeñas que antes (se me informó que antes se servía a los pacientes hospitalizados pierna y muslo de pollo como plato fuerte y ahora sólo se da una pierna o un muslo a cada persona), los desperdicios continúan a causa de la ignorancia y malas costumbres alimenticias de los pacientes, ya que estos sólo consumen el guisado y desechan la fruta, las verduras y los panes, sin que hasta ahora nadie haya investigado una manera de economizar en este rubro, puesto que toneladas de alimentos en buen estado se van a la basura todos los días.









Los desperdicios causados por los pacientes

Los pacientes también tienen mucho que ver en el debilitamiento financiero del IMSS pues acuden en busca de medicinas que no usan sino que entregan en forma gratuita a parientes o amigos para que se automediquen; también, las regalan a dispensarios públicos, botiquines escolares o enfermerías de primeros auxilios de los mercados de la zona metropolitana. Actúan así porque no tienen conciencia del valor de las medicinas y servicios que se les proporcionan y porque tienen la idea de obtener el máximo beneficio posible con el mínimo costo para ellos; es decir, están maximizando su ganancia en sus relaciones con el IMSS.

Entre los medicamentos que más exigen –y se les proporcionan- están la penicilina procaínica de 800,000 unidades; la ampicilina, el metronidazol y el paracetamol o acetaminofen. Además de que los pacientes son dados a hurtar, sin que nadie lo impida, toallas femeninas, cómodos y riñones de acero inoxidable, así como urinarios masculinos verticales y sillas de ruedas.

Las fugas de materiales en la administración

En las oficinas se nos reportó el robo hormiga de artículos de papelería como hojas, lápices, plumas, cuadernos, cintas para máquina de escribir, etcétera; los de intendencia por su parte reportan la desaparición constante de cantidades substanciales de cloro, jergas, detergentes, desodorantes y aromatizantes como el pinol y papel sanitario. Es evidente que los trabajadores, protegidos por su sindicato están apropiándose indebidamente de bienes públicos con fines privados.

A veces, los robos ya son en escala mayor y se utilizan hasta camionetas para sacar los bienes y equipos del Instituto, como sucedió en la clínica Troncoso hace unos meses, cuando una banda perfectamente organizada de trabajadores desleales introdujo una camioneta de dos toneladas a la clínica para saquearla. El atraco se evitó por la denuncia de uno de ellos, inconforme con la parte que le habían asignado sus compañeros.

Los abusos de los administradores nacionales

Si empezamos el análisis de los abusos y desperdicios desde la base del sistema del Instituto Mexicano del Seguro Social, fue por una simple cuestión metodológica, lo que no significa que las altas esferas de la administración estén libres de responsabilidades en este sentido.
La prensa nacional divulgó que Tomás Peñaloza Webb, ex tesorero del IMSS fue condenado a cinco años de prisión por cohecho y ejercicio abusivo de funciones, debido a que entregó al empresario bursátil José Luis Sánchez Pizzini acciones bursátiles del IMSS por debajo de su precio, lo que le redituó una ganancia de casi novecientos noventa mil dólares (El Universal, primera sección, página 2, viernes 15 de mayo de 1998).
Este evento ya documentado por la prensa y dirimido ante la justicia mexicana, demuestra los peligros de la administración no supervisada ni sujeta a control democrático por ningún organismo independiente. Prácticamente no existe ninguna garantía de que estos abusos no se repetirán en esta misma posición administrativa o en varias otras de las muchas que existen en la estructura institucional del IMSS a nivel nacional.

Desde esta perspectiva, el Instituto Mexicano del Seguro Social parece responder al modelo administrativo de las anarquías organizadas, siendo en apariencia un sistema flojamente acoplado, donde las decisiones se toman a partir del modelo del Cesto de la basura.
Las entidades e instituciones conocidas como de anarquía organizada se caracterizan por perseguir objetivos ambiguos e inconsistentes, no consensuados y, tan generales, que no pueden ser medibles.
Se consideraría a esta institución un sistema flojamente acoplado a causa de los numerosos
grupos de interés que lo conforman y participan en la toma de decisiones, lo que genera un ambiente de incertidumbre e indeterminación porque nadie sabe con claridad quién o quiénes son los responsables.
Finalmente el proceso decisorio del cesto de la basura responde a la metáfora ideal, porque todos los participantes arrojan problemas y soluciones de diferente tipo, que se canalizan por los conductos internos. Si imaginamos a las unidades administrativas y a los diferentes medios de comunicación del sistema como cestos de basura diferentes y separados; el número de cestos, las mezclas de problemas y soluciones que contengan; así como la cantidad de tiempo para responder de que dispongan los actores, determinará que los participantes se queden con un cesto o lo cambien por otro.

Conclusiones:

Como puede observarse, el que el gobierno mexicano administre el Instituto Mexicano del Seguro Social no significa que lo haga con eficacia, eficiencia ni probidad.
De hecho no existe ninguna garantía de que el servicio tenga mejor calidad si en el futuro la institución sigue operando con estas rutinas tan costosas y está controlada por un sindicato que no piensa en el bienestar de la sociedad y en el de los derecho habientes, sino en la defensa de los intereses de grupos muy localizados en todos los niveles de la institución.

Además, tenemos una mala noticia para los opositores de la privatización del IMSS: el Instituto ya ha sido privatizado de la peor manera posible por sus propios empleados en toda la estructura institucional, proporcionando una escala doble de servicios, una menos mala que otra, pero las dos producto de la corrupción y la ineficiencia: al que paga se le trata bien y al que no lo hace se le margina. En este sentido funciona de manera similar a los reclusorios con la diferencia de que aquí a veces llegan enfermos reales que demandan atención.

Por tanto propongo que el Estado siga controlando los recursos financieros del IMSS bajo la supervisión de un Comité Nacional compuesto por empresarios y líderes de los partidos políticos, así como de las Cámaras de Diputados y Senadores; mientras que se entregue la administración de las clínicas y hospitales a sus propios trabajadores integrados en cooperativas o sociedades anónimas, quienes recibirían sus presupuestos de acuerdo con la atención que presten a sus clientes y la satisfacción que estos demuestren respecto del servicio. Los abusos y desperdicios son inaceptables y se pueden corregir.

Si comenzamos a pagar a los trabajadores del IMSS conforme a los cánones de productividad, probidad y eficiencia en el servicio que se estilan en el sector privado, seguramente numerosos médicos burocratizados tendrían que abandonar la institución; muchos empleados desleales irían a la cárcel, bastantes secretarias, trabajadoras sociales y enfermeras malhumoradas serían despedidas o rechazadas por los pacientes, y tendríamos una seguridad social menos costosa en términos económicos y más humana en términos de convivencia.



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Por leon3135 - 27/02/2005 21:50:23 [denunciar este mensaje]
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La seño Ciudad de México...
La seño ciudad de México...

Por Alvaro Marín Marín, abril 2005

La ciudad de México es un organismo vivo, en plenitud de funciones que ha crecido como una sobreposición de momentos históricos y significados culturales; no sólo de materiales constructivos como las piedras, los tabiques o el adobe. Para muchos de los chilangos es un ser de sexo femenino que nos seduce, atrae y subyuga al punto de quedar atrapados en sus encantos, como lo haría una mujer.
La antigua Tenustitlán descrita por Bernal Díaz tenía casi dos siglos de existencia, con gran vitalidad estaba incorporando a su traza a la ciudad gemela de Tlatelolco; los europeos al conquistar y colonizar el Imperio azteca, negaron la cultura indígena, tratando de borrar cualquier vestigio de su pasado esplendor, por lo que la capital colonial se construyó encima de la azteca con los mismos materiales y albañiles pero con otro sentido. Fue este el principio del mestizaje, cuya prueba material más fehaciente podemos observar en la esquina sur del actual Museo de la Ciudad de México: una cabeza de Quetzalcóatl de aproximadamente un metro cúbico sirve de cimiento a un edificio de estilo barroco.
La mezcla de razas y culturas cambio la cara de esa chica indígena en una belleza mestiza, finamente representada en la imagen de la virgen de Guadalupe, producida a pocos años de la conquista hispana. La derruida ciudad lacustre azteca y remodelada capital de la Nueva España, por tres siglos creció lentamente, sobrepasando la traza original de los conquistadores hacia los cuatro puntos cardinales.
Quienes refundaron la ciudad y generaron la nueva/vieja México / Tenochtitlán no olvidaron los principios feudales europeos de que cada casta debía tener una ubicación espacial que denotara su status social; de este modo, los españoles erigieron sus viviendas, escuelas, conventos e iglesias hacia el sur / poniente de la cuadrícula urbana, mientras los indios y castas, así como algunos mestizos pobres, fueron autorizados a ¿vivir? ¿sobrevivir?, hacia el nororiente.
La joven / vieja ciudad mestiza / colonial fue católica intolerante, moralista, chismosa y mitotera. Edificios espectaculares hicieron sentir a la gente común el poder de la Iglesia y su alianza con el Estado colonialista.
Esta chica cada vez más mexicana se hizo segura y coqueta; participó en todos los eventos religiosos, públicos y privados. No le fueron ajenos el paseo del Pendón, ni las manifestaciones y alborotos de los estudiantes universitarios, quienes se enfrentaban armados a la tropa Imperial, parapetándose en sus colegios.
La ciudad era una mujer tan bella y serena en su lecho lacustre, que cuando las tropas insurgentes del Padre Hidalgo la contemplaron a lo lejos, desde los miradores de Cuajimalpa, se sintieron avergonzados, como el mirón que es sorprendido en su falta, por lo que decidieron dejarla en su tranquilo abandono dando vuelta hacia otros lugares.
Con la independencia la ciudad siguió su ritmo de vida, marcado por los toques de campana de Catedral y los clarines de las tropas del palacio antes virreinal y ahora presidencial.
El presidente Juárez en 1867, demolió conventos y abrió calles para que la ciudad centrada en los intereses religiosos se orientara a los mundanos. La otrora muchacha mestiza se transformó en una jovencita poco instruida pero convencida de sus ideas liberales, que la obligaban a negar y destruir el pasado para poder delinearse un futuro hasta entonces inexistente.
Porfirio Díaz entronizó la dictadura y el comercio e hizo de Plateros su escaparate. Con la oligarquía porfirista, la ciudad se convirtió en una mujer adulta adicta a la moda francesa; se puso a dieta, abandonó la costumbre de tomar chocolate batido y bizcochos a media tarde, trajo de París vestidos de cintura estrecha y grandes crinolinas, calzó zapatos de seda como le había enseñado la desdichada Carlota Amalia, y salió a pasear con coquetería a la sombra de quitasoles hechos a mano por artesanos europeos.
Con el triunfo de la Revolución un nuevo personaje social aparece en escena: el pueblo. Siempre había existido, pero la revolución y sus artistas son los primeros en involucrarlo en la vida política y cultural. De un día para otro, el pueblo llano fue pintado en los murales de los edificios públicos, se le mencionó innumerables veces en los discursos de los políticos y fue invitado a participar en actos multitudinarios para los que se crearon edificios ex profeso como el Estadio Nacional, actual parque del Seguro Social. Los sombrerudos de huarache y calzón de manta invadieron todas las zonas de esta ciudad que azorada, como las meseras del Sanborns de los azulejos atendiendo a los hambrientos zapatistas, veía la necesidad urgente de democratizarse.
La ciudad posrevolucionaria se endureció, reconoció su raíz plebeya, populachera; dejó a un lado los modales refinados y la ropa importada. Salieron a relucir por sus calles los vestidos chillantes y multicolores de las nuevas ricas que se confundían con su servidumbre. Los regímenes posrevolucionarios hicieron crecer a la capital como nunca antes en su historia. Lo que no había pasado en cuatrocientos años, ocurrió en cuarenta. La ciudad se extendió horizontalmente, anexando poblados de muy antigua tradición como Tacuba, Tacubaya, San Angel, Santa Anita, Iztacalco, Coyoacán y Xochimilco. La delgada y sonriente señorita porfiriana comenzó a transformarse en una cada vez más gruesa matrona con hijos innumerables.
La capital tranquila, pacífica, segura, compuesta de comunidades donde la gente se conocía y respetaba; donde los niños podían jugar sin ser molestados por pervertidos, y los adultos estacionaban sus coches en las calles, a veces con los vidrios abajo, abiertos y con las llaves puestas, ya no existe. La modernidad capitalista llegó para quedarse. Implica el cambio y la transformación constantes; ya no hay cosas sagradas, inamovibles o intocables. Todo lo sólido se desvanece en el aire.
A partir de los años setenta del siglo pasado, nuestra ciudad sufrió el desgarramiento de los ejes viales: el gobierno en turno abría paso a su majestad el automóvil a través de un tejido urbano trabajosamente construido por generaciones de mexicanos. Barrios enteros fueron devastados; cientos de viviendas destruidas en nombre del progreso; una situación que ya Goethe había representado muy bien en su Fausto cuando narra el fin de dos ancianos, quienes vivían plácidamente en una cabaña rodeada de unos cuantos árboles a la orilla del mar. En nombre del progreso su propiedad es arrasada para construir un faro.
Los ricos mexicanos se sienten amenazados por sus compatriotas de menores recursos. Han abandonado la ciudad y voluntariamente se han recluido en reservaciones con todas las características de campos de concentración: guardias armados, perros de ataque patrullando el perímetro, retenes a la entrada y salida, vigilancia las veinticuatro horas; cámaras de televisión enfocadas sobre los lugares de uso común, bardas altas, cercas electrificadas. Ocultan su riqueza y sus familias en lomas, cañadas, hondonadas. Se consuelan pensando que sus habitáculos son “exclusivos”, olvidando que la tal palabrita significa excluyente, no vital.
Precisamente, el sentido de vitalidad y convivencia se ha perdido. La ciudad ya no es más una comunidad que comparte valores, fiestas, eventos colectivos con las puertas abiertas, repicando las campanas y lanzando cohetes al aire. Los tenderos se enclaustran tras gruesos barrotes, los taxistas se enjaulan, los viajeros en el metro se amenazan al menor roce.
Poseemos una tradición cultural muy densa y antigua, somos una nación en crecimiento, nuestra población es joven, creativa, aprende rápido; pero necesitamos proporcionar a nuestros muchachos y muchachas valores que den sentido a sus vidas.
La fina y menuda jovencita afrancesada que habíamos heredado del porfiriato, se transformó en la gran seño... gorda comedora de tacos de fritangas, en la señito... fodonga con la que estamos casados todos, que nos maltrata, nos grita y nos quita el sueño; pero de la que estamos perdidamente enamorados y nos hace suspirar: nuestra gran megalópolis la Ciudad de México; ahora más que nunca la Ciudad de la Esperanza.



Por leon3135 - 27/02/2005 21:45:34 [denunciar este mensaje]
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El profesor José Mancisidor Ortiz
EL PROFESOR JOSE MANCISIDOR ORTIZ



Alvaro Marín Marín
Marzo de 2005

En el último tercio del siglo pasado, nuestro país sufría importantes transformaciones bajo la égida autoritaria del general Porfirio Díaz y su equipo político. La población aumentaba lenta pero sostenidamente, se tendían vías férreas, se construían obras públicas que mejoraban la apariencia y la calidad de vida de las ciudades y se fundaban empresas industriales productoras de acero, petróleo, cerveza, hilados y tejidos, electricidad, etc.

Veracruz por su parte, era una de las regiones más progresistas de México pues, además de haber sido la tradicional entrada a nuestro país, había albergado a las tropas liberales y desde allí se dictaron las leyes de Reforma en 1859, fue el primer puerto enlazado con la capital mediante el Ferrocarril Mexicano en 1873 y era un crisol donde se fundían innumerables influencias caribeñas como la de los cubanos exiliados por buscar la independencia de su país, quienes se establecieron en el puerto y el estado dedicándose en su mayoría a la enseñanza. Con ellos llegaron las ideas pedagógicas renovadoras de educadores antillanos como Eugenio María de Hostos, Enrique José Varona y José Martí.

Con los cubanos llegaron también las guayaberas y el danzón, que se nacionalizó mexicano en el salón de baile de Villa del Mar y en los patios del barrio de la Huaca:

Patio de alegres rumbatas
donde se bailó el danzón
con finura y precisión
por arrogantes mulatas,
patio de gran tradición
y jarocha contextura,
rango de añil y almidón
cuna de la sabrosura
del timbal y del pistón.

Allí brilló la blancura
de la ropa almidonada
y la blanca dentadura
de la negra mulatada;
hembras oliendo a jabón
y de enagua remangada,
con la cadera boleada
abriendo paso al danzón.1



Por lo que se refiere a la educación, Veracruz también era escenario de importantes experimentos, como la fundación de la Escuela Modelo de Orizaba en 1883 a inicitiva del profesor Enrique Laubscher, quien introdujo con acierto los principios de la enseñanza objetiva y diseñó un plan de estudios para la primaria que supera ampliamente a los actuales, pues comprendía materias como lenguaje, cálculo, geometría, dibujo, geografía, historia, ciencias naturales, inglés, francés, moral, música y gimnasia. Además de que, con la ayuda del profesor Enrique C. Rébsamen, la Escuela Modelo de Orizaba pronto tuvo una Academia Normal, cuyos alumnos eran los profesores en activo de las escuelas circunvecinas apoyados económicamente por sus municipios.2

Así las cosas, el primero de diciembre de 1884 tomó posesión del gobierno veracruzano el general Juan de la Luz Enríquez, quien dió un fuerte impulso al progreso material y cultural del estado empezando con la creación de la Escuela Normal Veracruzana de Xalapa, inaugurada el primero de diciembre de 1886 cuya dirección se encargó al eminente maestro suizo Enrique C. Rébsamen que tan buen desempeño había tenido en Orizaba.
Enríquez creó también las llamadas Escuelas Cantonales o Escuelas primarias tipo establecidas en lo que entonces se llamaba las cabezas de los cantones y ahora se conoce como municipios.

En estas escuelas se pretendía evitar que los alumnos recargaran la memoria con detalles inútiles, teniendo presente que debía enseñarse no para la escuela sino para la vida. El sistema de enseñanza debía ser el "objetivo" y su método, perfeccionado por pedagogos como Pestalozzi, Froebel y Calkins intentaba dar "... un paso avanzado en el ramo de la enseñanza popular sustituyendo el empirismo y las rutinas de las escuelas con aquél método que había merecido la aprobación y aplauso universal".3

Fue en este ambiente cultural y social que nació el niño José Mancisidor en la ciudad de Veracruz el 20 de abril de 1894, en una humilde vecindad de madera ubicada en el Paseo de los Cocos, de la pareja formada por don Jorge Tomás Mancisidor Oyarzábal, descendiente de vascos pero nacido ya en el puerto, y doña Catalina Ortiz Alpuche, posiblemente mulata de quien nuestro escritor heredó la tez morena y el pelo crespo. Esta pareja procreó once hijos quienes, de mayor a menor fueron: Jorge, Rodolfo, Catalina, Esperanza, José, Anselmo, Carmela, Raimundo, María, Emilio y Francisco.4

Hijo intermedio de una familia pobre y numerosa, el pequeño José vivió su infancia en un ambiente donde las influencias negativas eran comunes: pescadores de chinchorro, prostitutas, bailarinas de cantina, fogoneros, ladrones, vendedores de "chueco", y todo ese variopinto humano que tan bien retrata Alberto Leduc en su libro Fragatita.

Aunque el pequeño José aprendió sus primeras letras de manera particular en la casa de la señora Rosario Arizmendi, fue admitido para realizar sus estudios primarios en la Escuela Cantonal Francisco Javier Clavijero, que entonces dirigía el célebre profesor don Delfino Valenzuela.

Mancisidor recuerda en una de sus novelas5 que, su maestro de tercer año de primaria comenzó a presionarlo con bajas calificaciones, por lo que su mamá le prohibió salir a la calle y pidió a su marido -lector en una fábrica de puros- que leyera al muchacho en voz alta todas las tardes para estimular su imaginación.

Don Javier, su maestro de cuarto grado, le transmitió su amor por la historia de México, su admiración por Juárez y la idea de que era necesario trabajar muy duro para obtener resultados óptimos, idea traducida en hechos cuando el chico ganó el primer premio al finalizar el curso.

El profesor de quinto grado, don Florencio, era un apasionado de la historia universal pero, su maestro más admirado, fue don Delfino Valenzuela, director de la escuela y profesor de sexto año, quien le creó hábitos de disciplina y trabajo, además de orientarlo en sus lecturas y gestionarle un permiso especial para que le permitieran el acceso a la biblioteca municipal, cuando los libros de su padre fueron insuficientes.

Aunque el joven José demostró aptitud para el estudio y clara inteligencia, la miseria en que vivía su familia le impidió continuar su educación y, a sus doce años, entró a trabajar de mozo en la agencia aduanal del señor Dionisio Lostau y Compañía.6 Cumplidos los trece, su padre lo obligó a trabajar también de noche con un empresario de cine de películas fijas.7

A sus quince años, su padrino Félix lo ayudó a emplearse en el ferrocarril por lo que, al ver aumentados sus ingresos, decidió estudiar música por las noches con el profesor Delfino Torres que dirigía la banda municipal. Como a casi todos los muchachos, al Mancisidor adolescente le gustaba bailar, inclinación que aprovechó para participar en los maratones de baile que se organizaban en el puerto disputándose con Adolfo Ruiz Cortines los premios en metálico que se otorgaban a los triunfadores.8

Impelido por sus padres, por la necesidad y por su afán de saber, José Mancisidor decidió estudiar un oficio en la Escuela de Maestranza de la Secretaría de Marina, ubicada entonces en la prisión de San Juan de Ulúa. Mancisidor avanzó en sus estudios llegando al tercer año con el grado de sargento cuando, en abril de 1914, la infantería de marina estadounidense invadió el puerto de Veracruz.

El otrora dócil y obediente aprendiz de mecánico se niega a entregar el puerto a los norteamericanos, se insubordina y secuestra a un oficial para escapar con la intención de unirse a las fuerzas del general Cándido Aguilar quien lo incorpora al primer cuerpo de artillería de la primera División de Oriente con el grado de teniente.

De este modo empezó una carrera militar dentro de los ejércitos revolucionarios que duró hasta 1920 y en la que alcanzó el grado de teniente coronel de artillería y el nombramiento de comandante militar y gobernador de Quintana Roo.9 En 1917, Mancisidor se había casado en Xalapa con la señorita Dolores Varela con quien vivió hasta el fin de sus días procreando cinco hijos que de mayor a menor fueron: Orlando, Arnaldo, Kolda, Elvia y Yolanda.10

Por un tiempo, Mancisidor fue un político exitoso: de 1920 a 1922 ocupó un cargo de síndico municipal en la ciudad de Xalapa, bajo la administración estatal del teniente coronel Adalberto Tejeda, con quien lo ligaba una profunda amistad. En 1923, organizó la defensa civil contra la sublevación delahuertista del 8 de diciembre, por lo que no tuvo ningún problema para ser postulado diputado local para el trienio 1926-1929 por el distrito de Xalapa.

Por desgracia, el diputado se equivocó de partido y se opuso al callismo apoyando la sublevación de Arnulfo R. Gómez en su estado bajo las órdenes del general Miguel Alemán. Con el fusilamiento de Gómez el 4 de noviembre de 1927, Mancisidor y sus amigos se acogen a la amnistía ofrecida por el gobierno y regresan a sus casas derrotados pero vivos.

Durante un año y tres meses Mancisidor y su familia viven de milagro; apartados de la élite político militar del sureste de México de la cual habían formado parte por un breve tiempo, perdida la comunicación con amigos que un día antes de la asonada eran íntimos y entrañables, don José no encuentra más remedio que unirse, el 3 de marzo de 1929 a la sublevación del general veracruzano Jesús M. Aguirre, quien decía secundar los propósitos del general José Gonzalo Escobar. Fracasada esta nueva intentona, Mancisidor estuvo marginado tres años más.

Cerradas sus posibilidades políticas y militares, Mancisidor es nombrado director de la imprenta del gobierno de Veracruz por el gobernador Adalberto Tejeda, quien se había distanciado de Jefe Máximo. En 1932, ascendió al poder estatal Gonzalo Vázquez Vela, por lo que Mancisidor empezó en enero a dar clases de historia de México en la Escuela Normal Veracruzana Enrique C. Rébsamen.

A sus treinta y ocho años de edad, con una gran experiencia vital y sólo con sus estudios de primaria, don José empezaba una nueva profesión de la que viviría hasta el fin de sus días, con la que se comprometió totalmente, ejerciéndola desde el nivel secundario, normalista y superior.

Uno de sus alumnos recuerda la impresión que causó Mancisidor en sus jóvenes oyentes normalistas:

"Aquella mañana se presentó ante nosotros en un
amplio salón de clases, vestido impecablemente,
jovial y dueño de una sonrisa permanente. En
esa hora José Mancisidor se iniciaba en el
magisterio, algo nervioso, impartiendo la cátedra
de historia de México; asimismo penetraba por
primera vez en las arduas tareas pedagógicas del
sistema nacional.

... Desde los comienzos de la clase quiso hacerse
amigo de sus alumnos y lo logró: cuando sonó la
vieja campana rebsamiana dando fin a la hora, un
aplauso inusitado llenó las cuatro paredes del
salón y trascendió colmando las frondas de las
araucarias y las palmeras que se erguían hermosamente altaneras en el patio".11

Mancisidor ejerció la docencia normalista en Xalapa entre 1932 y 1935, aprovechando ampliamente la decisión de cerrar la Normal desde el 2 de diciembre de 1934 hasta el 2 de julio de 1935, que tomó el gobernador Vázquez Vela para construir otro edificio y reformar los programas y planes de estudio en sentido "socialista",
para viajar cada vez con mayor frecuencia a la ciudad de México en donde contribuyó a fundar la LEAR (Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios) en 1934.

Siendo Mancisidor un hombre sumamente inquieto y creativo, supo combinar sus labores docentes en Xalapa con la publicación de sus dos primeras novelas -La Asonada, La Ciudad Roja- algunos apuntes de tema histórico, colaborar en la revista Simiente, dirigir el grupo "Noviembre", comenzar a editar la primera época de su revista favorita Ruta y organizar una editorial de su propiedad denominada "Integrales".

Cuando el gobernador Vázquez Vela fue llamado a la ciudad de México para hacerse cargo de la Secretaría de Educación Pública en junio de 1935, llevó entre la gente de su equipo a un grupo de intelectuales radicales amigos también de Mancisidor, entre los que se encontraban los hermanos Lizt Arzubide, Luis Chávez Orozco y Rafael Ramos Pedrueza.12 Así, entre las obligaciones que le imponía la presidencia de la LEAR, y el establecimiento de sus amigos en la capital, hicieron casi natural su decisión de cambiar su residencia permanente a la ciudad de México.

En mayo de 1935, Mancisidor realizó su primer viaje al extranjero con motivo del Primer Congreso de Escritores Norteamericanos en Nueva York a donde asistió en su calidad de Presidente de la LEAR acompañado por Juan de la Cabada, Miguel Rubio, Germán Lizt Arzubide y Renato Molina Enríquez, junto con una exposición de grabados y carteles producidos por artistas agremiados a su organización.13

A sus cuarenta y un años de edad, el profesor Mancisidor conoció muchas cosas por primera vez: un país extranjero del que desconfía pero no puede dejar de admirar, un viaje en avión donde lo sorprende el trato gentil de la azafata, trasladarse en metro, observar a los gigantescos policías norteamericanos, mirar de cerca mujeres feministas, artistas marginales, líderes religiosos no católicos, pacifistas de extraños atuendos.

Para octubre de 1935 Mancisidor ya estaba de regreso en el Distrito Federal, enriquecido con las experiencias de los intelectuales radicales neoyorkinos, participó el día 19 en el paro organizado por el Comité Nacional de Defensa Proletaria contra la guerra, el fascismo, el imperialismo y por la paz del mundo. El 7 de noviembre habló en el mítin que conmemoró el aniversario de la Revolución Rusa y el 23 de diciembre participó en la manifestación contra Calles, Morones y la reacción callista.14

En 1936 José Mancisidor viaja por primera vez a la Unión Soviética en donde conoce a destacadas personalidades del momento, como el minero estrella del régimen stalinista Alexis Stajanov, al presidente ruso Mijail Kalinin, al presidente azerí "camarada Effendiev", a la embajadora Alejandra Kollontai y a varios funcionarios soviéticos de segundo nivel. Antes de regresar a México tuvo oportunidad de asistir al Teatro Verde para ver la primera película rusa en color, poéticamente titulada "Ruiseñor, ruiseñorcito", con una trama romántica que le pareció inadmisible.15

Asimismo, asistió a los funerales del escritor Máximo Gorki, observó las manifestaciones oficiales de duelo y estuvo a tiempo para enterarse de los debates que condujeron a la publicación de la Constitución Soviética de ese mismo año. Como despedida, sus amigos lo invitaron a una reunión del Club de Escritores en donde se leyeron poemas en diferentes lenguas, además de servirse una cena y organizarse un baile. Mancisidor, aunque ya tenía varios trabajos publicados, se avergonzó de su "esterilidad".

A estas alturas de su vida, don José Mancisidor había entrado por mérito propio, a lo que don Luis González denomina "la minoría rectora de la etapa 1935-1958"16, por lo que comenzó a viajar constantemente y a convivir en un plano de igualdad con los intelectuales de más fuste en su momento, tanto nacionales como extranjeros. De este modo, viajó a Valencia en 1937 al Segundo Congreso de Escritores Antifascistas, custodiando una colección de grabados de la LEAR en compañía de Fernando Gamboa, José Chávez Morado, Silvestre Revueltas, Juan de la Cabada, Octavio Paz, Carlos Pellicer, David Alfaro Siqueiros y Elena Garro.

De regreso a México, Mancisidor aprovechó sus vivencias como espectador de la guerra civil para escribir su novela De una madre española, en un estilo muy similar a la de Gorki, que fue publicada por la editorial México Nuevo en 1938. Además, organizó su propio Congreso de Escritores en Bellas Artes, invitando a participar a personajes neoyorkinos y europeos.17

Entre 1938 y 1941, Mancisidor vivió una etapa más de su carrera magisterial al ser nombrado Jefe del Departamento de Secundarias Nocturnas del Distrito Federal, responsabilidad que le permitió viajar a la Habana como representante del gobierno mexicano al Congreso Educativo de 1938, y en 1939 a Washington, donde asistió al Congreso Científico como delegado ofical especializado en educación.

Fue también en 1938 cuando don José inició la cuarta etapa de su antigua revista Ruta, de la que salieron doce números de 64 páginas con forros de cartoncillo grueso color gris, el último con fecha 15 de mayo de 1939. En la nómina de colaboradores incluía por supuesto a sus antiguos amigos de Xalapa, pero incorporaba también a personalidades como Adolfo López Mateos, Leopoldo Méndez, José Chávez Morado, Martín Luis Guzmán, Alfonso Reyes, Octavio Paz, Rufino Tamayo, Pablo OHiggins y Arqueles Vela.18

Desde este momento y hasta el fin de sus días, el profesor Mancisidor tuvo oportunidad de participar en las mejores revistas culturales de México y América Latina, ya bien sea como colaborador directo con artículos o reseñas de libros, o formando parte de los comités editoriales. Así, trabajos muy importantes de don José pueden encontrarse en Cuadernos Americanos, Crisol, Letras de México, El hijo pródigo y en la revista Educación y Cultura excelentemente trabajada en un libro de reciente aparición por la profesora Valentina Cantón Arjona.

Con el cambio de sexenio y la nueva política de unidad nacional implantada por el presidente Manuel Avila Camacho, quien se declaró creyente en su toma de posesión, era previsible que el grupo de funcionarios radicales entre los que se hallaba Mancisidor, no duraría mucho tiempo en sus cargos dentro de la SEP, menos aún cuando el periódico Excélsior emprendió una campaña anticomunista de tintes claramente difamatorios contra estas personalidades, subrayando no sólo sus inclinaciones ideológicas, sino también acusándolos de corrupción y lucro indebido.19

En los últimos dieciseis años de su vida, el profesor Mancisidor ejerció la docencia de manera permanente en la Escuela Nacional de Maestros, la Escuela Normal Superior, la Secundaria para Señoritas número ocho, así como en la Universidad Obrera de México, impartiendo siempre todas las materias de carácter histórico pero con especial énfasis en la historia de México desde la independencia.

También, continuó con su trabajo de escritor corrigiendo y publicando sus obras más importantes como la Antología de cuentistas mexicanos del siglo XX; La historia de las luchas sociales en México, publicada como epílogo a la obra de Max Behr sobre la historia del socialismo; así como Zolá, soñador y hombre, Editorial Dialéctica, 1940; la Antología de cuentistas contemporáneos, y En la rosa de los vientos, Ediapsa, 1941; "en 1942 escribió los capítulos de la literatura contemporánea rusa para agregarse a la Historia de la Literatura rusa de Vasiliensky. El trabajo de Mancisidor puso al día este tratado, continuando con el estudio de autores posteriores a Andreiev, y el examen de la lucha de grupos literarios durante la revolución soviética".20
Su carrera de escritor continuó en ascenso con la publicación de Henri Barbusse, ingeniero de almas, Editorial Botas, 1945; Balzac, el sentido humano de su obra, Imprenta Universitaria, 1952; Frontera junto al mar, F.C.E., 1953; El alba en las simas, América Nueva, 1955; Me lo dijo María Káimlova, Litoral, 1956; Sobre literatura y filosofía, Litoral, 1956; Hidalgo, Morelos, Guerrero, Litoral, 1956; Máximo Gorki, su filosofía y su religión, Instituto de Intercambio Cultural Mexicano Ruso, 1956.

Sus herederos y amigos promovieron después de su muerte la publicación de sus últimos escritos: Historia de la Revolución Mexicana, Libro-Mex Editores, 1957; Se llamaba Catalina, Universidad Veracruzana, 1958; y "El espalda mojada", Revista Xalapa, abril de 1965.

Analizando sus obras podemos observar que el profesor Mancisidor hizo suyo el esquema de las tres revoluciones para explicar la historia de México, utilizado también por Cué Cánovas: las de Independencia, Reforma y Revolución; que se preocupó por escribir una historia didáctica y moralizante de la que los lectores pudieran extraer ejemplos aplicables a su propia vida; que creyó necesario exaltar a los héroes resaltando únicamente sus rasgos positivos, al tiempo que ocultaba sus humanas debilidades.

Los valores que expresa Mancisidor en sus obras son claros e inmediatamente perceptibles: nacionalismo, patriotismo, antiimperialismo, antinorteamericanismo, rechazo a la institución

eclesiástica y a sus dogmas; valoración positiva del "pueblo" entendiendo a éste como una masa anónima compuesta por los marginados, la gente miserable, los trabajadores asalariados del campo y la ciudad, los soldados rasos, las prostitutas, los ladrones.

Precisamente por expresar y defender estas ideas, el profesor Mancisidor fue acusado de comunista por sus adversarios políticos, quedando esta idea errónea arraigada incluso hasta la fecha entre personas que se dedican al estudio de la historiografía mexicana en forma profesional y sistemática. Sin embargo, Mancisidor no fue comunista pues nunca militó oficialmente en ese partido, como nos lo declaró su hijo José Arnaldo recientemente21, tampoco fue socialista de ningún tipo porque en ninguna de sus obras literarias o históricas utilizó para su contruccióon o análisis las categorías de la dialéctica materialista, del materialismo histórico o el lenguaje del anarquismo, por sólo poner algunos ejemplos.

El radicalismo del profesor Mancisidor tiene orígenes literarios y se remonta a sus lecturas infantiles en la biblioteca de su padre, este si obrero anarquista de la industria cigarrera, que le hizo leer Germinal de Emilio Zolá, escritor naturalista por excelencia; así como las obras de Pérez Galdós, Víctor Hugo, Alejandro Dumas, Inclán, Altamirano y Salado Alvarez, románticos todos que incendiaron la imaginación de su joven lector22.

A partir de 1940, el profesor Mancisidor presidió la Federación de Organizaciones de Ayuda a la República Española (FOARE), la Sociedad de Amigos de la URSS, así como el Instituto de Intercambio Cultural Mexicano Ruso. En cumplimiento de las obligaciones que estos cargos le imponían, viajó en 1947 por toda Europa Oriental y la Unión Soviética, país al que volvió cinco años después. Estuvo en Santiago de Chile en 1953 donde asistió al Congreso de Cultura, para después visitar La Paz, Buenos Aires y Río de Janeiro. Meses más tarde viajó nuevamente a Europa y llegó a la URSS por última vez.

Don José murió como buen profesor: con el gis en la mano. Estaba impartiendo una conferencia en la Universidad Autónoma de Nuevo León sobre el tema "La Reforma, La Intervención y el Imperio" cuando se desmayó y tuvo que ser llevado de urgencia al hospital universitario. De las causas de su muerte existen dos versiones que pueden ser complementarias: Leonardo Pasquel afirma que lo atacó un tremendo cólico de la vesícula biliar23, mientras Alfonso Berrios dice que "murió de un corazón que dejó de trabajar después de haber tenido una operación de emergencia"24.

Al fallecer el escritor, don Adolfo Ruiz Cortines, presidente de la República y amigo suyo desde la juventud, envió un avión especial para traer sus restos a la capital. El funeral se efectuó en el Panteón Jardín a partir de las 17 horas del día 22 de agosto de 1956, interviniendo como oradores el poeta Efraín Huerta, el licenciado Vicente Lombardo Toledano, el doctor José Giral a nombre de los republicanos españoles y los profesores Pablo Sáenz y Juan Ramón Solís.

N O T A S
. Benitez, Fernando y José Emilio Pacheco. Crónica del Puerto de Veracruz, Xalapa, Gobierno del Estado de Veracruz, s/f. p. 241.

2. Larroyo, Francisco. Historia comparada de la educación en México, México. Porrúa, 16a. ed., 1981, pp. 318-319.

3. Trens, Manuel B. Historia de Veracruz, citado por Romana Falcón en: La semilla en el surco, Adalberto Tejeda y el radicalismo en Veracruz (1883-1960). México, El Colegio de México, 1986, p. 39.

4. Bustos Cerecedo, Miguel. José Mancisidor, el hombre. en: Obras Completas de José Mancisidor, Tomo I, p. 230.

5. Mancisidor, Jose. Se llamaba Catalina. Obras Completas, Tomo II, pp. 520-521.

6. León Carazo, Susana Flora. Las novelas de José Mancisidor, Tesis de Maestría en Letras, Facultad de Filosofía y Letras, UNAM, México, 1965, p. 28.

7. León Carazo, Susana Flora. Op. Cit., p. 30.

8. Bustos Cerecedo, Miguel. Op. Cit., p. 243.

9. Lizt Arzubide, Germán. La vida militar de José Mancisidor, en: José Mancisidor, Obras Completas, Tomo I, p. 313.

10. Bustos Cerecedo Miguel. Op. Cit., p. 283.

11. Idem., p. 271.

12. Lerner, Victoria. La educación socialista. Historia de la Revolución Mexicana 1934-1940. México, El Colegio de México, 1982, p. 65.

13. Gutiérrez, Juana, et. al. "La época de oro del grabado en México", en: Historia del Arte Mexicano, México, Salvat, 1985, p. 2020.

14. Bustos Cerecedo, Miguel. Op. Cit., p. 265.

15. Mancisidor, Jose. Cinto veinte días. México, Editorial México Nuevo, 1937, p. 189.

16. González, Luis. La ronda de las generaciones, México, SEP, Colección Foro 2000, 1984, p. 127.
17. Bustos Cerecedo, Miguel. Op. Cit., p. 266.

18. Ruta, reedición de revistas mexicanas literarias. México, Fondo de Cultura Económica, 1982, 2 v.

19. "Las raigambres del comunismo en México a cargo de maestros", en Excélsior, 24 de septiembre de 1941, p. 1.

"Corrupción stalinista en la Secretaría de Educación", en Excélsior, 25 de septiembre de 1941, p. 1.

"Casos concretos sobre las actividades comunizantes de directores de educación", en Excélsior, 26 de septiembre de 1941, p. 1.

"Nuevos rumbos educativos", en Jueves de Excélsior, 2 de octubre de 1941.

20. Puga, Mario, "La última entrevista", en: México en la Cultura, No. 389, Novedades, 2 de septiembre de 1956.

21. Entrevista concedida al autor por el señor José Arnaldo Mancisidor Varela en su domicilio particular, mayo de 1994.

22. Mancisidor, José. Se llamaba Catalina. Loc. cit., pp. 520-521.

23. Pasquel, Leonardo. Vida de José Mancisidor. en: José Mancisidor, Obras Completas, Tomo I, p. 297.

24. Barrios, Alfonso. Vida y Obras de José Mancisidor. en José Mancisidor, Obras Completas, Tomo I, p. 37.



Por leon3135 - 27/02/2005 20:19:37 [denunciar este mensaje]
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Una casa inhabitable
Una casa inhabitable
Febrero del 2005

Alvaro Marín Marín

La gente común dice que México es el país del futuro, porque en el futuro tendremos una población culta, de buen nivel de vida y aceptable desarrollo tecnológico para la mayoría. Pero eso será en el futuro, porque actualmente observamos grandes contrastes sociales.
En el campo de la cultura popular mexicana conviven ideas animistas, propias de los pueblos más primitivos de nuestra historia con ideas politeístas, de los pueblos prehispánicos, creencias cristianas no muy ortodoxas y religiones provenientes del África negra, traídas en los mismos navíos que los esclavos destinados a las minas y plantaciones del pasado colonial.
De este modo nadie se escandaliza cuando universitarios formados en la racionalidad científica occidental, eficaces y eficientes en sus respectivos empleos, salen de la misa católica los domingos acariciando su patita de conejo y se dirigen a un sacerdote yoruba o un santero para que les “haga una limpia” con el fin de alejar a los malos espíritus, al tiempo que se colocan en el cuello algún fetiche para evitar el mal de ojo.
Voy a narrar las peripecias de una pareja cercana -omitiendo sus nombres para evitar malos ratos- que demuestran las contradicciones culturales del México del siglo XXI y sus manifestaciones concretas en la vida cotidiana. Dos profesionistas de mediana edad (unos cuarenta y cinco años) se casaron hace quince o diecisiete años y decidieron construir una casa a su gusto en una zona de su agrado. Como en México los sueldos distan mucho del nivel europeo, llegaron al acuerdo de rentar un departamento barato, trabajar ambos a tiempo completo e invertir la mayor parte de sus ingresos en una “casa como Dios manda”, según nos dijeron a varios amigos presentes en su fiesta de bodas. Pensaron que con una vida ordenada, de pocos gastos y diversiones, tendrían tiempo suficiente para vivir con un nivel agradable, comodidad y confort diez o doce años después de la boda. Todo un proyecto de vida.
Pusieron manos a la obra y después de cinco años de ahorros compraron un terreno de cuatrocientos metros cuadrados al sur de la ciudad de México, zona tradicionalmente cara; después comenzaron a construir un edificio de tres niveles con cochera para cinco autos, sala de estar, cocina, sanitario para las visitas, cuatro recámaras, gimnasio y biblioteca. Todo esto les llevó diez años más y cuando pensaban estrenar la casa construida con tanto esfuerzo descubrieron en un rincón del jardín un cierto tufillo desagradable....
Debe ser un gato muerto que los albañiles olvidaron echar a la basura pensó mi amigo. Con esa idea comenzó a excavar y a poco descubrió el cadáver de un hombre.
Gritos, sofocos, desmayos de la esposa y amigos presentes; alguien llamó a la policía, quien de inmediato incautó el edificio para investigar.
Después de un año y haber salido en todos los diarios sensacionalistas de la capital mexicana que, aquí si, se parecen mucho a los ingleses, la policía dictaminó que mis amigos son (eso ya lo sabíamos) gente honorable y de trabajo que no tuvo nada que ver con el pobre difunto.
Pero.... el cadáver ¿de dónde salió? La policía supuso que hubo un pleito entre delincuentes que condujo a la muerte de uno de ellos y, como la casa estaba en construcción, se les hizo fácil arrojarlo a los cimientos, medio cubrirlo y huir.
Mis amigos está inconsolables, saben que los espíritus no existen por sus estudios de posgrado, pero afirman que han sentido un cierto aire frío cada vez que visitan su residencia. Son católicos, ya mandaron a decir varias misas por el eterno descanso del difuntito desconocido pero no están seguros de la eficacia de estos ritos, por lo que buscan a un “verdadero” chamán, el cual por supuesto no existe desde la perspectiva racionalista. Aquí el filósofo Augusto Comte y su discípulo mexicano Gabino Barreda, afirmarían que todos los brujos, chamanes y similares son puros farsantes y un “verdadero chamán” es una contradicción en los términos. Un día trataron de quedarse a dormir en su casa utilizando equipo de camping y sólo lograron tener pesadillas horribles. Llevan dos años con la casa en venta pero nadie les ha ofrecido un centavo, porque según la cultura popular mexicana, en un lugar donde alguien murió con violencia, quedan malos espíritus y “malas vibras”, además de que casi todos los vecinos saben la historia, por lo que no se recatan de poner al tanto a algún despistado posible cliente. Esta es la tragedia de mis queridos amigos. Después de quince años de privaciones y economías tienen una casa de tres o cuatro millones a la que nadie desea entrar. Construyeron pues una casa inhabitable.









Por leon3135 - 06/02/2005 0:22:24 [denunciar este mensaje]
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Ejércitos e ideologías en la historia de México
EJERCITOS E IDEOLOGIAS EN LA HISTORIA DE MEXICO

ALVARO MARIN MARIN
enero de 2005

En este trabajo pretendemos hacer un recuento de los principales ejércitos y las ideologías a las que han servido o en las que han encontrado una justificación o pretexto para actuar dentro de la sociedad mexicana, a lo largo de nuestra historia.
Nuestros lectores deben tener en cuenta que no pretende ser esta la historia unitaria del actual ejército federal mexicano, sino una reflexión sobre los diferentes grupos armados que han tenido un papel relevante en nuestro proceso histórico. Claro está que en su momento, haremos alusión al actual ejército federal, reconociendo la importancia que tiene dentro de nuestro sistema político, pero esto no significa que el ejército nacional contemporáneo, la marina o la fuerza aérea, o las respectivas Secretarías de Estado que se encargan de su organización y mando, tengan alguna relación con grupos armados del pasado -remoto o reciente- ni que sea nuestra intención o interés sugerir continuidades que no existen o relaciones improbables.
Para evitar confusiones es importante definir con claridad al menos dos de los principales conceptos que usaremos constantemente a lo largo de este ensayo: así, ejército significa para nosotros un grupo numeroso de hombres armados, que actúan bajo un mando unificado con intenciones de conseguir o mantener el control del aparato estatal.
Por otra parte, consideramos que ideología es una definición particular de la realidad que está conectada a un interés de poder concreto. Las ideologías se distinguen y diferencian porque, en un mismo universo general existen interpretaciones diversas que dependen de los diferentes intereses creados concretos. Cuando una ideología predomina y se impone a la sociedad, comienza a explicar y justificar la tradición, lo que significa legitimar las instituciones.
La relación entre ejércitos e ideologías no sólo en la historia nacional sino a nivel mundial se hace evidente si consideramos que: "El que tiene el palo más grande tiene mayores probabilidades de imponer sus definiciones de la realidad, lo que constituye una aseveración verdadera con respecto a cualquier colectividad más grande, aunque siempre queda la posibilidad de que algunos teorizadores políticamente desinteresados se convenzan mutuamente sin tener que recurrir a medios más groseros de persuasión". (Peter L. Berger y Thomas Luckmann, La construcción social de la realidad, Amorrortu Eds., Bs. As., 1986, p. 140).
Si iniciamos nuestra historia nacional como lo indica la tradición desde el pasado prehispánico, observaremos que ya los aztecas por mencionar el caso más conocido, poseían un ejército que servía tanto a los intereses expansionistas del grupo en el poder, como a los fines comerciales de los poderosos pochtecas a quienes precedían en cualquier expedición.
Es ampliamente sabido que la dirección del ejército meshica estaba a cargo de nobles caballeros tigre o águila aunque, posiblemente por la juventud de su organización político-militar, no era ésta una nobleza de casta y admitía de buen grado entre sus filas a los plebeyos que se distinguían por su valor y arrojo. Además, los soldados y mandos medios salían de entre los macehualli o gente del pueblo, vale decir, las capas trabajadoras de la sociedad.
No obstante, haber estado los aztecas y todos los demás pueblos prehispánicos en un grado de desarrollo tecnológico equivalente a la Edad de Piedra europea, como lo demuestran sus armas, instrumentos de trabajo y labranza, así como los objetos que usaban en su vida cotidiana, poseían una avanzada organización social, vivían en la ciudad más grande y compleja el mundo (al menos eso afirma Bernal Díaz del Castillo), y poseían una cultura sofisticada que casi llegó a tener alfabeto propio.
Por tanto no es sorprendente que esta confederación de pueblos poseyera un grupo armado con jerarquía, disciplina, abastecimiento, financiamiento permanente y una cierta logística que le permitían actuar en cualquier momento en favor de las políticas trazadas por sus autoridades.
Todavía en la actualidad, parece sorprender a muchos la idea de que un grupo reducido de aventureros españoles, lograra imponerse con cierta facilidad al ejército azteca, y dominara en un plazo de dos años a una sociedad tan grande y compleja. Ciertamente, lo que sucedió en México y algunas otras zonas de América Latina como el imperio Inca, fue que, si bien las sociedades tenían un alto grado de complejidad, no poseían mecanismos de sucesión política y mando militar flexibles, pues el poder se concentraba en gobernantes considerados dioses por sus súbditos, por lo que, quien tuviera la osadía de atacar al "dios", como sucedió con el Inca secuestrado por una turba de desalmados inescrupulosos, o con Moctezuma hecho prisionero por los hombres de Alvarado, podía hacerse dueño de la situación en poco tiempo y con relativa facilidad.
Los españoles derrotaron a los aztecas y otras tribus contemporáneas, no sólo por la superioridad de sus armas -como se afirma un poco a la ligera en muchos libros, sino también (y diríamos nosotros que principalmente a causa de) combatir sin respetar ninguna regla, ni tener ningún escrúpulo moral o principio ético. Esto lo demostraron desde el primer momento, pero se corroboró con la matanza de Cholula, en septiembre de 1519, donde fueron masacradas sin ningún miramiento más de tres mil personas desarmadas.
Continuó con la batalla de Otumba, siguió con el sitio de Tenochtitlán donde se rompieron los diques para mezclar el agua dulce con la salada, se arrojaron cadáveres a los depósitos de agua y dentro de la ciudad para infectar a los combatientes sanos; se propaló la viruela entre los indígenas a fin de apresurar su rendición, cometiéndose innumerables abusos contra la población civil.
Otras aportaciones europeas aparte de las arriba mencionadas, fueron el financiamiento privado de los ejércitos, la dirección de los mismos por generales-empresarios que con fondos propios o ajenos, de comerciantes, banqueros, corporaciones civiles, congregaciones religiosas o de accionistas medianos y pequeños se lanzaron a aventuras que veían y eran, empresas riesgosas donde se podía perder la vida, pero también existía la posibilidad de dejar de ser un simple criador de puercos, como Hernán Cortés en Cuba para, en poco tiempo, convertirse en un magnate.
Si bien los diferentes ejércitos hispánicos que conquistaron sobre estas bases los territorios en el México actual y muchas otras zonas en varios continentes, se justificaban con el supuesto de estar extendiendo la "verdadera religión" y traer la cultura a unos "salvajes" muy civilizados, justificación que hasta cierto punto es posible que ellos mismos creyeran, lo real es que actuaban como la vanguardia de un capitalismo comercial muy agresivo que se había gestado durante varios siglos atrás en el occidente de Europa.
No es raro, por tanto, que si bien se habla de un Imperio español en América con cierta propiedad, el financiamiento de muchas de estas aventuras haya estado a cargo de capitalistas alemanes como los Fugger o Fúcaros, italianos o belgas, con lo que bien podemos hablar de la conquista y colonización de América como de una empresa europeo-occidental, ya que no debe ignorarse el hecho de que el mismo emperador Carlos V hubiese nacido en los Países Bajos.
Una vez consolidada la denominación española sobre el territorio del actual México gracias al genocidio y la transculturación, a mediados del siglo XVI, tomó el poder la burocracia imperial, los ejércitos se disolvieron y se controló a los españoles con prebendas o promesas de ellas, y a los nativos con la ignorancia y el alcoholismo.

Durante los siglos XVII y XVIII, el poder español en México se enfrentó a dos problemas diversos que tuvieron que ser enfrentados con métodos militares: la colonización de los territorios norteños y la defensa de las costas atacadas por los otros pueblos europeos -principalmente Inglaterra- descontentos con un reparto del mundo en el que no habían sido considerados.
El problema de la colonización norteña parecía difícil pero con el tiempo fue irresoluble: las tribus indígenas que vivían más allá de Querétaro lograron preservar su independencia y libertad precisamente gracias a su atraso cultural y poco desarrollo socio-económico. A diferencia de las grandes civilizaciones de Mesoamérica, los chichimecas, apaches, comanches y demás tribus vivían en grupos relativamente pequeños, eran nómadas, aprovechaban todos los alimentos y recursos que les brindaba su medio ambiente; por ejemplo, los chichimecas andaban desnudos y comían gusanos y raíces, no respetaban a los españoles y los atacaban con métodos equivalentes a la guerra de guerrillas, es decir: en pequeñas partidas, esporádicamente y por sorpresa.
Así las cosas, los indígenas del norte no podían ser atacados en sus poblaciones, ni reducidos por hambre, ni ser dañados económicamente, mientras los españoles requerían ingentes recursos materiales y mucho dinero sólo para mantener su presencia en la zona. Además, el gobierno español no estaba bien dispuesto a financiar la defensa de los colonos, por lo que tuvieron que ser los más pudientes de entre ellos quienes sufragaran los costos, armaran a sus vecinos, organizaran las partidas y protegieran sus caravanas y poblaciones con un éxito relativo: la colonización española siguió adelante con muchos esfuerzos y gastos, pero no logró someter a los indios de manera definitiva.
Por lo que respecta a los ataques de otras potencias europeas, debemos recordar que si en un principio España estuvo a la cabeza de ellas, la modernización política y económica de países como Inglaterra y Holanda durante los siglos XVII y XVIII primero la pusieron a la defensiva y, finalmente la dejaron atrás, entre otras cosas a causa de los problemas generados por una estirpe de reyes cada vez más degenerados por los matrimonios entre consanguíneos o parientes muy próximos. No está de más recordar que Carlos V nació de la unión de Felipe el Hermoso y Juana la Loca; por lo que heredó una cierta tendencia a los padecimientos mentales que se manifestaron más claramente en las profundas depresiones de su hijo Felipe II, la incapacidad de Felipe III y Felipe IV, y finalmente la idiotez de Calos II, a quien por decencia le apodaron solamente el "Hechizado".
Como un país y un Imperio gobernado por débiles mentales no podía llegar muy lejos, la decadencia española en todos los órdenes fue pronunciada, evidente e irreversible, por lo que propiciaron los monopolios, la corrupción y el favoritismo. El comercio español entre México y Filipinas o con rumbo hacia Europa era protegido por flotas armadas, las costas se fortificaron y los principales puertos como el de Veracruz o Acapulco tuvieron permanente vigilancia, lo cual no impidió que fueran asaltados constantemente por piratas ingleses, holandeses o de otras nacionalidades que casi siempre contaban con el apoyo de sus gobiernos, como fue el caso de Francis Drake, nombrado "sir" por la reina en atención a las innumerables riquezas que había reunido en sus viajes de pillaje.
En el último tercio del siglo XVIII, la familia de los Austria dejó de gobernar España y fue substituida por la así llamada Casa de Borbón, cuyo monarca Carlos III, aprovechando su experiencia en el gobierno de Nápoles emprendió con éxito desigual una enorme serie de reformas en la península y las colonias. De entre ellas y por el tema que nos preocupa podemos destacar la orden que dió a su ministro don José de Gálvez de visitar la entonces llamada Nueva España para que viera las posibilidades de aumentar los ingresos fiscales y mejorar la seguridad del territorio.
José de Gálvez permaneció en la Nueva España entre 1765 y 1772, tiempo que aprovechó para crear la Comandancia General en el norte y el sistema administrativo de intendencias, lo que facilitó la militarización de los territorios al norte de Coahuila, donde se crearon pequeñas fortificaciones llamadas presidios, encargadas de mantener la presencia hispánica sobre esos territorios y contener de alguna manera los embates de los indígenas nómadas, cada vez más agresivos y atrevidos.
También, se militarizó la costa del Golfo de México a partir de 1762 cuando se supo que tropas inglesas habían tomado la Habana; dos años después llegó Juan de Villalba a la Nueva España con la orden de organizar un ejército permanente. Hasta ese momento, la dominación española sobre los territorios del México actual había recurrido a ejércitos privados, organizados, encabezados, armados y financiados por encomenderos, gobernadores o alcaldes mayores, quienes recurrían al apoyo de los vecinos europeos para enfrentar cualquier contingencia pasajera como un motín o una sublevación de indios.
Los comerciantes más ricos de la Ciudad de México por su parte, subsidiaban a artesanos voluntarios con armas y dinero en efectivo para que integraran el "Regimiento del Comercio" que cumplía más bien funciones ceremoniales o de protección al traslado hacia Veracruz de cargamentos de metales preciosos amonedados o no.
Sin embargo, un ejército permanente, sostenido sólo con las aportaciones ciudadanas voluntarias era un problema mayor que nadie se atrevía a resolver, por su alto costo y poca viabilidad en un continente generalmente en paz, cuando la evidencia demostraba que el origen de los conflictos y los principales teatros de la guerra se hallaban siempre en Europa. La burocracia peninsular pensó que bastaba mandar a la Nueva España oficiales de alto rango para que los habitantes locales se pusieran a sus órdenes, lo cual no sucedió, por lo que el débil Carlos IV puso en venta todos los rangos militares de mando como ya sucedía con los puestos burocráticos, las dignidades eclesiásticas, los títulos de nobleza, los honores universitarios y cualquier otra posición social que significara prestigio y poder.
Evidentemente, tales medidas generaron una corrupción que no acabamos de combatir con éxito hasta nuestros días, pues cuando alquien compra un puesto público, lo considera un patrimonio personal o familiar del cual puede usar y abusar a su antojo, sin importar los daños que se causen a la sociedad. En cuanto al ejército colonial, los terratenientes criollos comenzaron a comprar los rangos que estuvieran a su alcance (había diferentes precios -por supuesto- y se hicieron acompañar por sus sirvientes y peones; todos convenientemente vestidos y armados para facilitar el lucimiento personal de su patrón ante las damas y los funcionarios virreinales.
Don Julio Zárate en México a través de los siglos calcula que para 1808, en tiempos del Virrey Iturrigaray ya se había logrado levantar con éstos métodos un ejército de treinta a cuarenta mil soldados, aunque permanecían constantemente sobre las armas sólo quince mil. Es de suponer que, si bien el atractivo inicial de estas milicias era el prestigio y el lucimiento, los latifundistas pronto se dieron cuenta de las ventajas de aunar el poder militar al económico y social que ya poseían sobre sus peones y subordinados.
Algunos suponen maliciosamente que don José de Iturrigaray pretendía utilizar estas fuerzas armadas en su propio beneficio, pues, la invasión napoleónica a España podría haberle dado el pretexto para independizar la colonia a su cargo y hacerse nombrar monarca absolutista, solución contemplada de tiempo atrás por algunos ministros españoles como el Conde de Aranda, el de Florida Blanca y Godoy consejero del rey.
Lo mismo pensaron algunos comerciantes de la ciudad de México quienes, encabezados por Gabriel del Yermo asaltaron el Palacio Virreinal el 15 de septiembre de 1808 muy de madrugada y encadenaron a Iturrigaray, mandándolo preso en una jaula de hierro a España.
Así, fueron los colonialistas españoles quienes establecieron toda una serie de nefastas tradiciones militares que costó más de un siglo extirpar: la corrupción, la venta de rangos, el golpe de estado, el pronunciamiento, el caudillismo, el militarismo, la venalidad, etc.
Como sabemos, fue éste ejército de marginados y peones dirigidos por latifundistas oligárquicos, el que combatió a los ejércitos insurgentes de Hidalgo, Morelos, Mina y Guerrero compuestos por pequeños propietarios, esclavos, bajo clero y campesinos pobres. Cada una de estas organizaciones servía claramente a los intereses que representaba y actuaba en consecuencia: los ejércitos revolucionarios luchaban por un mejor reparto de la riqueza a través del reparto de la tierra, por la libertad personal, derechos civiles y políticos y mejores condiciones de vida, trabajo y salarios, como claramente lo indican los decretos de Hidalgo y los Sentimientos a la Nación de Morelos.
El ejército colonialista por su parte, aunque estaba compuesto mayoritariamente por hombres nacidos en la Nueva España, defendía los intereses de los europeos, de quienes recibía apoyo económico, dirección política y cobijo religioso, pues el alto clero no lo pensó dos veces para excomulgar a todos los revolucionarios independentistas.
Por fortuna para nosotros, en la época de la Independencia, el Imperio español pasó por la peor crisis de toda su historia, no sólo a causa de la invasión napoleónica, sino también debido a que las costumbres matrimoniales y de sucesión dinásticas no habían cambiado en absoluto: el rey Carlos III casó a su hijo Carlos IV con su prima de catorce años llamada Luisa María Teresa, princesa de Asturias, la cual demostró su carácter no sólo teniendo los amantes que se le dio la gana, sino además, empleándolos en Palacio con el consentimiento de su marido, como ocurrió con su favorito Manuel Godoy que rápidamente ascendió de simple guardaespaldas a Ministro y consejero del Emperador, como dice don Julio Zárate siguiendo los testimonios abundantes de ese sentido.
De este matrimonio entre tres, nació el príncipe Fernando VII, quien fue nombrado sucesor al trono Imperial por voluntad del favorito Godoy, tomó el poder e intentó actuar como monarca absolutista a la sombra de las armas inglesas que derrotaron a Napoleón en 1814, aceptando jurar la Constitución modernizante de Cádiz después de un golpe de Estado en 1820. Como este "rey" de pacotilla no garantizaba los intereses de los latifundistas novohispanos, entonces si decidieron independizarse y comenzaron a reunirse en la iglesia de "la Profesa" -de los jesuitas-, el oidor Matías Monteagudo, el Virrey Juan Ruiz de Apodaca, y el militar Agustín de Itubide, quienes serían directamente responsables de urdir y materializar la herencia más nefasta que nos pudo dejar la dominación española para los próximos treinta y cinco años: la asociación mafiosa de un clero peninsular corrupto con un ejército de terratenientes ambiciosos de mando, que no encontrarían ninguna oposición real de parte de una sociedad de vasallos que tardarían más de un siglo en volverse ciudadanos, de un Estado nacional que no podría configurarse rápidamente y de un Imperio que se disolvió en un mar de corrupción e inmoralidades.
Formalmente, México se independizó de España el 27 de septiembre de 1821, cuando entró en la capital el Ejército Trigarante, pero los españoles fueron desalojados de San Juan de Ulúa hasta 1825, algunos reaccionarios recalcitrantes fueron expulsados entre 1826 y 1828, España reconoció nuestra Independencia hasta 1836, pero el clero católico -predominantemente peninsular- siguió soñando con un imperio ecuménico hasta que los obispos se murieron de viejos, y los protestantes comenzaron a ganar adeptos.
El ejército que no puede llamarse "nacional" sino hasta la época de Juárez, demostró que servía para reprimir sublevaciones de indígenas en demanda de tierra; también sirvió para quitar el poder a los revolucionarios reformistas de 1833, pero perdió ante los texanos independentistas, no supo ganar la guerra "de los pasteles" y fue arrollado por el agresivo, moderno y bien ideologizado ejército norteamericano, que representaba los intereses de un capitalismo imperialista en expansión.
Como dice Guillermo Prieto en sus Memorias de mis tiempos, cuando el ejército de latifundistas apoyado por las sotanas fue derrotado y se rindió, el pueblo tomó la iniciativa: los pobres de la Ciudad de México, los panaderos, herreros, pequeños comerciantes, carniceros, los "pelados" como les llamaba despectivamente la oligarquía, se organizaron en guerrillas urbanas e hicieron frente al enemigo de mil formas.
Cuando los obispos cantaban "Te Deum" en honor de los invasores, de los bárbaros del norte, y casaban en la Catedral a las señoritas de las "mejores" (por significar las más ricas) familias, con los oficiales del ejército norteamericano, los "pelados" se obstinaban en matar a pedradas, a palos y puñaladas a los rubios conquistadores; no les temían, tampoco los admiraban ni deseaban convivir con ellos, sólo pensaban en preservar la integridad del territorio y la unidad de la Nación. Fue esto lo que verdaderamente atemorizó a la oligarquía y al alto clero: el pueblo mexicano estaba mostrando independencia de criterio, iniciativa propia y se organizaba militarmente en guerrillas urbanas antiimperialistas y en ejércitos campesinos que exigían la tierra y la justicia social con las armas en la mano.
Después de veintiséis años de independencia, había prendido en la masa del pueblo la idea nacional a pesar del militarismo y clericalismo reaccionarios, a pesar de las intervenciones extranjeras, la ignorancia y la miseria en que la oligarquía se obstinaba, con ayuda del clero, en mantener a la población. Las sotanas y las charreteras asustadas se apresuraron a pedir un tratado de paz a cualquier precio; aún al de perder dos y medio millones de kilómetros cuadrados, con tal de no ser desplazados por gente de otro origen que estuviera dispuesta a mejorar las
condiciones de vida del pueblo.
No todos reaccionaron cínicamente; hubo militares honorables que se suicidaron. Otros se retiraron a la vida privada. Pero la mayoría no quiso ceder a las demandas del pueblo reconociendo que las cosas habían cambiado. Todavía en 1853 el tristemente célebre general Lombardini se atrevió a nombrar al Arzobispo de México inspector general de la Educación Pública y, no contento con tal desatino, mandó a llamar al general Santa Anna a Colombia para que regresara a gobernar México por undécima y última ocasión.
Como no todas las sublevaciones tienen signo reaccionario, el Plan de Ayutla promovido por el coronel Florencio Villarreal, llevó al poder nada menos que a don Benito Juárez García quien, en su lucha contra los reaccionarios clericales y los extranjeros invasores, forjó al verdadero ejército nacional que pudo derrotar a los franceses en 1867, gracias al patriotismo, nacionalismo, antiimperialismo, lealtad a la figura presidencial y apoyo popular que no había mostrado tener ningún ejército anterior.
El Juárez triunfante comenzó por reducir a una tercera parte el enorme ejército que había tenido necesidad de levantar para defender ante el mundo nuestro derecho a subsistir como nación libre y soberana. Un ejército de generales-licenciados, de generales-poetas, de generales-historiadores y novelistas; un ejército en suma que no tenía ningún nexo con la nefasta herencia colonial que había tardado tanto en desaparecer.
Paradójicamente, si bien Porfirio Díaz fue un militar que llegó al poder mediante una sublevación, no fue un militarista, en el sentido de que redujo al ejército a su mínima expresión y lo utilizó políticamente para amedrentar a sus enemigos, al tiempo que lo debilitaba negándole presupuestos, formación, armamento, disciplina y organización moderna, ya que era perfectamente consciente de los peligros que representaría para su dominación y la estabilidad política de México el surgimiento de un caudillo carismático al frente de un ejército poderoso.
Así, a fines del porfiriato, los coroneles con mando directo de tropa cobraban el sueldo de plazas militares no cubiertas, robaban el presupuesto dedicado al mantenimiento de tropas y animales que sólo existían en el papel; los generales como Manuel Mondragón, cobraban por producir cartuchos que no explotaban, fabricaban cañones que no disparaban y monopolizaban la compra de armas con el exterior en connivencia con los más altos funcionarios del régimen, como era el caso del Secretario de Hacienda José Ives Limantour, socio y protector de Mondragón.
Los mandos medios, egresados del Colegio Militar porfirista (sin ninguna relación con el actual), podían hablar en francés, pero no conocían tácticas de guerra y se habían acostumbrado a figurar sólo decorativamente en los desfiles, porque treinta y cinco años de paz los habían convencido de que nunca serían necesarios sus servicios profesionales.
Respecto de las tropas, éstas seguían siendo reclutadas bajo el sistema de leva entre los indígenas y los marginados urbanos, por lo que consideraban un castigo su estancia en la milicia desertando a la primera oportunidad. Cuando había alguna sublevación campesina como la de los yaquis, mayos o indígenas del sureste, se aprovechaba la oportunidad para mandar a los jefes menos afectos al régimen como una forma de "castigarlos", en vez de utilizar a personas de criterio y experiencia, con lo que se propiciaban los abusos y masacres de los militares resentidos.
Con los antecedentes mencionados, no debe sorprendernos la renuncia de Díaz a la presidencia de la República en cuanto el ejército revolucionario maderista tomó un poblado tan de poca importancia como Ciudad Juárez en 1911. Simplemente Díaz no tenía nada que enfrentar a una rebelión de carácter nacional como la que ya se veía venir. Tan deleznable organismo vio su fin con los Tratados de Teoloyucan de 1914, que ordenaron su disolución.
Una vez desatada la guerra civil que se conoce con el nombre de Revolución Mexicana, aparecieron en el escenario nacional diversos ejércitos que respondían a los intereses de los grupos en pugna, como el ejército magonista organizado en Estados Unidos con "voluntarios" filibusteros, y asesores militares estadounidenses que invadió la Baja California con el pretexto de fundar en ella una supuesta "República Socialista", presidida por el actor Dick Ferris, quien tenía la intención de anexar ese territorio nacional a su país de origen, a ciencia y paciencia de Ricardo Flores Magón que lo apoyó políticamente en todo momento.
Otro ejército fue el maderista, éste si integrado por personalidades como Heriberto Jara, Francisco J. Mújica, Camerino Mendoza, Francisco Villa y Pascual Orozco, recios hombres de campo interesados en el progreso de México y el mejoramiento del nivel de vida de sus habitantes.
El Ejército Libertador del Sur, encabezado por Emiliano Zapata, estaba compuesto por campesinos indígenas y mestizos que se oponían rotundamente a la modernización capitalista del sur de México impuesta por el régimen porfirista, pero que no tenían una propuesta político-económica viable que pudiera servir como alternativa, y por eso fueron barridos de la política nacional. Como dice John Womack en su obra ya clásica: eran unos campesinos que lucharon porque no querían cambiar.
El Ejército Constitucionalista de Carranza, estaba formado por milicianos norteños que ganaban un salario mensual dos o tres veces superior al de un maestro de primaria, por lo que participaron profesionalmente en la lucha armada bajo las directrices políticas de caudillos como Obregón, Calles y algunos otros. Este organismo sirvió de base para la creación del actual Ejército Federal, aunque tuvo que ser profesionalizado mediante un proceso muy largo que empezó en 1920 con la fundación del actual Colegio Militar, el licenciamiento masivo de miles de campesinos armados, la eliminación física de caudillos y generales rebeldes y la creación de nuevas ordenanzas militares, escuelas especializadas y universidades de alto nivel que han dado al ejército prestigio por su respeto y lealtad a las instituciones.
Curiosamente, en el presente siglo hemos observado la aparición en nuestro país de dos ejércitos católicos compuestos mayoritariamente por campesinos indígenas muy pobres que fueron manipulados para ponerse al servicio de la alta jerarquía de la Iglesia romana. Nos estamos refiriendo por supuesto, a los grupos armados que se sublevaron entre 1925 y 1929 en el occidente de nuestro país bajo el mote de "los cristeros" por su grito de batalla "viva Cristo Rey".
Aunque en esa época no se vio a ningún obispo en el campo de batalla, están muy bien documentadas las relaciones de estos campesinos con la jerarquía, refugiada en la seguridad de un exilio dorado en los Estados Unidos, el gobierno norteamericano y las compañías petroleras empeñadas en derogar el artículo veintisiete constitucional.
El último ejército católico -no revolucionario por supuesto porque por definición sólo adquieren este adjetivo los ejércitos comunistas-, apareció en Chiapas en 1994 gracias a la voluntad y tenacidad de un señor obispo que pretendía poner en práctica toda una serie de ideas expresadas en documentos internos de la Iglesia en las últimas tres décadas. Este ejército católico fue organizado por "catequistas" del señor comandante y también obispo Samuel Ruiz (en la época colonial había obispos-virreyes-comandantes generales), con fondos de la diócesis de San Cristóbal de las Casas Chiapas, así como por aportaciones hechas por organizaciones no gubernamentales de Norteamérica y Europa Occidental.
Resulta evidente que es un ejército conservador y contrarrevolucionario, pues se opone a la modernización capitalista de esa región del país boicoteando la construcción de carreteras, de centros de salud comunitarios, a la instalación de servicios públicos para las comunidades y al control del Estado nacional.
Lo más peculiar de sus líderes es que, en contra de las mejores tradiciones bélicas de los ejércitos mexicanos de uno y otro signo a lo largo de la historia, éstos no se atreven a dar la cara ante la prensa y la sociedad [recordemos que Zapata era muy fotogénico y no se negaba a posar frente a las cámaras, además de que Francisco Villa firmó un contrato con Hollywood para la difusión cinematográfica de todas sus hazañas bélicas].
En cambio, éstos "guerrilleros" no se tientan el corazón para echar por delante a niños y mujeres indígenas con la intención de provocar al ejército mexicano para que reaccione violentamente mientras ellos ¿rezan? en la seguridad de sus refugios, a salvo de cualquier eventualidad.
También, es bastante paradójico que tratándose de un ejército que reivindica supuestamente los derechos indígenas, el EZLN esté encabezado por dos mestizos que ni chiapanecos son: el guanajuatense comandante y obispo Samuel Ruiz, quien usa a los indígenas que dice defender como carne de manifestación cada vez que los necesita; y el tamaulipeco sub comandante Guillén, el cual usa a los indígenas como carne de cañón y escenografía de sus manifiestos: en conclusión las tradicionales relaciones de subordinación indígena a mestizo persisten entre los habitantes de la selva y sus redentores ensotanados y encapuchados; los mestizos hablan y los indígenas permanecen en silencio. ¿Será cierto que lo que dicen los mestizos representa el sentir de los indígenas? Habrá que ver.












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Actividades Académicas Profesor Marín
Currículum

Identificación del profesor
Nombre ALVARO MARIN MARIN

Género Masculino
RFC MAMA550827
CURP MAMA550827HDFRRL04
Nacionalidad Mexicana
Fecha de nacimiento 27/08/1955

Estudios realizados
Nivel de estudios Maestría (MP)
Estudios en PEDAGOGÍA
Área ----> Disciplina Educación, Humanidades y Arte ----> PEDAGOGÍA
Institución otorgante UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL
Institución otorgante no considerada en el catálogo
País Fecha de inicio de estudios Fecha de fin de estudios Fecha de obtención del título o grado
MÉXICO 02/09/1994 30/09/1996 19/10/2001

Nivel de estudios Licenciatura (Lic. en Historia)
Estudios en Historia
Área ----> Disciplina Educación, Humanidades y Arte ----> EDUCACIÓN
Institución otorgante UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO
Institución otorgante no considerada en el catálogo
País Fecha de inicio de estudios Fecha de fin de estudios Fecha de obtención del título o grado
MÉXICO 02/09/1975 30/08/1979 08/08/1984

Nivel de estudios Especialidad (Esp.)
Estudios en Historia de México
Área ----> Disciplina Educación, Humanidades y Arte ----> HISTORIA DE MÉXICO
Institución otorgante UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO
Institución otorgante no considerada en el catálogo
País Fecha de inicio de estudios Fecha de fin de estudios Fecha de obtención del título o grado
MÉXICO 02/02/1980 02/02/1981 02/02/1981


Datos laborales
Nombramiento Profesor Asistente
Tipo de nombramiento Docente
Dedicación Tiempo completo
Institución de Educación Superior (IES) UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL
Dependencia de Educación Superior(DES) UNIDAD AJUSCO
Unidad Académica UNIDAD UPN AJUSCO
Inicio del contrato 16/06/1981
Fin del contrato
Cronología Primer contrato

Nombramiento Profesor Titular "C" Tiempo Completo
Tipo de nombramiento Docente
Dedicación Tiempo completo
Institución de Educación Superior (IES) UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL
Dependencia de Educación Superior(DES) UNIDAD AJUSCO
Unidad Académica
Inicio del contrato 16/06/1981
Fin del contrato
Cronología Contrato actual


Área y disciplina a la que se dedica
Área Educación, Humanidades y Arte
Disciplina HISTORIA

Premios o distinciones
Nombre Premio Nacional de Ensayo ANUIES
Motivo Mejor ensayo sobre educación superior
Fecha 18/11/1997
Institución otorgante
Institución otorgante no considerada en el catálogo Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior
Para considerar en el currículum de cuerpo académico Si

Nombre Felicitación por escrito del C. Rector UPN, Profesor. Jesús Liceaga Ángeles
Motivo Obtención del Premio Nacional de Ensayo ANUIES
Fecha 21/11/1997
Institución otorgante
Institución otorgante no considerada en el catálogo Universidad Pedagógica Nacional
Para considerar en el currículum de cuerpo académico Si

Nombre Diploma de Honor
Motivo Ensayo de Investigación
Fecha 07/12/1998
Institución otorgante
Institución otorgante no considerada en el catálogo Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM)
Para considerar en el currículum de cuerpo académico Si

Nombre Diploma de Honor
Motivo Ensayo El Derecho Académico en México
Fecha 20/05/1999
Institución otorgante
Institución otorgante no considerada en el catálogo Universidad de Guanajuato
Para considerar en el currículum de cuerpo académico Si

Nombre Medalla la Plata y diploma de reconocimiento
Motivo Cuarto encuentro docente en la Benemérita Escuela Nacional de Maestros
Fecha 06/02/2000
Institución otorgante
Institución otorgante no considerada en el catálogo Secretaría de Educación Pública
Para considerar en el currículum de cuerpo académico Si

Nombre Diploma de Honor
Motivo Artículo de investigación
Fecha 10/11/2000
Institución otorgante
Institución otorgante no considerada en el catálogo Rector de la Universidad Autónoma de Baja California Sur Contador Público Víctor Everardo Beltrán Corona
Para considerar en el currículum de cuerpo académico Si

Nombre Carta de postulación
Motivo Postulación de mi libro sobre el profesor Mancisidor al Premio INAH 2002
Fecha 11/02/2002
Institución otorgante UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL
Institución otorgante no considerada en el catálogo
Para considerar en el currículum de cuerpo académico Si

Nombre Carta de Recomendación por calidad de trabajo académico
Motivo Trabajo de excelencia
Fecha 08/05/2004
Institución otorgante
Institución otorgante no considerada en el catálogo Doctor Samuel Arriarán Cuéllar, Investigador UPN Ajusco
Para considerar en el currículum de cuerpo académico Si

Nombre Carta de Recomendación por calidad de trabajo académico
Motivo Excelencia en desempeño académico
Fecha 08/05/2004
Institución otorgante
Institución otorgante no considerada en el catálogo Maestra Elsa Mendiola Sánz Directora de Docencia de la Universidad Pedagógica Nacional
Para considerar en el currículum de cuerpo académico Si

Nombre Carta de Recomendación por calidad de trabajo académico
Motivo Excelencia en desempeño académico
Fecha 08/05/2004
Institución otorgante
Institución otorgante no considerada en el catálogo Doctora Aurora Elizondo Huerta, Directora de Investigación de la Universidad Pedagógica Nacional
Para considerar en el currículum de cuerpo académico Si


Producción
Tipo Material didáctico
Autor(es) Alvaro Marín Marín / Universidad Nacional Autónoma de México
Título El debate teórico en torno a la educación
Descripción publicación electrónica dirección http://www.tuobra.unam.mx/publicadas/040626182234-El.html
País MÉXICO
Año 2004
Para considerar en el currículum de cuerpo académico Si
Propósito Investigación

Tipo Material didáctico
Autor(es) Alvaro Marín Marín / Universidad Nacional Autónoma de México
Título Profesionalización docente y globalización
Descripción publicación electrónica dirección http://www.tuobra.unam.mx/publicadas/040703143717.html
País MÉXICO
Año 2004
Para considerar en el currículum de cuerpo académico Si
Propósito Investigación

Tipo Material didáctico
Autor(es) Alvaro Marín Marín / Universidad Nacional Autónoma de México
Título De vasallos a ciudadanos
Descripción publicación electrónica dirección http://www.tuobra.unam.mx/publicadas/040702114702-De.html
País MÉXICO
Año 2003
Para considerar en el currículum de cuerpo académico Si
Propósito Investigación

Tipo Material didáctico
Autor(es) Alvaro Marín Marín / Universidad Nacional Autónoma de México
Título Mi Morelos
Descripción trabajo publicado en: http://www.tuobra.unam.mx/publicadas/040703141839-Mi.html
País MÉXICO
Año 2003
Para considerar en el currículum de cuerpo académico Si
Propósito Docencia

Tipo Artículo arbritrado
Autor(es) Alvaro Marín Marín / IIGov. Cataluña, España
Título Cambios en el financiamiento en las labores del campo mexicano
Estado actual PUBLICADO
Descripción publicado en internet: http://www.iigov.org/dhial/?p=30_03
Revista Desarrollo Humano e Institucional en América Latina, Boletín
Editorial Instituto Internacional de Gobernabilidad de Cataluña, España
Volumen 3,
De la página
A la página
País ESPAÑA
Año 2002
Para considerar en el currículum de cuerpo académico Si
Propósito Investigación

Tipo Capítulo de libro
Autor(es) Marín Marín Alvaro
Título La educación superior en México, Visiones y perspectivas
Estado actual PUBLICADO
País MÉXICO
Editorial SEP/UABC/ANUIES
De la página
A la página
No. Ediciones
Año 2002
Para considerar en el currículum de cuerpo académico Si
Propósito Investigación

Tipo Creación artística
Autor(es) Alvaro Marín Marín
Título Los calcetines rojos
Descripción cuento breve publicado en internet: http://www.margencero.com/Magazine/cuentos3/calcetines_ro...
País ESPAÑA
Año 2002
Para considerar en el currículum de cuerpo académico Si
Propósito Difusión

Tipo Libro
Autor(es) Alvaro Marín Marín
Título Modelo didáctico para un acercamiento a los archivos mexicanos y sus problemas
Estado actual PUBLICADO
País MÉXICO
Editorial Universidad Pedagógica Nacional/Miguel Ángel Porrúa Librero Ed.
Páginas 95
No. Ediciones 1
Total de ejemplares 2000
ISBN
Año 2002
Para considerar en el currículum de cuerpo académico Si
Propósito Docencia

Tipo Material didáctico
Autor(es) Alvaro Marín Marín / Universidad Nacional Autónoma de México
Título Los piratas caribeños y mediterráneos en la historia y el arte
Descripción publicación electrónica dirección http://www.tuobra.unam.mx/publicadas/040703144405-Los.html
País MÉXICO
Año 2002
Para considerar en el currículum de cuerpo académico Si
Propósito Investigación

Tipo Material didáctico
Autor(es) Alvaro Marín Marín / Universidad Nacional Autónoma de México
Título Dos visiones de Hidalgo
Descripción publicación electrónica dirección http://www.tuobra.unam.mx/publicadas/040703140518-Dos.html
País MÉXICO
Año 2001
Para considerar en el currículum de cuerpo académico Si
Propósito Investigación

Tipo Artículo arbitrado
Autor(es) Alvaro Marín Marín
Título El derecho académico en México en los albores del siglo XXI
Estado actual PUBLICADO
Descripción
Revista Quórum
Editorial Instituto de Investigaciones Legislativas
Volumen IX, no. 72
De la página
A la página
País MÉXICO
Año 2000
Para considerar en el currículum de cuerpo académico Si
Propósito Investigación

Tipo Material didáctico
Autor(es) Alvaro Marín Marín / Universidad Complutense de Madrid
Título La universidad Mexicana en un contexto mundial
Descripción publicación electrónica dirección http://www.ucm.es/info/eurotheo/nomadas/n3-amarin1.htm
País ESPAÑA
Año 2000
Para considerar en el currículum de cuerpo académico Si
Propósito Investigación

Tipo Libro
Autor(es) Marín Marín Alvaro y otros
Título Inventio Varia
Estado actual PUBLICADO
País MÉXICO
Editorial Universidad Pedagógica Nacional
Páginas 350
No. Ediciones 1
Total de ejemplares 1500
ISBN
Año 1999
Para considerar en el currículum de cuerpo académico Si
Propósito Investigación

Tipo Libro
Autor(es) Marín Marín Alvaro
Título Problemas actuales de la educación superior en México
Estado actual PUBLICADO
País MÉXICO
Editorial Grupo Editorial Pedagógico
Páginas 220
No. Ediciones 1
Total de ejemplares 300
ISBN
Año 1999
Para considerar en el currículum de cuerpo académico Si
Propósito Difusión

Tipo Artículo arbitrado
Autor(es) Alvaro Marín Marín
Título Influencias externas en la educación mexicana
Estado actual PUBLICADO
Descripción
Revista Extensiones. Revista interdisciplinaria
Editorial Universidad Intercontinental
Volumen 5, no. 1 y 2 de 1998
De la página 31
A la página 38
País MÉXICO
Año 1998
Para considerar en el currículum de cuerpo académico Si
Propósito Investigación

Tipo Artículo arbitrado
Autor(es) Alvaro Marín Marín
Título La condición de no lector: otra forma de alienación
Estado actual PUBLICADO
Descripción
Revista Fomento a la Lectura
Editorial FONCA
Volumen 4, número 50
De la página
A la página
País MÉXICO
Año 1998
Para considerar en el currículum de cuerpo académico Si
Propósito Investigación

Tipo Libro
Autor(es) Marín Marín Alvaro y otros
Título La Universidad Mexicana en el umbral del siglo XXI
Estado actual PUBLICADO
País MÉXICO
Editorial ANUIES Premio Nacional de Ensayo 1997
Páginas 250
No. Ediciones 1
Total de ejemplares 1000
ISBN
Año 1998
Para considerar en el currículum de cuerpo académico Si
Propósito Investigación

Tipo Material didáctico
Autor(es) Alvaro Marín Marín
Título Educación superior y teoría del caos
Descripción Publicación electrónica, dirección: http://fuentes.csh.udg.mx/CUCH/Sincronía/caos.htm
País MÉXICO
Año 1998
Para considerar en el currículum de cuerpo académico Si
Propósito Investigación

Tipo Artículo arbitrado
Autor(es) Alvaro Marín Marín
Título Debate: Sufragio efectivo, no reelección. Congreso Constituyente 1917
Estado actual PUBLICADO
Descripción
Revista Quórum
Editorial Instituto de Investigaciones Legislativas
Volumen IV, número 50, 2a. época
De la página
A la página
País MÉXICO
Año 1997
Para considerar en el currículum de cuerpo académico Si
Propósito Difusión

Tipo Artículo arbitrado
Autor(es) Alvaro Marín Marín
Título Gianni Vattimo, síntesis del pensamiento político y filosófico contemporáneo
Estado actual PUBLICADO
Descripción
Revista Estudios Parlamentarios del Congreso
Editorial Instituto Mexicano de Estudios Parlamentarios
Volumen 2 número 10
De la página
A la página
País MÉXICO
Año 1997
Para considerar en el currículum de cuerpo académico Si
Propósito Investigación

Tipo Artículo arbitrado
Autor(es) Alvaro Marín Marín
Título Historia de la Pedagogía en México
Estado actual PUBLICADO
Descripción
Revista Correo del Maestro
Editorial El Maestro Mexicano
Volumen I número II
De la página
A la página
País MÉXICO
Año 1997
Para considerar en el currículum de cuerpo académico Si
Propósito Investigación

Tipo Artículo arbitrado
Autor(es) Alvaro Marín Marín
Título Historia de la Pedagogía en México
Estado actual PUBLICADO
Descripción
Revista Correo del Maestro
Editorial El Maestro Mexicano
Volumen I número II
De la página
A la página
País MÉXICO
Año 1997
Para considerar en el currículum de cuerpo académico Si
Propósito Investigación

Tipo Material didáctico
Autor(es) Alvaro Marín Marín
Título La globalización y su impacto en la reforma en la reforma universitaria mexicana
Descripción publicación electrónica dirección http://www.anuies.mx
País MÉXICO
Año 1997
Para considerar en el currículum de cuerpo académico Si
Propósito Investigación

Tipo Artículo arbitrado
Autor(es) Alvaro Marín Marín
Título La estética posmoderna de Blade Runner, una aproximación hermenéutica
Estado actual PUBLICADO
Descripción
Revista Quórum
Editorial Instituto de Investigaciones Legislativas
Volumen V, número 48, 2a. época
De la página
A la página
País MÉXICO
Año 1996
Para considerar en el currículum de cuerpo académico Si
Propósito Investigación

Tipo Artículo arbitrado
Autor(es) Alvaro Marín Marín
Título La obra de José María Luis Mora desde la perspectiva de la posmodernidad
Estado actual PUBLICADO
Descripción
Revista Quórum
Editorial Instituto de Investigaciones Legislativas
Volumen V, número 39, 2a. época
De la página
A la página
País MÉXICO
Año 1996
Para considerar en el currículum de cuerpo académico Si
Propósito Investigación

Tipo Artículo arbitrado
Autor(es) Alvaro Marín Marín
Título La promoción de la lectura recreativa en la secundaria pública
Estado actual PUBLICADO
Descripción
Revista Quórum
Editorial Instituto de Investigaciones Legislativas
Volumen V, número 45, 2a. época
De la página
A la página
País MÉXICO
Año 1996
Para considerar en el currículum de cuerpo académico Si
Propósito Investigación

Tipo Libro
Autor(es) Marín Marín Alvaro
Título Historia de la Pedagogía en México y otros ensayos
Estado actual PUBLICADO
País ESPAÑA
Editorial Marsag
Páginas 220
No. Ediciones 1
Total de ejemplares 2000
ISBN
Año 1996
Para considerar en el currículum de cuerpo académico Si
Propósito Investigación

Tipo Artículo arbitrado
Autor(es) Alvaro Marín Marín
Título Hermenéutica y Tolerancia
Estado actual PUBLICADO
Descripción
Revista Quórum
Editorial Instituto de Investigaciones Legislativas
Volumen IV, número 35, 2a. época
De la página
A la página
País MÉXICO
Año 1995
Para considerar en el currículum de cuerpo académico Si
Propósito Investigación

Tipo Artículo arbitrado
Autor(es) Alvaro Marín Marín
Título Un veracruzano revolucionario, José Mancisidor
Estado actual PUBLICADO
Descripción
Revista Quórum
Editorial Instituto de Investigaciones Legislativas
Volumen IV, número 33, 2a. época
De la página
A la página
País MÉXICO
Año 1995
Para considerar en el currículum de cuerpo académico Si
Propósito Investigación

Tipo Artículo arbitrado
Autor(es) Alvaro Marín Marín
Título El estudio de la historia de la ciencia
Estado actual PUBLICADO
Descripción
Revista Quórum
Editorial Instituto de Investigaciones Legislativas
Volumen II, número 27
De la página
A la página
País MÉXICO
Año 1994
Para considerar en el currículum de cuerpo académico Si
Propósito Investigación

Tipo Artículo arbitrado
Autor(es) Alvaro Marín Marín
Título La invasión magonista a la Baja California
Estado actual PUBLICADO
Descripción
Revista Quórum
Editorial Instituto de Investigaciones Legislativas
Volumen III, número 28
De la página
A la página
País MÉXICO
Año 1994
Para considerar en el currículum de cuerpo académico Si
Propósito Investigación

Tipo Artículo arbitrado
Autor(es) Alvaro Marín Marín
Título La sonrisa y la mueca
Estado actual PUBLICADO
Descripción
Revista Quórum
Editorial Instituto de Investigaciones Legislativas
Volumen II, número 24
De la página
A la página
País MÉXICO
Año 1994
Para considerar en el currículum de cuerpo académico Si
Propósito Investigación

Tipo Artículo arbitrado
Autor(es) Alvaro Marín Marín
Título Francisco Zarco: adalid de la libertad de prensa
Estado actual PUBLICADO
Descripción
Revista Libros de México
Editorial Cámara Nacional de la Industria Editorial
Volumen 1, número 4 1986
De la página
A la página
País MÉXICO
Año 1986
Para considerar en el currículum de cuerpo académico Si
Propósito Difusión


Docencia
Nombre del curso Problemas de Admon. Educativa
Institución de Educación Superior (IES) UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL
Dependencia de Educación Superior (DES) UNIDAD AJUSCO
Programa educativo Administración Educativa
Nivel Licenciatura
Fecha de inicio Número de alumnos Duración en semanas Horas de asesoría al mes Horas extras de enseñanza al mes Horas semanales dedicadas a este curso
22/01/2004 37 16 16 10

Nombre del curso Problemas de Admon. Educativa
Institución de Educación Superior (IES) UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL
Dependencia de Educación Superior (DES) UNIDAD AJUSCO
Programa educativo Administración Educativa
Nivel Licenciatura
Fecha de inicio Número de alumnos Duración en semanas Horas de asesoría al mes Horas extras de enseñanza al mes Horas semanales dedicadas a este curso
22/01/2004 38 16 16 10

Nombre del curso Financiamiento de la Educación
Institución de Educación Superior (IES) UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL
Dependencia de Educación Superior (DES) UNIDAD AJUSCO
Programa educativo Administración Educativa
Nivel Licenciatura
Fecha de inicio Número de alumnos Duración en semanas Horas de asesoría al mes Horas extras de enseñanza al mes Horas semanales dedicadas a este curso
22/01/2004 31 16 16 10

Nombre del curso Aspectos sociales de la educación
Institución de Educación Superior (IES) UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL
Dependencia de Educación Superior (DES) UNIDAD AJUSCO
Programa educativo PEDAGOGÍA
Nivel Licenciatura
Fecha de inicio Número de alumnos Duración en semanas Horas de asesoría al mes Horas extras de enseñanza al mes Horas semanales dedicadas a este curso
12/08/2003 46 16 16 10

Nombre del curso Crisis y educación en el México actual
Institución de Educación Superior (IES) UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL
Dependencia de Educación Superior (DES) UNIDAD AJUSCO
Programa educativo PEDAGOGÍA
Nivel Licenciatura
Fecha de inicio Número de alumnos Duración en semanas Horas de asesoría al mes Horas extras de enseñanza al mes Horas semanales dedicadas a este curso
12/08/2003 52 16 16 10

Nombre del curso Teoría Pedagógica Contemporánea
Institución de Educación Superior (IES) UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL
Dependencia de Educación Superior (DES) UNIDAD AJUSCO
Programa educativo PEDAGOGÍA
Nivel Licenciatura
Fecha de inicio Número de alumnos Duración en semanas Horas de asesoría al mes Horas extras de enseñanza al mes Horas semanales dedicadas a este curso
12/08/2003 40 16 16 10

Nombre del curso Teoría Pedagógica Contemporánea
Institución de Educación Superior (IES) UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL
Dependencia de Educación Superior (DES) UNIDAD AJUSCO
Programa educativo PEDAGOGÍA
Nivel Licenciatura
Fecha de inicio Número de alumnos Duración en semanas Horas de asesoría al mes Horas extras de enseñanza al mes Horas semanales dedicadas a este curso
12/08/2003 32 16 16 10

Nombre del curso Desarrollo y Educación
Institución de Educación Superior (IES) UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL
Dependencia de Educación Superior (DES) UNIDAD AJUSCO
Programa educativo Administración Educativa
Nivel Licenciatura
Fecha de inicio Número de alumnos Duración en semanas Horas de asesoría al mes Horas extras de enseñanza al mes Horas semanales dedicadas a este curso
02/03/2003 9 16 16 32

Nombre del curso Introducción a la Investigación Educativa
Institución de Educación Superior (IES) UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL
Dependencia de Educación Superior (DES) UNIDAD AJUSCO
Programa educativo PEDAGOGÍA
Nivel Licenciatura
Fecha de inicio Número de alumnos Duración en semanas Horas de asesoría al mes Horas extras de enseñanza al mes Horas semanales dedicadas a este curso
02/03/2003 39 16 16 10

Nombre del curso Introducción a la Investigación Educativa
Institución de Educación Superior (IES) UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL
Dependencia de Educación Superior (DES) UNIDAD AJUSCO
Programa educativo PEDAGOGÍA
Nivel Licenciatura
Fecha de inicio Número de alumnos Duración en semanas Horas de asesoría al mes Horas extras de enseñanza al mes Horas semanales dedicadas a este curso
02/03/2003 44 16 16 10

Nombre del curso Teoría Pedagógica Contemporánea
Institución de Educación Superior (IES) UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL
Dependencia de Educación Superior (DES) UNIDAD AJUSCO
Programa educativo PEDAGOGÍA
Nivel Licenciatura
Fecha de inicio Número de alumnos Duración en semanas Horas de asesoría al mes Horas extras de enseñanza al mes Horas semanales dedicadas a este curso
02/09/2002 35 16 16 10

Nombre del curso Aspectos sociales de la educación
Institución de Educación Superior (IES) UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL
Dependencia de Educación Superior (DES) UNIDAD AJUSCO
Programa educativo PEDAGOGÍA
Nivel Licenciatura
Fecha de inicio Número de alumnos Duración en semanas Horas de asesoría al mes Horas extras de enseñanza al mes Horas semanales dedicadas a este curso
02/09/2002 47 16 16 10

Nombre del curso Calidad Total
Institución de Educación Superior (IES) UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL
Dependencia de Educación Superior (DES) UNIDAD AJUSCO
Programa educativo Administración Educativa
Nivel Licenciatura
Fecha de inicio Número de alumnos Duración en semanas Horas de asesoría al mes Horas extras de enseñanza al mes Horas semanales dedicadas a este curso
02/09/2002 12 16 16 10

Nombre del curso Historia de la Educación en México
Institución de Educación Superior (IES) UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL
Dependencia de Educación Superior (DES) UNIDAD AJUSCO
Programa educativo PEDAGOGÍA
Nivel Licenciatura
Fecha de inicio Número de alumnos Duración en semanas Horas de asesoría al mes Horas extras de enseñanza al mes Horas semanales dedicadas a este curso
02/03/2002 48 16 16 10

Nombre del curso Historia de la Educación en México
Institución de Educación Superior (IES) UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL
Dependencia de Educación Superior (DES) UNIDAD AJUSCO
Programa educativo PEDAGOGÍA
Nivel Licenciatura
Fecha de inicio Número de alumnos Duración en semanas Horas de asesoría al mes Horas extras de enseñanza al mes Horas semanales dedicadas a este curso
02/03/2002 13 16 16 10

Nombre del curso La orientación educativa
Institución de Educación Superior (IES) UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL
Dependencia de Educación Superior (DES) UNIDAD AJUSCO
Programa educativo PEDAGOGÍA
Nivel Licenciatura
Fecha de inicio Número de alumnos Duración en semanas Horas de asesoría al mes Horas extras de enseñanza al mes Horas semanales dedicadas a este curso
02/03/2002 32 16 16 10

Nombre del curso Desarrollo y Educación
Institución de Educación Superior (IES) UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL
Dependencia de Educación Superior (DES) UNIDAD AJUSCO
Programa educativo Administración Educativa
Nivel Licenciatura
Fecha de inicio Número de alumnos Duración en semanas Horas de asesoría al mes Horas extras de enseñanza al mes Horas semanales dedicadas a este curso
02/03/2002 30 16 16 10

Nombre del curso Filosofía de la Educación
Institución de Educación Superior (IES) UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL
Dependencia de Educación Superior (DES) UNIDAD AJUSCO
Programa educativo PEDAGOGÍA
Nivel Licenciatura
Fecha de inicio Número de alumnos Duración en semanas Horas de asesoría al mes Horas extras de enseñanza al mes Horas semanales dedicadas a este curso
02/09/2001 44 16 16 10

Nombre del curso Calidad Total
Institución de Educación Superior (IES) UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL
Dependencia de Educación Superior (DES) UNIDAD AJUSCO
Programa educativo Administración Educativa
Nivel Licenciatura
Fecha de inicio Número de alumnos Duración en semanas Horas de asesoría al mes Horas extras de enseñanza al mes Horas semanales dedicadas a este curso
02/09/2001 39 16 16 10

Nombre del curso Logística
Institución de Educación Superior (IES) UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL
Dependencia de Educación Superior (DES) UNIDAD AJUSCO
Programa educativo Administración Educativa
Nivel Licenciatura
Fecha de inicio Número de alumnos Duración en semanas Horas de asesoría al mes Horas extras de enseñanza al mes Horas semanales dedicadas a este curso
02/09/2001 30 16 16 10


Tutoría
Nombre del estudiante Nivel Fecha de inicio Fecha de término Tipo de tutelaje Estado del tutelaje

Dirección individualizada
Título de la tesis o proyecto individual El examen general de conocimientos como otra alternativa de titulación
Grado Licenciatura
Fecha de inicio Fecha de término No. Alumnos Para considerar en el currículum de cuerpo académico
02/01/2003 25/06/2004 1 Si


Gestión académica
Tipo de gestión Individual
Cargo dentro de la comisión o cuerpo colegiado Miembro del Seminario de Independencia Nacional
Función encomendada Investigación Histórica
Fecha del último informe presentado 05/08/2004
Órgano colegiado al que fue presentado el informe Seminario de Independencia Nacional
Aprobado Si
Horas a la semana dedicadas a esta gestión 4
Estado Terminada

Tipo gestión Colectiva
Cargo dentro de la comisión o cuerpo colegiado Miembro colegiado
Función encomendada Investigación Bibliográfica
Órgano colegiado al que fue presentado el informe Seminario de Independencia Nacional, IIB UNAM
Estado Terminada
Fecha de inicio Fecha de término Fecha del último informe presentado Horas a la semana dedicadas a esta gestión
02/03/2003 02/05/2004 02/05/2004 4










Por leon3135 - 27/01/2005 20:32:47 [denunciar este mensaje]
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La universidad mexicana en un contexto mundial

La Universidad Mexicana en un contexto mundial

[Alvaro Marín Marín]



1.Introducción

El sistema universitario en nuestro país comenzó a funcionar de manera exitosa en septiembre de 1910, cuando el presidente Porfirio Díaz inauguró la Universidad Nacional de México, promovida con tenacidad por el maestro Justo Sierra Méndez.

La idea de una universidad nacional tenía su fundamento tanto en el centralismo promovido por la dictadura porfirista, como en la realidad económica del gobierno federal de entonces; con los pocos recursos fiscales disponibles, sólo se podía sostener una sola institución de educación superior, por lo que todos los interesados en cursar carreras profesionales debían desplazarse a la capital para lograr sus fines.

De aquí nació el elitismo de la Universidad que se mencionaba con razón: sólo las familias de buen nivel social podían enviar a sus hijos a estudiar en la capital del país por períodos muy prolongados. No obstante, no bastaba vivir aquí para poder estudiar en la Universidad; las clases medias y bajas carecían de recursos para educar a sus descendientes, lo que trató de remediarse con la fundación en 1912 de la Universidad Popular Mexicana, que no era otra cosa que un grupo de muchachos ricos bien intencionados, dispuestos a dar conferencias gratuitas sobre numerosos temas en los centros de trabajo.

A fines de la década de los años treinta y principios de los cuarenta, se fundó el Instituto Politécnico Nacional para que apoyara el desarrollo industrial de México pero, a causa de los conflictos políticos generados por la educación socialista, los empresarios y la iglesia católica decidieron crear sus propias instituciones de nivel superior, para formar personal con ideas afines a sus intereses.

El crecimiento económico y las insuficientes inversiones de la iniciativa privada en la educación de tercer nivel, obligaron a las autoridades federales a consolidar un sistema nacional de educación superior a partir de los antiguos institutos científicos y literarios que se habían ido creando en México desde 1827. Así, en cada Estado de la República fueron estructurándose las modernas universidades autónomas locales, cuyo modelo básico era similar al de la Universidad Nacional Autónoma de México.

2.- La etapa de la planeación

Hasta fines de los años sesenta, nuestras instituciones universitarias siguieron la tradición de ligarse con la sociedad atendiendo las demandas educativas de los jóvenes y formando profesionistas capacitados para trabajar en un mercado abierto. Como consecuencia del movimiento estudiantil de 1968, el gobierno federal observó la necesidad de atender la demanda de educación superior de algunos sectores de la población; la respuesta gubernamental ante las necesidades manifiestas fue en sentido tradicionalista: se permitió el incremento de la matrícula en las instituciones que ya existían sin embargo, la combinación de una población joven en constante crecimiento, combinada con un sistema universitario que mantenía su planta física sin desarrollar, generó rápidamente conflictos de sobrecupo en las aulas y mostró las limitaciones de esta política.

Por tanto, el gobierno de Echeverría intentó la modernización del sistema ofreciendo alternativas entonces novedosas en varios sentidos: al fundarse la Universidad Autónoma Metropolitana con sus tres planteles, un modelo interdisciplinario, la figura del profesor investigador de tiempo completo, carreras diferentes a las tradicionales y un programa de publicaciones propias de alta calidad, se intentaba ya no ofrecer más de lo mismo.

Con motivo de las demandas gremiales por una Universidad para los maestros, el gobierno de José López Portillo autorizó la creación de la Universidad Pedagógica Nacional en su sede del Ajusco con setenta y tres unidades en todo el país, con lo que se trataba de adoptar el esquema inglés de universidad abierta a las necesidades mexicanas.

En este período de doce años, la base de la política educativa al nivel superior fue la planeación, en el sentido de calcular el crecimiento de las instituciones universitarias a partir del aumento de la población en edad de acceder a los estudios universitarios, porque se pensaba que el gobierno tenía la obligación de brindar oportunidades educativas semejantes a todos los que las solicitaran.

Esta ideología estaba sustentada en la confianza de un Estado centralizado en sus funciones, autoritario en su estilo de gobierno, paternalista en sus relaciones con la población y confiado en el aumento al infinito de los precios del petróleo, entonces como ahora, principal fuente de recursos del erario público.

3.- Inicio de la etapa de la evaluación

Sin embargo, con el incremento de la influencia estadounidense sobre nuestro sistema educativo en los años setenta, esta definición del quehacer universitario comenzó a cambiar por otra que considera a las universidades como entidades de investigación superior cuya eficiencia deberá medirse en la cantidad de artículos y libros publicados, patentes reconocidas y marcas registradas. En este nuevo modelo de educación superior, los alumnos desempeñan un papel secundario, reduciéndolos a simples proveedores de talento para los posgrados.

La teoría neoliberal puesta en boga por los gobiernos de Reagan en Estados Unidos y Tatcher en Inglaterra, agregó a estos nuevos objetivos para la universidad, el requisito adicional de la rentabilidad; esto es, las instituciones de educación superior deberán ser autofinanciables para depender cada vez menos de los impuestos que les transfieren los gobiernos federales y estatales en forma de subsidios.

Desde 1983, la moda neoliberal llegó a nuestro país con las recetas del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, quienes condicionaron el otorgamiento de préstamos a la aplicación de rígidos programas de recorte a los presupuestos educativos. En 1989, durante la reunión de rectores realizada en Harare, Zimbawe (Rodhesia), George Psacharopoulos, investigador del Banco Mundial, recomendó a los países subdesarrollados apoyar más a la educación básica que a la superior, porque la primera era más rentable en términos de costo-beneficio que la segunda.

En 1988, Antonio Gago Huget, subsecretario de educación superior de la SEP, aceptó la propuesta del entonces candidato Carlos Salinas para introducir los principios de mercado en la educación superior, conforme a la tendencia mundial predominante.

Una vez en el poder, el presidente Salinas hizo suyo el discurso de Psacharopoulos y comenzó a repetirlo en México afirmando (sin mencionar sus fuentes) que las políticas sugeridas por el Banco Mundial tenían mayores efectos de justicia social. A partir de 1989, los problemas universitarios comenzaron a analizarse con conceptos tomados directamente del discurso empresarial tales como calidad total, reingeniería, valoración del desempeño, competitividad, estándares internacionales, planeación estratégica, análisis de costos, excelencia, rendimiento y productividad, entre otros. También en esa fecha comenzaron a introducirse en nuestras instituciones normas de trabajo académico que, a mediano plazo, anularán la intervención gestora de los sindicatos, pues promueven el desarrollo individual de los profesores e investigadores, estimulando la competencia entre ellos por la obtención de recursos cada vez más escasos. Los promotores de este modelo, diametralmente opuesto al anterior, consideran que el trabajo universitario debe estar sujeto a principios de evaluación del desempeño de los trabajadores para, con base en ciertos parámetros predeterminados y sus condiciones de aplicación en cada institución de enseñanza superior, autorizar o no los presupuestos, salarios y estímulos al personal.

Algunos autores consideran estos esquemas demasiado rígidos, autoritarios y artificiales, porque no tienen en consideración las condiciones reales de cada institución y son impuestos por la ANUIES de manera generalizada. También se comenta que se favorece a las instituciones más sólidas, en detrimento de las menos estables.

En 1992 la europea Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico comenzó a hacer diagnósticos sobre nuestro sistema de educación superior; en 1995 recomendó hacer el examen único para bachillerato y en 1997 "sugirió" eliminar los obstáculos a la titulación en licenciatura, suprimiendo las tradicionales tesis a cambio de un examen general de conocimientos. La ANUIES aceptó formalmente esta propuesta en su reunión de Oaxaca en noviembre de 1997 y está tratando de ponerla en práctica.


BIBLIOGRAFIA

Bruner, José Joaquín, La educación superior en América Latina, Santiago de Chile, Fondo de Cultura Económica, 1990.
OCDE, Mexico higher education, reviews of national policies for education, Paris, 1997.
Prawda, Juan, Logros, inequidades y retos del futuro del sistema educativo mexicano, México, Editorial Grijalvo, 1989.
Steger, Hanns-Albert, Las universidades en el desarrollo social de la América Latina, México, Fondo de Cultura Económica, 1974.
Villaseñor García, Guillermo et.al., Educación superior y desarrollo nacional, México, UNAM, 1992.
Villaseñor García, Guillermo, "La política de modernización en las universidades mexicanas", en Juan E. Esquivel Larrondo, La universidad hoy y mañana, perspectivas latinoamericanas, México, ANUIES/UNAM, 1995.
Villaseñor García, Guillermo (Coordinador), La identidad en la educación superior en México, México, UAM-Xochimilco, UNAM, CESU-UNAM, UAQ, 1997.






Enlaces:

- La universidad mexicana en un contexto mundial: http://www.ucm.es/info/nomadas/3/amarin1.htm


Por leon3135 - 27/01/2005 19:48:14 [denunciar este mensaje]
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Modelo didáctico para la enseñanza de la lectura



Propuesta de modelo didáctico para el fomento a la lectura recreativa en la secundaria
Alvaro Marín Marín[1]

"La lectura de un libro prohibido, tras una puerta cerrada, en una noche de nieve, es uno de los mayores placeres de la vida" - Lin Yutang
Después de casi veinte años de docencia en los niveles de secundaria, bachillerato y licenciatura, he podido observar que no es frecuente entre los alumnos leer por diversión, entretenimiento ni, mucho menos, como una manera usual o cotidiana de allegarse información y conocimiento.

Por tanto, considero que una buena parte del llamado fracaso escolar podría evitarse o subsanarse, si los estudiantes se acostumbraran a leer cualquier tipo de escritos, desde los meramente recreativos como las revistas de deportes para los muchachos o las novelitas románticas para las niñas, hasta libros verdaderamente serios y de importancia cultural.

Observé la necesidad de fomentar la lectura entre los chicos, cuando una vecina (sabiendo que soy profesor), me pidió ayuda debido a que su niña de tercer año de primaria había reprobado un examen de matemáticas aparentemente fácil. Platicando con la chiquilla, le pregunté si había leído las instrucciones impresas y me contestó que no, "porque le había dado flojera".

En la secundaria y el bachillerato descubrí que, cada vez que levantaba a leer en voz alta a cualquier alumno, éste tartamudeaba, no respetaba los signos ortográficos, pronunciaba mal o cambiaba las palabras del texto. Aún en el nivel de licenciatura, he observado deficiencias de lectura y comprensión que redundan en un bajo aprovechamiento. Pudiera ser que la escuela en general, no sólo la mexicana, es una institución sumamente conservadora regida por principios y métodos donde la lectura recreativa o la lectura a secas aún no se concibe como una parte normal del currículum.

La profesora Ruiz Basulto[2], se pregunta en su tesis de licenciatura ¿por qué sus alumnos de primaria no comprenden lo que leen? y ¿qué acciones puede emprender el docente para superar este problema? En su introducción, la profesora afirma que la formación integral del niño se refiere a crear en él todas las capacidades, habilidades y destrezas necesarias para comunicarse y comprender lo que sucede alrededor mediante su interacción con los demás, su intercambio de experiencias, su comprensión, su capacidad de abstracción, reflexión y sentido crítico, así como su desarrollo cognoscitivo, afectivo y psicomotriz y su capacidad de transmitir lo que siente y piensa en forma oral y escrita.

La profesora también menciona que, entre los objetivos del área de Español de tercer grado de primaria, se encuentra el de "leer con el volumen de voz conveniente, entonación y fluidez, y haciendo las pausas adecuadas a la puntuación, sin menoscabo de la comprensión del texto."[3]

La profesora Ruiz Basulto detectó entre sus alumnos graves dificultades para leer y enormes lagunas en la comprensión de lectura, por lo que realizó una investigación que culminó en su tesis de licenciatura, donde nos informa que los niños:

Sólo leen en la escuela porque en su casa no tienen esa costumbre;
no existen centros de lectura infantil que motiven a los niños;
los textos escolares al alcance de los niños en ciudades pequeñas de la provincia mexicana son obsoletos y fuera de la realidad;
por tanto, la mayoría de los niños leen historietas baratas, cuyo nivel cultural y educativo es por lo general muy bajo.
La profesora Ruiz no elude el problema lector entre los maestros de educación básica, en donde ella se incluye, al decir que, "le damos poca importancia... y sólo utilizamos la lectura y la escritura como medios para entretener a los niños. No poseemos técnicas de enseñanza especiales para este aspecto del aprendizaje..."[4] En esto coincide con la profesora Xóchitl Moreno Fernández del Area de Investigación de la Unidad Ajusco de la Universidad Pedagógica Nacional, quien nos dice que a pesar de los cambios de política educativa y de programas que han incidido en la Educacióno Básica, "hay que reconocer que la mayoría de los maestros no son lectores..."[5] Emilia Ferreiro abunda en este sentido: "En muchas ocasiones intenté que algún organismo internacional analizara en serio qué clase de lectores son los maestros.Pero nadie quiere este paquete porque todo el mundo teme los resultados: por ahora evaluamos el rendimiento de los alumnos y no tocamos al maestro porque quien sabe qué descubriremos ahí"[6].

Otras egresadas de la Universidad Pedagógica[7], determinaron en su tesis que la madurez emocional e intelectual de los niños es un factor determinante en la comprensión de la lectura, mientras que la profesora Valdéz Lizárraga[8] menciona que no puede existir aprendizaje significativo si el alumno no actúa en la construcción de su propio conocimiento, por lo que los profesores deben abandonar su paternalismo para valorar al alumno como un sujeto pensante; buscar la interrelación sujeto - objeto del conocimiento y enseñar al alumno que el objetivo de la apropiación del lenguaje es la comunicación.

Wilderfila Martínez Támez[9] opina que los niños deben adquirir un verdadero amor por la lectura entre los siete y los catorce años, si se desea que desarrollen hábitos duraderos en este campo. Por tanto, creo firmemente que si mejoramos las capacidades lectoras de los chicos y chicas de secundaria mediante la lectura recreativa, aumentará su aprovechamiento, lo que será observable en mejores promedios y/o menos materias reprobadas. Así, se verían reforzados los objetivos de la escuela mexicana, aumentando la calidad de nuestra educación. No obstante, para motivar la lectura, debemos mostrar a los profesores y a los muchachos la utilidad que tiene en la vida práctica, así como el enriquecimiento espiritual que ofrece.

"El libro es más importante que lo audiovisual: el terreno en el que permite acceder a la ensoñación y en el que permite construirse a sí mismo. La lectura puede incluso resultar vital cuando tienen (los chicos), la impresión de que algo los singulariza: una dificultad afectiva, la soledad, una hipersensibilidad..."[10]

Mi primer objetivo es mostrar a las chicas y muchachos que un buen lector es casi siempre un buen alumno; que capacidades lectoras superiores ayudan a mejorar promedios de calificaciones escolares y a disminuir o a cancelar la reprobación de materias, lo que en sí mismo es bueno porque permitirá, de ser exitoso, reducir frustraciones estudiantiles, mitigar el fracaso escolar, y aprovechar - dando mejor uso- el gasto público que se dedica a reciclar constantemente a los malos estudiantes.

Como dice MacLaren, "los educadores críticos sostienen que la praxis (las acciones informadas) debe ser guiada por la frónesis (la disposición a actuar verdadera y correctamente)"[11], por lo que proponemos que los alumnos y sus profesores se identifiquen con el objetivo común de mejoramiento escolar por la lectura y hagan su mejor esfuerzo en este sentido, pues antes de ser crítico, un conocimiento debe ser significativo para la gente, y esto no es posible sin un sentido democrático de participación.

Según MacLaren, para lograr el conocimiento hay que: "nombrar, identificar, definir."[12] Así, el lenguaje es uno de los medios por los cuales damos forma y consolidamos el desarrollo de un yo más crítico. Sin embargo, "...el gusto por la lectura no puede originarse sino a partir de experiencias satisfactorias que acompañen a la lectura. Uno no se convence del placer que acompaña a la lectura, uno lo comprueba viviéndolo."[13]

La actividad lectora debe ser totalmente gratuita para que sea placentera para los jóvenes, ya que si se convierte en otro elemento de evaluación y control, pierde sentido para los muchachos. Se debe leer por leer, leer porque sí, leer porque me gusta, y por eso propongo la lectura recreativa en secundaria, porque es el momento en que la maduración de los chicos puede permitirles adquirir o no este gusto de por vida. La secundaria es clave para muchas decisiones vitales, porque en la primera adolescencia, las jovencitas y los muchachos tienen ya mayor autonomía, comienzan a manejar dinero a partir de sus propios criterios, se rebelan ante la autoridad de sus padres y buscan a veces con mucha intensidad elementos de sustento a sus primeras decisiones personales y sociales, así como al posicionamiento frente a las nuevas realidades que encaran, por lo que la lectura recreativa podría ser una opción mejor que el vagabundeo callejero, el alcohol, el tabaco o las drogas que ya abundan en todo el Distrito Federal.

Desdichadamente, en México casi está todo por hacer en el campo de la enseñanza de la lectura recreativa entre los adolescentes, no basta con las buenas intenciones y un modelo teórico de enseñanza bien elaborado pues, como lo demuestra Petit, es necesario acercarse a los muchachos y muchachas de la población mayoritaria entre nosotros: los que viven en los barrios y zonas populares, los que forman parte de familias de bajos ingresos, aquellos que acuden a las secundarias públicas de las zonas urbanas para saber el tipo de muchacho con el que debemos trabajar, cuáles son sus valores, sus inclinaciones, sus necesidades.

Como de momento esto no es posible para nosotros, seguiré de cerca las investigaciones de Petit con jóvenes marginales de París; de entrada acepto que el nivel de desarrollo de nuestras sociedades es diferente y muy desigual pero, considero que, toda proporción guardada, el material que mencionamos puede ayudarnos a comprender algunos aspectos de la juventud, como sus perspectivas, expectativas y opiniones. Leamos una:

"Cuando se vive en los suburbios está uno destinado a tener malos estudios, a tener un trabajo asqueroso. Hay una gran cantidad de acontecimientos que lo hacen ir a uno en cierta dirección. Yo supe esquivar eso, convertirme en anticonformista, irme por otro lado, ahí está mi lugar (los "rudos") hacen lo que la sociedad espera que hagan y ya. Son violentos, son vulgares, son incultos. Dicen: "Yo vivo en los suburbios, entonces soy así", y yo ya fui como ellos. El hecho de tener bibliotecas como esta me permitió entrar allí, venir, conocer otras gentes. Una biblioteca sirve para eso (...) Yo escogí mi vida y ellos no."[14]

Una de las principales contradicciones de nuestra sociedad en proceso de democratización es que, teóricamente cualquiera puede educarse gratuitamente en las instituciones del Estado pero, los recortes presupuestales y las carencias crónicas de recursos, están dejando a este tipo de escuelas como campos de batalla con mobiliarios en mal estado, equipamiento mínimo y ningún material de lectura valioso. He aquí el núcleo del problema que nos ocupa: la verdadera democratización de la lectura significaría el libre acceso de todos, sin importar edad, sexo o lugar de residencia, a la totalidad de la información o al menos, a la información más relevante. "El saber equivale a la libertad porque difícilmente puede uno dejarse engañar".[15]

Es obvio que en la actualidad se hace imprescindible saber leer y escribir pues, sin importar que el soporte del texto sea físico como papel, o electrónico como las diversas maneras de guardar información, la transmisión del conocimiento y competencias laborales básicas exigen la lectura. Además los informadores de Petit le hicieron ver otra posibilidad: hay que leer para no "sentirse tonto", para tener temas de conversación, para "ligar" chicas atractivas. Como podemos observar, aparte de nuestras motivaciones practicas o didácticas, la gente común es capaz de encontrar numerosos motivos para la lectura y su enseñanza, dependerá de nosotros comunicárselas a los jóvenes.

Otro aspecto positivo de la lectura es su posibilidad de transformarse en una vía privilegiada para acceder a un mejor uso de la lengua, superando las barreras dialectales de los barrios pobres para incorporar a los muchachos y muchachas al conocimiento de la lengua común, lo que les permitirá incorporarse con una mayor posibilidad de éxito a los procesos laborales y productivos.

Es preocupante observar a jóvenes con ambiciones de mejorar mediante el trabajo, que no son recibidos en las empresas o se les asignan las posiciones de intendencia a causa tanto de su aspecto, como del lenguaje pobre y coloquial que manejan, del tipo: "chale que onda chango chilango", lo que los acerca más al lenguaje del hampa que a la lengua común de los negocios y la industria.

Cuando los jóvenes superan la trampa del lenguaje limitado y se atreven a tomar la palabra, no sólo están tratando de salir de la marginación cultural con todas sus limitaciones, sino que también, inician la posibilidad de una ciudadanía activa y participativa, que tanta falta nos está haciendo en momentos de transición como los actuales. En medio de las limitaciones de la pobreza, "la lectura puede ser una vía privilegiada para inventar un camino particular, para construirse una identidad abierta, en evolución, no excluyente."[16]

El enfoque utilitario de los libros y la lectura no se limita al campo de la producción y distribución de bienes y servicios, ahora tan importante. Se puede acudir a la lectura aprendida en la adolescencia, en todos los momentos de la vida: cuando hayamos sufrido una pérdida, un hecho luctuoso, una enfermedad, una crisis emocional, el desempleo, una pena de amor, todos aquellos eventos en general que nos afectan negativamente y nos obligan a reconstruirnos.

La lectura recreativa es importante por si misma debido a que estimula las potencias más despreciadas y marginadas del ser humano por el pensamiento racionalista del siglo pasado: la imaginación y la ensoñación. A veces se nos olvida que los grandes descubrimientos científicos fueron producto de hombres y mujeres que se apartaron de la norma, que se atrevieron a imaginar cosas inexistentes o prohibidas en su momento, por lo que debemos estar alerta contra los "demonios de la rentabilidad", como los denomina Marie Bonaffé; a veces es muy positivo olvidarnos de los pesos y las medidas de todo tipo para centrarnos sólo en el juego y el placer de la lectura.

Albert Camus distinguidísimo poeta francés escribe respecto de la experiencia de la pobreza: "La pobreza y la ignorancia hacían la vida más difícil, más insípida, como encerrada en si misma; la miseria es una fortaleza sin puente levadizo".[17] Sin embargo, Camus encontró el puente levadizo y lo hizo funcionar para salir de ese ambiente:

"Lo que contenían los libros importaba poco en el fondo. Lo importante era lo que experimentaban al principio al entrar en la biblioteca, donde no veían los muros de libros negros, sino un espacio y horizontes múltiples que, desde el quicio de la puerta, los sacaban de la vida estrecha del barrio."[18]

También, es importante comprender y valorar las actitudes de los profesores frente a la lectura: ¿les gusta leer fuera de sus obligaciones profesionales?; ¿creen en el valor educativo del libro para los niños?; ¿encuentran importante la lectura recreativa infantil? El entusiasmo o carencia de éste por parte de los profesores es una pieza clave en un proyecto de promoción de lectura, pues sin ellos y su colaboración es impensable cualquier progreso.

Emilia Ferreiro lo menciona con claridad: "El famoso objetivo: despertar el placer por la lectura: ¿cómo lo logras? Supuestamente, leyéndoles cosas bellas, pero el maestro también tiene que demostrar que él siente placer; tiene que sentirlo y no sólo decirlo. Un maestro que se puede divertir con el texto que está leyendo, muestra que eso es posible, que puede reír como puede llorar y no por ello está loco. Haciendo eso transmite una información fundamental a los chicos"[19]

La lectura es importante porque contribuye a la formación de la personalidad, lo que sucede sin duda porque interviene en momentos particularmente importantes de nuestras vidas. El niño y nosotros los adultos, descubrimos el mundo por los libros.

El conductismo residual entre los profesores y su teoría del conocimiento no son congruentes con las nuevas realidades, porque reducen el problema de la enseñanza - aprendizaje a un asunto de tecnología educativa y de métodos adecuados de transmisión, dejando de lado las emociones, el lenguaje familiar, el contexto sociocultural y los intereses de los educandos.

Coincido más con Emilia Ferreriro en su idea de que el sujeto que aprende es un sujeto activo y constructor, porque está continuamente organizando y reorganizando sus esquemas asimiladores. Por tanto, mi perspectiva es hermenéutica, ya que ésta se ha utilizado desde la década de los ochenta en la enseñanza y en los terrenos que buscan establecer un nuevo vínculo con la filosofía.

El pensamiento hermenéutico pone el acento en la pertenencia de observante y observado a un horizonte común, y a la verdad como resultado de un diálogo y consenso. Gadamer[20], explicíta las reglas del método hermenéutico de la siguiente manera:

Comprender el todo desde lo individual y lo individual desde el todo, pues el objetivo de la hermenéutica es restablecer un acuerdo alterado o inexistente.
Sólo es comprensible lo que representa una unidad perfecta de sentido.
Para entender algo es necesario ponerse en el lugar del otro, ver las cosas con sus propios ojos.
La posición entre extrañeza y familiaridad que ocupa para nosotros la tradición es el punto medio entre la objetividad de la distancia histórica y la pertenencia a una tradición, y este punto medio es el verdadero topos de la hermenéutica.
La hermenéutica contemporánea siempre considera la distancia en el tiempo y su significado para la comprensión.
El verdadero sentido de un texto está siempre determinado por la situación histórica del intérprete.
El sentido de un texto supera a su autor no ocasionalmente, sino siempre.
Por tanto, la comprensión no es nunca un comportamiento sólo reproductivo, sino que es a su vez siempre productivo.
Cuando se comprende, se comprende de un modo diferente.
Vattimo afirma con razón que la antigua metafísica era la forma más elaborada de autoritarismo, pues creía tener la verdad última e indiscutible; lo mismo puede decirse de sus derivaciones cientificistas como el conductismo, tan de moda en nuestro país hasta hace muy poco tiempo.

Si es cierto, como dice Lyotard, que los grandes metarrelatos han sido invalidados por la nueva realidad, esto es positivo, ya que nadie podrá suponer entonces que su razón es "la razón" y, por tanto, el autoritarismo dentro y fuera del aula no tiene fundamentos. En congruencia con lo anterior, tendremos que esforzarnos para que nuestra práctica docente y nuestras relaciones inter personales partan de una nueva perspectiva.

De Habermas tomé dos ideas fundamentales: la confianza en que la razón puede orientarse hacia fines no destructivos, y la idea de la igualdad radical de los seres humanos, lo que supondría cambiar la manera en que llevamos nuestras clases y entendemos la disciplina en el aula, ya que los principios de educación democrática y participativa chocan de frente con la disciplina autoritaria y vertical que se impone en muchas escuelas.

Podemos aprender de Apel a tener en cuenta la realidad y la historia de cada comunidad, etnia, grupo o persona, para acercarnos a enseñar no a "muchachos ideales", sino a jóvenes pertenecientes a grupos sociales determinados. Rosa María Torres afirma que un "buen alumno" es aquél que tiene padres alfabetizados, tiempo libre, enciclopedias en casa, apoyo familiar para sus estudios y trabajos pero, este tipo de chico o niña no necesita para nada un programa especial de lectura, pues es posible que ya posea la práctica lectora por su mismo entorno. (Cultura escrita y educación, p. 231)

Al contrario, pudiera decirse que me interesan no los "buenos alumnos" sino los muchachos y muchachas comunes y corrientes a los que desde siempre se ha tratado como tontos y, por supuesto responden como tontos frente a sus profesores. Comenta Goldin que si tenemos una imagen banal del niño, lo más seguro es que no podamos entenderlo.

Me gustaría como dice Ferreiro, "formar un lector curioso, que circule por los textos y aprenda a decidir que es lo que vale la pena considerar y releer, y que es lo que con una vez basta y sobra" (Cultura escrita y educación, p. 206).

Aunque la tarea alfabetizadora rebasa con mucho a la escuela, pues no es ésta la única institución responsable de formar lectores hábiles, críticos y creativos, no podemos desaprovechar la oportunidad que nos brinda ésta para modificar algunas perspectivas y conceptos que favorezcan las prácticas lectoras. Si empezamos por el concepto de niño, la escuela mexicana debería cambiar el concepto freudiano de niño como el de un "perverso polimorfo" por el concepto piagetiano que define a los niños como seres capaces de aprender por sí mismos porque, aunque se menciona mucho a Piaget en el ambiente educativo, no se reflejan sus conceptos en la práctica docente cotidiana.

Para empezar, los maestros debemos convencernos de que cualquier niño es capaz de aprender cualquier cosa y de que el niño, por muy joven que sea tanto en primaria como en secundaria, ya sabe una gran cantidad de cosas y posee numerosas habilidades que no se le reconocen. Dice Emilia Ferreiro que se enseña a leer a los niños latinoamericanos como si no supieran hablar y mediante esquemas rígidos que restringen la libertad al máximo.

Desde la época del maestro Torres Quintero se sabe que los exámenes deberían preguntar a los alumnos no lo que saben, sino lo que desconocen pero deben ser capaces de deducir a partir de sus conocimientos actuales. Ferreiro retoma el problema y dice que se pide a los chicos que escriban lo que se les ha enseñado, cuando debería solicitárseles escribir lo que desconocen pero pueden llegar a hacer con lo aprendido en la escuela.

Posiblemente de aquí surge el malestar docente generado por la apatía y falta de motivación de los alumnos, los cuales ven en la escuela un sistema monótono que no impulsa su creatividad y facultades superiores como la imaginación, pues las clases se reducen a demostraciones y repasos infinitos.

Ahora mismo, cuando platico con mis hijos adolescentes y les pregunto qué es lo más interesante que les sucede en la escuela, me contestan con anécdotas de sus compañeros en el recreo o con las travesuras y bromas en el salón de clases; nunca mencionan un contenido académico que les haya parecido atractivo. De los maestros recuerdan sus personalidades, sus relaciones de afecto o conflicto o sus enojos con ellos o sus compañeros, no su docencia o los contenidos de las clases.

La escuela pública mexicana ha alcanzado grandes logros en relativamente poco tiempo pero, su misma fortaleza inicial en la formación de ciudadanos, la ha llevado a un callejón sin salida en la posmodernidad. Si los ciudadanos mexicanos son iguales ante la ley, la escuela actuó en consecuencia y trató de homogeneizar a todos los niños. Se enseñó lo mismo a todos, con los mismos métodos, sin considerar que no todos aprenden al mismo ritmo, por poner un ejemplo; o que no todos entienden el mismo dialecto del español.

Un compañero que da clases de español en una secundaria oficial al oriente de la ciudad de México, entendió que a los chiquillos debía hablarles en su idioma si quería transmitirles algo, por lo que se dirigió a ellos en lenguaje coloquial hablándoles "de un bato bien acelerado que dejó pastelito a su chava". Los estudiantes terminaron leyendo "By By Belinda" de Parménides García Saldaña, y se aficionaron a la "Literatura de la Onda" porque aceptaron con sorpresa y desconcierto que su dialecto podía tener valor literario y comunicarles ideas y sensaciones valiosas.

Si la escuela y los profesores tienen ya un concepto predeterminado de lo que es una "lectura valiosa", podemos afirmar que se está pensando en los libros consagrados que se encuentran en las vitrinas de los museos de la cultura, pero que no llaman mucho la atención de los adolescentes actuales, quienes se identifican con materiales más cercanos a ellos en el tiempo.

Otro de los lugares comunes de la escuela mexicana es su tendencia a controlar y dirigir; no podemos quitarnos la tradición del libro único de texto y además obligatorio. Esto ha generado maestros llamados ahora "de librito"; esto es, profesores muy dedicados y laboriosos que conocen a la perfección solamente su texto, por lo que actúan como si los libros y las bibliotecas no existieran y consideran perturbadora la sola idea de la pluralidad de libros y la diversidad de lecturas, un poco en consonancia con la idea católica de los libros "buenos" y autorizados y los libros "malos" o prohibidos.

Ferreiro ilustra estos problemas con una anécdota: "En México lo hemos visto de una manera bastante dramática. En el momento en que se formaron bibliotecas de aula, el famoso proyecto de los Libros del Rincón, la llegada de las cajas llenas de libros no despertaba necesariamente la curiosidad de los maestros por abrirlos y ver que había adentro, sino más bien el miedo: "¿Qué vamos a hacer con todo esto?" (Cultura escrita y educación, p. 155)

Nuestro buen amigo hizo un excelente trabajo hermenéutico al olvidarse de las estadísticas, promedios, evaluaciones, repasos, y reglas burocráticas para establecer un acuerdo que no existía, simple y sencillamente porque los alumnos no entendían a sus profesores y los materiales que les proporcionaban. Los chicos comprendieron los nuevos textos porque les encontraron sentido, ya que el maestro se puso en su lugar y trató de ver con ojos de alumno la situación.

Los alumnos llegaron al topos hermenéutico primero, al extrañarse de encontrar un maestro no burocrático, sensible a sus necesidades expresivas y de autovaloración; luego, al reconocer que el dialecto urbano de la "Literatura de la Onda" les era profundamente familiar y, por tanto, comprensible, con lo que se incorporaron a una tradición reconocida como propia. Este tipo de literatura les dio sentido de pertenencia.

En consonancia con la hermenéutica gadameriana, el maestro reconoció que por su juventud, nivel social y origen cultural, los niños estaban muy distantes - incluso en el tiempo- de las lecturas oficialmente recomendadas, lo que dificultaba su comprensión. Los niños de esa zona valoraron los textos a partir de su propia realidad y experiencia en el uso del alcohol, las drogas, el sexo; ya bien fuera vivida u observada en miembros de la familia, la banda o el grupo social cotidiano; con lo que el sentido de los textos fue superado por las diversas realidades que se discutieron en clase. La comprensión del texto fue de este modo productiva, en el sentido de que ayudó a la reflexión y conectó lo discutido con otras materias como el civismo.

Aprovechando los conocimientos y experiencias de los educadores mexicanos, se determinó en la última reforma educativa de la SEP que lo más idóneo sería el enfoque comunicativo y funcional de enseñanza de la lengua, cuyos principios sintetizamos a continuación[21]:

Aprender la lengua es un proceso largo y complejo que se extiende hasta el fin de la secundaria.
Los niños formulan sus propias hipótesis acerca de la lengua escrita a partir de la observación de los adultos.
Cuando el niño llega a la escuela ya posee muchos conocimientos sobre el lenguaje; su estructura sintáctica y semántica.
Las ideas del niño sobre la lengua escrita dependen de la frecuencia y calidad de su contacto con ella.
Los maestros debemos apoyar a los alumnos para que dominen la lengua escrita.
La comprensión de lectura y la transmisión eficaz de ideas por escrito, dependen de variados y complejos procesos intelectuales.
La lectura y la escritura son parte de un proceso comunicativo en el cual al leer se buscan significados en un texto, y al escribir se busca transmitirlos.
La lectura no es un acto mecánico, sino una tarea que exige la participación interesada, activa e inteligente del lector.
Según el libro guía del maestro para secundaria, la escuela debe propiciar un ambiente alfabetizador a sus alumnos ya que, se reconoce en el texto, en muchos hogares se carece de las posibilidades de lectura. El ambiente de lectura necesita de medidas diversas como: organizar descansos, préstamos a domicilio, publicaciones en las que participen los alumnos y tiempo expresamente asignado al ejercicio de la lectura y la escritura dentro del aula.

Es vital poner a leer a los chicos en el aula pues en su casa lo más fácil es prender la televisión o ver una película aunque, no debemos negar las posibilidades motivadoras de los medios audiovisuales o electrónicos pues, como señala Petit, en muchas ocasiones una película o programa de televisión interesante hizo que algunos muchachos buscaran libros para profundizar en el conocimiento de algún tema que les había inquietado.

El desarrollo tecnológico tan acelerado que estamos viviendo en la actualidad hace necesario abandonar en definitiva la actitud de considerar a los medios de comunicación como enemigos de la lectura; éstos llegaron para quedarse y no tiene sentido cerrar los ojos ante la realidad de su existencia. Más bien, tenemos que encontrar fórmulas imaginativas que nos lleven a usar todos los recursos disponibles a favor de la lectura recreativa entre los adolescentes.

El libro guía del maestro se refiere a la necesidad de la lectura recreativa en la escuela secundaria; define a la recreación como "hacer pasar agradablemente el tiempo"[22] e insiste en que los alumnos disfruten verdaderamente de la literatura, "entendiendo que si no hay gozo del texto muy difícilmente habrá la posibilidad de adquirir la enriquecedora costumbre de la búsqueda, descubrimiento y lectura de obras literarias."[23]

Es verdaderamente alentador que un programa oficial reconozca los errores pasados y establezca por vez primera en nuestro país la necesidad de unir el gusto al aprendizaje para lograr mejores resultados que los obtenidos hasta la fecha pues, como se afirma más adelante: "El resultado, como constatan los maestros, no ha sido bueno, no se han podido crear lectores, personas interesadas en la literatura, capaces de interesarse, acercarse a ella y disfrutarla como parte y necesidad de su vida cotidiana."[24]

Un problema interesante planteado por Petit es el llamado "miedo al libro", que invade a las personas de origen rural o de grupos no intelectuales en el momento en que tienen la posibilidad de acceder a la lectura por primera vez de manera independiente y libre, esto es cuando no deben hacer lecturas supervisadas, prescritas, edificantes, con un fin moral o pedagógico.

Aquellos que pertenecen a grupos donde la lectura no se practica cotidianamente como una manera de disfrutar los tiempos libres, piensan que al tomar la determinación de leer traicionan su propia condición, se pasan al bando de enfrente, niegan sus valores tradicionales, como la esposa de un campesino:

"Es la mentalidad de aquí: no se debe perder el tiempo leyendo, resolviendo crucigramas. Siempre hay gente que pasa y dice: "Claro, se la pasa sin hacer nada, mientras que su marido se mata trabajando". Cuando veo que alguien llega, escondo el libro..."[25]

La experiencia de esta campesina francesa contemporánea no es tan rara o excepcional como pudiera parecer; a mi mismo me ha sucedido que mi hija de catorce años, estudiante de segundo de secundaria, me reprenda las tardes de los sábados o domingos cuando terminamos de comer y me siento en mi estudio a leer algún libro para completar la preparación de la primera clase del lunes siguiente: "papá, no seas flojo, todos estamos trabajando limpiando los platos y la mesa mientras que tu estás allí sentadito con tu libro" (o la computadora).

Otra de las posibles causas de aversión a los libros y, por tanto obstáculo a la lectura, es señalada por Petit: los adultos que rodean al muchacho o chica que desea leer consideran el aprendizaje como una humillación cotidiana, porque la lengua de los libros es la lengua de los que tienen el poder; por tanto, los mayores sienten como una especie de traición el que uno de sus jóvenes quiera salir del grupo para integrarse culturalmente a un ambiente más amplio que el suyo.

Como una reacción defensiva contra los intelectuales, en los medios populares se les presenta como sospechosos de ser una especie de parias, de "lambiscones", de "maricas", "traidores a su clase", a sus orígenes. Esto lo señala Petit y lo he podido observar personalmente entre gente de la Pedagógica y grupos de profesores normalistas que con muchos recelos se nos acercan, pues la mayoría de ellos han salido de medios rurales y no se consideran a si mismos intelectuales, aunque la definición de Gramsci podría englobarlos.

De este modo, para que un joven de las clases mayoritarias en México se atreva a leer de manera independiente y libre, sin ninguna presión ni necesidad escolar, es necesario que supere barreras sociales, culturales y emocionales muy fuertes, pues corre el riesgo de ser marginado de su propia familia o hacerse sospechoso de alguna "anormalidad", como la que refiere Petit de los pandilleros franceses, quienes aconsejan a sus colegas más jóvenes que no lean pues pueden perder su virilidad.[26]

Si existe tanta presión en contra de los lectores y la lectura, es normal pensar que el aficionado a la lectura nunca va a confesar su inclinación de buena gana, la mayoría puede tener habilidades lectoras mínimas y sólo unos pocos tener una capacidad superior pero no van a salir a la luz tan fácilmente, aunque las estadísticas nos señalen que, frente al lugar común de que en México no hay lectores, se erige una realidad que se está abriendo paso con mucho esfuerzo y la SEP empieza a reconocer.

El libro para el maestro de Español en secundaria dice: "Es muy común afirmar que los estudiantes de secundaria no leen. Esta aseveración debe ser relativizada; una buena cantidad de adolescentes lee, sólo que no aquello que se considera "buena" lectura en los círculos de lectores."[27]

Debemos cambiar el enfoque en la secundaria, para dar cabida a libros que no sean didácticos, muchas de las veces escritos con una pobreza de lenguaje insultante por sus mismas pretendidas características; debemos introducir libros que puedan ser utilizados didácticamente por los muchachos, lo que por supuesto presupone también un problema, pues en la escuela existe una norma no escrita pero totalmente en vigor respecto a que las autoridades administrativas, las docentes y los profesores frente a grupo siempre quieren controlar todo el material que circula dentro de las aulas o que se proporciona a los chicos para que lo lean en sus casas. Dice Ferreiro – y eso lo hemos observado también nosotros – que cuando el libro puede ser controlado por el maestro, las cosas funcionan, esto es: si el profesor ya leyó el libro y luego puede hacer un examen o comentario, todo va bien pero, si se introducen gran cantidad de lecturas y se les permite a los jóvenes que las utilicen según su criterio, sin supervisión o control magisterial, las cosas comienzan a no funcionar y menciona un ejemplo:

"En una escuela rural un instructor comunitario organizó el servicio de préstamo. Todo funcionaba muy bien, hasta que de pronto observamos que él prestaba muy pocos libros, y que prestaba a los niños más grandes libros que en realidad eran para los más pequeños. Pronto descubrimos que él solamente prestaba los libros que había leído; sentía que era descabellado dar a leer una libro que no había leído: ¿y si el muchacho le preguntaba algo, qué le iba a responder? Como su lectura no era demasiado fluida y tenía bastantes cosas que hacer, leía libros con mucha ilustración y poco texto, o sea los libros destinados para los más pequeños". (Cultura escrita y educación, p. 157)

También sabemos que nuestros jóvenes leen mucho porque la Cámara Nacional de la Industria Editorial "estima que en México se realizan al menos 5 mil millones de fotocopias de material desamparado por el derecho del autor."[28]

Estas cifras nos indican sin lugar a dudas que hay en México gente interesada en la lectura pero, ¿por que no se venden los libros considerados "buenos"? Al menos en proporción al número de personas escolarizadas de nuestro país. Posiblemente porque a los profesores nos falta promover con más entusiasmo una actividad que no es común ni siquiera entre nosotros.

Los profesores tenemos que aprender de las revistas comerciales que interesan a los muchachos porque les hablan de asuntos relevantes para su edad: problemas en la familia, relaciones sexuales, relaciones de pareja, convivencia con los amigos, crecimiento personal, modas, coches, etcétera. La SEP actual y yo también, insistimos en que "La tarea de la escuela secundaria no es formar expertos en cronología literaria, sino personas capaces de leer y escribir bien y de disfrutar de ambas cosas."[29]

CONCLUSIONES

1.- La hermenéutica y su método pueden darnos la clave para la comprensión de los problemas educativos contemporáneos.

2.- Un modelo educativo más idóneo para estimular la actividad intelectual de los jóvenes es la pedagogía crítica como la practica MacLaren, pues tiende a redistribuir el poder en el aula responsabilizando a los alumnos de su propia formación.

3.- En todos los niveles y grados de nuestro sistema educativo se notan dificultades de comprensión lectora, lo que implica poca práctica de lectura de calidad.

4.- Para que mejoren las habilidades lectoras de nuestros estudiantes, tenemos que estimular el aprendizaje significativo.

5.- A fin de que los alumnos participen activamente en la construcción de su propio conocimiento deben abandonarse las prácticas autoritarias y paternalistas en los recintos escolares..

6.- La práctica de la lectura recreativa por los estudiantes de secundaria puede conducir al mejoramiento del rendimiento escolar expresado en mejores promedios y menos materias reprobadas por alumno.

7.- Para que los alumnos justiprecien la importancia de leer por placer, es necesario que los propios profesores valoren esta práctica y la ejerciten con gusto.

8.- Los profesores debemos preocuparnos más por comunicarnos con nuestros alumnos y menos por reprimirlos o castigarlos.

9.- La lectura es un acto de comunicación complejo que implica no sólo una actividad intelectual, sino una disposición emocional o estado de ánimo.

10.- La lectura puede y debe ser placentera pero, también sirve para acopiar información, desarrollar la imaginación y abrir nuevos horizontes culturales.

11.- Un lector es una persona que lee cuando lo necesita, y puede hacerlo porque domina las técnicas y habilidades lectoras.

12.- Un "neolector" es por así decirlo, un joven de secundaria que entiende textos básicos pero carece de práctica lectora y no utiliza con frecuencia sus habilidades en este campo.

13.- En México se lee bastante, pero los materiales o son fotocopias de libros o son revistas de poca o nula calidad, de los profesores depende cambiar la orientación de sus alumnos hacia libros buenos como los del Fondo de Cultura Económica.

14.- El gusto por la lectura se adquiere leyendo por propia voluntad y haciendo personalmente descubrimientos espontáneos.

15.- Los niños aprenden más con la imaginación y el sentimiento que por la pura razón.

16.- La reforma a la educación nacional reconoce la necesidad de un ambiente alfabetizador y una actitud hedonista que rompa radicalmente con el pasado.

17.- Propongo la conformación de un paquete didáctico de apoyo a la lectura recreativa en secundaria, basado en las publicaciones del Fondo de Cultura Económica, ya que sus colecciones infantiles y juveniles podrían ser una excelente manera de iniciar a los niños y niñas púberes y adolescentes en la lectura recreativa, si los maestros mexicanos se acercaran más al conocimiento de la RED y sus actividades.


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**NOTAS**

[1]: Profesor investigador de la Universidad Pedagógica Nacional, Unidad Ajusco; Premio Nacional de Ensayo ANUIES 1997, autor de varios libros y numerosos ensayos sobre temas educativos, colaborador de diarios y revistas nacionales.

[2]: María del Carmen Ruiz Basulto, Propuesta pedagógica: ¿Por qué los alumnos de tercer año no comprenden lo que leen, y que acciones puede emprender el docente para superar ésta problemática? Guadalajara, Jalisco, México, UPN USEAD 141, Propuesta pedagógica presentada para obtener el título de licenciada en Educación Primaria, 12 de noviembre de 1991, p. 13.

[3]: María del Carmen Ruiz Basulto, Op. Cit., p. 13

[4]: María del Carmen Ruiz Basulto, Op. Cit., p. 21

[5]: Xóchitl Leticia Moreno Fernández, "La lengua escrita, la alfabetización y el fomento de la lectura en la escuela primaria (PILEC)", en Pedagogía, revista especializada en educación, tercera época, volumen 11, número 6, 1996, p. 19.

[6]: Emilia Ferreiro en Cultura escrita y educación..., México, FCE, p. 224.

[7]: Josefina Menchaca Figueroa y otras, La madurez, factor determinante en la comprensión de lectura, Monclova, Coah.UPN USEAD Monclova, 1987. Tesis para obtener el título de Licenciado en Educación Primaria, 56 p.

[8]: Martha Elena Valdéz Lizárraga, Problemas y alternativas para la apropiación significativa de la lecto-escritura en el primer grado de educación primaria, Mazatlán, Sinaloa, México, UPN Unidad 25-B, 1992, Tesis de licenciado en Educación Básica

[9]: Wilderfila Martínez Támez, La lectura, México, SEP UPN USEAD 191, Monterrey, N. L., 1991, tesina presentada para obtener el título de Licenciada en Educación Básica, 22 de noviembre de 1991.

[10]: Michele Petit, Nuevos acercamientos a los jóvenes y a la lectura , México, FCE, 1999, p. 56.

[11]: Peter MacLaren, La vida en las escuelas. Una introducción a la pedagogía crítica en los fundamentos de la educación. México, Siglo XXI Editores/UNAM, 1984, p. 222.

[12]: Peter Mac Laren, Op. Cit., p. 278.

[13]: Denyse Bourneuf y André Paré, Pedagogía y Lectura. (Animación de un rincón de lectura). Bogotá, Editorial Kapelusz, Colección de lectura y Educación número 2, 1984, p. 65.

[14]: Michel Petit, Op. Cit., p. 62

[15]: Idem. P. 63

[16]: Michele Petit, Op. Cit., p. 76

[17]: Albert Camus, El primer hombre, en Michele Petite, Op. Cit., p. 99

[18]: Albert Camus, El primer hombre, en Michele Petite, Op. Cit., p. 99

[19]:: Emilia Ferreiro, Cultura escrita y educación, México, F.C.E., p. 214

[20]: Hans Georg Gadamer, Verdad y Método. Editorial Sígueme, Salamanca, 1988.

[21]: Secretaría de Educación Pública, Libro para el maestro de Español, México, SEP, 1994.

[22]: Secretaría de Educación Pública, Libro para el maestro de Español, México, SEP, 1994, p. 48.

[23]: Idem.

[24]: Ibidem.

[25]: Michele Petit, Op. Cit., p. 112.

[26]: Michele Petit, Op. Cit., p. 131

[27]: Secretaría de Educación Pública, Libro para el maestro de Español, México, SEP, 1994, p. 33.

[28]: "Día del libro pese a que casi nadie lee en México", en La Jornada, Cultura, p. 27, martes 12 de noviembre de 1996.

[29]: Secretaría de Educación Pública, Libro para el maestro de Español, México, SEP, 1994, p. 50.



Enlaces:

- Modelo didáctico para la enseñanza de la lectura: http://www.umass.edu/complit/aclanet/A_Marin.html


Por leon3135 - 27/01/2005 19:34:57 [denunciar este mensaje]
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Reforma agraria salinista 1988 - 1994
Reforma agraria salinista 1988 - 1994


Alvaro Marín Marín 1
Profesor titular de la Universidad Pedagógica Nacional (México)

1. Presentación

Este reporte de investigación fue hecho a partir de una inquietud por conocer de primera mano las consecuencias sociales de las reformas estructurales realizadas en los últimos años, sobre el financiamiento del campo mexicano.

Se realizó trabajo de campo en dos temporadas durante los veranos de 1995 y 1996, fechas claves para el financiamiento agrícola mexicano, pues como sabemos quienes estudiamos estos problemas, en esos años fueron cancelados definitivamente diversos programas de subsidios gubernamentales y se transfirió al sector privado el control de los sistemas de riego, los ferrocarriles y los medios de comercialización de los productos agropecuarios. Además de que ya tenían tres años las reformas a la constitución respecto a la capacidad o derecho de los ejidatarios de titular privadamente sus tierras y venderlas.

Mis expectativas iniciales eran encontrar un panorama de pobreza y desolación en las zonas visitadas pero, fueron contrariadas por una sorprendente realidad: los campesinos tienen recursos, buenos medios de transporte, sistemas de comunicaciones y un tejido social que sigue resistiendo. En estos últimos tres años he estudiado y meditado las posibles explicaciones de este fenómeno, que ahora pongo a su consideración.

2. Antecedentes

México tiene una superficie total de más de 197 millones de hectáreas, de las cuales sólo son cultivables 31 millones, lo que representa cerca del 16 del total, su población era superior a 91 millones en 1995, con una densidad promedio de población de 46 personas por kilómetro cuadrado; después de 1945, el desarrollo industrial favoreció la migración del campo a las ciudades, al norte del país e incluso al extranjero, siendo los Estados Unidos de América el país favorito para los migrantes mexicanos. Entre 1950 y 1990, la población urbana se multiplicó por cinco, mientras que la rural sólo creció en un tercio.

En 1995 el sector agrícola contribuyó con el 7,6 del PIB y el 25 del empleo total en el país, lo que significa un nivel relativamente bajo de productividad del trabajo agrícola, aunque los datos son incompletos y sesgados. Los salarios agrícolas se han mantenido excesivamente bajos pues, en 1992, los trabajadores agrícolas recibían cerca del 15 del salario promedio de los trabajadores mexicanos, ya de por si bastante bajo en relación con los ingresos de sus equivalentes en la zona del TLCAN2.

Según afirman Taylor y Yúnez en un estudio reciente "Incomes are highest in the Jalisco villages (6596 pesos of per capita income), followed by the Coahuila (2715 pesos) and Michoacán (1660 pesos) villages. The Puebla villages are the poorest in our sample (1220 pesos). They also have the highest proportion of indigennous people in their population"3.

Los organismos político-administrativos que intervienen en la elaboración de la política agrícola en México son: el Gabinete Agropecuario que depende directamente del Presidente de la República, la Comisión inter secretarial del Gabinete Agropecuario y las cámaras de Diputados y Senadores que aprueban los presupuestos, los programas y las reformas legales propuestas por el Poder Ejecutivo.

Desde el período del presidente López Mateos y hasta fines del sexenio del presidente José López Portillo, el gobierno intentó asegurar una oferta abundante de alimentos baratos para promover la urbanización y la industrialización del país mediante el esquema de sustitución de importaciones.

Con la llegada del presidente Miguel de la Madrid al poder, los objetivos cambiaron: se impulsó la privatización del agro mexicano con el objetivo manifiesto de mejorar la productividad al tiempo que se retiraban los subsidios. Esta política fue reforzada cuando en 1986 se desplomaron los precios del petróleo y la crisis fiscal mexicana se agudizó4.

Durante el sexenio del señor Salinas, se intensificó la orientación de mercado, la desregulación, la liberalización comercial justificadas políticamente con el Programa Nacional de Modernización de la Agricultura, presentado en mayo de 1990; estas políticas han continuado en líneas generales con el programa Alianza Para el Campo, vigente para el período 1995-2000.

En 1992 comenzaron a legislarse las reformas más profundas y radicales del sector agrícola desde la Constitución de 1917; se modificó el artículo 27 de la Constitución y la Ley agraria; se declaró terminado definitivamente el reparto agrario, se permitieron los mecanismos de mercado en el campo y se autorizó a los ejidatarios a rentar y/o vender sus parcelas, así como a asociarse con empresas o individuos para hacer producir la tierra con fines comerciales. Las parcelas podían alquilarse hasta por treinta años y venderse entre los ejidatarios mismos o a personas de fuera5.

Las autoridades federales de entonces tenían una intención evidente pero no manifiesta en los discursos y documentos, de que los campesinos corrieran presurosos hacia la titulación individual de sus parcelas y comenzaran a venderlas por cientos de miles, con lo que se hubiera formado un mercado de tierras de cultivo que hubiese permitido la entrada legal de empresas agroindustriales nacionales y extranjeras a las zonas ex ejidales, por lo que la ley agraria de 1992 creó la Procuraduría Agraria, que fijaría los límites de las parcelas individuales y atribuiría los derechos de propiedad; también se crearon los Tribunales Agrarios, para resolver los conflictos sobre la tenencia de la tierra y el gobierno creó el

Programa de Certificación de los Derechos Ejidales y Titulación de Solares Urbanos (PROCEDE). Sin embargo, contra toda la lógica gubernamental, esto no ha sucedido, al menos no en el volumen esperado. Desde 1989 la privatización del campo ha sido apoyada por FIRA y NAFIN, estimulando la creación de empresas privadas de asesoría; en 1990 BANRURAL aumentó la presión en este sentido al suspender sus servicios de asistencia técnica y concesionarlos a empresas o individuos particulares. Hasta 1995, SAGAR registraba, apoyaba y empleaba los servicios de extensionistas privados, sobre una base contractual, para coordinar los trabajos de los consultores también privados al nivel nacional.

Con la entrada en vigor de la ley de aguas en1992, la progresiva privatización del mantenimiento y operación de los sistemas de riego, permitió que las aportaciones gubernamentales en este rubro disminuyeran de 102 millones de dólares en 1992 hasta 36 millones de dólares en 19956. La producción y venta gubernamental de alimentos balanceados para ganado tuvo un final más rápido, pues sus nueve fábricas fueron privatizadas entre 1991-1992 y la actividad de ALBAMEX suspendida en ese mismo año.

Los subsidios directos a los fertilizantes se eliminaron con la privatización de FERTIMEX en 1992, la Aseguradora Nacional Agrícola y Ganadera (ANAGSA) desapareció en 1992, En 1989 se habían eliminado los precios de garantía al trigo, la cebada, el sorgo, el frijol, la soya y otras oleaginosas, al tiempo que la CONASUPO dejaba de comprar esos productos, causando graves daños a los campesinos inexpertos en las leyes del mercado y sin canales de comercialización adecuados. En 1991 se presionó aún más a los productores nacionales suprimiendo los permisos de importación y liberalizando el comercio internacional de estas oleaginosas7.

Por razones ampliamente conocidas, CONASUPO comenzó a desmantelarse mediante privatizaciones parciales de la siguiente manera: FIA (Financiamiento) en 1991, ICONSA en 1992 y MICONSA en 1994 (procesadoras de alimentos); desmanteladas TRICONSA en 1986 y CECONSA en 1987; liquidadas: cierre de 600 tiendas CONASUPER en áreas urbanas en 1990, privatización de nueve fábricas de LICONSA 1991-1993, IMPECSA en 1995, BORUCONSA está en un proceso de transferencia a los productores ejidales8.

Respecto del financiamiento, en México ni la banca comercial de antaño, la banca nacionalizada después y la banca privatizada y vuelta a nacionalizar en varias ocasiones, han considerado a los pequeños productores sujetos de crédito, además de que la banca de fomento ha gastado más en corrupción que en estímulos a la producción.

En resumen, la política agrícola del gobierno de Zedillo, continuidad de los dos anteriores era que no hay política de apoyo al campo ni a los pequeños y medianos agricultores; ni en el financiamiento, ni en la comercialización, ni en la producción de alimentos, ni en la capacitación de los productores, ni en la producción de alimentos balanceados para el ganado, ni en los fertilizantes, ni en el mantenimiento y operación de los distritos de riego, prácticamente los únicos representantes del Estado mexicano en el campo son algunos policías judiciales y varios cientos de soldados que patrullan las zonas más conflictivas. En las demás áreas el Estado se ha retirado voluntariamente renunciando a su derecho a intervenir en la economía agrícola, con la confianza religiosa en un mercado privado de mano invisible pero omnipotente; y para sorpresa de muchos, el mercado ha funcionado.

Como la lógica de las más altas autoridades desde hace dos sexenios está centrada únicamente en la ganancia, los campesinos de los municipios serranos de Sinaloa comprendieron rápidamente el mensaje: "no existe apoyo gubernamental en financiamiento ni en ningún otro aspecto pero, la tierra es nuestra y no pensamos abandonarla", me dijo uno de mis entrevistados que pidió el anonimato, "por lo que nos pusimos al servicio de los narcotraficantes. Ellos pagan en efectivo, por adelantado hasta cinco años seguidos, absorben las pérdidas cuando son reales, dan buenas ganancias, subsidian la infraestructura de riego, se encargan de la cosecha y la distribución y apoyan a la gente que es detenida por los guachos (soldados) manteniendo a la familia y pagando abogados".

Abandonados a sus propias fuerzas en espera de emigraciones masivas que permitieran la entrada de consorcios trinacionales legales, los campesinos organizaron una inesperada resistencia y se asociaron a quienes no desean quitarles las tierras, les pagan bien y los apoyan para la producción de mercancías muy solicitadas al norte del país (mariguana y cocaína).

El cambio de productos de cultivo en terrenos serranos de Sinaloa y en los actores y financieros de la producción agrícola antes legal y ahora ilegal, se debió fundamentalmente a la brutal embestida neoliberal de los gobiernos de Miguel de la Madrid, Carlos Salinas y Ernesto Zedillo, contra los productores de esa zona y de otras regiones de México como simple estrategia de supervivencia.

Respecto de la política neoliberal aplicada en el período y sus motivaciones, los analistas académicos y periodísticos insisten en una especie de fundamentalismo sin base científica pero, como lo demuestran estudios recientes de la Universidad Autónoma de Madrid, hubo personas dentro del gobierno que se beneficiaron de las actividades ilegales de los grupos delictivos, auspiciadas precisamente por la instauración de tales políticas9.

Por ejemplo, escritores nacionales y extranjeros relacionan insistentemente a Raúl Salinas de Gortari con Amado Carrillo, narcotraficante apodado "El señor de los cielos", por su poderosa flota aérea utilizada para transportar y repartir en Norteamérica sus enervantes10.

Se publicó también en uno de los periódicos más serios de la capital de México, diario de tendencia empresarial, que el narcotraficante Amado Carrillo Fuentes, supuesto empleado de primer nivel o socio minoritario de Raúl Salinas, incorporó parte de su capital (ochenta y dos millones de pesos) al del Grupo Financiero Anáhuac con la ayuda y asesoría de Federico Madrid Cordero, hijo de nuestro primer ex presidente neoliberal Miguel de la Madrid Hurtado.

Federico Madrid era entonces Vicepresidente del Area de Promoción de Negocios del grupo y fue apoyado por su primo Jorge Hurtado Hocasitas, Presidente del Consejo de Administración del Grupo Financiero Anáhuac11. Por lo que se ve, la transformación productiva de Sinaloa y otras regiones de México no ha convenido sólo a campesinos y narcotraficantes pequeños y medianos.

El cultivo de estos productos del campo no es nuevo en Sinaloa, ni en algunas otras regiones de México; esto nos lo confirman un académico (Peter Smith) y un político (el priísta Millán Lizárraga, exgobernador de Sinaloa)12. Durante la segunda guerra mundial, Estados Unidos solicitó al gobierno de México el cultivo de narcóticos con fines medicinales en regiones controladas, algo que había aceptado nuestro gobierno al firmar la convención de la Haya en 191213.

El cambio de Sinaloa como la región productora número uno de narcóticos en México, puede comprobarse incluso con las publicaciones periodísticas: "Por lo menos cien mil predios agrícolas ubicados en cuatro municipios de la zona serrana (Badiraguato, Culiacán, Cosalá y San Ignacio) podrían ser sembrados con mariguana en el próximo ciclo, señaló el comandante de la novena zona militar, Arturo Galindo Romero. Esa cantidad corresponde a la cuarta parte de los terrenos preparados para siembras de temporal en la región14".

La nota periodística agrega que "Dadas las condiciones naturales que se presentan en las partes más altas del Estado, muchos campesinos atraídos por el dinero fácil ceden sus tierras para la siembra de mariguana y adormidera...15"

Los campesinos que conocimos y entrevistamos en nuestros recorridos corroboraron este que es un "secreto a voces", consecuencia inesperada (al menos para las agencias financieras internacionales) de las políticas agropecuarias neoliberales.

3. Conclusiones

El retiro del Estado del campo mexicano produjo un peligroso hueco que pronto se llenó con fuerzas no deseables, imposibles de erradicar sólo con métodos policíacos. La instauración del capitalismo salvaje y sus mecanismos en el agro mexicano, con el único objetivo de la ganancia, han propiciado que los campesinos sean financiados por el único grupo dispuesto a hacerlo de cualquier modo, y que se orienten a la producción de los cultivos más rentables aunque no sean los alimentos que se pueden comprar, ahora si a precios de mercado, pues es más barato traerlos de fuera que cultivarlos localmente.

Los negocios ilícitos perseguidos a nivel internacional, han generado ganancias para miles de personas, desde la cúspide de la pirámide social hasta la base. La primera ley de la teoría del caos funcionó perfectamente con la política agropecuaria neoliberal: "Las cosas nunca suceden como esperamos que ocurran y a veces, en la mayoría de los casos, tienen consecuencias inesperadas".

Para entender nuestra cambiante y contradictoria realidad actual debemos abandonar la lógica y el método positivistas decimonónicos y acostumbrarnos a pensar caóticamente.


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ZUGAYDE, Patricia, "La fiscalía especial investiga a Raúl Salinas de Gortari", El Universal, México, Distrito Federal, viernes 20 de marzo de 1998, página 2.

______________________________

Notas:

1 Profesor Titular B de tiempo completo en la Unidad Ajusco de la Universidad Pedagógica Nacional, Academia de Administración, Autor de diez libros y numerosos artículos, Premio Nacional de Ensayo ANUIES 1997.

2 OCDE, Examen de las políticas agrícolas de México. Políticas nacionales y comercio agrícola, París: OCDE, 1997, p. 31.

3 TAYLOR, J. Edward and Antonio YÚNEZ-NAUDE, Education, migration and productivity. An analytic Approach and Evidence from Rural Mexico, Paris, OCDE Development Centre Studies, 1999.p. 65.

4 OCDE, Examen de las políticas agrícolas de México. Políticas nacionales y comercio agrícola, París: OCDE, 1997.

5 OCDE, Examen de las políticas agrícolas de México. Políticas nacionales y comercio agrícola, París: OCDE, 1997, p. 41.

6 OCDE, Examen de las políticas agrícolas de México. Políticas nacionales y comercio agrícola, París: OCDE, 1997, p. 93.

7 OCDE, Examen de las políticas agrícolas de México. Políticas nacionales y comercio agrícola, París: OCDE, 1997, p. 57.

8 OCDE, Examen de las políticas agrícolas de México. Políticas nacionales y comercio agrícola, París: OCDE, 1997, p. 53.

9 Carlos Resa Nestares, “El Estado como maximizador de rentas del crimen organizado: el caso del tráfico de drogas en México”, Instituto Internacional de Gobernabilidad, Biblioteca de Ideas, colección de documentos.
http://www.iigov.org/documentos/?p=tema1/docu0088.htm

10 Zugayde, Patricia "La fiscalía especial investiga a Raúl Salinas de Gortari", El Universal, viernes 20 de marzo de 1998, p. 2 primera sección.

11 "Compra Cártel Banco Anáhuac", Reforma, México, Distrito Federal, lunes 16 de marzo de 1998, página 1.

12 Miguel Ruiz Cabañas, "X. La campaña permanente de México: Costos, beneficios y consecuencias", en Peter H. Smith, compilador, El combate a las drogas en América, México: FCE 1993. Cabrera Martínez Javier, "Por años se toleró la producción de droga en Sinaloa: Millán L. ", México, El Universal, Nacional, 17 de julio de 1999.

13 Miguel Ruiz cabañas, Op. Cit., p. 207.

14 Cabrera Martínez Javier,"Cultivarían droga en 100 mil predios", México, El Universal, Nacional, 18 de julio de 1999.

15 Cabrera Martínez Javier ,"Cultivarían droga en 100 mil predios" , México, El Universal, Nacional, 18 de julio de 1999











Enlaces:

- Campo cambios: http://www.iigov.org/dhial/?p=30_03


Por leon3135 - 27/01/2005 19:14:13 [denunciar este mensaje]
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La globalización y su impacto en la reforma univer
LA GLOBALIZACIÓN Y SU IMPACTO

EN LA REFORMA UNIVERSITARIA MEXICANA

(Trabajo ganador en el Certamen

Premio Nacional ANUIES 1997, en la categoría de Ensayo)



Álvaro Marín Marín*



La globalización y la regionalización son dos fenómenos interdependientes impulsados por las potencias capitalistas de Europa Occidental y Norteamérica, mediante sus agencias internacionales, con la intención de abrir mercados a aus productos e implantar a nivel mundial el cambio de los métodos de producción fordista a la toyotista.

La globalización es la aceleración del desarrollo económico a través de las fronteras políticas nacionales; la regionalización es la formación de grupos de países en bloques nacionales; la regionalización es la formación de grupos de países en bloques económicos, unificados por una potencia central. Existen en la actualidad cuando menos tres importantes: la comunidad de Estados Europeos, América del Norte, y Japón y países asiáticos.

Los cambios en la organización mundial y el reparto internacional del trabajo impuestos por estos bloques económicos, implican la necesidad de modificar las formas y los contenidos de todos los procesos educativos, en todos los niveles y grados dentro de las diferentes zonas globales.

En el caso de México, con la firma del Tratado de Libre Comercio y nuestra integración a la zona económica de América del Norte, las autoridades educativas del sexenio anterior y principios del actual sintieron la necesidad de impulsar una reforma a nivel superior que enfrentara la nueva realidad económica del país y del mundo; no obstante, con la atención que se había puesto a las negociaciones económicas y políticas del Tratado de Libre Comercio, se había descuidado el campo educativo, por lo que el gobierno mexicano no tenía (ni tiene) un modelo propio de reforma universitaria, basado en el estudio de las necesidades nacionales para enfrentar las nuevas demandas del entorno social mexicano y sus relaciones con los demás países.

Por tanto, a los diseñadores de la reforma educativa a nivel superior, les pareció adecuado actuar de manera ecléctica y pedir a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) diagnósticos sobre nuestro sistema de educación superior, al tiempo que trataban de iniciar un proceso de privatización del sistema entero tomando como modelo globar el imperante en los Estados Unidos, sin considerar que posiblemente no era el más adecuado por ser incongruente con nuestra propia tradición.

Las reformas en educación superior se han llevado adelante gracias, entre otras cosas, a la notoria concentración de las decisiones en este campo en manos del poder ejecutivo federal, y a su mayoritario control de los presupuestos universitarios. Una manera de dirigir las reformas por otros caminos, sería considerar otros modelos universitarios, como el canadiense, país donde toda la educación superior es pública y de buena calidad, a causa del irrestricto apoyo gubernamental hacia las universidades, que se manifiesta en presupuestos crecientes, capacitación del magisterio, excelentes salarios profesionales, becas para los alumnos nacionales y extranjeros, instalaciones y equipos modernos.

Otra situación para evitar este tipo de reformas no consensuadas, sería buscar la descentralización de los presupuestos universitarios y aumentar la participación de los gobiernos estatales y locales.



Las definiciones



La globalización y la regionalización son dos fenómenos enteramente interdependientes que tienden a reforzarse mutuamente; son el resultado de varios fenómenos económicos impulsados desde Europa y Norteamérica por los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) que agrupa a las naciones de mayor desarrollo capitalista en el mundo. La OCDE ha fomentado los procesos de privatización, liberalización y desregulación no sólo entre los países que la componen (México incluido), sino también en la mayor parte de las naciones del globo con las que tiene relaciones.

Los países de la OCDE están interesados en promover a nivel mundial el cambio de los métodos de producción fordista a la toyotista, estimulando la transición a la producción flexible, el desarrollo de empresas flexibles y la apertura de los mercados nacionales a los productos de sus empresas, vanguardia de la industria mundial y, por tanto, con ventajas comparativas infinitamente superiores a las de los países atrasados.

La globalización no es un fenómeno nuevo: empezó en el siglo XVI con las conquistas y colonizaciones de los europeos sobre los demás continentes; se intensificó a partir de 1945, y en la década de los setenta se aceleró aún más, aunque siempre ha enfrentado resistencias(1).

La globalización es el desarrollo “o más precisamente, la aceleración del desarrollo de la actividad económica, a través de las fronteras políticas nacionales y regionales. Se manifiesta por la ampliación del movimiento de los bienes y servicios, corporales e incorporales, y comprende los derechos de propiedad y la multiplicación de las migraciones”(2).

Andrea Revueltas agrega que a la globalización de la economía se aúna un desarrollo técnico acelerado que entraña cambios profundos por los avances de la tecnología en informática, la robótica, la electrónica, las telecomunicaciones, la biotecnología y los nuevos materiales; avances que han dejado en un segundo plano los sectores tradicionales como la manufactura y la siderurgia.

La globalización ha implicado también la deslocación de las actividades productivas, lo que significa que el sitio de producción y el lugar del consumo pueden estar separados por miles de kilómetros de distancia, a causa de que las firmas tratan de fabricar donde sea menos caro y de vender donde haya más capacidad de compra.

De este modo, la industria contaminante y de uso intensivo de mano de obra se traslada a los países llamados del Tercer Mundo, subdesarrollados o periféricos, donde la mano de obra es barata y cuya educación y jubilación no cuesta a estas empresas(3).

La globalización es un proceso centrífugo y un fenómeno microeconómico en la medida en que es impulsado por la acción de los agentes económicos como las firmas, los bancos y los particulares que buscan tasas de ganancia superiores, mediante el progreso técnico y la mejora de las comunicaciones y los transportes.

La regionalización por su parte, “es un proceso centrípeto que implica el movimiento de dos o más grandes sociedades y economías, en el sentido de una mayor integración. Este puede ser un fenómeno de jure, producto de iniciativas políticas motivadas por preocupaciones de seguridad, por la persecución de objetivos económicos determinados o por otros factores. También puede ser un proceso de facto resultado de la acción de las mismas fuerzas microeconómicas que generan la globalización.

La regionalización puede adoptar la forma de un Tratado de Libre Comercio de mercancías o de comercio preferencial; el de una Unión Aduanera, que implica una política comercial común, o la constitución de una unión económica, monetaria y política total”(4).Revueltas observa en la actualidad tres grandes espacios económicos: “cada uno de ellos con un polo dinámico que estructura al conjunto de intercambios de la región: la Comunidad de Estados Europeos (CEE), América del Norte (TLC) y Japón y países asiáticos”(5).

Por su parte, Chomsky considera que los actuales Estados dominantes de la economía mundial tienen un papel muy activo en los procesos globalizadores. En este sentido pretende encontrar una evidencia en las reuniones de los primeros ministros del Grupo de los Siete o G-7, en referencia a las naciones capitalistas de mayor capacidad económica a nivel mundial, quienes se han pronunciado por un trabajo más estrecho de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM), la Organización Mundial del Comercio (OMC) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) (6).

La conciencia que de la globalización han tenido cientos de intelectuales de todo el mundo y las dificultades teórico metodológicas que genera, se refleja en las diversas metáforas con las que se le ha querido retratar: “primera revolución mundial”(Alexander King); “tercera ola” (Alvin Toffler); “sociedad informática” (Adam Schaff); “sociedad amébica” (Kenichi Ohmae); “aldea global” (McLuhan); se habla del paso de una economía de high volume a otra de high value (Robert Reich); también se dice de la globalización ha generado una “economía-mundo”; un “sistema-mundo”; un shopping center global; un “mundo sin fronteras”; un “tecnocosmos”, etcétera (7).

Quienes han elaborado los conceptos más complejos pero también, más totalizadores para explicar en sus ámbitos histórico, geográfico, económico y sociológico la sucesión de sistemas mundiales son Braudel, que se interesó por explicar la génesis histórica de la globalización, y Wallerstein, quien estudia la hegemonía norteamericana actual.

Braudel entiende por economía mundial la economía del mundo globalmente considerado, o el mercado de todo el universo en palabras de Sismondi. “Por economía-mundo, término que forjé a partir del alemán Weltwirtschaft, entiendo la economía de una porción de nuestro planeta solamente, desde que forma un todo económico” (8).

La economía mundo, según Ianni se define por: a) ocupar un espacio geográfico, con límites que varían con bastante lentitud; b)someterse a un polo, representado por una ciudad económicamente importante (el caso de Nueva York); c) dividirse en zonas centro-periferia(9).

Wallerstein a su vez, define su concepto de “sistema-mundo” como: “Un sistema mundial es un sistema social, un sistema que posee límites, estructuras, grupos, miembros, reglas de legitimación y coherencia. Su vida resulta de las fuerzas conflictivas que lo mantienen unido por tensión y lo desagregan en la medida en que cada uno de los grupos busca eternamente remodelarlo en su beneficio”(10).

Dos conceptos muy importantes de Braudel son los ciclos e interciclos económicos de corta media y larga duración, que conjugados dan lugar a las tendencias seculares, procesos económicos de muy larga duración que se manifiestan en las así llamadas crisis estructurales, estudiadas apenas en la década de los años veinte del presente siglo por el sabio ruso Nicolás Kondratiev (11).

También es importante su concepto de estructura, con lo que se entiende “una organización, una coherencia, relaciones bastante fijas entre realidades y masas sociales. Para nosotros, historiadores, una estructura es sin duda articulación, arquitectura, pero más aún, una realidad que el tiempo utiliza mal y vehicula muy largamente”(12).

Para Wallerstein, una economía-mundo está constituída por una red de procesos productivos intervinculados, en un sistema que él llama “capitalismo histórico”, y que nosotros podríamos denominar sin mucho esfuerzo, capitalismo a secas. Según este teórico, la base de la economía-mundo capitalista, sigue siendo el Estado-nación soberano, “aunque esa soberanía esté limitada por la interdependencia de los estados nacionales y por la preeminencia de un Estado más fuerte sobre los otros” (13).

La soberanía de los estados-nación es socavada en su base por el desarrollo de procesos económicos y fenómenos de dominación política globales que cruzan territorios y fronteras. De este modo, las organizaciones multilaterales y las corporaciones multinacionales, comienzan a ejercer funciones de estructuras mundiales de poder por encima de los Estados.

El Estado-nación se encuentra en crisis a finales del siglo XX, cuando se acelera la globalización o mundialización del sistema capitalista.

Wallerstein y Braudel reconocen los procesos de trasnacionalización del capital y de los procesos productivos, pero insisten en la vigencia del Estado-nación, en lo que coinciden con otros analistas como Samir Amin o André Gunder Frank, quienes agregan la tesis de que en el límite, pueden realizarse proyectos nacionales, movimientos de liberación nacional con metas emancipatorias de los dictados trasnacionales (14).

Cuando se analiza el Estado-nación a la luz de la globalización del capital, sus características clásicas se modifican por subordinarse a las exigencias de instituciones trasnacionales o mundiales que se sostienen por encima de éste.

La moneda “nacional”, los factores de producción como el capital, la tecnología, la fuerza de trabajo, la educación, son forzados a “modernizarse” para responder a las necesidades del funcionamiento mundial de los mercados de los flujos de los factores de la producción y de las alianzas estratégicas entre las corporaciones; lo que obliga a la privatización, desregulación, apertura de fronteras, reforma educativa.

“Las corporaciones trasnacionales, incluyendo naturalmente las organizaciones bancarias, movilizan sus recursos, desarrollan sus alianzas estratégicas, agilizan sus redes y sus circuitos informáticos y realizan sus aplicaciones de modo independiente o incluso con total desconocimiento de los gobiernos nacionales” (15).

De este modo, los controles nacionales se reducen cada vez más y no es posible restringir los movimientos del capital, que sólo busca mayores ganancias. Debido a esto, la interpretación de la realidad internacional con un enfoque sistémico es ahora posible, pues reconoce que a los sistemas nacionales y regionales, se superpone ahora el sistema mundial(16).

El sistema mundial, en curso de formación desde el fin de la segunda guerra mundial, pero dinamizado con la caída del muro de Berlín en 1989, contempla economía, política, educación; tiende a predominar y se impone a naciones, nacionalidades, corporaciones, organizaciones, actores y elites.

“Confiere al sistema mundial vigencia y consistencia, ya que estaría institucionalizado en agencias más o menos activas, como la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y muchas otras” (17).

El profesor Dieterich (18) va más lejos aún y presenta a estas agencias internacionales como el gobierno global, que ya ejerce funciones económicas, políticas, ideológicas y militares sobre las naciones subordinadas al llamado grupo de los siete o G-7.

La idea de la interdependencia de las naciones parte del principio sistémico como enfoque de los problemas mundiales. “Interdependencia... significa mutua dependencia, se refiere a los efectos recíprocos entre naciones, resultado de transacciones internacionales: flujos de dinero, mercancías, personas y mensajes a través de las fronteras [...] Nada garantiza que la relación que denominamos de “interdependencia” se caracterizará por ser de mutuo beneficio” (19).

Los estudios sistémicos sobre la economía-mundo, y particularmente el nuestro sobre la influencia de las agencias internacionales en nuestra educación superior, siguen considerando prioritario al Estado-nación; en nuestro caso, al Estado mexicano, actor por excelencia del problema que nos ocupa.

Las ópticas son diversas respecto al papel que juegan las agencias internacionales sobre los diferentes países; ya que no es lo mismo estudiar el problema desde Londres, que hacerlo desde el Distrito Federal. Así, por ejemplo, el profesor Inis, considera que las organizaciones internacionales son agencias prestadoras de servicios y “elementos suplementarios del sistema mundial, destinadas a hacer por los estados algunas de las cosas que estos no pueden realizar por sí mismos” (20). Mientras que nosotros consideramos tales “servicios” como peligrosas injerencias en la política nacional.

La teoría sistémica de las relaciones internacionales nos demuestra que el grupo de los siete países capitalistas más importantes del mundo, formado por Estados Unidos, Japón, Alemania, Inglaterra, Francia, Italia y Canadá, dispone de los medios económicos, políticos y militares suficientes para influir directamente sobre el Tercer Mundo y las agencias internacionales.

La globalización en curso, en vez de facilitar las cosas, impondrá cada vez mayores limitaciones a la capacidad de maniobra de los estados nacionales, por la desigualdad de recursos a la disposición de cada uno de ellos.

Se plantea así el problema de la hegemonía de un Estado nacional sobre los otros; la hegemonía se refiere a la preponderancia económica, militar, política, tecnológica y cultural de un país sobre todos los demás. Es evidente que los Estados Unidos como país hegemónico, controla a nivel mundial los abastecimientos de materias primas, el capital, los mercados y la tecnología de punta.

Los Estados Unidos, con sus nociones de evolución y modernización capitalistas, suponen que es su deber orientar el desarrollo mundial mediante prácticas destinadas a convertir a las sociedades tradicionales en modernas. El modo norteamericano de expansión es el trasnacionalismo, que significa libertad de acción antes que control; los norteamericanos han invadido otras sociedades justificándose en su superioridad tecnológica y económica; así, han hecho sinónimos mundialización, modernización y norteamericanización (21).

Las intromisiones norteamericanas en muchas regiones y países del mundo con el pretexto de modernizar la economía y actualizar los sistemas educativos para que respondan a los imperativos externos, están poniendo en grave peligro a otros sistemas sociales quienes se encuentran al borde de la destrucción como los países de Europa del Este, Rusia, Bosnia y algunos de América Latina.

Se ha hecho creer a los dirigentes de los países subordinados que es obligación de sus respectivos Estados nacionales, formar a los ciudadanos como agentes económicos congruentes con la nueva organización social del trabajo a nivel mundial, bajo el liderazgo de los Estados Unidos como potencia hegemónica.





LOS PROBLEMAS



Immanuel Wallerstein analiza las ideologías políticas actuales: conservadurismo, liberalismo y socialismo, ubicando el principio de su uso cotidiano en el periodo de 1815 a 1848. Comúnmente las definiciones de estas ideologías se hicieron en sentido negativo con relación de una contra la otra; así, los conservadores se oponían a la Revolución Francesa, los liberales a los conservadores, supuestamente partidarios del antiguo régimen, y los socialistas a los liberales. Esta tendencia negativista logró mantener unidos los tres conceptos por ciento cincuenta años, ya que casi nadie se puso a pensar sobre lo que si defendía cada tendencia.

Como las ideologías “son programas políticos para conducirse con la modernidad” (22), cada una necesita un sujeto o actor político principal; después de la Revolución Francesa este actor se llamó “el pueblo”, concepto cuyo contenido no ha sido unánimemente aceptado por las tres ideologías en más de un siglo.

Wallerstein considera a la definición liberal la menos “equívoca”: para ellos el “pueblo” es la suma de todos los “individuos”, quienes tienen los derechos políticos, económicos y culturales. Recuerda también que “el individuo” es el sujeto histórico por excelencia de la modernidad (23).

Los conservadores a su vez, enfatizaron la importancia de las organizaciones intermedias como la familia, la iglesia, las sociedades de paterfamilias, las congregaciones y otros grupos llamados tradicionales, por encima del individuo.

Los socialistas consideraron más importante al pueblo que al individuo, pues en todas sus discusiones enfatizaron el elemento social de las relaciones humanas, aunque se toparon con problemas de primera magnitud, como definir los grupos que “verdaderamente” constituyen al pueblo y encontrar la manera de conocer la voluntad general del pueblo entero.

Desde el siglo XIX, el sujeto “pueblo”, encontró su objeto en el “Estado”, aunque también se nos ha venido diciendo desde entonces que el pueblo configura una “sociedad”, por lo que Wallerstein se pregunta la manera de conciliar Estado y Sociedad, conceptos que, a su juicio, forman la gran antinomia de la modernidad (24).

En esta antinomia y la supuesta competencia por el control del Estado entre las ideologías mencionadas, Wallerstein encuentra la primera gran y sorprendente coincidencia: liberales, conservadores y socialistas se oponen al Estado y prefieren a la sociedad (por diferentes razones) pero, necesitan de éste para cumplir con sus objetivos políticos.



Sin duda, cada ideología invocaba diferentes justificaciones para explicar su estatismo, por momentos algo incómodo. Para los socialistas, el Estado realizaba la voluntad general. Para los conservadores, el Estado protegía los derechos tradicionales contra la voluntad general. Para los liberales, el Estado creaba las condiciones que permitían el florecimiento de los derechos individuales. Pero en todos los casos, en el fondo el Estado estaba fortaleciéndose en relación con la sociedad, al tiempo que la retórica reclamaba exactamente lo contrario(25).



Siguiendo esta línea de pensamiento, Wallerstein llega a la conclusión de que las tres ideologías pueden resumirse en una: el liberalismo, que ha sido la ideología de la economía-mundo capitalista desde 1789 hasta 1989. “Si observamos cuidadosamente esas nuevas estrategias socialista y conservadora, vemos que en realidad ambas se iban acercando a la concepción liberal del cambio permanente, administrado, racional y normal(26).

Sin embargo, con la caída del muro de Berlín, mucha gente comenzó a decir que había “acabado el socialismo”, cuando en verdad lo que ha caído es la promesa liberal de un mundo mejor, al menos en el sentido “iluminado” o ilustrado, que prometía el paraíso en la tierra a quienes hicieran suya la idea del progreso y creyeran en las ilimitadas posibilidades de la razón y su instrumento: la ciencia.

Mientras en el pasado, la gente se volvió hacia los Estados nacionales para obtener seguridad, empleo, educación, cambio progresivo; actualmente se observa un proceso intenso de desintegración social y el movimiento de las personas hacia los grupos solidarios de toda clase en busca de protección. Los programas de acción política que funcionaron los últimos doscientos años (liberalismo, conservadurismo, socialismo) pueden ya no ser útiles en el periodo que se aproxima.

Desde 1917, el concepto de desarrollo nacional se refería a aumentar las riquezas de cada Estado-nación y mejorar al máximo posible su infraestructura; esta meta era concebida tanto por los leninistas como por los wilsonianos, por lo que puede considerarse un objetivo universal hasta 1968, en que empezaron a surgir muchos de los problemas ahora comunes; sin embargo en 1970 la ONU proclamó la década del desarrollo mundial.

“Ya sabemos lo que ocurrió en el mundo real. Desde alrededor de 1945 hasta 1970 hubo un esfuerzo práctico considerable para expandir los medios y el nivel de producción en todo el mundo. En este periodo fue cuando el PNB y el PNB per capita llegaron a ser los principales instrumentos de medición del crecimiento económico, que por su parte se había convertido en el principal indicador del desarrollo económico.

Ese periodo fue una fase A de Kondratieff de excepcional amplitud, todo parecía ir en la misma dirección: expansión económica mundial, realización estado por estado de la visión wilsoniano-leninista, tasas de crecimiento ascendentes casi universales. El desarrollismo era la orden del día, y había consenso mundial acerca de su legitimidad e inevitabilidad”(27).

Entre 1970 y 1990, el fracaso económico de las zonas no centrales del mundo se hizo evidente; los llamados Estados socialistas desaparecieron, se polarizó la diferenciación entre países de las regiones norte/sur. En 1968 había comenzado a diluirse el consenso sobre el dogma desarrollista; en las siguientes dos décadas, se dio un estancamiento económico mundial que correspondería en la teoría de los ciclos económicos a una fase B del ciclo largo de Kondratieff. En los setenta, aumentaron los precios del petróleo y se produjo una crisis en los países industrializados; en los años ochenta, la deuda externa del tercer mundo se hizo casi imposible de pagar y los países periféricos enfrentaron la llamada década perdida.

Los países tercermundistas tuvieron que aceptar condiciones muy duras del Fondo Monetario Internacional, supervisiones meticulosas del Banco Mundial, “una asistencia ridícula y sermones acerca de las virtudes del mercado y la privatización. Las indulgencias keynesianas de los decenios de 1950 y 1960 se habían acabado” (28).

El planteamiento de la globalización o mundialización del sistema capitalista y las graves crisis antisistémicas observadas a partir de 1968, obligaron a reflexiones en favor o en contra de los supuestos globalizadores; así por ejemplo, en ese mismo año se fundó el Club de Roma, como grupo promotor de investigaciones interdisciplinarias; su organizador fue el industrial italiano Aurelio Peccei, vinculado a la Fiat y a la Olivetti con el apoyo financiero de la Fundación Volkswagen. La mayoría de sus científicos eran norteamericanos o europeo occidentales, había cuatro latinoamericanos, varios yugoeslavos, un polaco y un soviético (29).

La intención de este grupo era realizar investigaciones sobre temas ambientales que pudieran influir en la formación de políticas públicas; recurrieron a la elaboración de complejos modelos matemáticos usando las entonces muy avanzadas computadoras del MIT (Massachussets Institut of Technology), con la asesoría del ingeniero Jay Forrester.

El grupo publicó en 1971 World Dynamics, de Forrester; en 1972 Limits of Growth, de Dennis y Donella Meadows; y en 1974 La humanidad en la encrucijada, de Mesarovic y Pestel. Los tres se vendieron en cantidades millonarias, se tradujeron a cuando menos 30 idiomas, se usaron en cientos de universidades y causaron polémicas agotadoras en todos los extremos del espectro político.

En general, los trabajos correlacionaban crecimiento demográfico, declinación de reservas de granos, agotamiento de yacimientos minerales, producción industrial y contaminación. Las conclusiones eran pesimistas y a contrapelo de la euforia aún predominante en el mundo sobre la capacidad infinita de la ciencia y la tecnología para resolver los problemas mundiales.

Los resultados del análisis de los modelos indicaban que de continuar las tendencias mundiales que presuponían una capacidad ilimitada del medio ambiente o una potencialidad sin fin de la ciencia para generar recursos o reciclar desechos, la humanidad se encontraría en ruinas alrededor de la segunda mitad del siglo XXI.

Los Meadows por ejemplo, apoyaban la posibilidad de un Estado de crecimiento cero, con restricciones para procrear, cuestionando la idea de que la implantación de nuevas tecnologías necesariamente tendría efectos sociales positivos.

Dos rasgos característicos de los trabajos del Club de Roma fueron que pusieron en su contra casi unánimemente a científicos e ideólogos del mundo capitalista, del socialista y de los países subdesarrollados pero, y esto fue lo más importante, cuestionaron grave y severamente el dogma del crecimiento ilimitado haciendo que la gente comenzara a poner más atención a los problemas ambientales y a la búsqueda de desarrollo sustentable. A corto plazo sus pronósticos fueron apoyados en la realidad por la crisis del petróleo de los años setenta y la de la deuda en los ochenta.

En 1992, los Meadows publicaron otra obra (30) donde retoman algunos de sus argumentos de veinte años antes, descartan algunas hipótesis que el tiempo demostró falsas e insisten en la necesidad de cuidar el medio ambiente de manera global y orientar el sistema mundial hacia una política de crecimiento cero.

De este modo, se pronuncian más radicalmente contra el sistema capitalista imperante: “La gente no necesita coches inmensos; necesita respeto. No necesita armarios atestados de ropa; necesita sentirse atractiva y requiere excitación, variedad y belleza. La gente no necesita entretenimientos electrónicos; necesita hacer con sus vidas algo que valga la pena. Estos son sólo algunos ejemplos. La gente necesita identidad, comunidad, retos, reconocimiento, amor, alegría. Intenta rellenar estos huecos con objetos materiales es desatar un apetito insaciable de falsas soluciones para problemas reales que nunca se satisfacen. El vacío psicológico resultante es una de las principales fuerzas que se encuentran detrás del deseo del crecimiento material” (31). Por supuesto que estas conclusiones no son útiles a las agencias internacionales del gobierno norteamericano, ni a las empresas trasnacionales, por lo que han sido desestimadas, aunque el mencionado libro parece que tuvo un éxito de ventas similar al de su antecesor.

Así por ejemplo, puede observarse que a nivel mundial, el actor más importante en este campo del conocimiento abordado principalmente por economistas es la empresa como unidad, no el empresario; las investigaciones están marcadas por los problemas de la competitividad, el comercio y las políticas estatales o cuestiones organizacionales, dejando a un lado el aspecto social de las empresas.

Todavía existe poca conciencia entre los especialistas de la dimensión política de las formas de gestión empresarial y de la movilización de los asalariados por parte de las empresas. Hasta en las sociedades más avanzadas en el proceso democrático que la nuestra, aparentemente existe un sorprendente rezago de las relaciones sociales dentro de la empresa.

Aún desde una perspectiva meramente economicista, la modernización empresarial, cultural y educativa que se nos propone desde fuera, aparenta ser un modelo idiosincrático que no acepta la crítica de sus fundamentos teóricos y políticos.

Sin embargo es necesario reconocer que desde el sexenio de Miguel de la Madrid, las empresas mexicanas están sufriendo una profunda reestructuración, tratando de adecuarse a los requerimientos y presiones del mercado cada vez más mundializado el cual se define, según Manchón como “constituido por el conjunto de las relaciones entre las diversas individuaciones privadas y estatal nacionales de producción y apropiación de plusvalía en el mercado mundial” (32). Este autor considera que tales individuaciones responden a principios distintos: “Las firmas tienen como fundamento la propiedad privada de los medios de producción, mientras que los estados nacionales tienen como fundamento la soberanía nacional. Estas distintas determinaciones han coexistido desde los orígenes del capitalismo y coexisten actualmente sin que una desaparezca en aras de la otra” (33).

Por lo que respecta a nuestro país, cuando en 1982 se manifestó la fase B del ciclo de Kondratieff, iniciamos una década marcada por la recesión, la hiperinflación y el sobreendeudamiento, producto de la incapacidad de pago, que afectó el nivel de vida de la población.

Para salir adelante, se pusieron en práctica recetas de corte neoliberal apoyadas políticamente por los gobiernos de Reagan en Estados Unidos y Tatcher en Gran Bretaña, e impulsadas por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial (34).

Se abandonó el modelo de crecimiento mediante la industrialización sustitutiva de importaciones y se implantó otro de “crecimiento hacia el exterior”; se presionó en favor de la apertura comercial y, con el pretexto de reducir la deuda y liberar la economía, se establecieron políticas monetarias y fiscales muy rigurosas; se llevó a cabo también una reforma fiscal, la desreglamentación interna y externa y la privatización de empresas paraestatales, que de 1155 en 1982 pasaron a 239 en 1992.

Las agencias internacionales portadoras de estas reformas al Estado y sociedad mexicana fueron el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, las cuales en un primer momento diseñaron todo un conjunto de políticas públicas que tenían como objetivo primordial el pago de la deuda externa, que fue suspendido en dos momentos: “El Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional son los portadores en nuestros países de un modelo que no se impone por su propia virtud y ventajas, sino porque es funcional a las propuestas de esos organismos internacionales y porque éstos tienen medios importantes para presionar a su adopción” (35).

De este modo se recomendaron los recortes presupuestales al gasto social (incluyendo a la educación pública) para facilitar el cumplimiento de las así llamadas “obligaciones internacionales” de México; pero, con el paso del tiempo, estos organismos del gobierno norteamericano comenzaron a diseñar políticas educativas más explícitas, en congruencia con las necesidades supuestas o reales de sus propias empresas trasnacionales. “Aunque mundial en sus alcances, el horizonte en que esta organización (Banco Mundial) se coloca es esencialmente provinciano, en tanto que responde sobre todo a la visión de uno o dos países” (36).

Las reformas que se están implantando en la educación superior de nuestro país no son nuevas porque se remontan a lo que se hizo en Estados Unidos a partir de 1904 (37), cuando el director de la Fundación Carnegie, Henry Pritchett, acudió al ingeniero Friederick Taylor para que propusiera una reforma productivista de las Universidades norteamericanas. Taylor, creador del Scientific Management, no pudo hacer el trabajo pero lo delegó en el también ingeniero Morris Cooke, quien recomendó descargar a los profesores de actividades de gobierno y administración institucionales; quitar a los académicos el control de las contrataciones, imponer tabuladores basados en la productividad personal medida en términos cuantitativos, y no en la permanencia y el arraigo institucional, como sucede aún en México; se propuso también separar a los trabajadores de sus instrumentos mediante la formación de un fichero central universitario, donde los profesores depositaran sus notas, las cuales serían complementadas y usadas por cualquiera, para contrarrestar la idea que tienen los profesores de que las clases que imparten, los materiales y métodos pedagógicos que usan son de su exclusiva propiedad.

Respecto de los presupuestos se decidió que sólo se autorizarían proyectos específicos con recursos etiquetados, bajo supervisión de personal de confianza que daría cuenta de su aplicación; se replanteó el uso de los salones de clase laboratorios y talleres, para que ningún profesor tuviera “su” salón, sino que trabajara indistintamente en cualquier aula asignada por la administración. “El supuesto general en que descansaba todo este proyecto de reestructuración universitaria era que la concepción empresarial de las instituciones constituía la mejor manera de organizar la universidad y su quehacer educativo” (38).

En el momento en que el Banco Mundial tuvo necesidad de recomendar reformas a la educación superior en México, sus provincianos ideólogos globalizadores no tuvieron mejor idea que copiar, en la medida de lo posible, las condiciones de la universidad norteamericana.

El doctor Aboites cita un documento de trabajo (39) del Banco Mundial donde esta institución se opone a la autonomía universitaria por considerarla contraria a la eficiencia (por supuesto en términos empresariales norteamericanos); critica la participación de profesores y estudiantes en los órganos colegiados y sugiere anularlos mediante las becas y estímulos como el FOMES, al tiempo que apoya administraciones más centralizadas y autoritarias.

El Banco Mundial propone también incrementar el número de alumnos por maestro, reducir en proporción con el número de alumnos al personal administrativo, aumentar el precio de los servicios de librerías, comedores y clínicas estudiantiles, incrementar las colegiaturas o cuotas de manera diferenciada por carrera, de manera que las más costosas, cobren mayores colegiaturas; supervisar minuciosamente la eficiencia en la aplicación de los recursos invertidos por departamentos y áreas universitarias; así como valorar con precisión los costos directos e indirectos por alumno, proyecto y servicio (40).

Como el modelo educativo estadounidense parte del principio de que los alumnos y/o sus familias deben pagar por la educación que reciben, desde 1992, el Banco Mundial propuso el establecimiento de cuotas en la UNAM, para que los estudiantes pagaran al menos el 30 del costo de su educación, lo que por otra parte, ayudaría a reducir el gasto público en este rubro.

Como en la UNAM fue políticamente inviable establecer estas normas privatizantes, el proyecto se implantó en provincia, de modo tal que en 1994, la Universidad de Quintana Roo tuvo el dudoso honor de ser la primera institución pública mexicana en cobrar cuotas equivalentes a las norteamericanas, pues sus 1500 dólares de cuota al año estaban muy cerca de los 1778 que cobra la Universidad de Arizona y los 1660 de la de Southern Indiana(41).

Afirma el Doctor Aboites que no es exacto afirmar que los funcionarios mexicanos sigan dócilmente las indicaciones de las agencias extranjeras, sino que coinciden con ellas y

Las reciben con agrado en un “contexto amigable”.



Conclusiones y cuestionamientos



La globalización es el resultado del acelerado desarrollo de la actividad económica por encima de las fronteras nacionales.

La regionalización es la unión de dos o más economías para aumentar su efectividad. En la actualidad están conformándose tres grandes espacios económicos: la Comunidad Económica Europea; América del Norte; y Región Asia-Pacífico.

Fernand Braudel define la economía mundial como la unificación económica de una región del planeta; Immanuel Wallerstein utiliza el concepto sistema-mundo para designar una realidad mundial reglamentada de manera común. La economía-mundo para este autor es la historia del capitalismo a nivel global con base en los estados nación interrelacionados unos con otros, dominados por uno más fuerte.

El Estado-nación se encuentra en crisis a fines del siglo XX. A causa de la globalización, su soberanía está muy acotada pero sigue vigente no obstante existir el embrión de un gobierno mundial manifiesto en el Grupo de los Siete o G-7.

La teoría de sistemas como enfoque de los problemas mundiales sugiere la idea de la interdependencia de todas las naciones del mundo. Esta se refiere a los efectos recíprocos de su interactuación económica, política, informática, etcétera.

Nada garantiza que las relaciones de interdependencia sean mutuamente benéficas para los estados nacionales participantes. También pueden ser asimétricas.

Las agencias internacionales de los países desarrollados como el Fondo Monetario Internacional, El Banco Mundial y la OCDE, intentan convertir a las sociedades tradicionales en modernas, haciendo sinónimos mundialización, modernización y norteamericanización.

Según la teoría de los ciclos económicos de larga y muy larga duración enunciada por el sabio ruso Kondratieff, desde 1945 hasta 1970, el mundo vivió una época de auge y crecimiento económico sostenido con bajas tasas de inflación, equivalente al ciclo ascendente o fase A de la teoría de Kondratieff; pero, desde 1970 y posiblemente hasta 1995, haya podido observarse un periodo recesivo sumamente negativo para México y los países periféricos con tasas de crecimiento de -8; altas tasas de inflación, y un proceso de endeudamiento acelerado que obligó al retroceso en la inversión social y permitió la intervención de las agencias internacionales (Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional, OCDE) en el diseño de políticas económicas y sociales de los países deudores.

Aunque al inicio y fin de este periodo o fase B de Kondratieff hubo voces críticas al modelo de desarrollo capitalista mundial, como los trabajos del Club de Roma y los libros de los Meadows, estos fueron desestimados.

Si en la década de los años ochenta las agencias internacionales recomendaron “únicamente” recortes al presupuesto de gasto social, para liberar recursos que sirvieran al pago de la deuda, en los noventa ya empezaron a elaborar un proyecto educativo universitario congruente con el modelo norteamericano y de marcado corte taylorista.

Las reformas educativas en México se facilitaron por la excesiva dependencia de las instituciones universitarias de un presupuesto único manejado por el gobierno federal, así como por la simpatía de los funcionarios e intelectuales formados en el exterior, quienes crearon un “entorno amigable” a la recepción de estas propuestas.

Se aceptaron las propuestas basadas en el modelo de educación superior norteamericano y se desestimó el modelo canadiense: las universidades son gratuitas, reciben subsidios federales y locales, los presupuestos son asignados con base en las necesidades internas y repartidos por funcionarios universitarios, no externos.

De cualquier manera, las reformas sugeridas por las agencias internacionales y aplicadas por amigables receptores locales, son insuficientes en esta época que observa ya al taylorismo como una forma de organización del trabajo periclitada, en vista de que separa el pensamiento de la ejecución, es vertical, autoritario, rígido, y utiliza mano de obra poco calificada para procesos monótonos y repetitivos, lo que permite salarios reducidos.

La moda actual en la organización laboral es el toyotismo, que sugiere la participación de los trabajadores en la resolución de los problemas de la producción, la organización del trabajo, la distribución de los presupuestos, y la supervisión de las condiciones de higiene y seguridad de toda la empresa; lo que requiere empleados con alto nivel educativo, gran sentido de responsabilidad, alto interés y motivación, así como niveles de vida elevados, con salarios del primer mundo. El modelo toyotista se aproximaría más a la organización universitaria mexicana que se está abandonando o a la canadiense que se desestimó, que a la norteamericana en curso de instauración.

Para evitar la imposición de reformas educativas autoritarias como las que hemos venido observando, se hace necesaria la democratización de la vida nacional, así como la diversificación de las fuentes de financiamiento de las instituciones de educación superior.



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Notas



* Álvaro Marín Marín es egresado de la licenciatura en Historia de la ENEP-Acatlán de la UNAM; maestro en Historia y Pedagogía por la UNAM y la UPN, respectivamente; Candidato a Doctor en Ciencias Sociales por la UAM-Xochimilco. Es profesor titular de la UPN-unidad Ajusco. Ha colaborado en la página cultural del diario Ovaciones y en la sección Educación y magisterio del El Día. En 1996 publicó Historia de la pedagogía en México y otros ensayos, Madrid, Editorial Marsag. Ha publicado varios libros y recibido numerosas distinciones.

1 Robert B. Reich, L´Economie mondialisée, Paris, Dunond, 1993. Citado por Andrea Revueltas en “Globalización y regionalización: el caso de México”, en Globalización, Economía y Proyecto Neoliberal en México, Ernesto Soto Reyes, Mario Alejandro Carrillo y Andrea Revueltas (coordinadores), México, Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco, GRESAL Universidad Pierre Mendes France de Grenoble, 1995 p.104 nota 1.

2 Charles Oman, Les défis politiques de la globalization et de la regionalization, Paris, OCDE, 1996, p. 6.

3 Andrea Revueltas, Op. Cit., pp. 104-105.

4 Charles Oman, Op. Cit., p. 7.

5 Andrea Revueltas, Op. Cit., p. 107.

6 Noam Chomsky, “Democracia y mercados en el nuevo orden mundial”, en Noam Comsky y Heinz Dieterich, La Sociedad Global; Educación, Mercado y Democracia, introducción de Luis Javier Garrido, México, Joaquín Mortiz, tercera reimpresión, octubre de 1996, p. 66.

7 Octavio Ianni, Teorías de la globalización, México, Siglo XXI Editores, 1996, pp. 4-5.

8 Fernand Braudel, “La dinámica del capitalismo”, segunda edición, Lisboa, Editorial Teorema. Citado en Ibid, p. 15.

9 Ibid, p. 15.

10 Immanuel Wallerstein, en Ibid, p. 16.

11 Nikolai D. Kondratieff y George Garvy, Las ondas largas de la economía, Madrid, Revista de Occidente, 1946.

12 Octavio Ianni, Op. Cit., p. 17.

13 Ibid, p. 21.

14 Samir Amin, Giovanni Arrighi, André Gunder Frank, Immanuel Wallerstein, Le grand tumulte? (Les mouvements sociaux dans l´economie-monde), Paris, La Découverte, 1992.

15 Octavio Ianni, Op. Cit., p. 39.

16 Ibid, p. 44.

17 Ibid.

18 Noam Chomsky y Heinz Dieterich, Op. Cit., p. 76.

19 Robert O. Keohane y Joseph S. Nye, Power and interdependence, Nueva York, segunda edición, Harper Collins Publishers, 1989, pp. 8-10; en Octavio Ianni, Op. Cit., p. 48.

20 Claude Inis L. Junior, States and the global system (Politics, law and organization), Londres, MacMillan Press, 1988, p. 129. Citado por Octavio Ianni, Op. Cit., p. 51.

21 Samuel P. Huntington, “Trasnational organizations in world politics”, en World Politics, vol. xxv, núm. 3, 1973, pp. 344-346. En Octavio Ianni, op. cit., p. 55.

22 Immanuel Wallerstein, Después del liberalismo, México, Siglo XXI Editores, 1996, p. 81.

23 Ibid, p. 81.

24 Ibid, p. 84.

25 Ibid, p. 87.

26 Ibid, p. 99.

27 Ibid, p. 119.

28 Ibid,p. 123.

29 Mauricio Schoeijet, “El Club de Roma y los Límites del Crecimiento”, en Revista Economía Informa, Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México, número 213, enero de 1993. Esta parte de nuestra narración se basará fundamentalmente en el trabajo del profesor Schoeijet, aunque también recurrimos a los libros mencionados más adelante.

30 Donella H. Meadows, Dennis L. Meadows, Jorgen Randers, Más allá de los límites del crecimiento, Madrid, El País/Aguilar, primera edición, 1992.

31 Ibid, p. 256.

32 Federico Manchón, Ley del valor y mercado mundial, México, Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco, 1994, p. 294.

33 Ibid, p. 291

34 Andrea Revueltas, Las transformaciones del Estado en México: un neoliberalismo “a la mexicana”, México, Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco, 1996, p. 15.

35 Hugo Aboites, Viento del norte. TLC y privatización de la Educación Superior en México, México, Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco/Plaza y Valdés Editores, 1997, p. 223.

36 Ibid, p. 288.

37 Seguimos aquí de cerca la narración del Doctor Hugo Aboites, Op. Cit., pp. 226 y ss.

38 Ibid, p. 230.

39 Winkler, D., “Higher Education in Latin América.Issues of Efficiency and Equity”, World Bank, Discussion Paper # 77, 1990.

40 Hugo Aboites, Op. Cit., p. 246.

41 Ibid, p. 282.








Enlaces:

- La globalización y su impacto en la reforma univer: http://www.tuobra.unam.mx/publicadas/040829134226.html


Por leon3135 - 26/01/2005 22:54:15 [denunciar este mensaje]
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Los calcetines rojos
Álvaro Marín Marín




Muy bien señor Obispo, los papeles están repartidos: espero que sus hombres tengan la disciplina y el coraje de que tanto habla usted; le otorgo total libertad de acción para cumplir con su compromiso y realizar nuestros planes. Toda mi familia sabe de lo que es usted capaz, no nos falle. Por supuesto, señor presidente. Yo sé que no es poco lo que está en juego.

¡Quién lo hubiera dicho!..., cuando llegó al seminario menor ese chiquillo miope, callado, resentido..., que sólo pudo ser aceptado gracias a las suplicas de su madre soltera y a una recomendación del párroco de su pueblo, quien prometió contribuir con media beca para el sostenimiento del muchacho.

El Padre Rector lo aceptó por lástima, porque en los exámenes no se le detectó vocación religiosa por ningún lado; era muy reservado, dado al silencio y bastante rencoroso. Los muchachos de las mejores familias que cursaban la secundaria y el bachillerato pagando la colegiatura por adelantado y por años lectivos completos se burlaban de él: le decían el indio. Sabían que terminando el seminario menor sus padres los mandarían a estudiar una licenciatura o una ingeniería a Guadalajara o a Monterrey en alguna de las instituciones más caras de esas ciudades. Eso era seguro, pero el indio no tenia un futuro tan claro.

Si los ricos pasaban por el seminario era para vacunarse contra "el mal del modernismo", como decían sus profesores. Para mantener la tradición familiar de catolicismo popular en un mundo cada vez menos creyente. El Padre Rector y toda la jerarquía estaban conscientes de esta situación pero..., ¿qué podían hacer?, ¿cerrar los seminarios por falta de vocaciones verdaderas?, ¿darse por vencidos de antemano?, o ¿sacarles dinero a los muchachos ricos del centro y occidente del país y a sus familias para sostener las misiones, apoyar las labores sociales y becar a uno que otro pobre que se resignaría a trabajar en una parroquia pueblerina perdida en la sierra, por no tener otras alternativas?

Después de todo, cada muchacho era un problema en sí mismo y procedía de un mundo de complicaciones tremendas; así por ejemplo, Peter: era hijo natural de una inmigrante mexicana en Los Ángeles y había crecido en una de las zonas más pobres de esa ciudad. Mientras su madre analfabeta trabajaba todo el día lavando platos y sirviendo comidas en una fonda que le pagaba muy poco por ser indocumentada, el muchacho a veces iba a la escuela y en ocasiones -la mayoría- se escapaba o dejaba de ir para perderse en las calles de su barrio. Desde los nueve o diez años comenzó a ver de cerca a las prostitutas adolescentes, casi niñas, que se entregan a cualquiera que les brindara una dosis de droga o que las emborrachara con cualquier cosa. Cuando cumplió trece, su mamá sospechó que Peter estaba fumando marihuana y sirviendo de enlace entre los pequeños distribuidores y consumidores al menudeo. No tuvo otra opción que sacar todos sus pequeños ahorros y viajar con su hijo a su natal Guanajuato.

Recuerdo que cuando entré a la oficina del Padre Rector a solicitar la firma de un documento, la señora estaba llorando al exponer su situación y la de su chiquillo. El Padre me miró a los ojos como diciendo: ¿qué otra cosa podemos hacer hermano? En fin, recibimos a un adolescente bronco, arisco, que ni siquiera hablaba español con soltura y que en el primer año reprobó todas las materias menos el inglés. Ahora nos congratulamos de nuestro hermano Peter Rodríguez que atiende a niños hijos de emigrantes en su parroquia de Los Ángeles con una gran cantidad de éxitos a su favor, por cierto en una zona muy cercana a la de su nacimiento.

Un caso diametralmente opuesto por su origen social fue el de nuestro hermano Joseph; hijo de una familia muy rica del sur de Texas, con antecedentes en Torreón. Su vida cambió de pronto cuando murió su padre, y su madre, aún joven, contrajo nupcias por segunda ocasión. Aparentemente el niño no fue bien visto por su padrastro norteamericano, quien deseaba tener sus propios hijos; por tanto, su abuelo mexicano, incapaz de cuidarlo dada su avanzada edad, nos lo mandó junto con las escrituras de un gran terreno donde ahora está nuestra Escuela de la Fe. El chico no tenia vocación y todos lo sabíamos, pero un terreno urbano de veinte hectáreas no te lo regalan a diario, por lo que lo admitimos hasta el bachillerato; lo mandamos a España a hacer una licenciatura y ahora vive feliz y católico en una ciudad muy cercana a la de su madre y hermanos, con quienes mantiene muy buenas relaciones. Los caminos del señor son inescrutables y nuestro Seminario recibe magníficas donaciones de este hombre, sus amigos y conocidos. Como quiera que sea, legítimamente podemos considerarlo uno de los nuestros, aunque no lleve hábito.

Recuerdo que el indio era bastante reservado, no hablaba sino cuando nos dirigíamos a él y siempre contestaba con monosílabos. Prácticamente nadie sabía lo que estaba pensando o cuáles eran sus verdaderas intenciones. A la animosidad que su desgarbada figura y mal aspecto desencadenó entre los demás en su contra respondió primero con la indiferencia y el desprecio; después con la intriga. Pasado el primer año la mayoría le tenía miedo o lo trataba con reserva porque empezó a manejar con soltura el difícil arte de la manipulación. No había nada que el Señor Rector le ordenara que no hiciera: trabajar en la huerta, hacer mandados, llevar recados urgentes a cualquier hora, vigilar a sus compañeros, denunciar a los maestros que hacían comentarios mundanos.

Su servilismo hacia los poderosos le dio poder; la sombra del Rector lo protegía y le daba libertades: nunca respetó la clausura, tenía derecho de picaporte hasta con el señor Obispo, cuando entró al Seminario Mayor ya era asistente del Padre Administrador, pagaba a los proveedores, solicitaba la firma de los cheques, determinaba el menú semanal, supervisaba los castigos y no tenía piedad para aplicarlos, así fuera una penitencia pequeña como unas cuantas oraciones más o una ración menor de comida, insistía en su cumplimiento hasta el final y del modo más escrupuloso.

Desde jovencito fue consciente de sus debilidades y limitaciones físicas, por lo que aprendió a poner a uno contra el otro, hacía correr rumores espantosos en un ambiente religioso, como cuando uno de los muchachos que menos le simpatizaba se desmayó en misa después de haber hecho ejercicio y no desayunar. Llamó aparte a los más pequeños y les comentó que Alberto, ahora nuestro querido párroco, estaba poseído por el demonio y por eso no soportó la Santa Misa completa, por lo que se desvaneció a la vista de la sagrada hostia.

Por supuesto los chiquillos, de familias muy católicas y totalmente creyentes de Dios y del Diablo se asustaron y comenzaron a hacer comentarios bastante descabellados; incluso, en las noches no podían dormir tranquilamente y se negaban a admitir la proximidad de Alberto. Tuvimos que pedir el auxilio de los profesores laicos para interrogar a todos los alumnos y descubrir el origen del rumor que estuvo a punto de acabar con una de las mejores vocaciones que hemos tenido en los últimos cuarenta años cuando menos.

El indio cumplió todos los requisitos y protocolos de la carrera sacerdotal por lo que fue "mandado al mundo" un año antes de ordenarse; siempre observamos esta precaución porque los muchachos llegan a nosotros en la infancia y todo su mundo son los límites del Seminario Conciliar, por lo que no podemos estar seguros de su vocación hasta que regresan.

El indio salió a trabajar de guía de turistas; conducía excursiones de estadounidenses al centro histórico y al Museo de las Momias, posiblemente allí aprendió a vestir esas horribles corbatas y sus camisas de colores muy llamativos, además de hablar un mal inglés en el que sin embargo se daba a entender.

Nuestro hermano regresó a los dos años convencido de que fuera de la Iglesia no encontraría modo de cumplir ninguno de sus objetivos: carecía de una familia que lo apoyara, no tenia ningún capital ni profesión liberal que ejercer, además de que desconfiaba de los modos y practicas democráticas.

Una vez ordenado su ascenso fue meteórico; ocupó todas las posiciones en plazos muy breves y antes de los cuarenta lo nombraron obispo. Debo decir que en el Seminario y la ciudad no creíamos el suceso. Primero escépticos y luego gratamente sorprendidos, nos felicitamos de haber producido un purpurado, que era lo único que nos hacia falta.

Atrás quedaron las burlas, las miraditas maliciosas y los dobles sentidos; ahora estábamos muy contentos a la vez que orgullosos de nuestro hermano, antes el indio, ahora don Manuel. Quién diría que el chiquillo aquel tan postergado saldría ahora en los diarios nacionales e internacionales con frecuencia, recibiría tantos premios y distinciones, además de asistir como miembro de pleno derecho al Colegio Cardenalicio, que pronto se va a reunir ante el inminente cambio de mando al primer nivel de la Iglesia. Seguramente allí va a estar nuestro hermano Manuel, como siempre en primera fila, estrenando esos calcetines rojos que siempre ambicionó y, ¿quién sabe?, el trono de San Pedro no está escriturado a los italianos...





Enlaces:

- Los calcetines rojos: http://www.margencero.com/Magazine/cuentos3/calcetines_ro...


Por leon3135 - 26/01/2005 22:48:14 [denunciar este mensaje]
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De vasallos a ciudadanos
De vasallos a ciudadanos: la difícil transición democrática de México






Por Alvaro Marín Marín





Introducción

Como requisito para acreditar el primer módulo del diplomado a distancia que nos está proporcionando el IFE a través del satélite y su red interna, se nos propuso contestar la pregunta sobre cuáles son los principales obstáculos para el desarrollo de la vida democrática en nuestro país. Como sólo dispongo de diez cuartillas, empiezo ahora.



Principios teóricos



En su libro Enfoques teóricos para el análisis político, Jiménez señala que "los cambios que se observan a nivel mundial son de tal velocidad y profundidad que por lo mismo tienen un carácter genérico y global" (Jiménez, 1998, p. 13); además agrega que la antigua racionalidad ha periclitado, dando lugar a una racionalidad posmoderna que se caracteriza por:

ausencia de fundamentos
el carácter cambiante de los parámetros, condicionamientos, o límites del conocimiento
la desaparición de los grandes proyectos o límites de la historia
la aceptación de la posibilidad de que haya discrepancia entre la vida individual y los sistemas sociales (Jiménez, 1998, p. 15).
Esto puede conducir según Tomassini a la indeterminación, la flexibilidad y la ambigüedad de la realidad, en tanto Luhmann agrega el riesgo y el caos. (Jiménez, 1998, p. 16) .

Metodología

Uno de los teóricos más actuales del caos aplicado al análisis político, George Balandier, afirma que en una transición política como la que estamos viviendo, "El estado transitorio es el de una crisis de elementos opuestos que coexisten en un orden sin duración; la ruptura debe producirse impulsada por una necesidad imposible de contrariar y generadora de una forma social radicalmente diferente", (Balandier en Jiménez, 1998, p. 40).

En este ensayo, por tanto, consideraré, a partir de la teoría del caos, que estamos en un proceso de transición política donde coexisten elementos opuestos, de intereses contradictorios, no todos orientados hacia la democratización del país ni al progreso de México, de cuyo enfrentamiento no estamos seguros cuál será el resultado.

Presentación del problema

Los mexicanos de principios del siglo XXI debemos estar orgullosos del momento histórico que nos ha tocado vivir: la transición de una democracia formal, controlada por un partido de Estado, sustentado en organizaciones corporativas que orientaban el sentido del voto ciudadano a cambio de posiciones de poder mediante cuotas, donde el presidente era una especie de "Gran Tlatoani" que jefaturaba el ejército, la burocracia, el partido oficial, manejaba todo el dinero público, apoyaba o desautorizaba las candidaturas de los políticos en activo, manipulaba a los poderes legislativo y judicial, así como controlaba los medios de comunicación masiva ( Carpizo, 1970; Hurtado, 1999, p. 15); a un Estado moderno con verdadera división de poderes, respeto mutuo entre ellos, un presidente de la república acotado en sus posibilidades, el poder repartido de una manera muy inteligente por los votantes entre todos los partidos a nivel local, estatal y federal, tanto en los puestos ejecutivos como en los legislativos, por lo que ningún partido por sí mismo tiene ahora la posibilidad de imponer ninguna reforma o medida de autoridad como ocurría hasta hace muy poco tiempo.

Una novedad bastante grata para los ciudadanos en los tiempos actuales, ha sido el descubrimiento, verdaderamente feliz, de que muchos de los antiguos políticos oficialistas tradicionales tienen voz, pues nunca los habíamos escuchado hablar en otras épocas, y hasta parecen gente pensante con argumentos, decididos, ahora si, a defender a un pueblo y a una nación mexicana de la que antes ni se acordaban. Hoy cuando el presidente de la República es de un partido y existen legisladores y gobernantes de varios otros, parece que ya no se usa el obsecuente y denigrante "como usted ordene señor presidente", fórmula gastadísima en tiempos idos, pues hasta en la televisión observamos que personalidades destacadas en diferentes ámbitos de nuestra vida social le enmiendan la plana al presidente y le hacen recomendaciones de todo tipo. Estos cambios han ocurrido muy rápido, son importantes, notorios, notables y, esperemos que permanentes.

La observación de los cambios anteriores, que se refieren a las actitudes de la clase política amoldándose con celeridad al ritmo de los tiempos, es pertinente y los cambios bienvenidos pero, ¿qué sucede con la ciudadanía y su cultura política?

Concepto liberal de ciudadanía

El tipo ideal de ciudadano apareció en Atenas en el siglo VI antes de la era común, fue el primero y por tanto es válido calificarlo de "primitivo"; en contra de nuestra concepción actual, se orientaba a la acción colectiva y al bienestar de la comunidad por sobre el individuo.

En la Edad Media, la lealtad de las personas se trasladó de la tierra al cielo, a la ciudad de Dios (Antón y Rivero, 2000, p. 32), la vida terrenal sólo servía de tránsito a la verdadera vida, que estaba en el más allá. Con la desaparición del poder internacional del Papa y la consolidación de los monarcas y los Estados- nación, se fue configurando el concepto de ciudadanía

Aparecen los ciudadanos privados, individualistas, egoístas que preceden al Estado "en sus derechos y prerrogativas y lo constituyen para proteger aquello que ya poseían individualmente" (Antón y Rivero, 2000, p. 34).

La relación entre los ciudadanos y el Estado cristalizan en derechos que son, la seguridad jurídica y cuerpos de legislación favorable a los ciudadanos.

En su forma primordial, el Estado se orienta a proteger los derechos civiles de los ciudadanos pero, éstos a su vez deben participar políticamente y contribuir al sostenimiento del Estado mediante el pago de impuestos.

Así se ve que el concepto de ciudadanía evoluciona desde que se exigió el reconocimiento y protección de los derechos civiles, siguió en lucha por derechos políticos, hasta llegar a los derechos sociales, instaurados en Inglaterra después de la segunda guerra mundial y con diferente velocidad en otras países del mundo incluyendo el nuestro.

Según Antón y Rivero en el mundo contemporáneo se instauró una lógica perversa donde los individuos demandaban cada vez más al Estado y los partidos políticos ofrecían mayores beneficios a los votantes, con menos posibilidades de cumplir. (Antón y Rivero, 2000, p. 37). Con el Estado asistencial, la relación entre obligaciones y derechos se difuminó y los ciudadanos "se han convertido en unos niños pedigüeños y malcriados, acostumbrados a esperar que todo se los dé el Estado. Cada vez quieren más, son activos en sus demandas, pero son apáticos respecto a sus obligaciones y, por tanto, irresponsables". (Antón y Rivero, 2000, p. 39).

Con la globalización ha llegado para quedarse el concepto liberal de ciudadanía, el individuo tiene derechos frente a la comunidad, es responsable de su propio desarrollo y no debe esperar que el Estado le resuelva todos sus problemas.

La justicia global sólo podrá lograrse cuando los individuos se capaciten para prosperar en un mundo crecientemente incierto y cambiante (Antón y Rivero, 2000, p. 44). El Estado sólo podrá proteger los derechos de propiedad y garantizar las libertades ciudadanas, nada más. La incertidumbre de la vida cotidiana que generan estos cambios paradójicamente se complementa con la seguridad jurídica, política y social que brinda el Estado.



La cultura política del ciudadano mexicano del siglo XXI

Harris define cultura como:

"todo complejo que comprende conocimientos, creencias, arte, moral, derecho, costumbres, y cualesquiera otras capacidades y hábitos adquiridos por el hombre en tanto que miembro de la sociedad" (Harris, 2001, p. 20), aunque agrega que algunos otros antropólogos restringen la definición de cultura a las reglas mentales para actuar y hablar compartidas por los miembros de una determinada sociedad.

Si consideramos que por más de setenta años sufrimos la dominación de un partido de Estado, que canalizaba las demandas ciudadanas a través de sus organizaciones, como una forma de dominación, podremos comprender que la casi totalidad de las personas adultas que existimos en México, tiene aún una cultura política corporativa, pues no conocimos otra forma de gobierno que el comentado, y muchas personas se acostumbraron a actuar como vasallos tanto porque así lo exigía el sistema como por su propia comodidad.

Ejemplos sobran y son ampliamente conocidos pero, para fines de argumentación citaré unos cuántos: yendo sobre el periférico de oriente a poniente desde nuestro distrito, al bajar el puente sobre calzada Ermita Iztapalapa, se construyeron unos departamentos aún no habitados, que ostentan en grandes letras una leyenda similar a esta: "La arquitecta fulana de tal, candidata del partido del gran poder, te consiguió tu casa y ha entregado cuarenta mil escrituras a otras tantas familias..."; esto podría significar que la gente tenia casa gracias a la generosidad de una funcionaria y no porque existiera el derecho ciudadano a una vivienda digna. El letrero es anacrónico pero ilustrativo.

También sabemos de partidos que cambiaban leche por votos o gestiones de servicios urbanos por apoyo político, con estos procedimientos, los habitantes del país eran vasallos de sus dirigentes, incluso porque eran obligados a actuar de manera colectiva, permitiendo que otros hablaran por ellos. La ciudadanía liberal no tenía posibilidades de existencia.

Este círculo vicioso empezó a romperse cuando los habitantes del país, ciudadanos virtuales, decidimos votar por el cambio y colocamos en los puestos de mando y legislación a los representantes en los que confiamos. Después del proceso electoral de 1997, desde los políticos profesionales hasta los comentaristas de los diversos medios de comunicación se sorprendieron.

Llegaron al poder muchos desconocidos, ¿por qué? Porque la organización del proceso electoral se puso en manos de un órgano apartidista ciudadanizado, la ley electoral se modernizó, los partidos políticos comenzaron a postular gente como uno y los mexicanos votamos por nuestros vecinos. Yo voté por mi dentista y tuve el gusto de verlo diputado federal.

"Hoy en día, las democracias modernas reconocen la participación de los ciudadanos por medio del voto como una de las principales formas de legitimación de los gobiernos y como la mejor manera de resolver el problema de quien gobierna" (IFE, 1997, p. 5-6)

Parecía que la culminación de este proceso de democratización se había dado cuando en las elecciones del 2000, por primera vez en la historia nacional, perdía un candidato oficial la competencia por el poder presidencial.

Después de tres años de gobierno federal panista y gobiernos compartidos en los niveles estatal y municipal, el desencanto sustituye al inicial entusiasmo pero, considero que esto se debe a que la mayoría de la gente sigue sin asumir su nuevo papel de ciudadano liberal en un mundo globalizado, quizás a causa de que la realidad ha cambiado más aceleradamente que la cultura política de las personas, sin contar con que aún persisten las organizaciones corporativas del antiguo régimen como sindicatos corruptos, líderes de los mismos en funciones de diputados y senadores protegidos por el fuero; prácticas clientelares como la de subsidiar la energía eléctrica aunque el sistema ya no lo resista; impunidad y falta de impartición de justicia; violencia delictiva incontenible, numerosos asaltos y secuestros, narcotráfico y crimen organizado.

Todas estas lacras heredadas del antiguo régimen por el nuevo gobierno son formidables obstáculos al desarrollo no sólo democrático de México, sino también a su crecimiento económico y mejoría social pero, el mayor obstáculo a la democracia nacional podemos observarlo en los periódicos cotidianos de mayor circulación: toda la gente se dirige al presidente de la república como si el señor Fox fuera el mismo gran Tlatoani de siempre. Lo increpan para que resuelva problemas que no le atañen, lo apremian para que sirva de árbitro en donde no debe, las viudas de los muertos en Nueva York le exigen que las mantenga como si fuera su marido, y hasta profesores desempleados de Acapulco falsifican la firma de la primera dama para apoyar su demanda de empleo.

¿Dónde está el error? El gran error de muchos mexicanos contemporáneos radica en no darse cuenta que México y el mundo han cambiado; que el presidente ni quiere, ni puede, ni debe, mezclarse en los negocios y la vida privada de los ciudadanos; que todos debemos tomar consciencia de nuestras obligaciones y dar la cara para resolver nuestros propios problemas.

La palabra clave es responsabilidad, por cierto, uno de los valores de la democracia. Ya lo dice Savater: "los irresponsables son los enemigos de la libertad". (IFE, 1996, p. 13).

Los mexicanos debemos crecer rápido en política; estamos obligados a madurar y vernos como lo que somos: hombres y mujeres libres que tenemos en nuestras manos nuestro propio destino. A nosotros nos corresponde negarnos a la corrupción, denunciar los ilícitos, apoyar a las autoridades en las investigaciones policíacas, pagar impuestos, respetar las leyes, exigir que los sindicatos rindan cuentas. Lo que no hagamos a nuestro favor nadie va a realizarlo por nosotros.

Por otra parte, hay que desmantelar legislativamente todas las corporaciones subsistentes aún del antiguo régimen para desaparecer a los sujetos políticos colectivos, inimaginables en un país verdaderamente desarrollado, avanzado y democrático.

Los ciudadanos tenemos un arma muy poderosa de disuasión: el poder de nuestros votos. En el mercado libre de proyectos políticos, nuestros votos sólo comprarán aquéllos que tiendan a democratizar nuestro país, por lo que los futuros legisladores y gobernantes deberán contribuir a la formación y consolidación de la ciudadanía liberal.













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- De vasallos a ciudadanos: http://www.tuobra.unam.mx/publicadas/040702114702-De.html


Por leon3135 - 26/01/2005 22:44:22 [denunciar este mensaje]
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El derecho académico en México


El Derecho Académico en México en los albores del siglo XXI

Alvaro Marín Marín



La situación del derecho académico en México es contradictoria y aparentemente paradójica: por una parte se le considera como un campo de estudio verdaderamente actual y novedoso pero por la otra, observamos que existe una vasta legislación educativa. Una somera revisión de la legislación educativa sin embargo, nos demuestra que existen numerosas y detalladas reglamentaciones al respecto , desde los principios políticos y filosóficos fundamentales, expresados por el artículo tercero constitucional, la ley general de educación, el reglamento interior de la Secretaría de Educación Pública, el reglamento de las condiciones generales de trabajo del personal a su servicio, el reglamento de las asociaciones de padres de familia, y las numerosas leyes orgánicas de las instituciones de nivel superior tanto autónomas como descentralizadas, o los reglamentos internos de las desconcentradas como la UPN, sin contar las normas que rigen las ya muy numerosas instituciones privadas.

Es posible que, con los adelantos democráticos observados en nuestro país en los últimos años, tanto las dependencias oficiales, las agencias no gubernamentales, las universidades e instituciones de educación superior, así como los particulares, estén cada vez más preocupados por la vigencia, observancia y respeto de los derechos académicos de los ciudadanos. Desde este punto de vista, la novedad consistiría en la preocupación por definir los alcances y límites del derecho académico.

No obstante, al entrevistar a varios notables juristas que se desempeñan cotidianamente tanto en el ejercicio de su profesión como en la práctica académica, se declararon ignorantes de lo que pudiera ser el derecho académico en México y me remitieron a la lectura de lo que parece ser la única obra no sistemática producida hasta ahora en nuestro país .

El licenciado Valadés intenta una primera definición de este campo al afirmar que el “Derecho Académico en México (se refiere) en efecto, a cuestiones ligadas con el desarrollo de la educación y de la cultura nacional” . Destacado investigador, el licenciado Valadés recopila en su libro una serie de artículos periodísticos relativos al derecho de la educación, la educación superior, el proceso de la autonomía universitaria, universidad y constitución en América Latina, reflexiones sobre la naturaleza jurídica de la UNAM, las leyes orgánicas de la UNAM, el derecho a la creación, la función del maestro universitario, universidad y cultura. Con ellos nos demuestra la amplitud del tema y las posibilidades conceptuales que ofrece a los futuros investigadores, aún cuando sólo se orienta a los problemas del nivel superior, dejando sin mencionar siquiera los demás niveles educativos.

Como obra pionera en su campo, el libro de Valadés es interesante aunque insuficiente, por lo que consulté los archivos de una de las bases de datos más completas de América del Norte y descubrí que la Universidad de Washington en Estados Unidos es la institución de la región del Tratado del Libre Comercio que más se ha dedicado a éste tema pues, hasta octubre de 1997, registraba treinta y tres artículos de autores estadounidenses que tocaban bajo el rubro de Derechos Académicos los siguientes tópicos:

Libertad académica, responsabilidades, claustro universitario, procedimientos de evaluación, estudiantes de la facultad, convocatorias, función de los asesores académicos, procedimientos de promoción, reglas para los comités de promoción, procedimientos para las rutinas académicas (clases, conferencias, mesas redondas, simposia, viajes de estudio, etc.), compensaciones y estímulos, procedimientos de contratación, permanencia y abandono de la facultad, acción afirmativa y lucha contra la discriminación por raza, preferencia sexual o género, control de archivos de personal y de alumnos, recursos de aprendizaje de que dispone la facultad, sistemas de apoyo a la docencia, seguridad y salud de los profesores, procedimientos para cubrir vacantes, interinos y definitivos, calendario escolar (mínimo de clases válidas y procedimientos de complementación de tiempo por suspensión del trabajo o faltas de los profesores), creación de nuevas facultades, acuerdos entre profesores y autoridades, duración del contrato de trabajo, procedimientos para distribución equitativa de las cargas de trabajo, años sabáticos, retiros, salarios, huelgas, sindicatos, contratación colectiva, archivos confidenciales, evaluaciones de los profesores, promociones, estímulos, procedimientos de queja, despidos, abandonos o ausencias, reducciones de personal o de salarios, exclusividad, definitividad, derechos de asociación, procedimientos de arbitraje, derechos de los administradores, acciones adversas o disciplinarias sobre los profesores o estudiantes, principios, inicio de la acción, llamado a cuentas y revisión del trabajo del personal de confianza, asociación y participación en los asuntos administrativos y académicos, consultas a la comunidad para reformas trascendentales.

Aunque los artículos mencionados se refieren a situaciones y legislación estadounidenses, son bastante ilustrativos de la cantidad y calidad de problemas que pueden generan el estudio y la aplicación de los derechos académicos en nuestro país. Es evidente que, desde una perspectiva histórica y sociológica, la observación estricta y con apego a derecho de la reglamentación que ya existe, nos conduciría de inmediato a la conclusión de que en el campo de los derechos académicos, como en varios otros en nuestro país, queda mucho por hacer.

Por ejemplo, si la Constitución vigente afirma en su artículo tercero: “Todo individuo tiene derecho a recibir educación...La educación primaria y la secundaria son obligatorias”, ¿como puede explicarse el hecho de que los servicios educativos básicos no llegan aún al cien por ciento de quienes los requieren en nuestro país, y que de cada cien niños que ingresan cada año a la primaria únicamente sesenta y dos egresan de ella a los seis años?

Además, de esos sesenta y dos que terminan su primaria, sólo cincuenta y tres muchachos entran a la secundaria, de los cuales terminan en tres años, cuarenta . Esto quiere decir que sesenta muchachos de cada cohorte no tienen oportunidad ni siquiera de completar la educación mínima legal por lo que la educación y la cultura nacional no pueden desarrollarse, conforme podría deducirse de la definición de Valadés.

Respecto de la educación superior, analizando de cerca los procedimientos de que se valen las universidades autónomas y las privadas para impartir servicios educativos a la población, podemos concluir que no son muy respetuosas de los derechos de sus alumnos y sus profesores. Si entendemos el derecho académico de los estudiantes de nivel medio y superior a recibir clases de calidad, impartidas por docentes capacitados que los califiquen imparcialmente a partir de su desempeño académico, sin considerar sus características personales y sin afectar sus intereses privados; y el derecho académico de los profesores a su vez, sería aquél derecho a ser contratados mediante convocatorias públicas y abiertas, a ser evaluados a partir de su desempeño y la calidad de sus trabajos y sus productos como conferencias, clases, artículos de investigación y libros, a ascender en el escalafón académico y salarial únicamente a causa de su buen desempeño, a no ser removidos, despedidos o acosados por sus ideas o tendencia partidista, preferencia sexual, creencia religiosa o aspecto físico.

El derecho académico de los profesores supone también la obligación de la institución donde se desempeñan a proporcionarles los elementos indispensables para el cumplimiento de sus funciones académicas, pues últimamente se pide a los profesores que publiquen sus trabajos, pero las universidades no tienen presupuesto para editar revistas o libros, o se les exige que asistan a cursos, conferencias o simposia internacionales, pero no existe dinero ni siquiera para pagarles el boleto.

Por la manera en que se fundaron y han ido estructurándose las instituciones de educación superior públicas, y bajo el manto de la autonomía, que tuvo razón de ser en la década de los treinta, pero que en la actualidad no se justifica, las mismas personas pueden ser a lo largo de su carrera: docentes, administrativos, personal de confianza y hasta dirigentes sindicales.
Lo que es peor aún, una personalidad distinguida puede, al mismo tiempo, ocupar una plaza docente, pertenecer a una o más comisiones dictaminadoras y ocupar un lugar en el Consejo Académico de su Institución sin que al parecer se presente ningún conflicto de intereses y nadie se muestre extrañado.

Pudiera ser que esta manera de administrar a las universidades autónomas haya sido útil por mucho tiempo, sin problemas graves mientras eran minúsculas y todo mundo se conocía cuando menos de vista pero en la actualidad, cuando los profesores se cuentan por cientos de miles y los estudiantes por millones, las cosas parece que empiezan a no funcionar de modo correcto. A manera de hipótesis ¿qué sucede cuando un profesor es al mismo tiempo presidente de una comisión dictaminadora de salarios o estímulos y se encuentra ante el compromiso de repartir recursos escasos, discriminando de una lista donde aparece su nombre y el de su esposa o algún otro pariente?

Hasta donde se sabe, nunca nadie ha renunciado ni ha sido impugnado argumentando un conflicto de intereses, y la mayoría de las ocasiones el individuo en cuestión y su familiar alcanzan los niveles más altos posibles. En otra situación, ¿cuándo se ha visto que se prohiba en México a funcionarios educativos que contraten a parientes cercanos? Más bien la norma es al contrario, quien llega a un puesto donde puede contratar personal, otorga plazas a su esposa y demás allegados de inmediato.

Estos ejemplos de corrupción académica afectan directamente los derechos académicos de estudiantes y profesores pues premian el parentesco o la cercanía amistosa con alguien, desestimulando la excelencia académica.

En las universidades privadas las cosas no están mejor, pues en aras del rendimiento financiero, aún las instituciones de mayor renombre mantienen a la mayoría de su personal académico en la indefinición laboral con contratos temporales o por obra determinada, despidiendo profesores a discreción sin reconocerles casi ningún derecho.

La Universidad Anáhuac ni siquiera acepta que los profesores estén representados en el Consejo Académico y los contrata o despide a partir de un principio para ellos muy importante: que sean católicos y sigan a pie de la letra los preceptos de esta doctrina. Fue muy sonado el caso de un profesor con antigüedad y tiempo completo que las autoridades despidieron por haberse divorciado.

La Universidad Iberoamericana de la ciudad de México se ofreció al escrutinio público con motivo de la huelga donde se enfrentaron el sindicato del trabajadores y la rectoría de esa institución. A partir de lo que se informó en los periódicos de circulación nacional, es evidente que los derechos académicos de los estudiantes de la UIA no se han respetado desde hace mucho tiempo, porque en sus declaraciones a la prensa "algunos estudiantes expresaron la preocupación por la pérdida de beca, el semestre o la eventual aparición de mecanismos para sancionarlos, "por ejercer su libertad de expresión"" , algo completamente inaudito a finales del segundo milenio; también, hubo reclamos de los jóvenes "porque no hay nadie en la Universidad que nos informe en persona" .

Las más altas autoridades de la Universidad Iberoamericana reconocieron en declaraciones a los periódicos que varios de sus docentes son corruptos y no tienen el nivel académico adecuado para cumplir las funciones que se les encomendaron, lo que significaría, de ser cierto, que los alumnos y sus padres han sido defraudados por muchos años, al prometérseles una educación de excelencia por la que pagaron grandes sumas de dinero y recibir a cambio un servicio mediocre.

En conferencia de prensa, Mario López Barrio, superior provincial de los jesuitas de la provincia mexicana, manifestó rotundamente que no se pueden tolerar dentro de la universidad "la presencia de académicos, desgraciadamente, amparados por un sindicato; nos consta que muchos de ellos no han cumplido con los requerimientos que hoy pide una carrera universitaria de altura".

Y advirtió: "No podemos tener entre nosotros rendimientos pobres, mediocres, gente de la cual se espera una investigación de altura, con capacidad de hacer propuestas al país".

Por otra parte, cabe enfatizar que el ochenta por ciento de los profesores de la UIA son de asignatura, por lo que podría suponerse que no son profesionales de la docencia, sino profesionistas de otras áreas que llegan apresuradamente a las instalaciones de la institución dos veces por semana a impartir clases de dudosa calidad, pues no sabemos si tienen tiempo de preparar adecuadamente sus disertaciones, posiblemente no han publicado ningún libro de su materia y es muy remota la posibilidad de que apoyen algún programa de difusión cultural.

En la Universidad Ibero Americana, los derechos académicos de los profesores no están garantizados, porque se pudo observar que las autoridades exigían al sindicato la posibilidad de quitar los nombramientos de base a los pocos docentes que se encuentran en esta situación, al tiempo que la Rectoría deseaba tener manos libres para remover y despedir profesores sin limitaciones de ningún tipo.

El actual problema en la Ibero, comentó (el padre José Morales Orozco, consejero general para la formación de jesuítas), es que existen ciertos vicios que la universidad ha aceptado implícitamente y esto es lo que está ahora en juego. "El sindicato protegía indebidamente a personal académico que no estaba a la altura. En este sentido es importante definir hasta que punto el sindicato puede intervenir en decisiones de tipo académico y hasta que punto esto puede ser considerado, por el sindicato, proteger derechos laborales" apuntó.

Este conflicto y los casos comentados a manera de hipótesis demuestran que nos encontramos a años luz de distancia de la situación norteamericana, tanto en respeto a los derechos académicos de los estudiantes y de los profesores de instituciones públicas y privadas, como en la posibilidad real del Estado nacional mexicano de apoyar mediante sus dependencias como la SEP y la SHCP una mejoría en este campo, en vista de la manifiesta voluntad del gobierno federal de recortar los subsidios ya de por si insuficientes a las instituciones educativas, y en su insistencia por transferir los costos de la educación a los particulares, sin estímulos a la población similares a los bonos de Becker, o a la devolución de impuestos, como se estila ya en Estados Unidos y en otros países civilizados.



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Enlaces:

- El derecho académico en México: http://www.ucm.es/info/nomadas/1/amarin1.htm


Por leon3135 - 26/01/2005 22:40:41 [denunciar este mensaje]
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El señor de las ligas
PROCESO, Tribuna del Lector

El señor de las ligas...
por Alvaro Marín Marín

El señor de las ligas o cómo la corrupción ensombreció al rayito de esperanza



Por Alvaro Marín Marín

El autor es profesor de tiempo completo en la Universidad Pedagógica Nacional, Unidad Ajusco, Academia de Sociología de la Educación, escritor de textos en papel y electrónicos, recibió el Premio Nacional de Ensayo 1997 de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior.

Mail to: alvaromarinmarin@yahoo.com.mx

Estado de la cuestión

Desde hace algunos años, el gobierno federal se ha propuesto analizar las raíces y motivaciones de la corrupción, aunque sin salir del discurso moralizador y carente de bases científicas, posiblemente por no solicitar el apoyo de los competentes investigadores de la UNAM y otras instituciones nacionales o extranjeras. Por tanto, se debe estimular al talento académico a examinar, con las herramientas conceptuales más avanzadas, un problema que puede resolverse en la medida que se conozca científicamente y exista voluntad política en los tres niveles de gobierno.

De este modo dejaremos de considerar corrupto a un niño que obsequia a su profesor una manzana o a alguien que pide un favor. Estas anécdotas televisivas son inexactas, pues sitúan la corrupción en la base de la sociedad y parecen querer exonerar a los líderes sociales y políticos, contra todas las evidencias también mediáticas, pues mientras en un canal aparecen los spots anticorrupción, en otros salen Bejarano y su pandilla actuando como saben, no como deben .

La corrupción en México ha sido estudiada desde hace varios años por académicos de prestigio como el Profesor Alvaro Marín Marín, en su trabajo “Cambio político y delincuencia organizada”, que se puede leer en la dirección: http://db.uwaterloo.ca/~alopez-o/politics/Cambiopol.html, aquí analiza algunos aspectos de la corrupción, principalmente policíaca y política; Marín también hizo un análisis de la corrupción y su relación con el narcotráfico en “Cambios en el financiamiento de las labores del campo mexicano desde las reformas estructurales de 1983 y hasta la fecha. El caso de los municipios serranos de Sinaloa”, trabajo que puede ubicarse en: http://www.iigov.org/dhial/?p=30_03.

El licenciado Angel Luis Rocha Aceves publicó en abril del 2002 su trabajo “La corrupción en México, alternativas para el combate de un fenómeno social generalizado”, http://www.tuobra.unam.mx/publicadas/021122143851-AUTOR.html

El profesor Carlos Resa Nestares de la Universidad Complutese de Madrid tiene un interesante trabajo: “El Estado como maximizador de rentas del crimen organizado: el caso del tráfico de drogas en México”, http://www.iigov.org/documentos/?p=tema1/docu0088.htm , donde demuestra que las más altas instancias del Estado mexicano han sido utilizadas corruptamente para proteger y maximizar las ganancias de los narcotraficantes.



Planteamiento del problema



Pretendo en este ensayo analizar el fenómeno de la corrupción en México, desde una perspectiva posmoderna, utilizando las herramientas de la teoría del caos para, una vez delimitado el problema, proponer soluciones que favorezcan el desarrollo de una ética de honestidad y rendición de cuentas con una cultura de la transparencia en todas las esferas de gobierno de nuestro país.

Principios teóricos

Edgar Jiménez señala que "los cambios que se observan a nivel mundial son de tal velocidad y profundidad que por lo mismo tienen un carácter genérico y global" (Jiménez, 1998, p. 13); además agrega que la antigua racionalidad ha periclitado, dando lugar a una racionalidad posmoderna que se caracteriza por:

1. ausencia de fundamentos

2. el carácter cambiante de los parámetros, condicionamientos, o límites del conocimiento

3. la desaparición de los grandes proyectos o límites de la historia

4. la aceptación de la posibilidad de que haya discrepancia entre la vida individual y los sistemas sociales (Jiménez, 1998, p. 15).

Esto puede conducir según Tomassini a la indeterminación, la flexibilidad y la ambigüedad de la realidad, en tanto Luhmann agrega el riesgo y el caos. (Jiménez, 1998, p. 16).



Metodología



Uno de los teóricos más actuales del caos aplicado al análisis político, George Balandier, afirma que en una transición política como la que estamos viviendo, "El estado transitorio es el de una crisis de elementos opuestos que coexisten en un orden sin duración; la ruptura debe producirse impulsada por una necesidad imposible de contrariar y generadora de una forma social radicalmente diferente", (Balandier en Jiménez, 1998, p. 40), la corrupción por tanto es la resistencia al cambio de las formas de ejercer el poder desde el mismo Estado.

En este ensayo, por tanto, consideraré, a partir de la teoría del caos, que estamos en un proceso de transición política donde coexisten elementos opuestos, de intereses contradictorios, no todos orientados hacia la democratización del país ni al progreso de México, de cuyo enfrentamiento no estamos seguros cuál será el resultado. Como afirmó recientemente el señor Muñoz Ledo, el poder en el México actual se encuentra fragmentado entre los medios de comunicación masiva, los partidos políticos, el Congreso, el Presidente de la República, los grupos empresariales y el crimen organizado, por lo que nadie detenta la hegemonía y por tanto existe una especie de empate, donde ningún grupo se puede imponer definitivamente a los otros, pero todos pueden hacer casi lo que deseen sin interferencias ni cortapisas.

Factor importante para estimular la corrupción han sido los profundos cambios estructurales que México ha resentido en los últimos veinte años; para mencionar los más destacados: un rápido crecimiento de la población, acelerado crecimiento económico que nos sitúa entre las diez primeras economías del mundo, escolarización y urbanización creciente de la sociedad, apertura económica, democratización, ruptura de monopolios económicos, políticos, sociales, religiosos.

El crecimiento de nuestra sociedad ha sido complejo y no lineal, con contradicciones y desequilibrios evidentes. Esta complejidad evita que el proceso pueda ser controlado o previsto en todos sus detalles, por lo que las autoridades se concentran sólo en los puntos que son de su interés y se desentienden de los demás.



El cambio acelerado hacia una modernización capitalista sobre estructuras premodernas en la legislación, costumbres, relaciones sociales y de poder, genera y permite anomalías que producen corrupción en todos los niveles y estratos sociales, por el abandono de un modelo y la falta de consolidación de otro.

Definiciones: La corrupción sólo puede darse entre una persona con poder, quien lo usa ilegal o ilegítimamente y un ciudadano que requiere un servicio urgente. Entre ciudadanos la corrupción no existe, se llama negocios o comercio. Además, la corrupción presenta las siguientes variantes o subdivisiones:

1. la corrupción económica, significa la transferencia ilegal de recursos, bienes o servicios del sector público o social al privado.

• Ejemplo uno: El ex tesorero del D.F. Gustavo Ponce perdiendo dinero público en un casino privado de las Vegas

• Ejemplo dos: El ex delegado de Gustavo A. Madero comprando autos y motocicletas de lujo con “sus” ahorros.

2. La corrupción también implica expolio o robo de propiedades sindicales, comunales, cooperativas o ejidales en beneficio de una persona o grupo no autorizado por la Asamblea.

• Ejemplo uno: Los líderes del sindicato de PEMEX transfiriendo dinero de la paraestatal al PRI en pacas de media tonelada.

• Ejemplo dos: El líder del sindicato del metro dando plazas de aviadores a sus parientes

3. Corrupción política: Incluye los sobornos, chantajes o cualquier otra forma de obtener recursos bajo presión y sin justificación legal.

• Ejemplo uno: Bejarano solicitando dinero a Ahumada

• Ejemplo dos: Ahumada dando dinero a Bejarano

• Ejemplo tres: Imaz usando el dinero de Ahumada para entronizar a su mujer y a sí mismo en el poder político

• Ejemplo cuatro: Rosario Robles entregando todo por “amor” (¿al dinero?)

4. Corrupción social: Uso de las instituciones sociales para legalizar los productos de actividades ilegales:

• Ejemplo uno: El hijo y el sobrino del ex presidente Miguel De La Madrid Hurtado lavando dinero del señor de los cielos a través del Banco Anáhuac

• Ejemplo dos: El señor Raúl Salinas de Gortari sirviendo de parapeto a su empleado narcotraficante el señor de los cielos

• Ejemplo tres: El proxeneta Sergio Andrade es apoyado por su hermano el senador de la República, para prostituir sin riesgos a bellas adolescentes con las que tuvo hijos, por supuesto ¡ilegítimos!

4. Corrupción administrativa: un burócrata cobra cierta cantidad de dinero por hacer o dejar de hacer, según sea el caso y la necesidad:

• Ejemplo uno: El senador Jorge Emilio González Torres intenta cobrar dos millones de dólares por hacer un trámite

• Ejemplo dos: un agente de tránsito cobra cien pesos por no actuar en defensa de un ciudadano

• Ejemplo tres: en una oficina de licencias de cualquier delegación cobran diversas cantidades por obviar requisitos tan elementales como saber manejar

5. La corrupción familiar o nepotismo, sucede cuando un marido oprimido desea heredar su gubernatura a su cara mitad, so pena de perder el vínculo.

Desarrollo

La corrupción en México ha destacado como preocupación social y política del gobierno actual pero no es nueva. A lo largo de nuestra historia se pueden observar prácticas corruptas de los líderes de todas las tribus y etnias; así por ejemplo, la cesión de esclavas jóvenes que hicieron los mayas de Champotón a las tropas españolas para que se fueran de sus tierras, o los regalos que envío Moctezuma a Cortés para evitar que visitara la capital del país; también, los presentes de Cortés al Emperador Carlos V, para lograr su simpatía, capturados por los piratas franceses en el Caribe.

En la época colonial era una práctica legalmente reconocida la media annata, que consistía en “donar” al obispo seis meses de sueldo del que empezaba a trabajar, para no enemistarse con la poderosísima Iglesia Católica. Con el porfiriato, las cosas no cambiaron: eran proverbiales las abundancias de los comandantes al mando de tropas y las escaseces de los soldados rasos, así mismo los encargados de alimentar a los caballos del ejército federal estaban gordos y los pobres animales sumamente delgados, muertos o inexistentes.

Entre muchas otras cosas, el general revolucionario Alvaro Obregón (expresidente de México) pasó a la historia por su frase esa de que no había general que resistiera un cañonazo de cincuenta mil pesos; además de que del dicho llegó a los hechos y aplicó las prácticas corruptas como una muy eficiente forma de control político. Pronto todos estuvieron de acuerdo en que era preferible ser un corrupto rico y vivo que un héroe muerto. De este modo el primer líder obrero posrevolucionario Luis N. Morones, se convirtió de un electricista asalariado de treinta pesos al mes, en un potentado que usaba anillos de diamantes y esmeraldas en todos los dedos de ambas manos. Este representante popular era tan cínico que calificaba sus anillos como la alcancía de la clase obrera, dispuesta en todo momento a ¡empeñarse para sacar adelante una huelga! La corrupción se institucionalizó de tal modo en el período posrevolucionario que Carlos Fuentes la retrato en todo su esplendor en su excelente novela La muerte de Artemio Cruz.

En la actualidad, la corrupción es una herramienta y una forma de comunicación; también se usa para hacer posible lo imposible y facilitar todo tipo de trámites.

Estas tres funciones de la corrupción están ampliamente acreditadas en la prensa nacional y extranjera: Un diario de Paraguay evalúa en 30 000 millones de dólares la corrupción en compras y obras públicas de las empresas en México, lo que equivale al cinco por ciento del producto interno bruto ; Federico Reyes Heroles, conocido comentarista político calcula que cada año en México se cometen en México actos de corrupción por mil millones de dólares. En un Foro sobre “Buen Gobierno” realizado en Puebla, afirmó:

“Nosotros medimos la corrupción que afecta a los hogares a través de los servicios que utilizamos habitualmente, y que son condicionados, (...) esa pequeña corrupción en conjunto les cuesta a los mexicanos unos mil millones de dólares al año”.

Como buen político, Reyes Heroles sólo está interesado en la corrupción en pequeño, para no tocar a los grandes capos, sin embargo, calcula que cada familia mexicana paga sobornos por diez dólares en promedio, siempre que requieren realizar algún trámite ante las autoridades, como solicitar “licencias para conducir, permisos oficiales para construir, y recuperación de autos robados”, agregó. Estos “pequeños sobornos” no lo son tanto, pues representan entre el siete y el treinta por ciento de los ingresos de la gente más pobre.

Según el reportero Alejandro Torres, “México ocupa el lugar 64 entre 133 países dentro del Indice de Percepción de la Corrupción, elaborado en 2003 por Transparencia Internacional, por debajo de Colombia (lugar 59), Malasia (37), o Chile (20). Regionalmente, los estados mexicanos con mayores índices de corrupción son Guerrero (sur), Durango (noroeste), el estado de México, Puebla (ambos en el centro), y la capital del país. Entre las entidades en donde la corrupción es menor se destacan Baja California Sur (noroeste), Quintana Roo (este), Colima (oeste), e Hidalgo (centro). Los mexicanos sobornan más "a agentes de tránsito, inspectores que ofrecen protección al trabajo en la vía pública" y por trámites para la obtención de agua potable, entre otros, concluyó.

Según la secretaría de la Función Pública (Contraloría oficial), en los últimos tres años han sido descubiertos y sancionados por corrupción al menos 20 mil servidores públicos. Por supuesto que las estadísticas se refieren a gente sencilla como policías de crucero, secretarias, mensajeros, y similares porque como sabemos los grandes corruptos pueden salir en la tele en horario estelar y andar libres en la calle afirmando que trabajan para lavar su “buen nombre”. Incluso no se limitan y presentan a sus hijas para que cuenten al público lo buenos padres que son.

La Secretaría de la Función Pública (SFP) calculó en 23 mil 220 millones de pesos, el costo de eventuales actos de corrupción en los 30 mil contratos otorgados por el gobierno federal de enero de 2003 a junio de 2004. Los contratos tuvieron un valor total de 258 mil millones de pesos y la dependencia estimó que la corrupción involucrada equivalió a 9 por ciento de esa cantidad , comisión correcta si tomamos en cuenta que el porcentaje tradicional variaba entre el diez y el quince por ciento. El gobierno espera frustrar algunos negocios con la vigilancia ciudadana .

La conocida cantante Gloria Trevi salió recientemente de la Cárcel a donde había entrado acusada de complicidad en los delitos de violación agravada, rapto y corrupción de menores. “La cantante fue arrestada en enero del 2000 en Río de Janeiro a petición de la justicia mexicana, junto con la ex corista María Raquenel Portillo, quien también fue declarada inocente, por cargos de complicidad de corrupción de menores con su ex representante Sergio Andrade, que sigue en prisión. Todos fueron extraditados a México entre el 2002 y el 2003” . Las autoridades de Chihuahua apelaron su excarcelación debido a que los fiscales acusaron a la estrella de 36 años, dos cantantes de sus coros y su apoderado, Sergio Andrade, de atraer a jóvenes aspirantes a artistas a su comitiva para luego abusar sexualmente de ellas. Andrade se enfrenta a un juicio por separado .

El Diario de Yucatán en su edición en línea publicó un artículo donde critica el nepotismo y sus variantes en el nuevo gobierno panista, aunque en forma oblicua y sin dar nombres, pues ya sabemos que en provincia los gobernadores no se tientan el corazón para poner malos ejemplos como “Intentar suicidarse” con ayuda de sus escoltas, o “eliminar” a periodistas indiscretos.

El diario critica la contratación de amigos ineptos, sin convocatorias ni concurso abierto, como sería correcto con apego a la ley del servicio profesional de carrera de la administración pública, ve muy mal que funcionarios se disfracen de agricultores, porcicultores o ganaderos para recibir créditos blandos que, posiblemente no piensen pagar, constata el uso de la función pública para realizar negocios privados como los de “funcionarios abogados que al cobijo de sus muy altos puestos desviaran casos judiciales a sus despachos; lo verdaderamente vergonzoso y poco ético sería que las actuaciones notariales se estuvieran remitiendo a dos, tres o cinco fedatarios amigos (y amigas) para luego dividir las ganancias vía honorarios” .

Da testimonio del tráfico con licencias o permisos, con expedientes penales, civiles y, sobre todo, con los asuntos laborales; repudia el beneficio a las constructoras de los amigos, primos y hermanos funcionarios.

“Apoyar a la aseguradora o afianzadora del consanguíneo y (o) del cuate del partido; darle las carteleras publicitarias al primo y a su prestanombres; comprarle autos al que apoyó la campaña; adquirir los boletos de aviones en la agencia de viajes de alguna funcionaria y hasta mandar al socio a México a gestionar los principales asuntos del Estado para, de paso, atender los propios. En fin, si algo de esto estuviera ocurriendo en algún gobierno del país, “aunque no se publique o trascienda”, sería grave, ilegal e inmoral” . Después de esto concluye que, ante el tamaño de los negocios privados que se están llevando a cabo con recursos públicos, lo de los parientes, evidentemente, sería pecatta minuta.

En la actualidad (Octubre de 2004) la cereza del pastel de la corrupción nepotista en México es indudablemente la Senadora Maricarmen Ramírez, esposa del gobernador saliente de Tlaxcala quien desea y ha hecho casi hasta lo imposible, para heredar el poder a su amada y jocosa cónyuge; la cual como joven colegiala, expresó su alegría a la salida del Tribunal Electoral de la Federación con un simpático “¿Que le vamos a hacer?, ganamos. ¿Que le vamos a hacer?” , cuando se le comunicó que era la candidata oficial del purísimo PRD.



Algunos remontan el origen de nuestras desgracias de corrupción al viejo sistema político populista y el Estado omnipresente que funcionaba como garante de todos los actos corruptos, lo cual es verdad, pero no debemos quedarnos anclados en el pasado, actualmente los funcionarios en el poder del Estado de los tres niveles de gobierno de todos los partidos, demuestran que no son menos aptos que sus congéneres priístas del pasado para corromperse.

Conclusiones y recomendación

1. La corrupción siempre viene del poder del Estado como una exigencia hacia los ciudadanos. No es un problema moral, sino social.

2. La corrupción es democrática, hasta los purísimos izquierdistas la practican.

3. El costo de la corrupción es muy elevado y demuestra ineficiencia gubernamental, pues al costo normal (caro) que pagamos vía impuestos, debemos agregarle el nueve por ciento del valor de los trámites para acelerarlos.

4. La corrupción es generada por una excesiva reglamentación y tramitología. Como lo muestran los diarios nacionales, en países del norte de Europa una empresa puede registrarse y empezar a funcionar en dos horas, en México el proceso tarda setenta y cinco días hábiles (unos cuatro meses).

5. La corrupción es un fenómeno político con consecuencias económicas, encarece y enrarece el ambiente a tal grado que desanima a los emprendedores e inversionistas, retrasa el desarrollo y el cambio social.

6. La corrupción no se combate con más burocracia y reglamentaciones como hasta ahora se ha intentado sino al revés.

Referencias

“Apelan la puesta en libertad de Gloria Trevi”, Por Agencias / los40.com / Monterrey (28/09/2004),

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“Del Director ¿Slim vs. AMLO?”, www.lacrisis.com.mx , 28 de Septiembre de 2004 http://www.lacrisis.com.mx/director280904.htm

Diario ABC Color Digital Asunción de Paraguay, “Evalúan la facturación por corrupción en México”, 24 de Septiembre de 2004:

http://www.abc.com.py/articulos.php?fec=2004-09-25&pid=13...

Diario de Yucatán Mérida, “Las formas de la corrupción, el caso de los parientes”, martes 28 de Septiembre de 2004

Jiménez, Edgar (1998), Enfoques teóricos para el análisis político, Instituto Federal Electoral, México, 71 p.

“La Madonna Mexicana sale de la Cárcel”, Por Agencias / los40.com / Mexico DF (27/09/2004),

http://www.los40.com/articulo.html?xref=20040927l40l40not... =

Marín Marín Alvaro, 2003 agosto, “Cambio político y delincuencia organizada”, Universidad de Waterloo, Canada, página On Mexican Politics: http://db.uwaterloo.ca/~alopez-o/politics/Cambiopol.html . Consultado abril de 2004.

Marín Marín Alvaro, 2002 mayo, “Cambios en el financiamiento de las labores del campo mexicano desde las reformas estructurales de 1983 y hasta la fecha. El caso de los municipios serranos de Sinaloa”, Instituto Internacional de Gobernabilidad, Biblioteca de Ideas, colección de documentos, http://www.iigov.org/dhial/?p=30_03. Consultado 28 de Septiembre de 2004.

RESA NESTARES, Carlos, 2002 enero, “El Estado como maximizador de rentas del crimen organizado: el caso del tráfico de drogas en México”, Instituto Internacional de Gobernabilidad, Biblioteca de Ideas, colección de documentos. http://www.iigov.org/documentos/?p=tema1/docu0088.htm . Consultado 12 de agosto de 2004.

Rocha Aceves, Angel Luis, 2002 abril, “La corrupción en México, alternativas para el combate de un fenómeno social generalizado”, Universidad Nacional Autónoma de México, http://www.tuobra.unam.mx/publicadas/021122143851-AUTOR.html . Consultado 28 de Septiembre de 2004.



Enlaces:

- El señor de las ligas: http://proceso.com.mx


Por leon3135 - 26/01/2005 22:33:45 [denunciar este mensaje]
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Seguridad pública y delincuencia organizada




Alvaro Marín Marín,







Desde el principio del sexenio anterior, el entonces presidente propuso el tema de la seguridad y su opuesto la aparente inseguridad que, en su propia versión; se estaba incrementando substancialmente, como materia de debate público.

Como en esos tiempos el primer mandatario gozaba de una preponderancia muy grande y había muy pocos interlocutores que se atrevieran a contradecirlo, muy pronto se puso de moda y se difundió la idea en todos los medios de comunicación, que nuestro país era presa de una ola de violencia inusitada.

Por desgracia, las aseveraciones de las altas autoridades no se apoyaban en ningún estudio científico que las demostraran y tuvimos que creerlas casi por dogma de fe. Ahora la situación ha cambiado bastante rapido y los otrora partidos de oposición son gobierno, mientras que el entonces mayoritario ya perdió su hegemonía en muchas zonas del país incluyendo la capital, y no puede aprobar solo ninguna ley, así como tampoco puede afirmar que goza de la confianza ni de la credibilidad de los ciudadanos en la mayoría de los temas públicos.

Así las cosas, la perspectiva actual es otra y ahora podemos enfocar los problemas sociales con una visión más amplia, espíritu científico y ganas de resolverlos, lo cual es muy importante si deseamos perdurar como nación.

Como las perspectivas tradicionales sobre la delincuencia organizada no explican ni resuelven nada, es necesario proponer otras desechando las antiguas; enunciaré las primeras inicialmente para luego examinar las segundas.

De manera sorprendente, ni siquiera los juristas y expertos en el tema han logrado proponer una visión comprensiva de la criminalidad actual, librándose al mismo tiempo de los prejuicios sociales ampliamente aceptados, como los siguientes:

a) la corrupción es un problema moral,

b) los delincuentes son personas extrañas y marginales que no tienen ninguna relación con la gente común y corriente,

c) los delincuentes son gente pobre que comete actos antisociales por hambre y falta de oportunidades,

d) la delincuencia debe frenarse con leyes más punitivas, mayores castigos (incluyendo la pena de muerte) y una policía reforzada.



Estos enunciados parecen ser representativos de la opinión generalizada en los medios de comunicación. Puedo afirmar sin temor a equivocarme que son falsos o, cuando menos, inexactos, por no tomar en cuenta los cambios que ha sufrido nuestra sociedad en los últimos tiempos en todos los órdenes:

1.- desde 1920 a la fecha México incrementó su población de 15 a 95 millones.

2.También, pasó de ser una sociedad simple, con la mayoría de su población analfabeta, viviendo en el campo y dominada por una oligarquía militar, a una de las economías más prósperas del mundo (nos encontramos entre las treinta primeras); socios de Estados Unidos y Canadá mediante el Tratado de Libre Comercio de América del Norte o TLCAN, con el 85 de la población con seis a nueve años o más de escolaridad, mayoritariamente urbana.

3.- tenemos en nuestras escuelas a más de veintiseis millones de personas en todos los niveles y grados, mientras que nuestros jóvenes universitarios son ya casi milón y medio en números redondos.

4.- Con todos sus defectos y deficiencias, nuestra sociedad es cada vez más democrática, libre y participativa, no por graciosa concesión de las elites del poder, sino por presiones y demandas de la mayoría de la población, que ya no acepta que la traten como menor de edad política.

5.-Se están rompiendo de manera irreversible todos los monopolios que antes nos tenían atados en política, economía, comunicación, educación, cultura, religión, etc.

6.- El crecimiento de nuestra sociedad ha sido complejo y no lineal, con contradicciones y desequilibrios evidentes.

7.- Esta complejidad evita que el proceso pueda ser controlado o previsto en todos sus detalles.

8.- El cambio acelerado hacia una modernización capitalista sobre estructuras premodernas en la legislación, costumbres, relaciones sociales y de poder, genera y permite anomalías que producen criminalidad en todos los niveles y estratos sociales, por el abandono de un modelo y la falta de consolidación de otro que no cuenta con el consenso de la población.

9.- La criminalidad no es ajena al sistema político y a la estructura social como muchos piensan erróneamente, sino que es consustancial con el modelo de desarrollo escogido por nuestras elites del poder.



Para poder avanzar en la comprensión del tema que nos ocupa, es necesario enunciar al menos algunas definiciones:

La corrupción es un fenómeno económico y significa la transferencia ilegal de recursos, bienes o servicios del sector público o social al privado. La corrupción también implica expolio o robo de propiedades sindicales, comunales, cooperativas o ejidales en beneficio de una persona o grupo no autorizado por la Asamblea.

Incluye también a las substracciones, sobornos, chantajes o cualquier otra forma de obtener recursos bajo presión y sin justificación legal.

Los delitos cambian a lo largo del tiempo y dependen de las costumbres; por ejemplo, en la época de los aztecas, se castigaba con pena de muerte la embriaguez entre las personas de menos de sesenta años, mientras que hoy sólo se extorsiona al borracho pobre que se atreve a orinar en la calle.

También, en la época colonial se quemaba en leña verde a quien se atreviera a pensar de manera diferente de la oficial, en la actualidad la Constitución garantiza el derecho a creer o no creer, expresar ideas y organizarse pacíficamente.

La definición misma de delitos en la actualidad es difícil, cambiante y complicada: una violación se considera delito no grave y se puede salir bajo fianza después de perpetrarla gracias a un reglamento casi centenario, posiblemente producto de una época más machista que la nuestra. Asimismo, los delitos financieros no están tipificados adecuadamente y sus penalidades son demasiado ligeras para el daño que causan a la sociedad quienes los cometen, por lo que se presenta la paradoja de encarcelar por largos períodos al pobre que se roba cinco kilos de carne por hambre, pero quien defrauda millones de dólares y evade al fisco puede caminar tranquilo por todo México, amparado con todos los protocolos y requisitos de ley.







En general, todos los países civilizados y con un grado mayor de desarrollo que el nuestro admiten tres tipos de delitos o crímenes: contra las personas (homicidio, secuestro o violación), contra las propiedades (robo, fraude, desfalco) y contra la salud (tráfico y consumo de enervantes).

Una primera falla de nuestro sistema legal es la falta de estadísticas confiables, levantadas por instituciones privadas e independientes sobre la delincuencia.

En realidad no podemos saber si los índices delictivos aumentaron, bajaron o permanecen estables; tampoco tenemos estadísticas históricas, y carecemos de datos locales, regionales y nacionales que clasifiquen a los delitos y a los delincuentes de manera homogénea, clara, científica y no sesgada. La experiencia nos demuestra que en México, la estadística no es una ciencia exacta relacionada con las matemáticas, sino una ciencia oculta dependiente de la política que proporciona datos manipulables por el que los controla. Así, Camacho Solís impuso el programa Hoy no circula con base en una encuesta que nadie vio y a la que nadie tuvo acceso, el ex presidente Salinas manipuló los datos censales para repartir los presupuestos a su antojo, y los funcionarios menores hacen que las encuentas cuadren de cualquier modo para demostrar lo que les interesa.

A los delincuentes se les clasifica de diversas maneras y ese es otro problema: juveniles o adultos; peligrosos o no peligrosos sin definir convenientemente los alcances de estas definiciones, ya que el Código Penal obsoleto y anacrónico considera peligroso a un asaltante que se lleva diez mil pesos de un banco a punta de pistola, mientras que los banqueros que defraudan millones con maniobras técnicas y relaciones políticas de alto nivel no entran en esa clasificación, aunque pueden dañar más a la sociedad e incluso lo logran.

Haciendo este tipo de comparaciones, es risible lo que se roban los asaltabancos en un año, con relación a lo que se metió en el costal del FOBAPROA para proteger a unos cuantos desde las alturas del poder.

Es importante también, considerar al delito como una actividad económica altamente productiva, y separar a los delincuentes por su clase social y la cuota de poder que ostentan, porque no es lo mismo un pobre muchacho que arranca monederos en los mercados para comprar droga o medio comer, que la familia imperial del Grupo Anáhuac lavando dinero para los capos del narcotráfico.

Desde este punto de vista, el crimen y los criminales no son ajenos a nuestra sociedad, sino que están incrustados en todos los niveles y grupos sociales y realizan actividades ilícitas porque son más rentables que las legales. Puede parecer cínica esta afirmación pero, en una sociedad en donde el dinero es el único punto de referencia legítimo de muchas personas, parecerá lógico tratar de “progresar” a cualquier precio. Así lo demostró Arizmendi el secuestrador, que escribió en su solicitud de empleo, cuando entró de agente de la policía judicial de Morelos: su mayor deseo era “progresar”. De este modo, la criminalidad se ha convertido en una escala y vía paralela de movilidad social, abierta a todos aquellos con mentalidad empresarial: audaces, emprendedores, imaginativos, poco escrupulosos y dispuestos a todo con tal de conseguir mejorar su ubicación en la sociedad. Veamos los distintos niveles sociales de criminalidad.

















La criminalidad oligárquica, crímenes y criminales de primer nivel





El caso Colosio:



El ejemplo más claro aunque támbién más dramático de la falta de respeto por las antiguas reglas sociales y políticas, así como de carencia de otras nuevas, es el asesinato del señor Colosio, candidato del partido oficial a la presidencia de la República, llevado a cabo por alguien que superó las barreras de miles de soldados del Estado mayor Presidencial, de cientos de policías federales, de decenas de policías estatales, de numerosos “cuerpos de seguridad” partidistas, de guarda espaldas privados y personales tanto del candidato como de su familia.

La hipótesis del asesino solitario sólo puede ser creída por los interesados en fingir que no pasó nada grave, cuando en realidad, con este crimen se marcó el fin de un régimen y la transición dolorosa a un México nuevo que no acaba de nacer.

El 23 de marzo de 1998 el Dallas Morning News en su primera plana expone: "Asesino solitario o conspiración? Preguntan los mexicanos. El asesinato del candidato en 1994 todavía genera debate".

Agustín Gutiérrez Canet agrega: Las encuestas revelan que el 90 de los mexicanos cree que fue una conspiración. Según lo anterior, los encuestados opinan que los autores intelectuales del asesinato podrían ser Carlos Salinas, miembros de su gobierno o políticos de línea dura del PRI. Incluye una entrevista con el periodista Jesús Blancornelas, quien dijo que el Presidente Zedillo debe resolver el caso antes de que termine su gobierno (El Universal, primera sección p. 6, martes 7 de abril de 1998).



El caso Raúl Salinas:



Patricia Zugayde escribió: “la fiscalía especial investiga a Raúl Salinas de Gortari y la existencia de una cinta que presuntamente contiene una grabación sobre la planeación del magnicidio y la participación de ex agentes federales (El Universal, viernes 20 de marzo de 1998, 1À página).

Siguiendo la trayectoria del más famoso de los Salinas, debemos recordar sus multimillonarias cuentas en dólares, detalladas hasta los últimos centavos por la prensa nacional e internacional. La edición de El Universal mencionada arriba en su página 20 de la primera sección, enumera al menos ocho bancos suizos con números de cuenta, saldos y nombres ficticios del señor ingeniero Raúl Salinas, quien incrementó grandemente sus riquezas durante el tiempo que permaneció como funcionario público de segundo nivel en el Gobierno mexicano. Nadie sabe aún como hizo el hermano del ex presidente para incrementar de manera tan substancial su patrimonio, adquirir numerosos bienes, gastar cantidades estratosfericas en una vida de abundancia y aún poder guardar en diversas instituciones suizas alrededor de ochenta y cuatro millones de dólares en previsión de un futuro menos favorable, con un sueldo de funcionario de nivel medio.

Las aventuras financieras de Raúl Salinas con todo y ser sorprendentes, no terminan aquí, pues muchos periodistas lo relacionan en una jerarquía donde él ocupaba el papel de jefe o director de operaciones de delincuentes de menor rango que se encontraban a sus órdenes, como fue el caso de Amado Carrillo, el famoso señor de los Cielos, narcotraficante que ingresó a la historia de la delincuencia internacional por sus claras dotes empresariales tales como su inventiva, capacidad de organización e iniciativa, destacando sobremanera su decisión de usar una nutrida flota aérea para transportar y repartir en Norteamérica sus enervantes, protegido por la poderosa sombra de "Don Raúl", quien también vendía leche radioactiva y frijoles en mal estado a los pobres, mediante la CONASUPO que tan mal dirigió y llevó a la ruina en contra de los intereses del pueblo de México (El Universal, viernes 20 de marzo de 1998, p. 21 1ª. Sección)

En su momento, se relacionó también a Raúl Salinas con el desaparecido diputado que organizó el asesinato de Ruiz Massieu, posiblemente a causa de un choque de intereses que no pudo arreglarse bajo las antiguas normas.



b) El nivel social va hacia abajo pero la peligrosidad de los delincuentes no disminuye



Los diarios Reforma y El Universal entre otros, publicitaron a mediados de marzo de 1998, una operación financiera de compra de acciones del grupo Anáhuac por ochenta y dos millones de pesos, por desgracia para los prestanombres, se descubrió que el dueño del dinero era el connotado narcotraficante Amado Carrillo Fuentes, quien incorporó su capital al del Grupo Financiero Anáhuac con la ayuda y asesoría de Federico Madrid Cordero, por casualidad hijo del ex presidente Miguel de la Madrid Hurtado y eventualmente Vicepresidente del Area de Promoción de Negocios del grupo; también resultó implicado Jorge Hurtado Horcasitas, presidente del Consejo de Administración del GFA y, por mera coincidencia, primo de Federico y sobrino del expresidente, además de José Luis Olivares Corona, un simple empleado de primer nivel en el que es posible que recaerá toda la responsabilidad como se acostumbra en estos casos en México, para exonerar a los que si pueden salvarse por su dinero y amistades (Reforma, lunes 16 de marzo de 1998, 1ª. Página)



Cuatro días después, en la primera plana de El Universal se menciona que el peculiar líder que tienen que soportar los obreros cetemistas por herencia del anterior, Leonardo Rodríguez Alcaine participó en el lavado de dinero del Cártel de Ciudad Juárez, con la complicidad de un subordinado que ganaba diez mil pesos al mes pero que estaba autorizado a hacer inversiones multimillonarias allegándose recursos de un extraño fondo de vivienda del SUTERM, lo que sorprendió mucho a la gente que pensaba que Carlos Salinas había acabado con la corrupción en los sindicatos al encarcelar a don Joaquín Hernández Galicia y destituir al profesor Carlos Jongitud Barrios durante su mandato.

Como se supo por los diarios, el representante de Amado Carrillo Fuentes era Jorge Fernando Bastida Gallardo, subordinado de Rodríguez Alcaine en el Sindicato de Electricistas desde hace más de treinta años. Desde un punto de vista desprejuiciado, Bastida Gallardo es un empresario muy moderno, ya que es accionista mayoritario de once empresas y consejero de dos uniones de trabajadores en Nuevo Laredo; en su currículum cuenta con una licenciatura en Administración de Negocios en Vancouver, Canadá y un Posgrado en Administración de negocios en Brasilia. Como vemos, tiene la mentalidad de hacer dinero a toda costa, pues se educó en excelentes escuelas de primer nivel del mundo capitalista, por lo que seguramente el verdadero conflicto surge cuando una sociedad mentalmente subdesarrollada ve con malos ojos sus actividades empresariales. Lo que para muchos mexicanos son actividades ilícitas, posiblemente para los teóricos del comportamiento organizacional capitalista sea un modelo a seguir que se comentará en los libros de texto del siglo venidero.

A decir del diario El Universal, Bastida Gallardo era representante y suegro de Vicente Carrillo hizo negocios directamente con Jorge Hurtado (sobrino del ex presidente), mientras su primo Enrique de la Madrid (hijo del ex presidente) quien fungía como Coordinador Técnico de la Presidencia de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, les cuidaba las espaldas entorpeciendo las investigaciones, eso es un verdadero trabajo de equipo. Ahora Rodríguez Alcaine afirma que ignoraba todas las operaciones realizadas por su subordinado, será verdad?



La elite del poder parece no estar tan dividida como parece a la gente sencilla: el empleado de Rodríguez Alcaine, Bastida Gallardo intentó recuperar el valor de sus inversiones cuando el Grupo Financiero Anáhuac fue intervenido por las nuevas autoridades de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores en noviembre de 1996, por lo que contrató como abogado al ex candidato presidencial panista licenciado Diego Fernández de Ceballos, (El Universal, viernes 20 de marzo de 1998, página uno,1ª. Sección). El prominente político “de oposición”, quien nunca ha negado su amistad y contacto permanente con el expresidente Carlos Salinas de Gortari, además de que ha sido mencionado como abogado de personas e instituciones ligadas al narcotráfico; como fue el caso de la defensa que hizo del Hospital donde ¿Murió? el narcotraficante que deseaba hacerse una simple liposucción y perdió la vida en el intento, cobró cuatro millones de pesos en dos cheques y El Universal afirma poseer copia de uno de ellos (viernes 20 de mayo de 1998, 1ª. Página).

El único problema al parecer se deriva de que ambos cheques fueron tomados de una cuenta del Fondo Inmobiliario México, una empresa que se encargaba de invertir los ahorros de cientos de obreros y empleados del Sindicato de Electricistas y que sirvió de parapeto para blanquear millones de pesos aportados por Juan Zepeda Méndez entre otros, Arquitecto por la Universidad La Salle, quien había sido Secretario Técnico del Desarrollo Punta Diamante [otra inversión exitosa de don Diego], promotor de los programas de desarrollo del Banco Mundial y persona de confianza del difunto José Francisco Ruiz Massieu (El Universal, viernes 20 de marzo de 1998, 1ª. sección, p. 2).

Antes que El Universal, la revista Público de Guadalajara, Jalisco había dado a conocer la participación de este prominente político y abogado salinista en tales negocios fronterizos (entre lo legal y lo ilegal), porque quien defiende prestanombres y narcotraficantes no puede argumentar inocencia o desconocimiento de causa.

Además de las personas que se han mencionado aquí y cuyos nombres pueden leerse en letras de diferentes tamaños en casi todos los diarios del país, la Procuraduría General de la República ha girado órdenes de aprehensión contra Juan Manuel Zepeda Méndez, Manuel Bitar Tafich, Carlos Colín Padilla, Jorge Bastida Gallardo y esposa y al menos otras cinco personas de segundo nivel.

Como puede observarse por la lista de personas y actividades enumeradas aquí, no es descabellado afirmar que los así llamados delincuentes perseguidos por la justicia mexicana pueden ser considerados empresarios muy exitosos en otras culturas. Su principal delito fue poner en práctica en un país subdesarrollado la máxima capitalista del enriquecimiento a costa de lo que sea, de este modo, usaron puesto públicos para beneficio privado, comercializaron productos de desecho a precios inflados, desviaron fondos de los trabajadores y usaron las cuentas a las que tenían acceso para “blanquear” dinero producto del narcotráfico, actividad por el momento ilegal pero altamente productiva, pues un gramo de coca vale diez veces más que un gramo de oro.

Quisieron diversificarse y expandir sus actividades a otros países de Norteamérica, centro y sur América, así como al occidente europeo. ¿Qué recibieron a cambio de crear miles de empleos muy bien pagados (recordemos los cuatro millones del abogado Fernández de Ceballos) en diversas partes del mundo? Persecución, desprestigio, cárcel, etcétera...



¿No será más fácil acaso cambiar todas las leyes para que personas tan emprendedoras tengan un lugar decoroso en la sociedad? ¿Es tiempo ya de cambiar nuestra visión católica enemiga de los ricos, culpabilizadora de los exitosos y crítica de los emprendedores?

¿Tendremos acaso que modificar todo nuestro sistema de valores para reconocer las nuevas realidades impuestas por la globalización del capitalismo?

Porque también a mucha gente de clase media y baja le será muy difícil aceptar y les sonará extraño saber que los delincuentes con mayor éxito y mejores ganancias viven en fastuosas mansiones de las zonas residenciales más exclusivas de todo México, y no en la polvorienta Ciudad Neza.



La criminalidad de las clases altas



Si en primer término observamos las conductas criminales de la elite de la sociedad, pues nos referimos nada menos que al desempeño de las familias presidenciales, sus amigos, subordinados, asociados y empleados con mucha cultura, educación y talento, ¿que podemos esperar de las clases altas asociadas con ellos, quienes además se identifican con la gente de primer nivel y la toman como ejemplo? Recordemos que nada es más exitoso que el éxito y que quien observa que su vecino se compró un coche último modelo, comienza a deprimirse al notar las deficiencias del propio.

Nos toca ejemplificar este parágrafo con los métodos de enriquecimiento de los gobernadores más ilustres: el de Morelos que favoreció la industria del secuestro; el antiguo gobernador de Guanajuato cuyo sobrino se robó más de dos mil autos; el ex gobernador de Jalisco quien ahora desde Almoloya se dice estafado por un narcotraficante con el que anduvo paseando por Europa y Norteamérica; el de Campeche quien favoreció la industria del espionaje interno; el banquero Jorge Lankenau, pariente del gobernador de Nuevo León; Angel Isidoro Rodríguez alias el divino; el banquero favorito de Carlos Salinas de Gortari, Carlos Cabal Peniche.

En otros tiempos hubiera sido un desacato pensar siquiera que personas de tan alto nivel político, social y económico pudieran estar inmiscuidas en actividades ilegales, sin embargo por poner un ejemplo: al poco tiempo de la renuncia del ex gobernador de Morelos Carrillo Olea, se descubrió que uno de sus jefes policíacos andaba tirando cadáveres de gente secuestrada por las carreteras y brechas de su Estado, siguiendo instrucciones del procurador y con la colaboración abierta de policías, agentes del Ministerio Público, jueces y otros funcionarios. La prensa nacional publicó recientemente que José Manuel González Velázquez, hermano del nuevo oficial mayor del gobierno de Morelos (recordemos que un priísta substituyó a otro) estaba asociado con la famosa banda de los Arizmendi López, un empresario que inició su carrera como simple ratero, subió luego a asaltante a mano armada, alcanzó un rango mayor al diversificarse en el robo de autos, y terminó? Como secuestrador de destacados capitalistas pertenecientes a la comunidad española de la capital del país.

Arizmendi al igual que muchos narcotraficantes parece ser el ejemplo claro de hombre de origen social muy bajo (campesino miserable) que escuchó el consejo del diablo: "Cuando tengas una cosa muy buena, organízala". Los secuestradores de gente multimillonaria y los narcotraficantes de grandes recursos tienen talento empresarial, iniciativa, ambición, y deseos de salir adelante pero, una sociedad tan estratificada como la nuestra, no puede ofrecerles nada legal; en conclusión, se van a los márgenes de la sociedad y se convierten en depredadores al servicio de las clases altas. Arizmendi es un producto cien por ciento de nuestra sociedad: ¿atacaba españoles sólo por coincidencia? ¿ o se siente el indio vengador reencarnado, que de paso aprovecha para salir adelante con un negocio a sus ojos políticamente correcto? Tan sirven al poder los delincuentes (en este caso los secuestradores), que los que prendieron a Harp no fueron perseguidos por órdenes expresas de Salinas, como lo comentó la prensa en su momento. (Salinas ordenó a Farell no detener a los secuestradores de Harp Helú, El Financiero, lunes 17 de julio de 1995, Sociedad, p. 44) Los recientes éxitos gubernamentales en el combate a los secuestros demuestran que basta tener voluntad política para comenzar a desenmarañar esta madeja de intereses tan complejos.



La delincuencia de las clases medias

Cuando el delincuente de la clase media actúa en equipo, casi siempre lo hace al servicio de las clases altas para realizar negocios interesantes con mutuos beneficios; así podemos citar los casos de Justo Ceja, un simple burócrata que ganaba veinte mil pesos mensuales pero al que se le han descubierto propiedades multimillonarias; el mismo caso sería el de los hombres de paja de Raúl Salinas. Por lo general actúan de intermediarios para apropiarse de bienes públicos, lavar dinero o servir de prestanombres.

Cuando la persona de clase media trabaja sola sus alcances son más limitados porque no tiene los suficientes recursos, carece del suficiente poder y desconoce a la gente que pudiera aumentar su tasa de ganancia.

En los años setenta, los asaltabancos eran de clase media, ahora se dedican a este pequeño negocio las clases bajas, porque ya ni en los bancos hay dinero y el prestigio de esta opción empresarial ha disminuído mucho.

Ultimamente se ha comentado el caso de Lourdes Madrazo Cuéllar, Lamberto Animas Ochoa y Mika Endo Suzuki quienes ha sido acusados de falsificar documentación causando un desfalco de menos de trescientos mil pesos a la persona afectada, cantidad irrisoria si la comparamos con los millones que manejan las clases dominantes de nuestra sociedad. De ese tamaño son los negocios ilícitos de la clase media: prácticamente insignificantes.(El Universal, 1ª. Sección, jueves 11 de junio de 1998, p. 20)

A la clase media pertenecen también las bandas de robacoches, los que asaltan farmacias o transportes de medicamentos, los que se apoderan de cargamentos de aparatos eléctricos, electrónicos, alimentos, telas y juguetes, y los que lucran con la prostitución femenina y masculina.

Cada banda está especializada, tienen sus canales de comercialización en los mercados informales y en el formal, tienen el apoyo de policías judiciales y mandos medios gubernamentales; son totalmente institucionales. Cada jefe de banda tiene un amigo o pariente en la policía que le indica a quien asaltar, cómo hacerlo y cuándo huir.

No es raro que las bandas tengan aparatos de radiocomunicación que captan la onda radial de los policías, por lo que pueden cometer sus atracos y huir a tiempo. Entre los conductores, choferes o traileros hay una consigna: nadie se defiende porque el seguro paga.En la prostitución cada chippendele tiene un amante o “amigo” judicial que cobra en dinero y en especie los favores y la protección otorgada; esta actividad no es ilegal, tampoco legal: es fronteriza, pero está altamente monopolizada por funcionarios delegacionales civiles y policíacos.

El caso de los comerciantes de vía pública o tianguistas es un ejemplo bastante notable de lo bien que funcionaba la maquinaria económica bajo la protección política priísta. La madrugada del lunes 15 de junio de 1998, las autoridades del gobierno del Distrito Federal realizaron un desalojo de comerciantes ilegales en donde se localizaron tres toneladas de cohetes y pólvora.

Al día siguiente, diez mil tianguistas afiliados al PRI marcharon por las calles de la ciudad de México exigiendo la derogación de un reglamento aprobado en 1993 por los líderes que ahora los encabezan.

El martes 16 de junio de 1998, en el programa de radio conducido por Manuel Mejido en el 760 de AM, Mario Luis Altúzar Suárez comentó que las huestes de comerciantes callejeros priístas, dirigidas en apariencia por Guillermina Rico pero comandadas desde arriba por Jorge Schiaffino líder de la CNOP priísta, y Manuel Aguilera Gómez otro destacado miembro del PRI, antiguo asambleísta, ex Regente de la Ciudad de México, actual diputado a la Asamblea Legislativa; eran quienes se encargaban de comercializar las mercancías robadas cada mes a 1500 traileres, asaltados en los alrededores de la capital del país.

También se dijo allí que los líderes de los vendedores lucran con la miseria de sus afiliados y les venden protección al más puro estilo mafioso, exigiéndoles veinte pesos diarios de “cuota voluntaria”.

En el mismo sentido se pronunció la Cámara Nacional de Comercio de la Ciudad de México, en un desplegado que a la letra dice: “El ambulantaje, clientela priísta de hace tiempo, ha adquirido una característica muy particular en los últimos años, lo que lo hace particularmente relevante en el análisis del círculo de impunidad que existe en el país. En tiempos recientes los ambulantes, o al menos una buena parte de ellos, parecen haber dejado de ser parte de un mecanismo orientado a la subsistencia o a dar salida a las capacidades empresariales de un amplio segmento de la sociedad, para convertirse en el departamento de distribución y venta de la delincuencia. En la medida en que esto se ha venido generalizando, el apoyo del PRI entraña una nueva faceta en la vida de ese partido.” (El Universal, miércoles 23 de septiembre de 1998, Nuestra Ciudad, El círculo vicioso de la impunidad, p. 3). El diputado panista Arne Sidney señaló en la prensa que se vende mercancía robada en tianguis y mercados (Excélsior, segunda parte sección A, domingo 10 de octubre de 1999).

Como puede observarse, el negocio es redondo: Aguilera y Schiaffino como asambleístas aprobaron un reglamento muy limitante y restrictivo hace cinco años; durante todo este tiempo han cobrado cuotas para proteger la venta ilegal de mercancías robadas, porque sesenta mil toneladas de mercancía al año no pueden esconderse en un rincón, ¿o sí? También, han utilizado a los pobres vendedores como carne de manifestación y, ahora que un gobernante de un partido diferente al suyo propio desea imponer orden y aplicar las leyes que ellos mismos aprobaron, explotando a miles de personas en su propio beneficio, con una doble moral y usando un doble discurso, encabezan marchas de protesta y exigen retroceder al primer gobierno electo del Distrito Federal.

Gobierno por cierto que también ha puesto al descubierto mediante su delegado en Gustavo A. Madero Jesús Zambrano, la protección priísta a los famosos y también impunes hasta hace poco “porros, que asaltaban y violaban a cuanto joven y muchachita asistía a las instituciones educativas del Distrito Federal, como una brutal manera de control político sobre tan importante sector de la población: “Por su parte, el Director de la Coordinación de Delegaciones Políticas en el D.F. René Torres Bejarano, dijo que el gobierno de la ciudad no apoyará a grupos porriles, ni con recursos, ni plazas o becas que anteriormente los pseudoestudiantes conseguían”, (Reforma, Ciudad y Metrópoli, “Prometen aplicar mano dura a porros”, Alberto Martinez, viernes 13 de noviembre de 1998, p. 6B).

El procedimiento mafioso comienza a ya no funcionar desde el momento en que el antiguo partido perdió el poder en la ciudad: las concesiones, la supervisión, los apoyos mutuos son imposibles y el PRI en la capital del país no puede garantizar impunidad a nadie como se hacía en otros tiempos.

la delincuencia de las clases bajas



En este tipo de delincuencia es donde hay los mayores riesgos y las menores ganancias; normalmente la ejercen bandas de hombres jóvenes de las clases más bajas de la sociedad con diversos motivos y objetivos: el más evidente es el rencor de clase contra la gente que tiene un poco más; y frente a un miserable cualquiera tiene más.

También esta el aspecto del machismo: el que se sube a un micro con una pistola de juguete, un picahielo o un cuchillo y se baja dos calles más adelante con mil o dos mil pesos es un héroe entre su banda o grupo de amigos; invita las chelas, la mota o el activo; a veces le alcanza para unas cuantas grapas de cocaína.

El equivalente al premio Nobel en este tipo de delincuentes es salir en algún programa de televisión del tipo de Duro y Directo; quien aparece en un corto, aunque sea por algunos segundos ya la hizo, no es un cualquiera, salió en la tele y es posible que hasta llegue a la grande con un poco de esfuerzo podrá visitar Disneylandia (el reclusorio o el Palacio de Almoloya) donde conocerá a los jefes y regresará algún día a su barrio a presumir que se codeó con ellos y lo trataron de igual a igual: imagínate, hizo un trabajo para "Don Raúl".



Conclusiones y recomendaciones:



1.- El delito no es algo ajeno a la sociedad ni proviene de fuera.



2.- El delincuente no es sólo el miserable que roba por hambre, ésta es sólo la parte visible del espectro delictivo.



3.- Los delincuentes más peligrosos pertenecen a las clases más altas de la población y su peligrosidad radica en el daño social que pueden causar, no en su aspecto que es más bien engañoso. Así, cuando vemos en la calle a un pobre mugroso y desarrapado, nos causa temor, mientras que los banqueros prófugos, encarcelados o en proceso parecen gente finísima y honorabilísima y sin embargo generaron los quebrantos por miles de millones de pesos que desea tapar el Fobaproa.



4.- Lo mismo podemos decir de los gobernadores delincuentes. Como solía expresar mi abuela al saber alguna noticia insólita: “quién lo hubiera pensado”, o “lástima de ropita”.



5.- No podemos decir que la delincuencia haya aumentado, no hay cifras. Desde mi punto de vista es más correcto decir que disminuyó. La gente corrupta del antiguo régimen ha sido desplazada por nuevos grupos y equipos políticos y tiene menos posibilidades de lucrar porque ya no ocupan los puestos del gobierno capitalino.



6.- Se afirma sin demostrar que la delincuencia aumentó en los últimos ocho o nueve años por dos razones: porque Salinas la convirtió en el tema de moda, posiblemente para distraer al pueblo; mientras vendía al país estabamos preocupados porque no nos arrebataran la cartera. Salinas nos empobreció y nos embaucó.





Otra razón es que la sociedad ha cambiado y hasta la delincuencia se democratizó. Todavía en mis tiempos infantiles y juveniles me decían: no vayas a Tepito porque te asaltan; no te metas a la Morelos porque te quitan el coche; no te emborraches demasiado en Garibaldi porque los mariachis o los meseros te bolsean y te tiran a la calle.

Ahora la delincuencia salió de sus cotos naturales, “perdió el respeto” y se extendió democráticamente por todas las zonas residenciales de la capital y del país. Antes, la delincuencia en pequeña escala y la violencia homicida eran cosa de pobres. Ahora es problema de todos.



Los delincuentes que viven en Chalco “bajan a asaltar” a Neza; los de Neza hacen lo mismo con los de la Vicente Guerrero; éstos “trabajan” en la Agrícola Oriental; los de Iztacalco viajan en combi para asaltar en el centro; las bandas de Iztapalapa son más atrevidas y se van a secuestrar sacerdotes jesuítas y niñas judías a Polanco y las Lomas; los delincuentes de cuello blanco que viven en estas zonas maquinan fraudes y crisis financieras que afectan a la nación entera.



Posiblemente, un pobre miserable de la Morelos asaltó y mató al señor Ortiz Martínez, hermano de uno de los hombres más poderosos del México actual para quitarle su Rolex; también, unos desarrapados del Estado de Morelos fueron presentados por la policía como presuntos secuestradores de las hijas del impopular Ortiz; esto se debe a que las clases bajas ya no respetan a los adinerados; ya no están conformes con su suerte ni aceptan el sitio social que han tenido a bien asignarles las elites, seguramente porque la oligarquía sólo se acuerda de los pobres para explotarlos, para pedirles sus votos y usarlos como carne de manifestación a favor del PRI.



7.- No es cierto que vivamos ahora menos seguros; al contrario, nuestra vida ha mejorado y aumentado nuestra seguridad en los últimos treinta años; los mexicanos ya tenemos un alto promedio de vida cercano a los promedios europeos y japoneses (72 años para los hombres y 76 para las mujeres). Nuestros niños son cada vez más altos y fornidos.

8.- Si es verdad que vivimos con la inseguridad y la delincuencia más presentes en nuestras vidas: las empresas de comunicación se encargan de recordarnos todos los asesinatos, estupros, desfalcos, asaltos a bancos y demás crímenes todos los días; lo hacen porque el morbo siempre ha generado ganancias, pero lo hacen de manera sesgada porque les resultaría políticamente inconveniente resaltar los logros de los partidos emergentes y los fracasos de los priístas; recordemos que el “mochaorejas” se refugiaba en Morelos ( un Estado gobernado por un príista) y fue rastreado en Querétaro (un Estado panista), siendo aprehendido en los límites del Distrito Federal (con un gobernante perredista de un lado de la frontera y un panista del otro).

Ahora, la telenovela se ha hecho realidad: “los ricos también lloran”; los ricos pueden ser y son secuestrados, asaltados y asesinados; algo que los pobres han sufrido desde hace muchos años, causa ahora conmoción porque se está afectando a las clases más altas de la sociedad.

Por décadas policías corruptos de Naucalpan –antes priísta- asaltaban, secuestraban y hasta asesinaban a obreros y jornaleros para quitarles sus sobres de nómina cada sábado, sin que ninguna autoridad pusiera remedio a tan graves problemas denunciados cotidianamente; sin embargo, cuando se secuestra y asesina a un junior del centro del país, se pretende que todos llevemos moños blancos en la solapa, cuando deberíamos reflexionar sobre esta violencia y tipificarla como una demostración de que entre las clases bajas también hay iniciativa empresarial y ganas de hacer negocios pero, si los caminos legales están obturados o no existen, para eso se hizo la ilegalidad, el mercado negro, obscuro o gris.



9.- La violencia homicida ya alcanzó a las clases rectoras de la sociedad por varios motivos:

el principal es que se fragmentó la elite del poder en dos o tres grupos que cada vez tienen menos que repartirse y, por tanto, no están dispuestos a acatar las antiguas reglas del juego del poder. Lo que el jefe máximo arreglaba con su sola fuerza moral, ahora pretende arreglarse a balazos por la espalda.

¿Quién asesinó a Colosio, a Ruiz Massieu, al director del Transporte en el D.D.F. bajo el último regente; al juez que llevaba una vida modesta y no se dejó corromper? El agonizante sistema político que no termina de morir para bien y tranquilidad de todos. El mismo sistema que permite gobernadores secuestradores, espías, socios de narcos, robacoches, etcétera.



Las propuestas para luchar contra la delincuencia y mejorar la seguridad pública son simples de enunciar pero difíciles de llevar a la práctica:

Separar a los delincuentes del gobierno;

acabar con la impunidad a todos los niveles sociales;

actualizar las leyes y mejorar el sistema de impartición de justicia;

separar física y socialmente a los delincuentes de la policía; muchos policías se vuelven delincuentes y viceversa. La mayoría de los asaltantes y secuestradores exitosos tienen vínculos muy estrechos con la policía, conocen sus claves, sus métodos de organización y trabajo, sus limitaciones físicas y presupuestales; tienen radios que captan las transmisiones de la policía.

Los mejores policías del futuro serán hombres y mujeres de clase media alta y pequeña burguesía; no tendrían piedad de los delincuentes de clases bajas y desconfiarían de las clases más elevadas.

Democratizar la vida nacional para permitir la rotación de las elites, el control de la sociedad sobre sus autoridades y la comunicación horizontal de los ciudadanos.

Cuando la antigua clase en el poder, acostumbrada a la corrupción como forma de vida haya sido desplazada, cuando exista una democracia completa y confiable, cuando la impunidad sea cosa del pasado, entonces existirá el Estado de Normalidad Democrática que esperamos ver muy pronto.



Referencias





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Enlaces:

- Seuridad Pública y delincuencia organizada: http://db.uwaterloo.ca/~alopez-o/politics/Cambiopol.html

- Seuridad Pública y delincuencia organizada: http://db.uwaterloo.ca/~alopez-o/politics/Cambiopol.html


Por leon3135 - 26/01/2005 22:30:24 [denunciar este mensaje]
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Hidalgo

Dos visiones diferentes de un mismo héroe: el Hidalgo de Mancisidor y el de Rafael Ramos Pedrueza[1]


Por Alvaro Marín Marín, julio de 2001





Presentación

En este ensayo comparo las versiones historiográficas sobre don Miguel Hidalgo y Costilla de José Mancisidor Ortiz y Rafael Ramos Pedrueza. La selección de los autores y sus obras pudiera ser tan arbitraria como cualquier otra pero, mi justificación es la siguiente: ambos fueron conocidos como historiadores socialistas activos en las décadas de los años veinte a cincuenta del siglo pasado.

En el libro de Jorge Gurría Lacroix y Miguel León Portilla, Las humanidades en México, 1950 – 1975, dentro del capítulo “La investigación histórica”, se califica como historiadores marxistas a José Mancisidor, Rafael Ramos Pedrueza, Hernán Villalobos Lope, Luis Chávez Orozco, Miguel Otón de Mendizábal, Vicente Lombardo Toledano y Jesús Silva Herzog.

Alberto del Castillo Troncoso, de la Escuela Nacional de Antropología e Historia, también cree que Teja Zabre y Ramos Pedrueza son marxistas[2], sin embargo, la Doctora Andrea Sánchez Quintanar dice que Mancisidor y Ramos Pedrueza son “socialistas” en su libro: Tres socialistas frente a la Revolución Mexicana...México, CONACULTA, 1994.

En mi tesis de Maestría demostré que Mancisidor no fue un historiador marxista ni socialista, sino anarquista en sus ideas y estridentista en su expresión literaria, por lo que ahora pretendo comparar un fragmento de su obra con el trabajo de otro escritor al que se le asignaron epítetos similares, pero del que sospecho tampoco llena los requisitos para ser considerado así.

El procedimiento que seguiré en mi análisis es el de mencionar la biografía de Mancisidor en breve; exponer a continuación sus conceptos sobre el señor cura Hidalgo, resaltando lo que me parezca original o distintivo; haré lo mismo con Rafael Ramos Pedrueza y sus libros. En la conclusión destacaré tanto la perspectiva que ambos escritores dan de este personaje de nuestra historia, como de la forma en que lo trabajaron, subrayando sus conceptos y modos de argumentación.

Definiciones Básicas

Las definiciones básicas de este trabajo son tan problemáticas y complejas que no pretendo resolverlas aquí de modo definitivo; por tanto, sólo expresaré mi muy particular punto de vista con todos los riesgos que esto implica.

Historiografía: "Puede ahora precisarse que la historiografía es un tipo de representación de acontecimientos humanos del pasado (acontecimientos reales) por medio del lenguaje escrito, y cuya naturaleza se define por la forma en que se integran en ella la temporalidad y la narratividad, lo que resulta en una simbolización de la temporalidad. Dicha representación consiste en la configuración de totalidades significantes a partir de eventos dispersos. Es pertinente señalar entonces que en el quehacer del historiador hay un nivel de interpretación (de los testimonios) mediante la cual otorga una significación a los eventos dispersos; éstos, al ser relacionados y configurados en totalidades significantes, dan lugar a una representación del pasado por medio del lenguaje escrito. En este sentido, sería justificado hablar de cambios de interpretación cuando el historiador se acerca a los textos que hablan de un acontecimiento con una actitud interrogadora distinta a la de otros historiadores de otras épocas."[3].

Historiador: cuando afirmo que José Mancisidor Ortiz y Rafael Ramos Pedrueza son

historiadores me refiero a lo siguiente: son historiadores porque representan acontecimientos humanos del pasado por medio del lenguaje escrito, integrando en ellos la temporalidad y la narratividad. Algunas personas dudan de que Mancisidor y Ramos sean historiadores por el hecho de que también escribieron novelas, cuentos, obras de teatro, libros de viaje, argumentos cinematográficos e hicieron trabajo periodístico; pero, el Maestro Rico Moreno cita a Ricoeur, para quien "el relato de ficción y el relato histórico se complementan necesariamente para llevar al lenguaje la condición histórica del ser humano."[4] Agregando un poco más adelante: "De acuerdo con White, Ricoeur no elimina la diferencia entre literatura e historiografía, sólo la desvanece."[5]

De cualquier manera, Mancisidor y Ramos Pedrueza no hacen sino continuar una tradición muy arraigada entre nuestros hombres de letras que lo mismo escribían historia que literatura, como lo demuestran las trayectorias de Vicente Riva Palacio y don Justo Sierra, por citar dos casos ilustres del siglo XIX.

Intelectual: Los intelectuales son personas creativas, que buscan la verdad o, al menos una verdad, participan de modo activo en política, practican la creación literaria o histórica, tratan de influir sobre el público mediante sus obras y son intérpretes y comentaristas de la cultura de su momento.

Roderic A. Camp define al intelectual como: " "Un intelectual es un individuo que crea, evalúa, analiza o presenta símbolos, valores, ideas e interpretaciones trascendentales a un auditorio amplio de manera regular". [6]

Marxista: seguidor de las ideas de Carlos Marx y su doctrina. En sus Tesis sobre Feuerbach, (1845) Marx que había cambiado del radicalismo político de la izquierda hegeliana a lo que él llamó el comunismo y, posteriormente socialismo científico, declaró que el problema de la verdad absoluta es no sólo teórico, sino también práctico, pues la realidad y poder del pensamiento deben ser demostrados en la práctica, interpretando y cambiando al mundo. En su Crítica de la economía política (1859), Marx denominó a su método empírico, para marcar su distancia con el espiritualismo abstracto, pero continuó criticando el empiricismo puro diciendo que había que poner de cabeza a Hegel.

Nunca consideró a la dialéctica como el único e infalible método del pensamiento científico al cual debieran subordinarse todos los hechos del conocimiento empírico. Reprochó a Feuerbach haber abandonado no sólo el idealismo sino también la dialéctica de la historia, lo que según Marx, significaba renunciar a la exactitud científica.

Marx aplicó su teoría principalmente a la vida económica y social. A pesar de sus diferencias de fondo con Hegel, continuó de acuerdo con él en el sentido de que la realidad es un proceso, que la vida contiene en sí misma sus contradicciones y que tan pronto como las contradicciones cesen, la vida acabaría.

La característica fundamental de la doctrina marxista no es su teoría de la concentración de la riqueza en manos de unos pocos capitalistas poderosos, o la crítica de la explotación del hombre por el hombre. Estos aspectos están tomados casi literalmente de Saint Simón, Sismondi y Constantin Pecqueur. Tampoco su conocida teoría de la lucha de clases, que fue plagiada de los historiadores franceses de su tiempo, o la teoría de la plusvalía, copiada de los economistas ingleses.

Donde realmente domina la unidad de su pensamiento es en la concepción de la historia, de acuerdo con la cual, las formas de la producción económica determinan la formación de la sociedad humana y la conciencia de sus miembros de tal modo que las ideas, valores morales, principios estéticos, conceptos políticos y sociales, sistemas educativos y religiosos, son concebidos como productos de la situación económica.

En tanto que la superestructura ideológica permanece de acuerdo con las condiciones de la producción económica, la civilización está sana. Pero, cuando las condiciones cambian más rápidamente que la superestructura, la crisis cultural es inevitable y, cuando el pueblo, incapaz de entender las leyes de la historia se resiste a los cambios dictados por ésta, la revolución deviene necesariamente.

En su principal trabajo: Das Kapital (1867 y subsecuentes), Marx desarrolló su filosofía aplicándola a la vida económica de entonces. Demostró por un análisis socio-histórico de la economía, que lo que él llamaba la burguesía había cumplido su tarea histórica con grandes logros evidentes en todos los campos, pero que ya no era capaz de adaptarse a los cambiantes condiciones de la producción y debería dejarle el sitio al proletariado.

Marx trató de observar los fenómenos como un cambio incesante; la vida como un movimiento continuo de crecimiento y destrucción, de modo que todo cambia y nada permanece; así, Marx era reacio a decir de su amigo y colega Engels, a ofrecer definiciones fijas e invariables. De este modo, en sus últimos años, Marx fue más y más renuente a definir conceptos. Marx buscó las causas y fines del proceso histórico, el cual asume que los hombres, mientras producen los medios de su existencia material, establecen relaciones determinadas entre ellos por su posición en la sociedad.[7]

Socialista: denuncia las desigualdades sociales y se muestra partidario de las doctrinas igualitarias de Saint Simon, Fourier y Owen, a partir de 1945 aparecen en Europa los partidos socialdemócratas que sólo desean perfeccionar el sistema social capitalista teniendo como base estas ideas.

Estridentismo: Movimiento literario que inició en México a fines de 1921 con una hoja denominada Actual, que firmó Manuel Maples Arce; quien conminaba a "torcerle el cuello" al doctor Enrique González Martínez, arremetía también contra el patriotismo, la religiosidad y el orden citadino. Los estridentistas resaltaban el valor de la tecnología de vanguardia, entonces representada por las comunicaciones telegráficas, las locomotoras y los barcos trasatlánticos. Ejemplo clásico de novela estridentista es La señorita etcétera, de Arqueles Vela.

Los estridentistas se caracterizaron en sus manifestaciones artísticas y en su conducta pública cotidiana, por su tendencia a causar escándalo, a mostrar su rebeldía frente a los convencionalismos sociales, a llamar la atención a toda costa, así como a burlarse de la autoridad establecida, lo que les acarreó no pocos problemas.

El Segundo Manifiesto Estridentista apareció en Puebla el 1o. de enero de 1923, firmado por Manuel Maples Arce, Germán List Arzubide, Salvador Gallardo, Moisés Mendoza, Miguel N. Lira y Salazar Medina.[8]. Aliados de los escritores estridentistas fueron los pintores Ramón Alva de la Canal y Leopoldo Méndez, así como el escultor Germán Cueto. Cuando Manuel Maples Arce trabajó en Veracruz como secretario de gobierno, invitó a colaborar con él a sus amigos estridentistas de México y Puebla, quienes se instalaron en Jalapa desde 1925, cambiándole el nombre por Estridentópolis. Aprovecharon sus puestos públicos para relanzar su movimiento literario a nivel nacional y hacer política partidista.

Anarquismo: Teoría política elaborada en sus inicios por los escritores rusos Mijail Bakunin, Pedro Kropotkin y León Tolstoi, la cual tuvo una extraordinaria recepción en el siglo XIX en países como Francia, Italia y España, donde pronto aparecieron autores locales que hicieron sus propias aportaciones como Malatesta, Malato, Eliesee Reclus, Proudhon, Anselmo Lorenzo, Ricardo Mella, José Prat, José Sánchez Rosa, Sebastián Suñé, Soledad Gustavo y Federico Urales.

El anarquismo es difícil de definir por su tendencia a apoyar cualquier reivindicación popular sin rigideces doctrinarias, así como por su repulsa a los intelectuales y sus disputas escolásticas; es en suma, una corriente política que se caracterizó en buena medida por ser más una actitud que una doctrina, en la que los gestos y símbolos son a veces más importantes que las palabras.[9]

Posiblemente a causa de las formas de lucha política de los narodniki o populistas rusos, grupo muy inclinado al terrorismo, afín a los anarquistas de otras naciones, los gobiernos y los particulares se hicieron a la idea de que todos los anarquistas deseaban la desaparición violenta del Estado, y que anarquía y anarquismo eran sinónimo de caos, desorden, violencia. Este concepto unilateral quedó grabado hondamente en el sentir popular y aún ahora parece vigente; sin embargo, cuando se le repite no se mencionan los principios éticos, estéticos y filosóficos de los anarquistas, citando sus fuentes o cuando menos la opinión de uno de ellos.

Con la intención de salir del lugar común, cito ahora a un anarquista sudamericano contemporáneo, quien compara los conceptos sobre anarquismo tomados de los diccionarios, con los conceptos propios de un militante anarquista culto:



Dicen los diccionarios:

Anarquía: Falta de todo gobierno en un Estado // Sentido figurado: desorden, confusión por ausencia o flaqueza de la autoridad pública. // Por extensión: desconcierto, incoherencia, barullo en cosas necesitadas de ordenación.



Anarquismo: Conjunto de doctrinas de los anarquistas. // Conducta política destructora de la autoridad y subversiva del orden social.// Sociología y Política: Doctrina económica, jurídica y política que preconiza una absoluta libertad del individuo y la supresión de la propiedad privada y del Estado.



Anarquista: Persona que profesa el anarquismo o desea o promueve la anarquía.



Dicen los Anarquistas:



Anarquista: Creador de la moral humana del respeto y de la tolerancia, sin la cual no es posible la convivencia armoniosa entre las criaturas.



Anarquía: Orden basado en un noble sentimiento fraternal. Voluntad consciente de no ejercer dominio sobre otro. Respeto al hombre como personalidad humana en desarrollo.



Anarquismo: Conjunto de pensamientos y de sentimientos por los que se considera a todas las unidades humanas merecedoras de respeto en su personal libertad. // No doctrina económica, no doctrina jurídica, no doctrina política, no doctrina que debe ser codificable y de obligatoria observancia (No existiendo código que obligue, no son necesarios la justicia ni el juez, pues nadie tendrá que interpretar leyes que no serán dictadas). // La propiedad será asociada cuando formen los hombres sociedad para su tenencia, explotación o disfrute; individual cuando al individuo no le satisfagan la forma colectiva ni la asociada de los asociacionistas.



// La forma de propiedad no es obstáculo para la existencia de relaciones cordiales entre anarquistas, que se basan en la recíproca tolerancia y en el mutuo respeto. // Entre anarquistas fueren y mantengan el sistema de propiedad que sea, se desconoce la explotación del hombre por el hombre, pero también del hombre por la sociedad. // Moral. El dominio de si es una de las principales virtudes.[10]



El anarquismo se basa en un individualismo extremo, radical defensor de la libertad; entendida ésta como el derecho de cada ser humano a actuar conforme a los dictados de su conciencia y voluntad, por creer que cada personalidad es única e insustituible.

La justicia para los anarquistas se identifica con el principio de igualdad o reciprocidad de derechos entre los individuos. “Los resultados de todo nuestro recorrido por la idea de naturaleza no pueden, pues, ser más clásicos: existen unas “leyes naturales”, un orden eterno y con validez universal, a la vez científica y moral, cuya perturbación es causa de males de todo tipo. ...Los atributos del orden natural (o de la anarquía) son fáciles de descubrir: igualdad, libertad, solidaridad, fuerza, armonía y, por consiguiente, ausencia de autoridad.”[11] El anarquismo participa en la gran corriente racionalizadora y secularizante que se había iniciado en la Edad Media y culminó con la Ilustración; cree en la razón y apoya la difusión de la ciencia en todos los campos de la sociedad, porque con ellas se liberará al ser humano del trabajo y se superará el “reinado de la necesidad.[12] El cientificismo anarquista supone la unidad fundamental de todas las ramas del saber y de toda la realidad, por lo que es muy parecido a una especie de “positivismo de izquierda” que confía en resolver los problemas sociales mediante la aplicación de las leyes físicas. Además, tanto los libertarios como la “ciencia”, persiguen la “felicidad humana”.[13]

El anarquista español J. Prat desea una revolución futura que hará surgir al “hombre nuevo”, una especie de obrero culto y con iniciativa que José Mancisidor creyó encontrar en su primer viaje a la Unión Soviética. Como para los libertarios la cultura es la base de la revolución, porque tiene la virtud de resolver pacíficamente la cuestión social, su obtención por las masas populares es un logro y un objetivo por si mismo. No es por tanto difícil de entender que muchos anarquistas siguieran la profesión docente como otra manera de extender sus ideas entre las nuevas generaciones. Muchos anarquistas consideraron que la pluma era la mejor arma para el combate político y la lucha social; en esto coincidían con Mancisidor y Ramos Pedrueza quienes a lo largo de toda su vida participaron en diversas empresas culturales.

El arte para los anarquistas debe ser realista, por conectarse con la realidad social de la que surge; sus temas “populares”, no lleno de personajes “nobiliarios”, y el tratamiento debe ser ”auténtico”, no falseado para halagar a la clase dominante. Se habla de un arte fuerte y viril, en contraposición al arte de los cenáculos y a los libros para especialistas. Los escritores y los artistas plásticos se sintieron atraídos por las tesis ácratas a causa de la rebeldía emocional que transmitían, el individualismo exaltado que defienden, la libertad que proclaman y la defensa de “lo popular” en sentido de espontáneo y auténtico.[14] "La cultura anárquica no puede ser otra cosa que la bella y humana cultura del amor."[15] Otro principio libertario heredado del optimismo racionalista del siglo XVIII, es la confianza en el progreso ilimitado del ser humano mediante el avance técnico y el perfeccionamiento moral. Los anarquistas creían, al igual que los ilustrados, que el avance de la humanidad consiste en el triunfo progresivo de la razón y la libertad sobre la ignorancia, los prejuicios, el egoísmo y la tiranía.[16]

El progreso para los anarquistas es obtener cada vez más ilustración, más libertades y más goces. Creen por tanto en el progreso y en la superioridad del presente sobre el pasado, por el “natural” desarrollo humano en sentido ascendente. De este modo coinciden con el pensamiento ilustrado, al equiparar el “estado de naturaleza”, con lo racional o eterno que de ninguna manera se contrapone al progreso, sino que lo estimula y orienta.[17] La ciencia y la revolución se unen y complementan en el pensamiento libertario, al pugnar ambas por un orden social perfecto que hay que descubrir al modo medieval. “Los anarquistas comulgaban con la creencia, actualmente apropiada por grupos tecnócratas conservadores, en el progreso científico unilineal y en sus efectos políticos beneficiosos, porque, al aumentar los bienes materiales, produce automáticamente la libertad y la felicidad.”[18]

El progreso anarquista es ideal, lineal, armónico e inevitable aunque no mecánico ni determinista, sino producto de la voluntad y actividad humanas; por lo que la evolución histórica, según estos principios presenta tres etapas:

1.- Surgimiento de nuevas ideas producto del genio individual;

2.- Rebelión minoritaria aplastada inútilmente por el poder;

3.- Sublevación y triunfo de las masas.

En la mejor tradición ilustrada, los anarquistas consideran a la imprenta como “la redentora de la humanidad”.[19] Los anarquistas se planteaban como objetivo construir una sociedad “mejor” (tomando como modelo y base la suya en el momento en que escribían) con lo que hacían la crítica moral a las instituciones políticas y religiosas vigentes, por lo cual buscaron una alternativa en la moral reflexiva utilitaria, que los satisfizo por su materialismo básico, su racionalismo optimista, su evolucionismo y su confianza en la expansión de la personalidad dentro del organismo social, como puede observarse en las obras de Fourier, Proudhon, Spencer y Kropotkin.

Importante principio moral anarquista es el vitalismo, o la defensa de la satisfacción de las necesidades orgánicas como base de la conducta moral: cuanto daña a la vida es inmoral, lo que contribuye a ella es moral. De este modo se justifica a la revolución social como el “gran acto moral”, porque defiende la libertad y la dignidad humanas.

Los anarquistas también idealizan las bondades del trabajo y la solidaridad humana básica. Alvarez Junco distingue dos ramas de la moral libertaria: la solidaria, de la que tomamos los enunciados anteriores, y la puritana, de clara inspiración cristiana, que denuncia la hipocresía de las clases dominantes por no respetar los principios morales que declaran tener.[20] En esta vertiente parece ubicarse la moralidad de Mancisidor.

Dice Giménez: "No tiene necesidad alguna el anarquista de conquistar a nadie; pero si tiene necesidad de conquistarse a sí, y de conquistarse todos los días, porque el ambiente conspira constantemente contra él, contra su libertad, contra la belleza de su personalidad y de su vida. Por eso su esfuerzo debe ser continuado para poder hacer cada vez más rica, bella y libre su personalidad, manteniéndose siempre en la hombría, que es jardín en el que se cultiva la bondad, y no bajando nunca a la animalidad, que es matorral en donde se crían todos los vicios."[21]

Respecto de la acusación que se hace a los anarquistas de ser enemigos jurados de la propiedad privada y de buscar la desaparición del Estado por métodos violentos, Giménez nos explica: "¿La propiedad? ¡Bah! No es problema. Porque cuando nadie trabaje para nadie, el acaparador de la riqueza desaparece, como ha de desaparecer el gobierno cuando nadie haga caso a los que aprendieron cuatro cosas en las universidades y por ese sólo hecho pretenden gobernar a los hombres."[22]

En México el anarquismo prosperó a partir de su implantación por el griego Plotino Rhodakanaty, que fue el autor del primer texto anarquista escrito en nuestro país, la famosa Cartilla Socialista, publicada el mismo año en que llegó.[23] Al mismo tiempo, enseñó su doctrina a los primigenios anarquistas nacionales como Francisco Zalacosta, Santiago Villanueva y Hermenegildo Villavicencio.[24] Publicó numerosos artículos en periódicos obreros como El Socialista y El Hijo del Trabajo, escribió en 1864 el ensayo titulado Neopanteísmo y diez años después un periódico filosófico llamado El Craneoscopio. Las ideas de Rhodakanaty eran afines a las de Proudhon y Bakunin, además de anticiparse a Kropotkin. Aunque el griego regresó a Europa en 1886, sus alumnos mexicanos organizaron la Sociedad Agrícola Oriental y la Escuela del Rayo y el Socialismo, mediante las cuales adoctrinaron en las ideas ácratas a los campesinos del oriente de la capital del país. Su importancia no fue menor ni pasajera; ahora la colonia más grande de América Latina se llama Agrícola Oriental, está ubicada en la delegación de Iztacalco y dos de sus escuelas, una primaria y otra secundaria, llevan el nombre de José Mancisidor Ortiz.

Desde Chalco y Texcoco, las ideas ácratas nacionalizadas se extendieron en los medios campesinos de Puebla, Hidalgo y Veracruz, tanto a través de manifiestos como por el ejemplo de la acción directa agrarista, tan cara a los libertarios que invadían haciendas como una forma de lucha campesina contra la oligarquía. López Chávez fue aprehendido y fusilado en 1869, pero su ejemplo quedó vivo en la mente de los campesinos del centro del país, que lo revivieron de nuevo con motivo de la sublevación zapatista de 1910. El mismo lema, presuntamente zapatista de Tierra y Libertad era el nombre de un periódico anarquista español que se publicaba alrededor de 1889, distribuyéndose por toda Europa.[25]

Para concluir señalaré que el anarquismo tuvo entre otras más de sus contradicciones la tendencia a un cierto “obrerismo” como salida “políticamente correcta” a sus principios éticos favorables al trabajo, al hombre nuevo y a la reforma social. Sin embargo, los partidarios de las manos callosas no quedaron muy satisfechos, pues en los diferentes congresos ácratas se dio una definición tan amplia de lo que significaba ser “obrero”, como un productor de objetos socialmente necesarios, que cabían en ella con toda comodidad los artistas, intelectuales, aristócratas o terratenientes. Esto fue posible gracias a que el anarquismo dejó de ser una ideología obrera para convertirse en una concepción moral, dirigida a todas las clases sociales.

En su obra, Alvarez Junco hace un magnífico cotejo entre las ideas del marxismo leninista o bolchevique y los principios libertarios[26], los presentamos ahora en forma de tabla: ANARQUISMO MARXISMO

Objetivos
Rebelión: destruye la autoridad
Revolución: disuelve las clases sociales

Motivaciones
Idealistas, libertad
factores materiales

Doctrina
No existe, es un impulso de rebeldía
Dogmatismo, jerarquización

Sujetos
hombres rebeldes, individuos
clase obrera, vanguardia consciente

Mejora social
Por evolución
Violentamente




I.- José Mancisidor

José Mancisidor Ortiz nació en la ciudad de Veracruz el 20 de abril de 1894, en una humilde vecindad ubicada en el Paseo de los Cocos, quinto de once hijos de José Tomás Mancisidor Oyarzábal y Catalina Ortiz Alpuche. Miembro de una familia pobre y muy numerosa, el pequeño José vivió su infancia en un ambiente de pescadores de chinchorro, prostitutas, bailarinas de cantina, fogoneros, ladrones, vendedores de “chueco”, y todo ese variopinto humano que tan bien retrata Alberto Leduc en su cuento “Fragatita”[27].

Mancisidor recuerda su azarosa infancia y se pregunta:

¿Fui niño alguna vez? Mi niñez y mi juventud han sido una sola. Se confunden y se enlazan con los recuerdos de estos barrios populosos en los que desde niño me gané la vida. Fui voceador de periódicos, recadero, parador de chueco y derecho y guía de turistas por los lugares peligrosos de la ciudad. Entre estos marineros y pescadores sin amor al dinero. Con ellos me inicié en la vida[28].

Cumplidos sus trece años, José Mancisidor fue obligado por su padre a trabajar de ayudante en un cine para, dos años más tarde, laborar como almacenista en los muelles.

Con la primaria terminada a tiempo, Mancisidor había dedicado tres años al trabajo y a socializar, por lo que la presión familiar lo inclinó a estudiar para mecánico naval en la Escuela de Maestranza de la Secretaría de Marina. En 1914, cuando Mancisidor cursaba el tercer año de un oficio de cuatro, la invasión estadounidense a la ciudad y puerto de Veracruz lo determinó a tomas las armas primero para defender su ciudad y, después, para participar en la revolución mexicana dentro de las tropas al mando del general Cándido Aguilar. Ya encuadrado dentro de las tropas de Aguilar y bajo el mando de Heriberto Jara Corona, tocó a Mancisidor entrar de nuevo al puerto para recibirlo de las manos de los invasores en retirada. Participó luego en las campañas de Veracruz, Puebla y Chalco del lado constitucionalista. En 1917 se casó con la señorita Dolores Varela con quien tuvo cinco hijos.

Alejado de la milicia, fue síndico municipal en la ciudad de Jalapa y después diputado local para el trienio 1926 – 1929. Participó en las sublevaciones de Arnulfo R. Gómez y la escobarista, enemistándose con el núcleo de poder sonorense, por lo que tuvo que buscar acomodo en la burocracia local a partir de 1931, y luego en la docencia.

Colaboró en el grupo “Simiente”, el grupo “Noviembre” y en la revista Ruta en sus diferentes etapas. Presidente fundador de la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios (LEAR), asistió al Congreso de Escritores de Nueva York en 1935, visitó la Unión Soviética al año siguiente y viajó a España en 1937, para participar en el Segundo Congreso de Escritores Antifascistas de Valencia. Visitó la Habana en 1938 y a Washington en 1939, como delegado educativo del gobierno mexicano, ya que era director de secundarias diurnas desde hacía dos años.

Con la política de unidad nacional implantada por el presidente Ávila Camacho, los funcionarios de lenguaje radical dentro de la SEP tuvieron que abandonar sus cargos, después de una fuerte y agresiva campaña en Excélsior[29]. Entre 1941 y hasta su muerte en 1956, Mancisidor ejerció la docencia en la Secundaria para señoritas número ocho, la Universidad Obrera de México, la Escuela Nacional de Maestros y la Normal Superior.

Publicó a lo largo de su vida numerosos artículos en revistas y periódicos, cuentos, novelas, obras de teatro, guiones de cine y libros de corte histórico. Entre sus obras más destacadas podemos mencionar Así cayeron los héroes (1927), Carranza y su política internacional (1929), La Asonada (1931), La ciudad roja (1932), En la rosa de los vientos (1941), Historia de las luchas sociales en México (1943), Hidalgo y la cuestión agraria (1944), Miguel Hidalgo constructor de una patria (1944), El mundo de la infancia y adolescencia de Juárez (1951), Frontera junto al mar (1953), Me lo dijo María Káimlova (1956), Hidalgo, Morelos, Guerrero. Trilogía histórica (1956), Se llamaba Catalina (1958), y se le atribuye como obra publicada después de su muerte la Historia de la Revolución Mexicana (1958), que ya argumenté en mi tesis de Maestría por qué no creo sea suya.

II.- El Hidalgo de José Mancisidor

Voy a analizar el Hidalgo que describe Mancisidor en sus obras: Hidalgo y la cuestión agraria (1944) tomo V, Miguel Hidalgo constructor de una patria (1944) tomo VI, Hidalgo, Morelos, Guerrero. Trilogía histórica, (1956) tomo VI, publicadas dentro de sus obras completas por el gobierno del Estado de Veracruz en Jalapa, 1980. Todas mis citas se refieren a esta edición por lo que sólo mencionaré la página.

El primer autor que cita Mancisidor en su obra es al Maestro Justo Sierra, de quien toma la idea de que la Independencia de México equivalía a la emancipación del indio. Cambia sin embargo el método expositivo y del conciliador tono positivista de la Evolución Política del Pueblo Mexicano, pasa al lenguaje estridentista que se había apropiado desde hacía unos tres lustros para afirmar:



...el Padre Hidalgo se refiere, de manera muy especial, a la triste condición de la gran masa indígena integrada por campesinos esclavizados, por verdaderos siervos de la tierra, encadenados durante tres tremendos siglos a la inicua explotación de los conquistadores.[30]



Mancisidor cree que la visión de político y reformador social del cura Hidalgo sería ampliada más tarde por el cura Morelos, también interesado en la mejoría social y económica de los campesinos. El decreto de Hidalgo publicado en Guadalajara el 5 de diciembre de 1810 parece seguir esta intención cuando dota a los campesinos de tierras y prohíbe los arrendamientos, con lo que según Mancisidor, se levantaba la bandera agraria en la lucha por la independencia. Termina este breve trabajo con los decretos de los obispos Abad y Queipo y Juan Cruz contra Hidalgo, así como con el decreto de Guadalajara que viene en último término.

Parece que este primer trabajo fue sólo un esbozo del Miguel Hidalgo, constructor de una Patria que ya es más voluminoso y razonado. Empieza la presentación polemizando contra algunos historiadores contemporáneos (1944) a quienes no menciona por nombre, y que dice quieren reducir la valía de Hidalgo “a proporciones mínimas”[31], comparándolo con Morelos en quien encuentran mayores cualidades y virtudes de todo tipo. También polemiza con Alamán desmintiendo la afirmación de éste en el sentido de que Hidalgo deseaba convertirse en monarca de México y aclara que el padre del cura Hidalgo sólo se casó dos veces, la segunda con motivo de haber quedado viudo, después del luto de rigor; no cuatro como maliciosamente afirma Alamán.[32]

El capítulo I inicia con una introducción literaria que ambienta la llegada del padre del cura Hidalgo a la Hacienda de Corralero como nuevo administrador. También presenta a la familia de su mujer y a ésta como una joven de dieciocho años soñadora y enamorada que se casa en poco tiempo con un hombre de treinta y siete “sediento de tranquilidad, de paz y reposo”[33].

Mancisidor parece contradecirse en breve lapso pues menciona tres matrimonios de don Cristóbal por diferentes causas, y decide “dejarlo en paz”, para iniciar la biografía de Miguel Hidalgo. Dice que cursó sus primeras letras en la hacienda natal y viajó a los catorce años a Valladolid para estudiar en el Colegio de San Nicolás, de cuya vida estudiantil sólo enuncia el sobrenombre que adquirió Hidalgo allí: “el zorro”. Además de graduarse como Bachiller en Artes a los diecisiete años y en Teología a los veinte.

Comenta Mancisidor que Hidalgo fue alumno de Francisco Javier Clavijero, de quien recibió “sus luces, su aliento emprendedor y su afán de renovación”[34]. El talento del joven sacerdote se manifestó en su texto sobre el verdadero método de estudiar teología, que escribió en respuesta a un concurso eclesiástico.

Relata Mancisidor que en su casa de San Felipe, el señor cura Hidalgo realizaba tertulias en donde recibía de buen grado a gente de todas las clases sociales, con lo que pretende demostrar sus inclinaciones democráticas, las cuales corrobora por la tendencia del sacerdote a apoyar la educación del pueblo[35].

Mancisidor usa técnicas teatrales en esta obra sobre Hidalgo, pues le inventa diálogos con los que supuestamente adoctrinaba a los jóvenes militares que pasaban por su casa[36]. Lo mismo hace cuando da noticia del viaje de Allende y Aldama para informarle sobre el descubrimiento de su conjura antihispana, al tiempo que agrega refranes chuscos para ambientar la situación, cambiando a farsa el tono de estos momentos, que habían sido descritos por otros autores como una epopeya:

“-Apéate y descansa –le dijo-, te traerán de cenar.

No tengo mucha gana, y menos cuando el pescuezo está en riesgo del mecate – afirmó Aldama echándose abajo del caballo que resoplaba fatigado.”[37]

Respecto de las intenciones de Hidalgo al poner en marcha la sublevación de Independencia, Mancisidor afirma:

“Pero Hidalgo no aspiraba a emprender en contra del régimen colonial una lucha militar, sino la de todo un pueblo, ebrio de pan y de justicia, por esos conceptos que sacudían al mundo ofreciendo igualdad entre los hombres, fraternidad humana y, sobre todo, libertad.”[38]

Para reforzar su narración sobre el cura Hidalgo, Mancisidor inserta sus decretos y alegatos que publicó en respuesta a la propaganda colonialista. Además, aprovecha su primer trabajo sobre éste héroe y vuelve sobre el problema de la tierra y su devolución a los indios decretada en Guadalajara, lo que le permite afirmar que “Hidalgo era un verdadero y auténtico caudillo popular, arraigado a la gran masa desposeída de la Nueva España”[39]. Aquí podemos observar otro rasgo anarquista de Mancisidor, ya que los ácratas eran “campesinistas”, mientras que de manera muy simple podemos afirmar que los marxistas son “industrialistas” o, cuando menos “obreristas”.

Mancisidor sigue adelante y es ameno, pues inserta panfletos rimados que se usaban para denigrar al enemigo en la guerra de Independencia, dando ejemplos de una muy primitiva contienda ideológica, con los recursos tecnológicos de entonces: los papeles impresos[40].

Mancisidor no endiosa al héroe, al contrario, le reconoce sus limitaciones, como cuando afirma: “No fue Hidalgo, en la empresa que se echara a cuestas, un genio militar; le faltaría, cierto es, audacia e inspiración, pero suplirá sus fallas con entusiasmo y decisión nada comunes”[41].

Sin decir de dónde toma la anécdota, Mancisidor repite la historia del Pípila con un diálogo muy natural como si hubiese estado presente:

“-Pípila, la patria necesita de tu valor. ¿Te atreverías a prender fuego a la puerta de la Alhóndiga?

-Sí mi general – fue a respuesta.

- ¿Y de qué modo intentas tan peligrosa tentativa?

-De uno muy sencillo y fácil: que me traigan una losa que me cubra la espalda, una reata y una mecha.”[42]

Un poco más adelante entrecomilla, aunque no dice de dónde sacó la cita, un párrafo donde se insiste en llamar a Hidalgo humilde, jefe demócrata, que vivía en cuartos pequeños y dormía sobre pobres catres, para acto seguido, escribir que hubo quienes calumniaran al cura “afirmando que era dado a la lisonja y al lujo”[43].

Respecto de la finta sobre la ciudad de México desde Cuajimalpa, y la consiguiente retirada hacia Querétaro, Mancisidor opina que fue motivada por los movimientos amenazadores de Calleja y Flon, y señala la tirantez con Allende que resultó de esta decisión[44].

Poco después, Mancisidor ya se atreverá a hablar del rencor de Allende hacia el sacerdote, al tiempo que cita una carta donde Allende presume que Hidalgo intentará hacerse de caudales en Guadalajara y escapar por el Puerto de San Blas[45].

Mancisidor dice que después de esta misiva, Hidalgo recibió bien a Allende y no le guardó rencor, además de que justifica todos los errores militares incluso el de Puente de Calderón, atribuyéndolos a la falta de experiencia militar. Califica la lucha insurgente como una “cruzada”[46].

Manifiesta Mancisidor sus dotes de novelista cuando narra la fiesta de cumpleaños de Chepita Castro, la esposa del gobernador insurgente de Coahuila, Señor Aranda; dice que el coronel Elizondo entró con violencia a su casa y le obligó a firmar una invitación a Hidalgo, con lo que afirma se preparaba una emboscada y una traición. Muy en su línea estridentista, califica las causas de Elizondo de “mezquinas”, “negra acción”, “vergonzosa la forma de realizarla”, pretextos “ruines y cobardes”[47].

Mancisidor se detiene en detalles acerca de la prisión de Hidalgo y las rimas que dedicó a sus carceleros, dramatiza el proceso y describe incluso la degradación del héroe de modo teatral: “La escena es impresionante y quienes la presencian, apuran el dolor y la amargura de su impotencia. Sólo Hidalgo, tan lleno de dignidad, permanece sereno, casi indiferente, convencido de que lo que ha hecho está más allá de las leyes y reglamentos de los hombres. Porque lo que a él ha guiado, no ha sido la ley escrita, sino el derecho inmanente de los pueblos de ser libres y dueños, ellos mismos, de su propio destino. Por eso, en medio de tanto rostro atribulado, y tantos ojos llorosos, se endereza como un representante de la justicia eterna, invencible y magnífico en la hora de su muerte que no era, para su conciencia cristiana, sino la hora de su vida.”[48]

Momentos después de su muerte, “Hidalgo no era ya más que un montón inerte de huesos y de carne, sobre el que habría de germinar, sin embargo, la Independencia de un pueblo, y los ideales de democracia y libertad que animaran, en sus horas oscuras o luminosas, su agitada y dramática existencia.”[49]

En Hidalgo, Morelos, Guerrero. Trilogía histórica, publicado por primera vez en 1956 y después en el tomo VI de sus obras completas, Mancisidor continúa el trabajo sobre Hidalgo, porque esto parece, si observamos el método constructivo y la narración: un mismo trabajo que va creciendo poco a poco conforme su autor lee más sobre el tema, recopila mejores materiales y refina su texto.

En la retórica de Mancisidor, Hidalgo es “el intelectual”, Morelos “el genio”, y Guerrero “el carácter”. Sobre estas bases, el autor tendrá mucho mayor cuidado que en las publicaciones anteriores, y enfatizará más la formación intelectual y la trayectoria académica de Hidalgo; así citará los colegios a los que asistió y los libros de texto que tuvo que estudiar.

Como justificación del apodo de “el zorro” que el cura llevó toda su juventud, Mancisidor enfatiza que era “taimado”, dueño de una viva imaginación, ágil de mente, burlón e irónico pero nunca frívolo[50]. Presenta al primer conflicto de Hidalgo que lo puso frente a la inquisición como una “travesura”, a la que se fueron agregando los testimonios de muchos que lo habían escuchado salirse de la ortodoxia católica, lo cual era peligro y hasta mortal en esa época.

Mancisidor mejora mucho pues profundiza más en las aportaciones de Clavijero, el jansenismo, el texto de Serry, Díaz de Gamarra y el texto sobre teología que escribió el joven cura, el cual le hizo ganar doce medallas de plata, como elementos transformadores de la cultura de la época[51].

No obstante lo anterior, Mancisidor no cambia la caracterización del sacerdote como un hombre democrático que no distinguía las clases sociales y recibía a todos en su casa apodada “la Francia Chiquita”[52]; también lo ubica como un indigenista, promotor de la industria nacional[53], insiste en calificarlo como “sencillo cura”[54], cuando todos sabemos que era un intelectual de primer nivel, habla de él como “el humilde cura de dolores”[55], sin mencionar que poseía varias haciendas muy productivas y gran capital.

A fines del siglo XVIII y principios del XIX, según Mancisidor, gravitaba sobre la población que carecía de tierras, “el Estado feudal español” “con todos sus horrores”, por lo que Hidalgo pugnaba por restituir las tierras a “sus dueños verdaderos”[56].

En este capítulo sexto de su obra Mancisidor utiliza por primera vez una retórica que pudiera parecer marxista, pues menciona las luchas de las clase dominantes, privilegios feudales, Estado feudal, sociedades por acciones, tiranía del capital[57].

Cita de nuevo Mancisidor la anécdota del Pípila, pero ahora si menciona que la tomó del Cuadro Histórico... de Carlos María de Bustamante, de donde me imagino la sacaron todos. Insiste Mancisidor en que Allende amenazó e injurió al sacerdote pero que éste lo perdonó. Allende no simpatizaba a Mancisidor pues le atribuye deseos de venganza sobre Hidalgo e “incapacidad para ver la Independencia como un hecho popular”[58].

Compara a Hidalgo con el mitológico Anteo que sacaba fuerzas de su contacto con la tierra, el cura se fortalecía con el contacto del pueblo. Resume su programa político en cuatro palabras: patria, nación mexicana, independencia y libertad[59].

Sin duda este último escrito sobre Hidalgo es el mejor, aunque no desperdicia los materiales utilizados antes y repite incluso frases hechas de los anteriores, como cuando arrancan la cabeza del héroe y su cuerpo es “iluminado apenas por un sol pálido y sin calor”[60].





III.- Conclusiones sobre Mancisidor y su Hidalgo

Mancisidor utiliza una retórica anarquista en sus dos primeros escritos sobre Hidalgo pues los escribió en 1944, y no dominaba el lenguaje marxista, ni simpatizaba con el socialismo o el comunismo, entre otras cosas porque el carácter de este historiador era independiente y enemigo de los autoritarismos, opuesto en todo a la rigidez doctrinaria de un Partido Comunista Mexicano seguidor del Stalinismo.

Esta no es una especulación, desde 1940 Mancisidor había marcado distancia de los comunistas y polemizado públicamente con ellos; así afirma en su libro Síntesis histórica de la lucha social en México, que incluso fue traducido al ruso y publicado en la URSS: “Tal parecía, después de escuchar este lenguaje, que la revolución proletaria estaba en puerta, cuando en realidad, lo que saltaba a la vista era la falta de madurez política de los dirigentes comunistas para aplicar la teoría revolucionaria a las condiciones históricas que en México prevalecían”[61]. Poco más adelante agregaba: “Como se puede ver, el programa del Partido Comunista en México, como las medidas de realización, no podían ser más simplistas.”[62] No he leído a ningún comunista militante que diga de sus colegas que son simplistas y les falta madurez política.

Evidentemente Mancisidor no fue comunista ni socialista y si al final de su vida (recordemos que murió en 1956) utilizó algunas frases de la retórica marxista, sólo fue en un capítulo de un libro entero, el que posiblemente escribió de manera separada y luego intercaló a la hora de publicar el texto, cosa nada rara en la forma de trabajar de los editores y autores.

Mancisidor es un moralista ácrata debido a que defiende “el buen nombre” de la familia Hidalgo reduciendo el número de los matrimonios del padre de Miguel de cuatro a dos o tres, como si uno más o menos fuera relevante en la valoración del ambiente en que creció el héroe. También muestra su moralismo al mantener intocada su vida privada, que sospecho no conocía, para centrarse en su currículum.

La caracterización de Hidalgo no es nueva y parece limitarse a repetir o subrayar los estereotipos ya conocidos sobre el cura: astuto, indigenista, luchador por la tierra para los indígenas, demócrata, promotor de la cultura popular y la industria nacional.

La parte increíble de esta caracterización radica en insistir en que Hidalgo era un sencillo y humilde cura cuando llegó a Rector del Colegio de San Nicolás y era dueño de varias Haciendas.

Supongo que esta falsificación de Mancisidor no se debe a su ignorancia, sino a su deseo de hacer a Hidalgo aún más aceptable a los ojos de los niños y jóvenes estudiantes de las escuelas oficiales, que Mancisidor consideraba su “clientela natural”, como profesor y funcionario de la SEP que fue.



IV.- Rafael Ramos Pedrueza



Nació en la ciudad de México en 1897[63], posiblemente con estudios elementales, se hizo profesor autodidacta de primaria. Político profesional oficialista, fue diputado federal en la XXIX legislatura, identificado con el bloque obregonista[64]; en 1922 inició un viaje de estudios culturales a varios países de Europa, comisionado por la Secretaría de Educación Pública[65] de reciente creación. Parece que vivió cuando menos seis meses en Rusia y observó, en la medida de lo posible (no se sabe que hablara ruso), los cambios políticos y sociales que entonces ocurrían con gran rapidez.

La estancia de Ramos Pedrueza en Rusia coincidió con la creación de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas aún bajo la dirección de Lenin, el cual murió en 1924[66], pero también pudo observar la lucha por el poder de los viejos bolcheviques contra Stalin y su grupo, finalmente ganadores de la confrontación.

Después de 1924 y hasta 1926, Ramos Pedrueza fue embajador de México en Ecuador[67], representando al gobierno de Plutarco Elías Calles. A su regreso a México, impartió clases de geografía económica e historia de México en la UNAM, así como de literatura en el Conservatorio Nacional[68].





Con los apuntes tomados durante su estancia en la URSS, Ramos Pedrueza publicó, probablemente con sus propios recursos, en 1929, un libro titulado La estrella Roja. Doce años de vida soviética [69], que leyó frente a un grupo de amigos periodistas, políticos e intelectuales en una reunión publicitada por el diario La Prensa, el 17 de diciembre de 1928[70]. Esta primera edición contó con el aval político del colectivo El Machete en una carta fechada el 6 de abril de 1929[71].

Quizá haya sido este el primer libro escrito en español por un intelectual mexicano sobre la URSS y los problemas que enfrentaba en ese momento. Era valioso por ser una visión mexicana, tomada directamente de la realidad por un simpatizante de este régimen, además de que sirvió de guía y estímulo a muchos otros mexicanos radicales, anarquistas, estridentistas, socialistas y comunistas, deseosos de saber, mediante fuentes confiables, lo que estaba pasando al otro lado del mundo. Supongo que Mancisidor fue uno de los primeros beneficiados con esta información.

Ramos Pedrueza publicó también: Excelsitud del arte, Estudios sociales, históricos y literarios, La lucha de clases a través de la historia de México, Sugerencias revolucionarias para la enseñanza de la historia, Emiliano Zapata y el agrarismo nacional, José María Morelos y Pavón, precursor del socialismo en México, y Javier Mina, representativo de la lucha clasista en Europa y América. murió en la capital del país en 1943[72].

V.- El Hidalgo de Rafael Ramos Pedrueza

En 1923, Ramos Pedrueza publicó un libro titulado Estudios históricos, sociales y literarios, en México, D. F. sin pie de imprenta, por lo que presumo es una edición personal, en un momento en que el autor era diputado federal y disponía de recursos. Recopila su primer cuadernillo nombrado Excelsitud del arte, así como textos varios sobre temas de historia, problemas sociales, discursos parlamentarios y de política callejera, artículos aparecidos en diferentes periódicos y revistas desde 1908 hasta la fecha mencionada arriba.

Aquí encontramos un antes y un después, la marca es el viaje a la URSS de 1922. Los escritos políticos y sociales previos presentan un lenguaje liberal poco radicalizado, aunque diferente del positivista imperante; en lo literario, Ramos Pedrueza no se salva de la lírica romántica en boga, incluyendo los temas espirituales, espiritistas y misteriosos en general. A sus veintiún años, el joven Rafael Ramos Pedrueza era un buen chico malo, romántico, rebelde, radical, inquieto, en busca de expresión y tribuna. Cinco años después, convertido en político profesional, legislador obregonista, recién llegado de su viaje a la URSS, ya había encontrado sus temas y mejorado su lenguaje, radicalizándolo según la retórica rusa oficial con capitalismos, imperialismos, explotación del pueblo y revolución francesa, dispersos convenientemente a lo largo de su discurso, pero sin llegar al marxismo, pues dudo que conociera las obras de Marx, publicadas apenas en México en 1960, muchos años después de su muerte[73].

En este libro que realmente reúne sus dos primeras obras, incluye un texto de junio de 1908, aparecido originalmente en El Mundo Ilustrado, uno de sus primeros escritos literarios de tema histórico relacionados directamente con Hidalgo: “Atotonilco el Grande”, donde con un estilo arcaizante similar al de don Luis González Obregón, destaca lo más viejo y primitivo de esa población para casi al terminar, esbozar un contrapunto de su aparente tranquilidad con “la heroica guerrilla de los primeros insurgentes, acercándose velozmente...”[74] No menciona explícitamente a Hidalgo pero sabemos que nuestro héroe tomo en ese pueblo el estandarte de la Virgen María.

En agosto de 1915, Ramos Pedrueza escribió un opúsculo denominado “Evocaciones Heroicas” y menciona a Hidalgo en segundo lugar después de Cuauhtémoc, imagino que por establecer un orden cronológico, pues acto seguido trabaja a Mina, otro de sus héroes favoritos y sospecho, por el que mayor inclinación sintió, pues le dedicó un libro completo[75], lo que no hizo con Hidalgo.

Califica al grito de Dolores como un “don del cielo a la tierra mexicana; es un instante y una eternidad”[76]. Además de retrata al cura Hidalgo como un “anciano”[77], lo que es inexacto e injusto pues el héroe tenía cincuenta y siete años cuando convocó a la sublevación de Independencia; dice que su acción reflejó las angustias del pueblo, las imprecaciones de los de abajo, así como “la música vigorosa de la nacionalidad recién nacida”[78]. Describe a su imagen como una “figura venerable; la más venerable de nuestra historia; es patriarcal y paternal; el patriarca de la guerra de Independencia y el padre legítimo de la patria mexicana”[79].

Defiende al héroe contra los escritores que lo han criticado por lanzarse a la guerra sin un plan, califica de sublime su decisión y dice de él que era “idea y acción, pensamiento que redime y brazo que combate; bandera que simboliza el ideal y espada que lo defiende”[80]; aunque vuelve a mencionarlo como un viejo para exaltarlo doblemente al afirmar que “olvidándose de sus años...”[81] fue a la lucha con un plan confuso pero generoso.

De la retirada frente a la capital del Virreinato, Rafael Ramos Pedrueza no se compromete a elaborar una hipótesis explicativa, simplemente menciona una disyuntiva entre un error militar o “el temor de la espantosa anarquía que pudo imperar”[82].

Como conclusión, Ramos Pedrueza acepta que Hidalgo cometió errores, cayó en debilidades al tolerar asesinatos y saqueos, además de que no fue un gran militar. Sin embargo a su favor dice:

“...fue el primer ciudadano mexicano; fue un verdadero apóstol de la libertad, fue un fecundo redentor de oprimidos; fue un sacerdote de Cristo y de la Independencia; ¡fue héroe y mártir¡ de su alma y de su sangre, brotó la nación mexicana.

“Hidalgo no es solamente un héroe nuestro; es héroe universal; fue el primer ciudadano en el nuevo mundo, que abolió la esclavitud; por sólo éste hecho es inmortal su memoria.”[83]

En su siguiente obra[84], que dedica a “los maestros y estudiantes antiimperialistas”[85], sumamente exitosa, publicada en veinticinco mil ejemplares en su segunda edición, en plena época de la “educación socialista”, como texto de apoyo a los maestros de educación básica y media de la República, con el aval de un político moscovita que “aprecia la tentativa de mostrar la Historia de México desde el punto de vista marxista”[86], de José Mancisidor quien publicó su encomio en la edición de diciembre de 1934 de su revista Ruta, así como de numerosos profesores y directivos de educación secundaria, todos consignados en las primeras páginas del libro, el cura Hidalgo sólo es mencionado en seis páginas de doscientas noventa, en ellas se resalta su reparto de la tierra entre los indios, se le ubica como precursor del Departamento Agrario[87] y se cita en apoyo de esta idea la obra de Luis Castillo Ledón, Hidalgo, la vida del héroe.

Se dice también que “realizó reivindicaciones justas a favor de las masas explotadas”[88], pues repartió plata y alimentos tomados de los almacenes imperiales; se juzga rápida aunque positivamente su desempeño político – social, haciendo caso omiso al aspecto militar, muy trabajado por otros historiadores. Termina este tema subrayando que fue Morelos quien inició el culto a la personalidad de Hidalgo.[89]

VI.- Conclusiones sobre Rafael Ramos Pedrueza y su Hidalgo

Al parecer, Hidalgo no fue un héroe favorito de Rafael Ramos Pedrueza, pues le dedicó alrededor de doce páginas en toda su obra, cuando escribió un libro sobre Morelos y otro sobre Mina. Incluso en el artículo sobre Atotonilco... escrito en 1908 ni siquiera lo menciona expresamente, en tanto que el artículo de 1915 titulado “Hidalgo”, está lleno de frases hechas tomadas de la retórica liberal – positivista, propia de las festividades patrias y no agrega nada nuevo. El último intento, publicado en 1936, resalta su aportación al reparto agrario, poniéndolo como precursor de una oficina burocrática de entonces. Ramos escribía con mayor malicia para un público cautivo de la educación socialista, por lo que su retórica era propia de ese momento, al tiempo que ganaba lectores, encubría su desconocimiento y desinterés por este héroe, al que deja atrás en unas cuantas páginas para subrayar la importancia de Morelos, este si de su interés.

VII.- Mancisidor y Ramos Pedrueza

Me atrevo a imaginar que por ser anterior, la obra de Ramos Pedrueza (1936) pudo generar en Mancisidor el interés por tratar este tema (1944, 1944 y 1956), el cual presentaba algunas fallas de origen [90] según don José.

Por otra parte, conozco con cierto detalle la trayectoria vital y profesional de Mancisidor y hasta donde tengo entendido, Ramos Pedrueza no tuvo amistad ni relación de trabajo con él, lo que no quiere decir que no estuvieran al tanto de sus respectivas publicaciones por haber sido contemporáneos y funcionarios del Estado en diversas épocas, además de escribir sobre temas y revisar problemas afines.

Simplemente creo que pertenecían a equipos de trabajo diferentes y no tuvieron oportunidad ni interés en acercarse, posiblemente por sus diferencias culturales y políticas, pues José Mancisidor fue un anarquista con lenguaje estridentista, alejado por la fuerza del poder, mientras Rafael Ramos Pedrueza fue un político oficialista.

En lo que parecen coincidir ambos es en la idea de que el cura Hidalgo era una figura histórica difícil de tratar. Desde que la educación socialista radicalizó las propuestas educativas y con ellas a los profesores y estudiantes, parecía muy complicado mencionar que el Padre de la Patria había sido un sacerdote culto, miembro de la elite de la Nueva España, con propiedades vastas y rentas abundantes.

Sin embargo cada uno resolvió el problema a su modo: José Mancisidor falsificó la historia y elaboró la imagen de un hombre demócrata, promotor de la educación, además de simple y humilde cura. Por lo que respecta a sus principios y retórica, durante toda su vida José Mancisidor respetó y conservó los principios anarquistas y mantuvo hasta el final de sus días un estilo estridentista, como lo corroboró poco antes de morir don Germán List Arzubide, al mencionar a Mancisidor entre la nómina de los más notables estridentistas.[91]

Rafael Ramos Pedrueza no simpatizó con el cura Hidalgo y lo descartó como tema de sus escritos en la medida de lo posible, atribuyendo mayor importancia a Morelos, este si de origen popular, este si cura de aldea, y a Francisco Javier Mina.

Rafael Ramos Pedrueza utiliza un lenguaje radical pero no marxista desde mi punto de vista, pues al parecer desconocía esta doctrina en tanto los libros fundamentales del materialismo histórico o marxismo se publicaron en español en la década de los años sesenta del siglo XX, mucho tiempo después de publicadas por primera vez las obras aquí analizadas. Lo que posiblemente ocurrió es que Rafael Ramos usó un lenguaje stalinista aprendido de la propaganda soviética, de la que si tuvo conocimiento de primera mano durante su viaje de seis meses por la URSS. En ese momento de nuestra historia, México pasaba por la llamada educación socialista por lo que estaba de moda escribir y hablar de lucha de clases, enfrentamiento clasista, etcétera; aunque fuera de contexto y sin ninguna relación con la realidad nacional.

Cuadro comparativo de las visiones de Hidalgo de Mancisidor y Ramos Pedrueza

Características principales
Mancisidor
Ramos Pedrueza

Importancia que le da el autor
Máxima, escribe un opúsculo y dos libros, además de conmemorar sus aniversarios en los periódicos y revistas donde colaboraba
Mínima, escribió cuando mucho doce páginas

Documentación o bibliografía
Creciente y variada en la medida de lo posible
Inexistente o mínima sólo cita a un autor

Lenguaje y estilo retórico
Anarquista y estridentista
Liberal y radical stalinista, no marxista

Forma de narrar
Amena, chusca, teatral, didáctica, moralizante, edificante
Superficial, apresurada, retórica patriotera, grandilocuente

Conocimiento del personaje
Creciente, el autor se siente obligado a estudiarlo para presentar sus facetas positivas a los estudiantes y público en general
Elemental, se recurre a frases hechas que pudieron tomarse de las celebraciones oficiales de la época

Datos aportados
Nada nuevos pero se trata de contextualizar al héroe de tal manera que se inicia su biografía con la llegada de su padre soltero a su nuevo empleo de administrador, se plantea incluso el carácter de su madre
Nulos, sólo se mencionan dos o tres hechos sumamente conocidos del héroe, asequibles incluso mediante tradición oral

Objetivos del autor
Presentar al héroe como un individuo especial y muy importante al estilo de Carlyle
Ubicar a Hidalgo como un personaje necesario pero prescindible

Caracterización del sacerdote
Astuto, taimado, dueño de una gran imaginación, creativo, burlón, irónico, ágil de mente, irreverente, democrático, travieso, indigenista, promotor de la industria nacional y la educación popular, sencillo y humilde cura
Anciano, venerable, patriarcal, paternal, padre de la Patria

Complejidad narrativa
Menciona las relaciones conflictivas del héroe con otros personajes que lo siguieron en un principio y después marcaron su distancia, como Allende, a quien sin embargo perdonó y apoyó mostrando la grandeza de su espíritu y la pureza de sus intenciones.

Se sigue a Hidalgo muy de cerca hasta su trágico fin
Narración plana, lineal y poco interesante, Hidalgo parece un personaje secundario sin trascendencia





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[1] Trabajo preparado para su lectura inicial en el Seminario de Independencia Nacional, coordinado por el Doctor Tarsicio García Díaz, en el Instituto de Investigaciones Bibliográficas de la Universidad Nacional Autónoma de México, Centro Cultural, Ciudad Universitaria, 04510, Coyoacán, México, D. F., julio de 2001.[]

2 según afirma en su artículo publicado en: Iztapalapa, Revista de Ciencias Sociales y Humanidades, año 22, número 51, julio - diciembre de 2001, p. 225 – 238.[]

3 Javier Rico Moreno, Pasado y Futuro en la historiografía de la Revolución Mexicana, México, CONACULTA/INAH/UAM Azcapotzalco, 2000, p. 54 – 55.[]

4 Javier Rico Moreno, Pasado y futuro en la historiografía de la Revolución Mexicana, México, CONACULTA/INAH/UAM Azcapotzalco, 2000, p. 51.

[]

5Idem. P. 52

[]

6 Roderic A. Camp, Los intelectuales y el Estado en el México del siglo XX, México, FCE, 1995, p. 61.

[]

7 Todo lo referente a Marx y el marxismo lo tomé no literalmente y abreviado del texto Treasury of World Philosophy, Edited by Dagobert R. Runes, Littlefield, Adams & Co., Paterson, New Jersey, 1959, p. 789 – 791.[]

8Luis Mario Schneider, El estridentismo, México 1921-1927, Introducción, recopilación y bibliografía de Luis Mario Schneider, México, UNAM, 1985, p. 15.



[9] Giménez Igualada, Anarquismo, México, B. Costa Amic, 1968, p. 10.

[10] Miguel Giménez Igualada, Anarquismo, México, B. Costa Amic, 1968, p. 8-9.

[11] José Alvarez Junco, La ideología política del anarquismo español (1868 – 1910), Madrid, siglo XXI de España Editores S.A., segunda aedición corregida 1991, p. 61.[]

12 Ídem., p. 68[]

13 José Alvarez Junco, La ideología política del anarquismo español (1868 – 1910), Madrid, siglo XXI de España Editores S.A., segunda edición corregida 1991., p. 69.[]

14 Ídem., pp. 81-85.

[15] Miguel Giménez Igualada, Anarquismo, México, B. Costa Amic, 1968, p. 56

[16] José Alvarez Junco, La ideología política del anarquismo español (1868 – 1910), Madrid, siglo XXI de España Editores S.A., segunda edición corregida 1991, p. 94.[]

17 José Alvarez Junco, Op. Cit., p. 97.[]

18 Ídem., p. 99.[]

19 José Alvarez Junco, La ideología política del anarquismo español (1868 – 1910), Madrid, siglo XXI de España Editores S.A., segunda edición corregida 1991, p. 103. []

20 José Alvarez Junco, Op. Cit., pp. 115-133.

[21] Miguel Giménez Igualada, Anarquismo, México, B. Costa Amic, 1968, p. 146 - 147.[]

22Miguel Giménez Igualada, Anarquismo, México, B. Costa Amic, 1968, p. 201.



[23] John M. Hart, El anarquismo y la clase obrera mexicana, 1860-1931, México, Siglo XXI Editores, tercera edición, 1988, p. 30. []

24 Idem., p. 41.[]

25 José Alvarez Junco, La ideología política del anarquismo español, Madrid, Siglo XXI Editores, segunda edición corregida, enero de 1991, p. 612. []

26 José Alvarez Junco, Op. Cit., p. 409.

[27] Alberto Leduc, Fragatita y otros cuentos, México, Editorial Cal y Arena, 1984.[]

28 José Mancisidor, En la rosa de los vientos, La novela de la Revolución Mexicana, tomo II, México, Editorial Aguilar, 1988, p. 585.[]

29 Excélsior, 24, 25 y 26 de septiembre de 1941, Jueves de Excélsior, 2 de octubre de 1941.[]

30 José Mancisidor Ortiz, Hidalgo y la cuestión agraria, Obras Completas, Tomo V, Xalapa, Gobierno del Estado de Veracruz, 1980, p. 12.[]

31 José Mancisidor Ortiz, Miguel Hidalgo, constructor de una Patria, Obras Completas, tomo VI, Xalapa, Gobierno del Estado de Veracruz, 1980, p. 10.[]

32 José Mancisidor Ortiz,op. cit., p. 13.[]

33Idem., p. 19.[]

34Ibidem., p. 26.[]

35 José Mancisidor Ortiz, Op. Cit., p. 33.[]

36 Idem., p. 63.[]

37 Ibidem., p. 75. []

38 Vid. Supra., p. 79.[]

39 José Mancisidor Ortiz, Miguel Hidalgo, constructor de una Patria, Obras Completas, tomo VI, Xalapa, Gobierno del Estado de Veracruz, 1980, p. 96.[]

40 José Mancisidor Ortiz, Miguel Hidalgo, constructor de una Patria, Obras Completas, tomo VI, Xalapa, Gobierno del Estado de Veracruz, 1980, p. 100 – 101.[]

41 José Mancisidor Ortiz, Op. Cit., p. 103.[]

42 Idem., p. 106.[]

43 Ibidem., p. 107.[]

44 Op. Cit., p. 110 – 111.[]

45 José Mancisidor Ortiz, Miguel Hidalgo, constructor de una Patria, Obras Completas, tomo VI, Xalapa, Gobierno del Estado de Veracruz, 1980, p. 113.[]

46 Idem., p. 116.[]

47 José Mancisidor Ortiz, Miguel Hidalgo, constructor de una Patria, Obras Completas, tomo VI, Xalapa, Gobierno del Estado de Veracruz, 1980, p. 122.[]

48 Idem., p. 140.[]

49 Ibidem., p. 143.[]

50 José Mancisidor Ortiz, Hidalgo, Morelos, Guerrero. Trilogía histórica, Obras Completas, tomo VI, Gobierno del Estado de Veracruz, Xalapa, 1980, p. 121 – 122.[]

51 Idem., p. 126 – 132.[]

52 Ibidem., p. 133.[]

53 Op. Cit., p. 136.[]

54 José Mancisidor Ortiz, Hidalgo, Morelos, Guerrero. Trilogía histórica, Obras Completas, tomo VI, Gobierno del Estado de Veracruz, Xalapa, 1980, p. 157.[]

55 Idem., p. 170.[]

56 José Mancisidor Ortiz, Hidalgo, Morelos, Guerrero. Trilogía histórica, Obras Completas, tomo VI, Gobierno del Estado de Veracruz, Xalapa, 1980, p. 192 – 193.[]

57 Idem., p. 195 – 199.[]

58 Ibidem., p. 237.[]

59 Op. Cit., p. 240.[]

60 José Mancisidor Ortiz, Hidalgo, Morelos, Guerrero. Trilogía histórica, Obras Completas, tomo VI, Gobierno del Estado de Veracruz, Xalapa, 1980, p. 264.[]

61José Mancisidor Ortiz, Síntesis histórica de la lucha social en México, Obras Completas, tomo VI, Gobierno del Estado de Veracruz, Xalapa, 1980, p. 68.[]

62 Idem., p. 69.[]

63 José Rogelio Alvarez, Enciclopedia de México, tomo XI, p. 122, México, 1978.[]

64 Alberto del Castillo Troncoso, “Alfonso Teja Zabre y Rafael Ramos Pedrueza: dos interpretaciones marxistas en la década de los treinta”, en Iztapalapa, revista de Ciencias Sociales y Humanidades, año 22, número 51, julio diciembre de 2001, p. 227.[]

65 Carmen Castañeda en Alberto del Castillo, Op. Cit., p. 227.[]

66 Georges Haupt y Jean – Jacques Marie, Los bolcheviques, México, Editorial Era, 1972, p. 57.[]

67 Alberto del Castillo Troncoso, “Alfonso Teja Zabre y Rafael Ramos Pedrueza: dos interpretaciones marxistas en la década de los treinta”, en Iztapalapa, revista de Ciencias Sociales y Humanidades, año 22, número 51, julio diciembre de 2001, p. 228. []

68 Humberto Musacchio, Gran Diccionario Enciclopédico de México Visual, tomo IV, R-Z, p. 1684, México, Andrés León Editor, 1994.[]

69 Rafael Ramos Pedrueza, La estrella Roja. Doce años de vida soviética, México, s.p.i., 1929.[]

70 Vid Supra, p. 5 – 6.[]

71 Idem., p. 6 – 7.[]

72 Humberto Musacchio, Gran Diccionario Enciclopédico de México Visual, tomo IV, R-Z, p. 1684, México, Andrés León Editor, 1994.

[]

73 Andrea Sánchez Quintanar, Tres socialistas frente a la Revolución Mexicana. José Mancisidor, Rafael Ramos Pedrueza, Alfonso Teja Zabre, México, CONACULTA, 1994, p. 31.[]

74 Rafael Ramos Pedrueza, “Atotonilco el Grande”, en Estudios históricos, sociales y literarios, México, D.F., 1923, s.p.i., p. 249.[]

75 Rafael Ramos Pedrueza, Francisco Javier Mina. Combatiente clasista en Europa y América, con prólogo del Doctor Félix Gordon Ordas, Embajador de España en México, México, s.p.i., 1937.[]

76 Rafael Ramos Pedrueza, “Hidalgo”, en Estudios históricos, sociales y literarios, México, D.F., 1923, s.p.i., p. 35.

[]

77 Rafael Ramos Pedrueza, Op. Cit., p. 35.

[]

78 Idem.[]

79 Rafael Ramos Pedrueza, “Hidalgo”, en Estudios históricos, sociales y literarios, México, D.F., 1923, s.p.i., p. 36.[]

80 Idem.[]

81 Ibidem.[]

82 Rafael Ramos Pedrueza, “Hidalgo”, en Estudios históricos, sociales y literarios, México, D.F., 1923, s.p.i., p. 37.[]

83 Idem.[]

84 Rafael Ramos Pedrueza, La lucha de clases a través de la historia de México. Un ensayo marxista, tomo I, Segunda edición corregida y aumentada, México, Secretaría de Educación Pública /Talleres Gráficos de la Nación, 1936.[]

85 Idem.[]

86 Rafael Ramos Pedrueza, La lucha de clases a través de la historia de México. Un ensayo marxista, tomo I, Segunda edición corregida y aumentada, México, Secretaría de Educación Pública /Talleres Gráficos de la Nación, 1936.[]

87 Rafael Ramos Pedrueza, La lucha de clases a través de la historia de México. Un ensayo marxista, tomo I, p. 85.[]

88 Idem., p. 86.[]

89 Ibidem., p. 89.[]

90 Rafael Ramos Pedrueza, La lucha de clases a través de la historia de México. Un ensayo marxista, tomo I, Segunda edición corregida y aumentada, México, Secretaría de Educación Pública /Talleres Gráficos de la Nación, 1936, p. 11.[]

91 Elda Maceda, “Germán List Arzubide, noventa y nueve años de poesía. Se le rindió un homenaje en Bellas Artes”, en El Universal, Sección Cultural, editor Paco Ignacio Taibo 1, México, D.F., jueves 5 de junio de 1997, p. 1.




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- Hidalgo: http://www.tuobra.unam.mx/publicadas/040703140518-Dos.html


Por leon3135 - 26/01/2005 22:18:03 [denunciar este mensaje]
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Piratas del Caribe y del Mediterráneo
Los piratas caribeños y mediterráneos en la historia y el arte
Alvaro Marín Marín[1], Maestría en Historia de México, Facultad de Filosofía y Letras, UNAM 2002.

Presentación

Con la intención de ver publicado este interesante trabajo de Historia Social y Política Mexicana, lo entrego a la Dirección de Difusión de nuestra Casa de Estudios para que lo dictamine y, en su caso autorice su impresión y distribución, por tratarse de una investigación inédita y original sobre un tema poco tratado en la actualidad. Este es un aporte novedoso y significativo, pues suministra información no conocida y conclusiones originales.

La piratería como actividad ilícita fue apoyada de una u otra manera por los gobiernos de las naciones involucradas en ella, tanto activa como pasivamente, por lo que, mientras los piratas asaltaban, robaban, secuestraban y asesinaban en diferentes partes del orbe, los intelectuales más destacados de sus países de origen mantenían y justificaban ideológicamente el conflicto con producciones artísticas, jurídicas y políticas de gran calidad; por tanto rastreo el tema no sólo en la historia, sino también en la literatura, principalmente.

La actividad del pirata no es novedosa ni propia del ámbito hispano, si a escritura literaria sobre ella nos referimos, tenemos que remontarnos a Homero, primer artista occidental que la describe. También Boccaccio en la quinta jornada de su segunda novela menciona a la piratería.

Sin embargo, la piratería en el mundo hispánico del siglo XVI en adelante, fue seguida principalmente por escritores ingleses, franceses y holandeses del lado pirata o corso; siendo españoles los defensores del Imperio atacado, lo cual es lógico.

No obstante, con el paso del tiempo, la piratería dejó de ser un asunto de política internacional y se convirtió en un tema romántico de novelas de aventuras como la del inglés George Gordon (Lord Byron), en donde al hablar del corsario ya lo menciona como "una leyenda" en la que narra los amores de Gunara con Conrado, quien impide la expedición del Bajá turco Seyd quemándole las naves.

Lo mismo sucede con los versos de Espronceda, donde el corsario es español en lucha contra el ya muy poderoso imperio inglés del siglo XIX, y la ópera escrita y puesta en escena en 1848 por Verdi, quien siguió de cerca la obra de Byron en Il Corsaro. Robert Louis Stevenson y Emilio Salgari continúan con decoro esta tradición.

Para la primera mitad del siglo XX, la piratería se había transformado en asunto de importantes investigaciones históricas eruditas, como lo demuestran los libros de Paul Archard, L. Albitreccia, Martín Luis Guzmán, Germán Arciniegas y Salvatore Bono entre otros de los autores cuyas referencias mencionamos completas en la bibliografía.

La última mutación puede observarse cuando el tema entra en la cultura infantil de todo el mundo gracias a "la magia" del cine y la televisión, que lo transforman con ayuda del talentoso Walter Disney, en asunto de entretenimiento infantil.

No solo existieron piratas en el Caribe, sino también debemos hablar de los piratas del Mediterráneo, del norte de Africa, del Atlántico entre los siglos XVI y principios del XIX que atacaban buques y súbditos del Imperio Español. Todavía hubo filibusteros en el Caribe hasta muy avanzado el siglo XIX, porque los ingleses siguieron atacando a México y fomentando la sublevación maya con armas, municiones y dinero hasta 1890, cuando estas zonas ya no eran posesión del mencionado imperio. Los últimos filibusteros que invadieron México fueron los magonistas en 1911.





Conceptos fundamentales



Pirata: Tiene antecedentes en el latín y el griego, se traduce como bandido, persona que se hace a la mar para asaltar y robar por su propia cuenta los barcos que encuentra. (Gran Diccionario Ilustrado de Selecciones, tomo 9, p. 2976)

Corsario: Dícese de la embarcación que andaba al corso con patente del gobierno de su nación. 3 Marino que la mandaba o la tripulaba. Las actividades de los corsarios estaban reconocidas oficialmente en tiempo de guerra; en cuanto se rompían hostilidades, los marinos más audaces recibían de su gobierno la patente de corso que los autorizaba a perseguir las embarcaciones enemigas y apoderarse de ellas así como de las mercancías que transportaban. El derecho de corso degeneró muchas veces en piratería; fue abolido en 1856 por una declaración a la que se adhirieron casi todos los países, excepto E.U., España y México. 4 Pirata. (Gran Diccionario Ilustrado de Selecciones, tomo 3, p. 899)





Bucanero: Palabra de origen francés que empezó a utilizarse en la isla Tortuga, cerca de Haití. Los bucaneros eran empresarios independientes sin vínculos ni compromisos con los monarcas europeos, lo que los diferenciaba de los corsarios, socios menores de los reyes y nobles de su país.

"Su rey es su capitán y capitán el mejor cuchillo de la pandilla. Todo como entre hermanos. Cuando están en la isla se van a los montes a cazar puercos." La carne que comen la preparan secándola al sol y ahumándola "a la bucana".

"Los bucaneros hablan como en inglés, como en francés, como en holandés, como en español: anticipo del papiamento. "Vamos -dicen- a bucanear". Y bucaneando se pasan los días, las semanas, durmiendo en los montes, tirándose en la playa, en un alegre salvajismo. Es de rigor que nunca renueven el traje, si es que lo llevan, ni de las huellas de la sangre de los puercos, ni de la de los cristianos." ( Arciniegas, 2000, p. 177)

Filibustero: "Quienes viven más en el mar que en el monte se llaman filibusteros. En inglés a los corsarios se les llama "freebootes". Esta palabra, mezclada con un poco de ron de las Antillas, llega a trastocarse con el tiempo en "filibusteros".

Los bucaneros y filibusteros son piratas del viejo mundo que se encuentran mejor en las islas y resuelven tomarlas como su nueva patria. O sirvientes de los que traen los colonos de Francia, Inglaterra u Holanda." (Arciniegas, 2000, p. 178)

En la actualidad y por lejanía histórica con los acontecimientos del tema que nos ocupa, al común de las personas le parecen sinónimos perfectos las palabras pirata, corsario, bucanero y filibustero, lo que no es exacto, como observamos, aunque en este trabajo y para no recurrir con demasiada frecuencia al mismo término (pirata), lo que podría cansar a los lectores, me propongo usar indistintamente los cuatro conceptos porque en realidad las personas denominadas con ellos igual mataban, robaban, violaban y secuestraban gente inocente, sin considerar distinciones sutiles, importantes ahora sólo para los académicos que estudiamos el tema.

Metodología

Pudiera pensarse que la literatura y la historia no deben mezclarse en una investigación del tipo que nos ocupa pero, desde que se debilitaron las fronteras entre los géneros y los hermeneutas como Ricoeur nos impulsan a utilizar las fuentes literarias como una vía para comprender mejor la historia, es indispensable recurrir a la literatura. Gracias a ella, se pueden observar los valores de la época, el desarrollo de tramas narrativas que representan el ambiente político y social del momento así como el conocimiento detallado de las personas, las modas en el vestir, los muebles, las armas, las estrategias de combate, los tipos de navíos usados y mucho más.

Elaboraré mi narración usando las fuentes literarias como si fueran históricas y las utilizaré de sustento y cemento de los datos cronológicos para darle mayor realismo y viveza, en cuanto sea posible y exista el material adecuado; en ocasiones, sólo citaré a los escritores que traten el tema, aunque sólo fuese de modo tangencial.



Para comprender de "otro modo lo mismo", me propongo aplicar la teoría de los sistemas complejos cuyos doce enunciados principales fueron tomados de la obra de dos médicos (Cereijido y Cereijido 1997, p. 130-131), pero se utilizaron por primera vez en la investigación histórica hace ya varios años por un académico de la Universidad Pedagógica Nacional. Después de cada enunciado en negritas, los párrafos siguientes funcionarán como explicación y argumentación, lo que al mismo tiempo me sirvió para definir el capitulado:

1.- Los sistemas complejos tienen un número muy grande de componentes

2.- Son muy heterogéneos

3.- Sus procesos no son lineales ni equilibrados

4.- Tienen procesos de distinta naturaleza al mismo tiempo

5.- Un parámetro puede estar afectado por múltiples causas

6.- Una misma causa puede provocar multitud de efectos

7.- A lo largo de una crisis cambian su estructura y función

8.- Están estructurados en niveles jerárquicos y cada uno tiene una organización significativa

9.- La descripción de cada nivel requiere disciplinas y leyes especiales

10.- Las estructuras son configuraciones pasajeras que adoptan los procesos

11.- Los procesos siempre hacen crisis

12.- Los procesos interaccionan fuertemente con el medio.





Interpretación y comprensión

"El vínculo entre interpretación y comprensión, asumiendo que esta última significa "entenderse unos con otros", admite - según Paul Ricoeur- un matiz que ya no reduce la comprensión al reconocimiento de la intención de un autor desde el punto de vista de los destinatarios del discurso: "La interpretación no es un tercer término, ni es, como intentaré demostrar, el nombre de la dialéctica entre la explicación y la comprensión. Es la comprensión aplicada a las expresiones escritas de la vida."( Rico Moreno, 2000, p. 41-42.) La interpretación que hago ahora, se basa en los libros citados en la bibliografía, leídos desde mi propia perspectiva, conforme a la teoría de los sistemas complejos o del caos, la cual puede explicar mejor, desde mi punto de vista, el fenómeno social, económico y político de la piratería.

Representación

"La cercanía de la historiografía con la literatura y su semejanza con la obra de arte permiten reconocer dos elementos que justifican su definición como "representación: la "lingüisticidad" y el carácter de la representación en el sentido de repraesentare; es decir, no como el acto de copiar o de reproducir, sino de hacer presente lo que ahora ya no es (los hechos humanos del pasado)." (Rico Moreno, 2000, p. 46-47) En el caso del tema que nos ocupa, los piratas caribeños y mediterráneos en la historia y el arte.

La teoría de los sistemas complejos me parece más "explicativa" que la lógica tradicional de causa / efecto pues, como nos lo demuestran los fenómenos mismos, la no linealidad es propia de procesos con más de tres elementos, lo que evidentemente ocurrió en el Mediterráneo y el Caribe por cuatro siglos, respecto a la piratería.

Historiografía

"Puede ahora precisarse que la historiografía es un tipo de representación de acontecimientos humanos del pasado (acontecimientos reales) por medio del lenguaje escrito, y cuya naturaleza se define por la forma en que se integran en ella la temporalidad y la narratividad, lo que resulta en una simbolización de la temporalidad. Dicha representación consiste en la configuración de totalidades significantes a partir de eventos dispersos. Es pertinente señalar entonces que en el quehacer del historiador hay un nivel de interpretación (de los testimonios) mediante la cual otorga una significación a los eventos dispersos; éstos, al ser relacionados y configurados en totalidades significantes, dan lugar a una representación del pasado por medio del lenguaje escrito. En este sentido, sería justificado hablar de cambios de interpretación cuando el historiador se acerca a los textos que hablan de un acontecimiento con una actitud interrogadora distinta a la de otros historiadores de otras épocas." ( Rico Moreno, 2000, p. 54-55).

Mi interpretación del tema no será por tanto caracterizar a los piratas como los héroes de la saga anglosajona, ni como los asesinos de las historias españolas y criollas, sino como participantes de un complicado juego entre varias potencias europeas, principalmente, en donde los resultados nunca producían un sistema de suma cero, sino situaciones novedosas e inesperadas. Iniciemos ahora el trabajo sobre el tema que nos ocupa desde la perspectiva mencionada.





1.- Los sistemas complejos tienen un número muy grande de componentes



Desde 1492 Colón refiere la aparición de corsarios franceses cerca de las islas Canarias durante su primer viaje; (Santiago Cruz, 1962, p. 13) si entendemos que la motivación más importante de estas personas era la económica, es lógico pensar a los piratas y similares como un síntoma de riqueza. Sencillamente no había bucaneros y filibusteros donde no hubiera nada que robar, en cambio donde estos abundaban, seguramente existían riquezas, una sofisticada vida urbana, sociedades complejas, grandes aglomeraciones humanas y muchas tentaciones para quienes deseaban salir de pobres en un tiempo razonable.

Podría decirse que casi cada pueblo mediterráneo practicó el pillaje como una manera de allegarse recursos e iniciar su comercio marítimo: “Las operaciones a furto (de corso) crearon una rica burguesía sevillana durante el siglo XV. Vicente Yánez Pinzón pirateaba en las aguas del estrecho de Gibraltar e inclusive llevaba sus correrías a las costas catalanas. De la misma manera, corsarios y piratas catalanes rescataban esclavos donde podían.

Estas actividades lucrativas eran legales; pero en 1496 Fernando el Católico las prohibió y el corso ibérico quedó así paralizado hasta la muerte de Carlos II el hechizado” (Ortega y Medina, 1981, p. 138) .

De este modo, Cristóbal Colón llegó a América con la ayuda y apoyo de capitanes y tripulaciones corsarias, en una época en que la prohibición de esta actividad en España obligó a sus practicantes a buscar la integración pacífica en actividades similares, pero que de cierto modo, desprotegió un flanco de la defensa hispana respecto de otras naciones que no tomaron la misma determinación.

La fórmula para enriquecerse a costa de los españoles en el siglo XVI era sencilla y se practicó por siglos: había que llevar contrabando a las colonias y traficar esclavos a la ida; y si en el torna viaje se podía asaltar alguna población costera o capturar algún barco de pasajeros o carga, para pedir rescate por las personas y el navío, mejor.

Los conquistadores, traficantes de esclavos, soldados, misioneros y comerciantes proporcionaron a los primeros capitalistas de Europa lo que tan desesperadamente necesitaban para su propio desarrollo: - extensos territorios, materias primas, metales preciosos y abundante trabajo barato: los requisitos de la "acumulación primitiva". La propia Europa era más bien pobre en esos requisitos básicos del capital. Africa, Asia y América los ofrecían en abundancia.

El tráfico de esclavos fue la forma en que llegó a Africa el

capitalismo (Hosea Haffe, 1976, p. 131,132 y 133).



Otro motor fundamental de la piratería y el corso fue la pobreza y el subdesarrollo industrial y tecnológico de países como Inglaterra y Francia, así como la determinación del rey francés Francisco I (1515 - 1547) y sus similares en Inglaterra y Holanda, de no quedar fuera del reparto del mundo entre portugueses y españoles, hecho por el Papa de origen español Alejandro Vi, mediante la famosa "Bula Alejandrina", así como por el documento que la perfeccionó pocos años después en el Tratado de Tordesillas.

Francisco I rey de Francia durante la primera mitad del siglo XVI, tenía incluso motivos personales para odiar a los españoles, pues había sido hecho prisionero después de la Batalla de Pavía (1525) y se le mantuvo como rehén en Madrid hasta que sus emisarios pudieron entregar una cuantiosa suma a modo de rescate por su real persona.

De regreso en París, este monarca comenzó a buscar dinero en donde lo hubiera, pero el tesoro francés estaba quebrado y lo último que hubiese podido existir se había entregado para salvarlo. Francia era un país muy pobre y en bancarrota con un rey joven sediento de venganza, ¡Dinero, pide el rey, dinero! Por lo que exigió ver el testamento de Adán donde se le dejaba fuera del reparto del mundo, para respetar la decisión del Papa quien favorecía a los españoles y portugueses. (Arciniegas, 2000).

Adicionalmente debemos ver a la piratería como otra forma de guerra; Braudel habla de la "gran guerra" o guerra donde participan flotas enormes, se gastan millones en la preparación, traslado y manutención de los ejércitos, compuestos por miles de hombres; y de la pequeña guerra o guerra del corso; más barata al Estado, irregular, no coordinada, pero constante, dolorosa en vidas, cara para las víctimas. Podría hablarse aquí de una forma primitiva de guerrilla marítima. En vista de que Francisco I no tenía efectivo para financiar grandes guerras, se conformaba con facilitar unos cuantos navíos a varios de sus menos escrupulosos ciudadanos y mandarlos al pillaje. "¡Vale más conformarse con las sobras del festín que no tener nada!" (J. y F. Gall, 1978, p. 51).

Varios monarcas de la época, consideraba a Carlos I de España y V de Alemania (1519 - 1553), como un hombre injustamente favorecido por la fortuna. Nieto de los reyes católicos españoles y del Emperador alemán Maximiliano, recibió a la muerte de sus abuelos el dominio de extensas posesiones europeas que abarcaban el gobierno de vastos territorios y millones de hombres que se expresaban en cuando menos doce lenguas diferentes.

Por otra parte, a los dos años de haber recibido herencias tan cuantiosas, unos pequeños grupos de aventureros ibéricos, pusieron en manos del monarca nacido en Holanda, quien tuvo que empezar el aprendizaje del español cuando se hizo cargo de sus dominios occidentales, los extensos territorios caribeños y americanos, aumentados en el siglo XVII con los dominios de las islas del Pacífico oriental. De tal modo se configuró el "Imperio donde nunca se ponía el sol", y por esta causa los restantes países europeos sintieron que debían competir, aun en desventaja inicial, por apoderarse cuando menos en parte, de tan vastas riquezas.



El primer escenario de la lucha contra España fue el Mar Mediterráneo y el Atlántico norte; los españoles llamaban corsos a los musulmanes berberiscos del norte de Africa y piratas a los franceses, ingleses y holandeses del Atlántico.

Los piratas franceses estaban tan al día en su negocio que ya en 1521 capturaron dos barcos españoles procedentes de Cuba en el Caribe, y un año después atraparon frente a las Azores, dos carabelas que Cortés enviaba a su Emperador. De este modo, en la corte de París se pusieron al tanto de las riquezas de México, pues tuvieron a la vista las joyas, las telas bordadas, las obras de arte plumario con que el conquistador pretendía halagar a su soberano. El botín estaba compuesto de:

"...muchas piedras finas y una esmeralda como la palma de la mano; una vaxilla de oro y plata en tazas, jarros, escudillas y otras piezas, vaciadas unas como aves, otras como peces, otras como animales, otras como frutas y flores, y muy al vivo: muchas manillas, zarzillos, sortijas, bezotes o anillos que los indios traían pendientes del labio inferior, derivado de él el término bezo, y joyas de hombres y mujeres, algunos ídolos y cervatanas de oro y plata, todo lo cual valía más de ciento y cincuenta mil ducados, además de esto, llevaban muchas máscaras, mosaycos de piedras finas pequeñas con las orejas de oro, los colmillos de hueso, muchas ropas de sacerdotes gentiles, frontales, palios y otros ornamentos de templo texido de plumas, algodón y pelos de conejo, huesos de gigantes que se hallaron en Culhuacán y se han visto y hallado otros muchos en la Diócesis de Puebla, lo que parece prueba, que es cierto, que los tlaxcaltecas mataron hombres gigantes..." (Hernán Cortés en: Santiago Cruz, 1962, p. 14 - 15).

Los historiadores consignan como "extraña" la reacción de Cortés, cuando se le informó que el pirata Jean Fleury o Juan Florín en pronunciación hispanizada, se había apoderado de los regalos del emperador Carlos V.

El conquistador dijo que se alegraba de tales acontecimientos, porque así los enemigos de España se darían cuenta del poder y la riqueza de su emperador, por la valía de "esas pequeñeces", de las que él podría mandarle ciento.

El emperador por su parte ordenó que Juan Florín fuera capturado y ejecutado en donde se le encontrara, no por ladrón, sino por falta de respeto a su alta investidura.

Juan Florín de la Rochela siguió sus depredaciones antiespañolas en el Mediterráneo y el Atlántico hasta 1527, cuando fue capturado por Martín Pérez de Irízar, quien se negó a recibir un soborno de 300,000 ducados de oro en efectivo, a cambio de respetar su vida y dejarlo ir.

Pérez de Irízar informó la captura de Fleury o Florín directamente a su emperador, con el dato adicional de que se le atribuían más de 150 asaltos a naves españolas, a vuelta de correo se le ordenaba ahorcarlo de su propio mástil con los más destacados de sus colegas, por lo que Michel Faré y otro de apellido Mezieres tuvieron el honor de acompañarlo en su viaje al más allá (Santiago Cruz, 1962, p. 15 y 16).

No se supo bien a bien quien atacó Ibiza en agosto de 1536, porque entonces los piratas aún no se mostraban abiertamente en sus acciones y disimulaban su comportamiento agresivo e ilegal, posiblemente por resquemores de moral religiosa, atribuyendo a los musulmanes norteafricanos la autoría de los latrocinios y abusos de cristianos franceses contra cristianos españoles, cosa que no sonaba muy legítima en los oídos del pueblo bajo.

Los españoles sospecharon que habían sido atacados por franceses disfrazados de moros porque, al hacer el recuento de las pérdidas, notaron que faltaban unos chorizos, tocinos y varias piernas de jamón, comida muy popular entre cristianos (Braudel, 1997, tomo II, p. 288).







2.-Los sistemas complejos son muy heterogéneos



Emilio Zolá y José de la Peña citan a un cronista español a principios del siglo XVI que analiza el origen étnico de los habitantes de Argel, ciudad y reino que vivía del corso contra los españoles en el Mediterráneo:



"No hay nación de cristianos en el mundo de la cual no

haya renegado y renegados en Argel. Y comenzando

de las remotas provincias de Europa, hallan en Argel

renegados moscovitas, roxos (¿rusos?), rojaianos

[sic], válacos, búlgaros, polacos, húngaros, bohemios,

alemanes, de Dinamarca y Noruega, escoceses,

ingleses, irlandeses, flamencos, borgoñeses,

franceses, navarros, vizcaínos, castellanos, gallegos,

portugueses, andaluces, valencianos, aragoneses,

catalanes, mallorquines, sardos, corsos, sicilianos,

calabreses, napolitanos, romanos, toscanos,

genoveses, saboyanos, piamonteses, lombardos,

venecianos, esclavones, albaneses, bosnos,

arnautes, griegos, candiotas, chipriotas, surianos,

y de Egipto, y aún abisinios del Preste Juan e indios

de las Indias del Portugal, del Brasil y de la Nueva

( Zolá y de la Peña, 1996, p. 53) España".



Gracias a la imaginación de Cristóbal Colón, se crearon los incentivos materiales para que gente menesterosa de Europa, que se contaba por decenas de miles, se animara a cruzar el Atlántico en busca de fortuna. Si era cierto que en América tropezabas con piedras de oro que nadie quería y El Dorado estaba al alcance de la mano, si bastaba estirarse un poco para tomar perlas, piedras preciosas, maderas finas, pues adelante.

Francisco I de Francia hace saber a todos sus marinos que serán bien vistos quienes se aventuren en el Caribe y recibirán protección en cualquier territorio francés siempre que paguen el diez por ciento al monarca. Es una idea simple pero rentable: se ofrece protección a cambio de dinero.

Con entusiasmo inaudito se reúnen grupos de quince a cincuenta hombre que abordan barcos mercantes de diferentes tamaños, buques de pesca, pequeñas embarcaciones; muchos de ellos no han navegado nunca pero sienten que el dinero y la gloria están muy cerca y cualquiera puede enriquecerse.

Atravesar seis mil quinientos kilómetros de mar, sin posibilidades de escalas para abastecimientos a fin de llegar a una zona hostil donde es casi seguro que serán colgados después de la tortura no los desmoraliza. El movimiento empieza; pronto es incontenible, aunque muchos no regresen a Francia y la mayoría muera en el viaje de ida o en su destino (J. y F. Gall, 1978, p. 52).

Pocos años después, los bucaneros de diversas nacionalidades europeas se asentaron en la isla Tortuga, ubicada a unos diez kilómetros de la costa norte de Haití, frente al actual Port de Paix, la cual recibe este nombre por su peculiar forma que recuerda el caparazón de un quelonio; mide cuarenta kilómetros de largo por siete de ancho.

También fueron colonizadas por esta gente la isla de Jamaica, la de Saint Tomé, Barbados, San Vicente, Grenada, Martinica, Guadalupe, Antigua, Anguilla, Caicos y Nassau entre otras. Los piratas consintieron que se establecieran allí de forma permanente, grupos de colonos dedicados a la agricultura, las artesanías y el comercio. Estos eran la base social indispensable para el apoyo material de los filibusteros, quienes a su vez, enriquecieron rápidamente a estas pequeñas sociedades con el producto de sus correrías. La forma normal de convivencia entre pacíficos habitantes y piratas o corsarios puede ser observada en una expedición cuya historia fue escrita por un anónimo inglés donde se dice lo siguiente:



Era una delicia cotidiana para los ojos, para el olfato y para el paladar el sentarse a la mesa. Allí estaban las mejores uvas, los mejores duraznos, los mejores higos, las mejores naranjas que la tierra produce.

Junto con la equitación, los desafíos, las tabernas y el paseo de los uniformes, a los ochenta expedicionarios del Dos Amigos les llovían en Madera los entretenimientos. Subían y bajaban por las calles del puerto en busca de caras bonitas, iban de visita al monasterio de los frailes dominicos, que los acogían con benevolencia y aún los invitaban a comer, y de noche escandalizaban y conspiraban.

(Martín Luis Guzmán, 1995, p. 1128 y 1129)



Como ganancias adicionales al corso mismo, podemos decir que los ingleses iniciaron su marina de guerra y entrenaron a su personal militar y político en los asaltos caribeños a las flotas españolas, así como en las travesías de circunnavegación, valga el ejemplo de Drake, donde las escalas obligadas siempre eran para asaltar poblaciones españolas de cualquier continente.

El currículum de un Lord del siglo XVI se formaba de la siguiente ilustrativa manera: "biografía de míster Rous: del barco pirata a la cárcel de Santa Marta, de la cárcel de Santa Marta a la de Cartagena, de la cárcel de Cartagena de Indias a la de San Lúcar en España; de la cárcel de San Lúcar al Parlamento de Londres". (Arciniegas, 2000, p. 175).

Por varios siglos, los franceses compitieron fuertemente con los ingleses en capacidad de rapiña y crueldad antihispana. Para 1537 el Mar de las Antillas ya estaba lleno de piratas franceses, por lo que se formaron las primeras grandes flotas españolas para la protección de los cargamentos, lo cual no sirvió demasiado pues en 1540 los franceses se atrevieron a más y asaltaron San Germán de Puerto Rico, tomando al año siguiente la isla Burburata.

En 1544 se reportaron ataques franceses en Cartagena de Indias y Santa María de los Remedios Colombia, y dos años más tarde, los franceses asaltaron la Villa de Baracoa.

Para 1552 ya se habían establecido dos escuadras españolas permanentes para la protección de las flotas interoceánicas, una surta en Sevilla y otra en Santo Domingo. Entre 1553 - 1559 Francisco Leclerc alias Pata de Palo, Jacobo de Sores o Jean de Soria y Robert Blondel asaltaron con seis navíos y cuatro pataches Santo Domingo, Puerto Rico y Cuba (Santiago Cruz, 1962, p. 18).



No obstante la ventaja y experiencia inicial de los franceses, pioneros en la lucha pirática contra el imperio español, los ingleses pronto se pusieron a la vanguardia gracias al apoyo político, militar, económico y diplomático de su reina Isabel I, quien los gobernó entre 1558 y 1603. La reina no sólo propició los ataques de Hawkins y Drake a los españoles en cualquier parte del mundo en que se encontraran, sino que les dio barcos y dinero, desoyendo los consejos de nobles, hechos al antiguo estilo, quienes con una moral más medieval, consideraban que no era de "caballeros" eso de andar asaltando a los vecinos donde se les encontrara.

Sir John Hawkins viajó por iniciativa propia a las Antillas españolas en 1562 donde vendió negros a los colonos ibéricos en cien ducados cada uno, al tiempo que compró azúcar y cueros para revenderlos en su país de origen, con lo que hizo un gran negocio (Santiago Cruz, 1962, p. 20 y ss.). En 1564 la reina Isabel I se asoció con Hawkins y le dio el barco Jesus of Lübeck de setecientas toneladas, el más grande de Inglaterra, además de que le apoyó para que se asociara con importantes capitalistas de la City londinense, quienes le proporcionaron los barcos Minion, Angel, Swallow y la Judith, una pequeña galera de cincuenta toneladas que Hawkins confió en su tercer viaje a su joven sobrino de veintidós años Francis Drake, aparente polluelo del que saldría un halcón de la guerra o un dragón como le puso Lope de Vega, en vista de las depredaciones y daños que causó al imperio español (De Jarmy Chapa, 1983, p. 85).

Drake era un hombre "de mediana estatura, rubio, más bien grueso que enjuto, alegre, prudente. Manda y ordena imperiosamente, siendo temido y obedecido por sus hombres. Castiga con resolución. Agudo, inquieto, correcto en la palabra, inclinado a la generosidad y a la ambición, vanidoso, jactancioso y no demasiado cruel" (Santiago Cruz, 1962, p. 17).

3.- Los procesos de los sistemas complejos no son lineales ni equilibrados



Según las historias tradicionales publicadas en la península Ibérica, cuando a los reyes católicos se les ocurrió unificar su naciente país bajo el signo de la cruz y ordenaron la expulsión de miles o cientos de miles de peninsulares de credo musulmán o judío, prácticamente no pasó nada. Conforme a la historia "tradicional española", los reyes ordenaron, dieron plazos de término fatal, los españoles de religión minoritaria obedecieron de grado o por fuerza y fin del asunto.

Sin embargo, investigaciones actuales, mucho menos prejuiciadas por el hispanismo sólo católico, como la ya citada de Sola y de la Peña, mencionan que miles de migrantes españoles y portugueses se asentaron en la costa norte africana y se mezclaron con los pobladores magrevíes de mayor antigüedad.

A los moros, moriscos y judíos españoles hay que agregar la migración de valencianos, aragoneses catalanes y mudéjares, así como la de los italianos de diferentes ciudades, quienes por entonces eran también súbditos del Imperio Español. Los españoles de religión musulmana, judía o de apariencia oriental que fueron expulsados tenían una cultura superior y niveles de vida muy elevados, por lo que al llegar a la costa norte de Africa se encontraron poblaciones muy pobres y rudimentarias en su tecnología que los recibieron bien aceptándolos en la escala superior de su sociedad.

De tal modo, un poderoso motor del corso antihispánico fue la injusticia de desposeer y desplazar por motivos religiosos a miles de familias quienes desde nuestra perspectiva actual tenían todo el derecho de ciudadanía española y con razón se sintieron agraviados en su persona y cultura, por lo que respondieron con ira, rencor y violencia proporcional a la que se les hacía.

Por tanto, muchos de los berberiscos con nombres árabes que atacaron con fiereza y denuedo al Imperio Español en todos los frentes y de todas las maneras posibles fueron originalmente católicos, de nombre europeo y tez blanca que "renegaron" en vista de los acontecimientos y trataron de adaptarse con éxito, a la sociedad que los recibía sin prejuicios ni trámites.

Personalidades notables de este origen citadas por Sola y de la Peña fueron: Mami Chaya, segundo en el gobierno de Euchalí en Argel, con parientes en Valencia y en Marsella; Hasán Bajá o Hasán Veneciano, otro gobernante de Argel con parientes al norte de Italia, como lo indicaba su apodo, la consuegra de Hasán Bajá era una mallorquina cautivada en 1529, lo mismo que la suegra del alcaide Rabadán de Argel, o doña Mencia de Monroy, esposa de uno de los Xarifes de Marruecos (Sola y de la Peña, 1996, p. 64 - 65).

Desde esta perspectiva, lo que durante muchos años pareció un ataque de extraños enemigos al Imperio defensor de la cristiandad, se convierte gracias a las nuevas interpretaciones historiográficas en una lucha de "las dos Españas", la España católica defensora del honor de los nobles y los privilegios de la monarquía, contra la España plebeya, quien responde con las armas en la mano en lucha por los derechos de ciudadanía, por la tolerancia y las libertades populares.

La España mojigata que prohibía el uso de joyas y vestidos ostentosos, al tiempo que proclamaba la religiosidad y el honor como el fundamento de una vida "políticamente correcta", tuvo que vérselas con la España que deseaba "progresar", que detestaba los estamentos feudales y la pirámide social estática de una vez y para siempre, la monotonía de los rezos en una sola lengua y un solo sentido, que deseaba bailar, emborracharse y divertirse sin inquisiciones que indagaran, supervisaran y prohibieran, que castigaran y reprimieran. Así lo entendió Antonio de Sosa cuando escribió que en la sociedad norteafricana "no se valora la honra: Entre ellos no hay preeminencias de honra... tan bueno es Pedro como su amo y no vale ninguno más de lo que tiene."[Principio burgués por excelencia] (Sola y de la Peña, 1996, p. 60).

Los españoles del pueblo, que podían ser cristianos, moros, moriscos, o judíos buscaban en el norte de Africa la libertad del cuerpo, lo que significaba "poder comer mejor, medrar económicamente, permisividad sexual, la posibilidad de tener varias esposas y hasta algún bardaj (amante homosexual joven), ascender en la escala social en un grupo humano cosmopolita en el que un llegado de fuera podía detentar cotas importantes de poder, incluso si era de origen humilde. Realmente era tentador" (Sola y de la Peña, 1996, p. 210).

Durante siglos estas dos Españas habían mantenido un equilibrio inestable pero duradero, sin embargo, la decisión de los reyes católicos tuvo consecuencias desastrosas para el naciente Imperio, las cuales, finalmente lo llevaron a la ruina.

Los corsarios berberiscos se aliaron al gran Imperio Otomano y consiguieron su protección al aceptar rendirle vasallaje al Emperador y pagar puntual y fielmente sus impuestos.

También se comprometieron a participar con todos sus recursos materiales y humanos en cualquier combate contra España al cual fuesen requeridos con tiempo. A cambio, se les reconocieron a sus líderes como pachás norteafricanos, jefes políticos y militares de esa zona del Imperio, por tanto, bajo protección de los jenízaros turcos, militares valerosos de bien ganada fama.



"Que Valencia se encuentre amenazada, que Nápoles se vea bloqueado (en julio de 1561, 500 hombres no pueden pasar de Nápoles a Salerno debido a los corsarios), que Sicilia y las Baleares se encuentren cercadas, son todas circunstancias que pueden explicarse desde un ángulo geográfico, dada la proximidad al Africa del Norte de todas estas regiones meridionales. Pero sucede que los corsarios también llegan a las costas del Languedoc, de Provenza y de la Liguria, regiones, todas ellas, bastante tranquilas hasta entonces. Cerca de Villafranca, el duque de Saboya estuvo a pique de caer en sus manos en junio de 1560." (Braudel, 1997, tomo II p. 306)

Los imperiales españoles por su parte, tampoco estaban dormidos y luchaban contra los "renegados" y los turcos con todos los recursos a su alcance, desde la "gran guerra" o guerra formal, promovida y encabezada por don Juan de Austria en el Mediterráneo oriental, hasta el terrorismo de estado muy adentro del territorio enemigo, como sucedió cuando el espía español Juan Curenzi, empleado del duque de Terranova, Virrey de Sicilia, hizo explotar el polvorín otomano en la misma Constantinopla, durante el verano de 1574 (Sola y de la Peña, 1996, p. 90 -91).

Las autoridades españolas se hicieron de otro poderoso enemigo cuando, en 1563 John Hawkins fue a vender negros de Guinea a las Antillas y se le decomisaron sus propiedades, a causa de las leyes monopolísticas hispanas, arruinándosele el negocio. Por supuesto que no defendemos el tráfico de esclavos pero, en ese momento existía y los españoles deseaban controlarlo ellos solos. Hawkins hizo cuatro viajes a América y casi cada uno de ellos, fue de consecuencias fatales para el gobierno español.

Durante el tercer viaje que empezó el 2 de octubre de 1567 cuando John Hawkins salió de Plymouth; contrabandeó en Tenerife el 23 de octubre, costeó Africa para cazar negros y llegó a Dominicana donde compró agua, carne y fruta. Forzó el comercio en Río Hacha amenazando a sus habitantes con cañonear la población si no le compraban sus negros, de los que vendió 200 a muy buen precio, pues nadie le regateó. También comercializó tejidos de algodón. Lo mismo sucedió en Santa Marta. En julio de 1568 quiso comerciar en Cartagena de Indias pero fue rechazado a cañonazos por la autoridades, aunque logró desembarcar lejos de la fortaleza y convocó a la población, gracias a lo cual logró vender cincuenta esclavos, algunos de ellos enfermos, y muchos textiles, a cambio compró agua, vino, miel y aceite.

Hawkins pretendió navegar hacia Cuba, pero una tempestad al oeste de la isla lo acercó demasiado a Veracruz, por lo que decidió comerciar en México, como había hecho antes en Sudamérica.

Las autoridades españolas lo dejaron entrar a la bahía porque esperaban la llegada del Virrey Martín Enríquez de Almanza para el quince de septiembre de 1568, Hawkins entró primero y se estacionó en la isla de Sacrificios donde se hizo fuerte y amenazó con atacar a la población si no se le daban agua y alimentos.





El Virrey estaba en una situación comprometida pues no podía empezar su gobierno dejándose vencer por un pirata, así que espero a que los ingleses bajaran la guardia y, el 22 de septiembre por la noche, los españoles atacaron los barcos y la isla con ciento treinta arcabuceros que los abordaron incendiando el Minon, apoderándose del barco de la reina Isabel I, el Jesus of Lübeck, además de hundir a la vista de toda la población que les aplaudía y estimulaba con silbidos y ruidos de trompetas y timbales desde la orilla, los buques Angel y Swallow (Santiago Cruz, 1962, p. 30 y ss.).

Ante la evidencia de la derrota y la humillación de los aplausos y silbidos jarochos, que nunca olvidarían, Francis Drake, de mucho renombre y fama de valiente adquirida después con gente menos combativa y experta que los marinos campechanos y veracruzanos que los acosaban, huyó en la madrugada del 22 de octubre en la goleta Judith, dejando abandonado a su tío (De Jarmy Chapa, 1983, p. 87).

Cuando Howkins observó que su sobrino había escapado sin previo aviso, comprendió que estaba perdido, por lo que huyó en el Minion aún en llamas con un patache de acompañamiento pero los novohispanos lo alcanzaron y lograron hundirlo.

La tripulación de Hawkins estaba desmoralizada y desconcertada, pues nunca habían encontrado tal resistencia en otras partes del imperio, ni la gente había luchado con tal determinación y con la actitud carnavalesca de estarse matando y hacer bromas, cánticos y bailes al mismo tiempo, bajo las llamas y explosiones de sus naves de guerra, que tomaban como fuegos de artificio en día de fiesta.

Se dice que hubo una fuerte discusión en el único barco inglés sobreviviente; posiblemente temerosos de ser alcanzados en el mar por estos aguerridos soldados novohispanos, ciento catorce hombres de su tripulación,”los que menos hacían falta” fueron desembarcados cerca de Tampico, mientras los demás le rogaron que regresara lo más pronto posible a Inglaterra (Lourdes de Ita, 2001, p. 153).

El 10 de octubre de 1568, Hawkins aceptó abandonar a sus hombres en la costa mexicana y salió apresuradamente a Plymouth, a donde llegó los primeros días de febrero de 1569. El 15 de octubre, las tropas coloniales capturaron a setenta y ocho fugitivos ingleses, quienes fueron entregados al Tribunal de la Santa Inquisición de México, donde se les juzgó como herejes, protestantes o luteranos, no como piratas, porque entonces era menos grave robar que desconocer el Padre Nuestro (De Jarmy Chapa, 1983, p. 87).

Los pocos que renegaron de sus creencias religiosas fueron solamente ahorcados, mientras que los obstinados supieron lo que era ser quemados en leña verde. Los treinta y seis que no llegaron a la Santa Inquisición fueron cazados como animales por los habitantes de la costa, asesinados con cuchillos, palos, piedras o sogas, mientras que una minoría murió tranquilamente de paludismo (De Jarmy Chapa, 1983, p. 87).

Según la investigación más actual sobre el tema, realizada por la doctora De Ita Rubio, no todos los ingleses murieron de inmediato, sino que algunos se integraron a la población local ya sea entre tribus indígenas o gente mestiza, incluso menciona que al menos dos de ellos: Miles Philips y Job Hortop, lograron llegar a Inglaterra después de muchas peripecias y años en el extranjero, por lo que pudieron narrar sus desventuras en un libro colectivo que contribuyó poderosamente a difundir la leyenda negra de los españoles (Lourdes de Ita, 2001).









El pobre de Hawkins quedó tan escamado de su aventura mexicana, que tardó veintiséis años en animarse a salir de nuevo contra el Imperio español, dejando mientras tanto la estafeta a su sobrino, quien había demostrado méritos piratescos suficientes a ojos de sus iguales y de la reina misma que confiaba en él.

Hawkins murió como buen pirata en la zona del Caribe el siete de septiembre de 1595; su sobrino lo alcanzó en el más allá el 28 de enero de 1596.

























4.-Los sistemas complejos tienen procesos de distinta naturaleza al mismo tiempo



Quienes piensen que los piratas solamente asaltaban sin ninguna consecuencia posterior olvidan que, los capitanes dedicados a tan peligroso oficio eran en ocasiones gente de muy alto nivel social en sus países, con una cultura e inteligencia excepcionales y que si bien salían a causar todo el daño posible al imperio español, siempre estaban alerta de las oportunidades que pudieran surgir en el trayecto, como ocurrió el 20 de marzo de 1579 en el Golfo de Nicoya cuando Drake capturó una nave entre cuyos documentos encontró las cartas de la ruta Manila Acapulco, o cuando el mismo Francis Drake atacó el Puerto de Cádiz en 1587; y a su regresó a Inglaterra capturó la nave portuguesa San Felipe entre cuyos papeles halló la clave del comercio portugués con el oriente, esto es, rutas, tiempos de recorrido, puertos principales, datos políticos sobre las costas para una navegación segura, de esta información salió el plan para fundar la Compañía Inglesa de las Indias Orientales, es decir el Imperio Inglés. Posiblemente sin estos datos, la conformación del Imperio habría llegado más tarde o nunca, por lo que podemos afirmar que, gracias a una inesperada y afortunada casualidad, los marinos ingleses lograron apoderarse de una información valiosa que nada o casi nada les costó. Así, al tiempo que se asaltaban las naves para robar literalmente todo su contenido, también se asesinaba a la tripulación o a los pasajeros que pudieran causar problemas, mientras se seleccionaba a las personalidades notables para secuestrarlas y pedir rescate, se hacía uso de toda la información técnica o científica, controlada entonces por los peninsulares, y se copiaban los diseños de las naves, las armas, los instrumentos de navegación y todo lo que fuera de utilidad, al tiempo que los embajadores de la reina de Inglaterra y toda su burocracia estaban dispuestos a ayudar, apoyar y encubrir mediante todos los recursos posibles las actividades piráticas de sus súbditos. Cuando en 1588 la Armada Invencible fue derrotada frente a las costas de Holanda, se desataron las fuerzas que andando el tiempo terminarían con el Imperio español. A partir de ese momento, España entró en un lento pero perceptible declinar que es aprovechado de inmediato por sus enemigos quienes día a día cobraban mayor fuerza y se atrevían a más. De este modo, en julio de 1596 una flota inglesa se apoderó de Cádiz, ciudad y puerto que fue saqueado durante 10 días.

En 1598 Félix Lope de Vega y Carpio, el Fénix de los ingenios del siglo de oro español ya había terminado La Dragontea, poema heroico narrativo en diez cantos, escritos en octavas reales cuyo tema son las aventuras de Francis Drake el "dragón inglés", que había asolado el imperio español hasta su muerte

Lope de Vega hacía no sólo arte, sino también política de Estado e historia cuando escribió:

¿No basta de Mahoma el señorío

que causa a Italia, a España tal desve

[lo?

¿También quieres que crezca y se derrame

la vil simiente de Lutero infame?

Mira las almas que perdidas lloran

Italia triste, España miserable,

cautivas de los bárbaros que adoran

la rapiña de cuerpos lamentable.

Los cuatro que en Argel corsarios mo

[ran

con daño mío y perdición notable,

Chafer, Fucher, Mamifali y Morato,

de Trípol, Túnez y Bizerta el trato.

Elis, Caratalí, Mami, Arnaüto,

de aquestas dos destruyen las riberas,

tomando como mísero tributo

barcas, tartanas, zabras y galeras.

Hacen los que las guardan poco fruto,

que tienen por reparo y ladroneras

Astrangol Finicú, Poncia y Linosa,

Las islas Sabiñana y Lampadosa.

....Ansí viven los siervos de Mahoma;

los de Lutero y su dragón caminan

al puerto que del vuestro el nombre

[toma,

por donde a Panamá su armada incli-

[nan.

(Lope de Vega, 1987, Tomo III, p. 343)









Poco tiempo después, Miguel de Cervantes, escribió el soneto

A LOPE DE VEGA EN SU "DRAGONTEA":

Soneto

Yace en la parte que es mejor de España

una apacible y siempre verde vega,

a quien Apolo su favor no niega,

pues con las aguas de Helicón la baña.

Júpiter, labrador por grande hazaña,

Su ciencia todo en cultivarla entrega;

Cileno alegre en ella se sosiega;

Minerva eternamente la acompaña.

Las musas su Parnaso en ella han hecho;

Venus honesta en ella aumenta y cría

la santa multitud de los amores;

y así, con gusto y general provecho,

nuevos frutos ofrece cada día

de ángeles, de armas, santos y pastores.

(Cervantes, 1991, tomo I, p. 49 - 50)





5.- Un parámetro puede estar afectado por múltiples causas



Antecesor berberisco de Drake fue el pirata Murad Reis, quien empezó su carrera de las armas en el sitio de Malta de 1565, donde a pesar de haber sido desalojados por la parte española, dio la batalla con honores.

Reis comenzó a cobrar fama individual gracias a su atrevimiento y audacia, pues con sólo dos canoas tomó por sorpresa y capturó dos grandes galeras pertenecientes al Papa Gregorio XIII, una de ellas era la capitana de la flota pontificia y, cuando fue atrapada viajaba llena de grandes tesoros, con frailes y monjes goliardos sin disciplina eclesiástica (Philip Gosse, 1947, p. 54 - 55), muchos de los cuales seguramente se pasaron a las filas berberiscas, en vista de que sus superiores los habían cargado de cadenas.

Gran hazaña de Murad Reis fue su salida de Argel en 1585 con tres galeones de batalla rumbo a las islas Canarias, que ningún berberisco conocía. Se dice que por entonces, los piratas más atrevidos preferían no perder de vista la línea de la costa y acostumbraban navegaciones de pocas jornadas dentro del Mediterráneo, tanto para no alejarse mucho de sus territorios, como por la falta de instrumentos de navegación y desconocimiento de su uso. Sin embargo Murad Reis fue la excepción; con ayuda de un renegado europeo y doscientos cincuenta fusileros, asaltó las Canarias, secuestró a la familia del gobernador español y cobró una elevada suma por su rescate.

Al regreso, los españoles sabían que tenía que pasar por el estrecho de Gibraltar, por lo que no se molestaron en perseguirlo, sino que comisionaron a Martín Padilla para que lo atrapara con dieciocho galeras de vela y remo muy veloces. Padilla patrulló con toda calma el estrecho pero, advertido Murad Reis, decidió pegarse a la costa, esconderse de día y viajar de noche, con lo que logró escabullirse y disfrutar los productos de su trabajo en su ciudad, donde fue recibido como héroe (Philip Gosse, 1947, p. 58).

El fenómeno de la piratería en el mundo hispánico tuvo desde sus inicios un gran número de causas concurrentes que lo estimularon y le permitieron prosperar, a las que ya mencionamos arriba, debe agregarse la transferencia de tecnología europea que se dio casi naturalmente, con motivo de los constantes intercambios de personal civil y militar, voluntario o a la fuerza, entre el Imperio español y sus adversarios.

Es famoso el doblemente renegado Simón Dauser apodado el viejo, para diferenciarlo de su hijo del mismo nombre, ambos marinos de origen holandés, de la ciudad de Dodrecht. El viejo se dedicó a la piratería y sentó sus reales en la ciudad norteafricana de Argel, lugar a donde llegó el también marino de origen inglés Warde.

Se dice que ambos, para congraciarse con sus nuevos colegas, les enseñaron a construir y navegar alrededor de 1606, "barcos de vela redonda", como los usados por los españoles y portugueses, quienes eran los dueños de la tecnología de punta en navegación, geografía, cartografía y todas las demás artes marítimas; tecnología que, por supuesto, cuidaban celosamente y trataban de monopolizar.

No obstante, la participación de marinos que habían pertenecido al Imperio español como ciudadanos [tal era el caso de Dauser, pues Holanda fue colonia española] y luego renegaban, permitió que los secretos tan celosamente guardados se difundieran entre los adversarios, causando una verdadera revolución tecnológica que tuvo inmediatos efectos económicos y políticos.





La piratería berberisca en el Mediterráneo y en el Atlántico norte cobró nuevos ímpetus y permitió que la cacería de naves ibéricas fuera más eficiente, con lo que los peligros de la navegación aumentaron. (Gosse, 1947, p. 65 - 66).

Dauser cambio del bando español al berberisco haciendo mucho daño a los europeos; sin embargo, ya en su vejez se puso nostálgico de su vida anterior, busco la protección del rey francés, pues sabía que de los españoles no sacaría nada.

El rey Enrique IV de Francia necesitaba personal militar y dinero, por lo que lo recibió de buena gana, con la condición de que encabezara una flota francesa contra Túnez. Dauser cometió el error de aceptar sin reflexión, pues sólo veía el brillo del poder, el mando, la ganancia.

Dirigió la flota franca contra sus antiguos camaradas tunecinos; gracias a sus conocimientos de esa sociedad, pudo triunfar en su ataque regresando a Francia con un tesoro de cuatrocientas mil coronas de oro y cincuenta y cinco cañones.

El Pasha de Túnez, consideró inaceptable hasta para un pirata esta falta de lealtad para quienes lo habían acogido sin prejuicios y le habían ayudado a salir adelante durante muchos años, por lo que utilizó una estratagema política: fue a comer al barco de Dauser con sus hombres de mayor confianza, lo que significaba un honor y una cortesía exquisita. Terminado el banquete, se invitó a Dauser a devolver la cortesía visitando el castillo del Pasha, lo que este aceptó. En cuanto Dauser traspuso las puertas del palacio fue capturado y decapitado de inmediato, mientras que su tripulación recibió permiso para volver a Francia. Pese a sus errores políticos, Dauser fue recordado por mucha gente en ambas márgenes del Mediterráneo durante bastante tiempo, pues sus transferencias de tecnología permitieron a los berberiscos asolar el sur de España; Francia y toda Italia, con ganancias exorbitantes (Gosse, 1947, p. 65 - 66).





















6.- Una misma causa puede provocar multitud de efectos



En 1601 el sacerdote mexicano Agustín Dávila Padilla, Obispo de Santo Domingo propuso al rey Felipe III que declarara el comercio libre para acabar con los piratas y corsarios en el Caribe, pues los gobiernos de estas naciones protestaban de manera constante en busca del libre comercio como se dice ahora, porque de cualquier manera, la industria española no existía y los artesanos ibéricos sólo podían abastecer un número muy limitado de objetos de lujo para la población de muy alto nivel de ingresos, dejando desprotegidos y desabastecidos a la mayoría de los potenciales consumidores dentro de su cerrado imperio. En contra de tan atinadas sugerencias, persistió el monopolio, además de que, por cédula real de Felipe III se ordenaba, el 6 de agosto de 1603, concentrar toda la población de La Española en Santo Domingo, lo que dio vía libre al establecimiento de bucaneros y filibusteros en la zona de la actual Haití y de la isla Tortuga, quienes no encontraron el obstáculo natural de un grupo humano de diferente cultura y costumbres que se les opusiera con su simple presencia.

Otro de los motivos que propiciaron la piratería y el corso tanto en Africa como en el Caribe fue la falta de libertades ciudadanas, entre ellas la de conciencia dentro del Imperio Español. En Turquía durante la época de Cervantes (siglos XVI y XVII), el Sultán trataba a los cristianos de sus reinos como una minoría religiosa, con todos sus derechos civiles, de propiedad y de religión garantizados, lo que no ocurría en España (Márquez Villanueva en Solá y de la Peña: 1996, p. 201).

El mismo Cervantes reconoce con admiración que, durante su cautiverio de cinco años en Argel, "estos perros sin fe, nos dejan, como se ve, guardar nuestra religión", permitiéndoles oír misa, aunque fuera en secreto, que no dejaría de comparar con el hecho de la represión inquisitorial en España a los que islamizaban en secreto, sin duda" (Solá y de la Peña: 1996, p. 202).

El fanatismo religioso de los reyes y del gobierno español, así como su empeño de convertir al catolicismo a todas las personas con las que tenían que convivir dentro y fuera de sus fronteras les representó un alto costo político, que pudo medirse en términos económicos, contabilizando el dinero gastado solamente en guerras de conquista y patrullas de protección a sus flotas y ciudadanos. Así en el sermón fúnebre con motivo de la muerte de Felipe II, el orador dominico Agustín Salucio calculaba en más de sesenta millones de ducados de oro, la cantidad que el monarca recientemente fallecido había gastado "al servicio de la fe" (Sola y de la Peña: 1996, p. 202).

Por el lado de los ingleses, su mayor escritor nacional, William Shakespeare, incluyó muy a la moda, en Otelo, el moro de Venecia, una descripción de los supuestos tipos humanos que los piratas ingleses encontraban en las islas del Caribe:



Rough quarries, orcks and hull whose heads touch heaven,

It was my hin´to sperk - such was the process;

And of the Cannibals that each other eat,

The Antropophagi, and the men whose heads

Do grow beneath their shoulders.



En Enrique IV, describió los cocodrilos que Hawkins conoció en el Caribe, de los que posiblemente introdujo en Londres algunos como mascotas reales, equivalentes a las cacatúas que Colón gustaba llevar en sus primeros tornaviajes a España: As the mournful crocodile / With sorrow snares relenting pasengers.

En 1613 Cervantes habla con respeto y admiración de la reina Isabel I, en La española inglesa, sin dejarse llevar por el fácil nacionalismo, aunque exalta los valores católicos e hispanos. La anécdota de Cervantes, convertida en novela ejemplar, parte del ataque inglés a Cádiz en 1596.

Su descripción de Recaredo el corsario inglés, uno de los personajes principales de su novela no denigra ni en lo físico ni en lo moral a los ingleses y pone muy en alto la capacidad literaria del autor. Si debemos creer a Cervantes, los corsarios del siglo XVI eran casi unos héroes, muy diferentes de los sanguinarios asesinos en que se habían convertido ya en los siglos XVIII y principios del XIX.



Era Recaredo alto de cuerpo, gentil hombre y bien proporcionado;

y como venía armado de peto, espaldar, gola y brazaletes y

escarcelas, con unas armas milanesas de once vistas, grabadas y

doradas, parecía en extremo bien a cuantos le miraban; no le

cubría la cabeza morrión alguno, sino un sombrero de gran falda,

de color leonado con mucha diversidad de plumas terciadas a la

valona; la espada, ancha; los tiros, ricos; las calzas, a la esguizara.

Con este adorno y con el paso brioso que llevaba, algunos hubo

que le compararon a Marte, dios de las batallas, y otros, llevados

de la hermosura de su rostro, dicen que le compararon a Venus,

que para hacer alguna burla a Marte, de aquél modo se había

disfrazado (Cervantes, 1991, La española inglesa, tomo II, p. 112).

Según las normas de cortesía y moralidad de la época, con hombres como este no era ningún desdoro que se casara una hermosa española que estaba cautiva en su casa, a la que se había tratado con respeto todo el tiempo, más como hija que como prisionera o esclava, que entonces era legal tener.

Como en el siglo XVI las justificaciones de la conquista y colonización de América era principalmente elaboradas por clérigos católicos del lado español y protestantes de parte de sus enemigos, siempre hubo discusiones acerca de la legalidad de las incursiones inglesas en el Caribe, por lo que incluso sacerdotes católicos de origen irlandés se inclinaban por Inglaterra en ocasiones, en vista de su identidad lingüística con esa nación.

Tal es el caso del sacerdote Thomas Gage, quien pudo hacer un largo recorrido por mar y tierra dentro de las posesiones españolas en América durante varios años gracias a su religión católica pero, a su vuelta a Europa, publicó un libro con la memoria de su viaje, dedicando su prólogo a Sir Thomas Fairfax, Capitán General del Ejército del Parlamento. En este libro, Gage ofrece un informe de las riquezas y alto nivel de cultura que observó en Guatemala y México.

Además de mostrar un conocimiento detallado de la Nueva España, ofrece una justificación jurídica para la piratería, el filibusterismo y el corso inglés en el Caribe, al afirmar que los indios americanos habían invitado a los ingleses para que los protegieran contra los españoles, dada la rapacidad y conocida crueldad de éstos, por lo que los ingleses tenían obligación de acudir al llamado local con toda su tecnología y poder. Como dato interesante adicional, el sacerdote Thomas Gage puso el ejemplo y él mismo se convirtió en un temible pirata.

















7.- A lo largo de una crisis los procesos cambian su estructura y función



En julio de 1615 el almirante holandés Joris Van Speilberg derrotó en el Callao a la flota española del almirante Rodrigo de Mendoza, el 11 de octubre de ese mismo año Speilberg entró a Acapulco a canjear prisioneros españoles por agua y alimentos, con la condición de que no se le atacara, algo que consideraba muy remoto en vista del notorio pacifismo de la población.

El 18 de octubre, los holandeses continuaron su viaje hacia el norte sobre la costa mexicana con la intención de tomar el camino de Filipinas y atacar alguno de los navíos que hacían la ruta asiática, sin embargo, a principios de 1616 la guarnición jalisciense de Sebastián Vizcaíno atacó a las tropas de Speilberg y les hizo numerosos muertos y prisioneros. Así, de conquistador y agresor, Speilberg se convirtió en víctima de los feroces jaliscienses, quienes no se impresionaron por el largo historial delictivo del holandés, ni hicieron caso de sus recientes hazañas sudamericanas.





Entre 1623 y 1626 la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales, formada en 1621, mandó al Caribe 800 naves con 60,000 marinos quienes lograron apresar más de 500 barcos españoles. Confiados en esta suerte caribeña, el 28 de octubre de 1624, la flota holandesa al mando de Jacobo L´Heremite y Hugo Schapenham que había atacado sin éxito El Callao, llegó a refugiarse a Acapulco, posiblemente sin conocer la suerte de Speilberg sin embargo, al desembarcar en Puerto Marqués en busca de agua sufrieron cuatro muertos a causa del fuego del Castillo; salieron huyendo a Zihuatanejo, pero debieron abandonar la Nueva España el 29 de octubre sin ningún botín, atormentados por la sed y perseguidos por los bravos costeños de Guerrero, a quienes no atemorizaron los sucios y hediondos piratas holandeses, tan diferentes de los civilizados ciudadanos de esa nación que ahora se nos presentan por esas mismas costas.

Por varios años los holandeses y los españoles se disputaron el control de la ciudad clave de Bahía, la cual cayó en manos holandesas en 1624, cuando los corsarios Piet Heyn y Willekens se apoderan de ella; al año siguiente, 1625 el Almirante Fadrique de Toledo la recuperó en tanto que dos años más tarde Piet Heyn volvió a saquear tan solicitada presa.

El atrevimiento de Piet Heyn parecía no tener límite pues en 1628 capturó cerca de Cuba la Flota Novohispana, logrando un botín de 11 millones de florines holandeses, tasado de esta manera pues fue a su país a vender el producto de su rapiña.

En 1629 Fadrique de Toledo expulsó a ingleses y franceses de la isla de San Cristóbal, algunos se refugiaron en Haití apoyando a bucaneros y filibusteros; con lo que continuaban una especie de juego de nunca acabar: los españoles podían desplazar provisionalmente a los competidores de algunas islas, pero a estos les bastaba refugiarse en las islas adyacentes, muy abundantes en el Caribe para escapar de la persecución ibérica, reponer sus fuerzas, rearmarse y volver a empezar.

Así las cosas, entre 1630 y 1654 los holandeses ocuparon Olinda capital de Pernambuco en Brasil, en una época en que Portugal formó parte del Imperio español. En 1680 ocurrió el ataque inglés a Lisboa, debido a que Portugal había sido anexado a España.







8.- Los procesos están estructurados en niveles jerárquicos y cada uno tiene una organización significativa



En el nivel más alto de la lucha entre imperios se encontraban los nobles parientes de los monarcas y sus allegados de más confianza, que dirigían ejércitos y armadas enormes para su época, como es el caso del Comandante supremo de las fuerzas españolas en la batalla de Lepanto ocurrida el 7 de octubre de 1571, don Juan de Austria, hombre entonces de veinticuatro años, hijo del Emperador Carlos V y la hermosa Bárbara de Bloomberg, por tanto medio hermano del Rey don Felipe II. Giovanni Doria sobrino del entonces recién fallecido Almirante Andrea Doria, era comandante de una flota de doscientos seis galeras y cuarenta y ocho mil hombres.



Antes de empezar la batalla que inmortalizaría Cervantes, se dice que los generales sugirieron a don Juan de Austria una reunión de Consejo para perfeccionar el plan de ataque, contestando éste "no se molesten vuestras mercedes sino en pelear", ya no era hora de pláticas.



"Los turcos lucharon como endemoniados, abordando repetidamente con sable y cimitarra, tan sólo para ser barridos por el fuego mortal de los mosquetes; al fin, las superiores armas de Occidente salieron triunfantes. Hacia el anochecer comenzó a ceder la resistencia turca, y la disciplina de las tropas aliadas convirtió su derrota en desastre. A la caída de la noche de aquél día de octubre, el imperio marítimo otomano había sido aplastado para no revivir jamás. Durante siglos los corsarios africanos continuaron hostigando y saqueando a los cristianos en el Mediterráneo, pero sólo como bandas aisladas, jamás como auxiliares de una potencia de primer orden." (Philip Gosse, 1947, p. 52 - 53)

Debajo de estas eminencias se encontraban los corsarios. Del lado berberisco podemos mencionar a los hermanos Barba Roja; el primero de ellos de nombre Jacob Arudj, quien puso en jaque a la flota española e intentó conquistar toda Argelia, para disgusto de los aliados de España en Africa. Carlos V envió un contingente de diez mil veteranos a atraparlo en Tremecén. Tomado por sorpresa, la leyenda dice que huyó dejando atrás oro y joyas tirados en el camino, para distraer a sus captores y salvarse. Desgraciadamente para él, los soldados imperiales eran disciplinados y no cayeron en la trampa, lo alcanzaron y exterminaron con mil quinientos de sus más leales seguidores cuando atravesaba el río Salado (J. y F. Gall, 1978, p. 27).

Kheyr-ed-Din su hermano, lo sucedió en el mando: "de estatura elevada y porte majestuoso, era bien proporcionado y robusto. Muy velludo, tenía una barba frondosa, cejas y pestañas muy largas y espesas. Aunque no tenía el cabello rojo, se le llamaba también Barbarroja" (J. y F. Gall, 1978, p. 28).

Más político que su antecesor, envió embajadores al Gran Señor de la Sublime Puerta en Constantinopla y se presentó como vasallo leal del Imperio Otomano. En respuesta, fue nombrado Gobernador General de Argel, reforzando su autoridad con la presencia permanente de dos mil jenízaros.

Barbarroja fue dirigente hábil y eficaz, pues reconquistó las ciudades en manos de los españoles, reorganizó sus dominios, construyó una flota, puso bajo sus órdenes a los piratas más hábiles y sanguinarios: Dragut, Sinán, judío de Esmirna apodado "el mago"; Aidin, cristiano renegado mejor conocido como "terror del Diablo" (J. y F. Gall, 1978, p. 28- 29).

Barbarroja era desmesurado como buen pirata; oyó decir que la mujer más bella de Italia en el siglo XVII era Julia Gonzaga, a la que doscientos poetas habían dedicado sus versos, por lo que se le ocurrió raptarla, no para sí, sino para ofrecer un magnífico presente a su emperador. Atacó Frondi, pasó a cuchillo a la guardia, tomó la plaza, asaltó el pueblo, sin embargo, la duquesa salió semidesnuda en un caballo a todo galope rumbo al norte, se salvó por poco de caer en tan nefastas manos.

Barbarroja no se desanima fácilmente, regresa a Africa y asalta Túnez, destituye al sultán Hassan, protegido de España, lo persigue la flota imperial: alemanes, italianos, españoles, caballeros de Malta, no consiguen atraparlo.

En vez de huir al oriente como pensaba el almirante Andrea Doria, asalta Menorca, toma seis mil prisioneros españoles que venderá al mejor postor y un rico barco portugués. En premio a sus servicios el sultán lo nombra Gran Almirante de la Flota Otomana (J. y F. Gall, 1978, p. 31). Así eran estos aventureros que de la nada forjaban imperios; el de los Barbarroja terminó hasta que en 1830, los franceses asaltaron Argel y lo colonizaron por más de cien años.

Los piratas como Francis Drake y John Hawkins eran empresarios modernos de primer nivel en toda la extensión de la palabra, asociados con la reina de Inglaterra Isabel I y los nobles más poderosos.

Socialmente varios escalones abajo, los piratas de clase media se contrataban a sueldo de los grandes jefes para poder participar en sus expediciones y recibir ganancias y protección política del gobierno inglés. Henry Morgan, hijo de un labrador acomodado empezó su carrera navegando canoas y fue electo almirante por sus colegas en la toma de Santa Catalina. Con diez buques y quinientos piratas atacó Cuba y se apoderó de un rescate de mil reses, que vendió con ganancias. Después de esto atacó Portobelo, acción descrita magistralmente por Vicente Riva Palacio Guerrero:

"No tardó en comenzar el ataque contra él; los piratas acometían con valor, pero eran rechazados; la muerte diezmaba sus columnas, sin disminuir el valor y la rabia de los que sobrevivían. Arrojábanse los más decididos sobre las puertas para abatirlas con las hachas; pero morían en la empresa, porque aquéllas puertas no cedían. Morgan comenzaba a desesperar..." (Riva Palacio, 1946, p. 58).

Para lograr sus objetivos, Morgan no dudó en usar como parapeto a monjas y sacerdotes católicos. La treta le funcionó, los defensores de la ciudad se rindieron inmediatamente. Por azares del destino Morgan murió en su cama como vicegobernador de la isla de Jamaica, encargado de acabar ¡con los piratas!

Puede considerarse a Pierre Legrand un pirata burgués; poco o casi nada se sabe de sus orígenes, ¿cómo llegó a la Española?, ¿dónde consiguió su nave?, ¿de qué modo convenció a su tripulación?, es un misterio.

Se sabe de cierto que nació en Dieppe, zona francesa generadora de corsarios desde fines del medievo, apareció en el Caribe con un pequeño bote y veintiocho hombres desarrapados, sedientos, a punto de morir de hambre. De pronto su suerte cambia, se encuentran un enorme Galeón español pesado y perfectamente artillado. Los bucaneros saben que si atacan a plena luz del día serán barridos fácilmente. Esperan la noche, juran apoderarse de la nave o morir en la empresa.





Ya a oscuras, escalan la borda, asesinan a cuchillo a los vigías, entran a las habitaciones de los oficiales, donde los encuentran despreocupados, jugando naipes. Sorpresa total. Uno de ellos alcanza a exclamar: ¡Jesús!, ¿Son demonios o qué?

Se apoderan del barco y toda su carga que es riquísima. Pero, no son filibusteros comunes y corrientes. No regresan a repartir el botín a la isla de la Vaca, no buscan prostitutas en Jamaica, no se embriagan hasta perder el sentido. Nada de eso. Ponen proa a Dieppe, donde Legrand se instala y se convierte en un rico propietario, "respetado como cualquier comerciante que ha ganado su dinero honradamente" (J. y F. Gall, 1978, p. 91 y 92).

Los bucaneros tenían un nivel menor política y económicamente, por lo que pueden considerarse pequeños empresarios independientes que medraban a la sombra de los grandes.

Originalmente los bucaneros eran colonos franceses, holandeses e ingleses que comenzaron a llegar a la costa norte de Santo Domingo, abandonada por los españoles con grandes hatos de reses y piaras de cerdos que pronto se hicieron salvajes y prosperaron en un ambiente sin depredadores naturales.

Los primeros bucaneros sólo deseaban aprovechar las riquezas naturales de la parte despoblada de Santo Domingo y la Isla Tortuga, pues se dedicaban a la cacería de cerdos y reses a las que mataban con arcabuces para secar su carne al sol y salarla, con la intención de venderla a las tripulaciones de aventureros de las que el Caribe estaba lleno. El alimento favorito de los bucaneros era el tuétano crudo de las reses que mataban, comían sobre una piedra, dormían sobre troncos de árboles "Y su techo era el cálido y rutilante cielo de las Antillas" (Gosse: 1948, p. 14). Piratas, bucaneros y corsarios eran...”hombres endurecidos en los negocios, desembarazados de cualquier escrúpulo religioso, liberados de toda conciencia social y situados al margen del anticuado sentido feudal de responsabilidad; eran, en suma, hombres modernos” (Ortega y Medina, 1981, p. 111).

Los españoles pensaron que tanto extranjero no católico ni hispanohablante podría representar un peligro para las colonias y decidieron desplazarlos de la isla Juana, Santo Domingo o Haití.

Batieron sin mucha dificultad a los salvajes comerciantes de carne quienes se escondieron en la isla Tortuga, pero al mismo tiempo se convirtió a los "matarifes de reses en carniceros de hombres" (Gosse: 1948, p. 15), porque se les dio un motivo para odiar a los "papistas españoles".

En 1640 llegó de Sain Kitts el francés M. Levasseur quien se apoderó de Tortuga con cincuenta hombres, construyó un sólido fuerte artillado en la colina más alta de la isla y emplazó allí su propia casa a la que llamó "El Palomar", porque sólo se podía llegar a ella mediante escalones tallados en la piedra y una escala de hierro en el último tramo.

M. Levasseur fue el creador y rey de un pequeño imperio, pues organizó con sabiduría a los pobladores de Tortuga, estimulando el cultivo de tabaco, caña de azúcar, además de la producción de carne vacuna y porcina con el método bucanero o "a la bucana" (carne seca al sol y salada en tiras, que duraba meses o años y era el principal alimento de las tripulaciones piratas).

También llevó a su isla comerciantes franceses y holandeses que vendían coñac, pólvora, armas de fuego, telas, vestidos y zapatos, además de servicios de comida y hospedaje para los pasajeros en tránsito (Gosse: 1948, p. 18). En 1643 los españoles atacaron la isla Tortuga, cuando ya había sido fortificada y organizada para su defensa por el ingeniero francés Levasseur, todo fue inútil y debieron retirarse con grandes pérdidas.

Aventureros de menor estofa que ascienden en la escala social gracias a su arrojo y falta de escrúpulos abundaban entonces, ejemplo de esto sería un tal Francisco Leclerc apodado "Pata de Palo", a quien el rey francés Enrique II le facilitó diez barcos y le asignó como lugarteniente a un luterano conocido como Jacques o Jacobo de Sores, o de Soria.

La expedición se hizo a la mar en 1553, durante seis años atacaron a los españoles en el Caribe y amenazaron Santo Domingo y Cartagena de Indias; Leclerc incendió las ciudades de Puerto Rico; de Sores da la vuelta e invade Cuba de donde sacó un botín de ochenta mil pesos en oro. En esa misma ocasión atacó e incendió la Habana, salvándose sólo la catedral y los fuertes.

Para demostrar que la piratería no tenía únicamente fines económicos, sino también se entrelazaba con motivaciones político - religiosas, en su asalto a Santa Cruz de la Palmas en las islas Canarias, los corsarios franceses profanaron la Iglesia y destruyeron los conventos, y en el ataque a Santa Marta en Colombia, el año 1555, Pata de Palo en persona entró al templo y apuñaló la imagen de la Virgen en uno de los altares, con lo que terminó de poner en su contra a las poquísimas voluntades que pudieran haber simpatizado con él (Santiago Cruz, 1962). Al regreso a Francia, Leclerc recibió un título de nobleza y se retiró con honores. Sobre De Sores no se supo más. (J. y F. Gall, 1978, p. 57).

A siglos de distancia, las diferencias religiosas y políticas entre países no se han diluido ni mucho menos; esto puede observarse en las interpretaciones de los escritores contemporáneos. El católico mexicano Santiago Cruz afirma que fue Leclerc apodado Pata de Palo, quien promovió y ejerció personalmente los abusos contra el clero católico y sus imágenes en Colombia y Cuba.

Los Gall por su parte, seguramente católicos no practicantes de Francia, atribuyen los abusos a De Sores porque, afirman, este era protestante de origen francés que aprovechó la oportunidad para mostrar su posición ideológica. Al mismo tiempo, "protegen" la imagen de Leclerc diciendo que era sólo un buen militar en cumplimiento de las ordenes de su rey natural, el que por lo demás, le otorgó a Leclerc un título y una pensión (J. y F. Gall, 1978, p. 57). De ponerse en duda la integridad de Leclerc, estaría en juego la reputación de la monarquía francesa, extinguida hace muchos años, por otra parte; lo que parece importa mucho a los Gall.

En la escala más baja de la sociedad, sin otra motivación más que la ganancia rápida, o el abuso, estaban bucaneros como el llamado Juan David Nau, también conocido por el sobrenombre de Francisco Lolonois, quien llegó al Caribe como un esclavo blanco o "bond - man", se convirtió en marino una vez puesto en libertad por su amo y consiguió que el gobernador de la Tortuga entre 1662 y 1665 Monsieur de la Place le confiara un barco, lo cual no le sirvió de mucho pues, por su falta de pericia lo encalló en las costas de Campeche y tuvo que fingirse muerto para no se aprehendido por las autoridades locales.

Una vez a salvo, llegó como pudo a la Tortuga donde consiguió un pequeño navío con el que se dirigió a Cuba. En la Villa de los Cayos logró apresar un buen galeón español, asesinando a toda la tripulación.

A la entrada de Maracaibo asaltó un navío cargado de plata y productos regresando de inmediato a la Tortuga, a repartir el botín. En Tortuga conoció y reclutó a Miguel Basco como capitán de tierra además de quinientos hombres dispuestos a asaltar Maracaibo.

Cerca de Puerto Rico capturaron un barco que iba a la Nueva España, tomaron diez y seis piezas de artillería, ciento veinte libras de cacao, cuarenta mil reales de a ocho en moneda y diez mil pesos en joyas. De camino a Savona capturaron otro barco en ruta a Santo Domingo y se apoderaron de doce mil reales de a ocho.

Lolonois era tan desalmado y atrevido que con sólo puñales y espadas tomó la fortaleza de Maracaibo avanzando a la ciudad, que estaba desierta, porque sus habitantes habían buscado refugio en la selva.

Ciento cincuenta hombres batieron la selva, regresaron con una recua de mulas cargadas de muebles, artículos de casa, veinte mil reales en efectivo, ropa en abundancia y veinte presos.

Lolonois asesinó a uno de los cautivos a la vista de todos y, con su alfanje, le sacó el corazón, lo devoró crudo, aún sangrando, para que los demás confesaran el paradero de sus vecinos. Sin embargo, los españoles se habían dispersado por lo que, después de quince días de espera, los piratas abandonaron la ciudad (De Jarmy Chapa, 1983).

Lolonois y su gente tomaron la Villa de Gibraltar cerca de Mérida, Venezuela obteniendo diez mil reales de a ocho, como les pareció insuficiente, regresaron a Maracaibo donde pidieron treinta mil reales. Después de un interminable regateo recibieron veinte mil reales y quinientas vacas, que inmediatamente fueron a repartirse a la Isla del mismo nombre, situada en la parte suroccidental de la Española.

En su último viaje, Lolonois decidió saquear Nicaragua con una poderosa flota, pero el clima le fue adverso y le deshizo sus naves, la selva debilitó y desmoralizó a sus hombres, bastantes lo abandonaron y, después de muchas penurias, lo atraparon los indios del Darién, lo despedazaron vivo y lo quemaron "para que no quedase memoria de tan infame humano" (Exquemelin, 1988, p. 85 - 113).

Los bucaneros para salir a "trabajar" al mar, se organizaban siempre con un amigo que era su socio y cómplice, además de su heredero universal. Todos los demás colegas eran tratados como hermanos. En las travesías se hacían dos comidas diarias, donde cada quien comía a llenar, sin protocolos ni jerarquías de ninguna especie. En tierra, se organizaban excursiones, paseos y cacerías de cerdos salvajes que abundaban en las islas ( Alexander Exquemelin, 1988).

Al llegar de una razzia o expedición, los bucaneros repartían el botín considerando primero a los heridos y minusválidos producto del combate: un brazo derecho perdido valía seiscientos pesos o seis esclavos, una pierna derecha se estimaba en quinientos, la izquierda cuatrocientos; un ojo o un dedo se valoraban en cien pesos a lo sumo. Cabe decir que esta tabla de valores de "seguridad social pirática" se encuentra en Exquemelin y de allí la tomaron muchos otros escritores más cercanos en el tiempo a nosotros, incluyendo a Arciniegas.

Casi era un honor entre los piratas mostrar en su propio cuerpo los resultados de sus latrocinios. Así como los militares de carrera acumulan medallas, ellos acumulaban y exhibían con orgullo sus heridas; sus patas de palo, sus parches en los ojos, sus garfios. (Arciniegas, 2000, p. 178).

En 1654 los españoles lograron apoderarse de Tortuga con grandes esfuerzos y a muy alto costo porque no pudieron colonizarla con gente civil, debiendo dejar únicamente una guarnición militar que no era económicamente autosuficiente, por lo que en 1659 Jerome Deschamps desalojó a los españoles y restableció el dominio francés en la Tortuga. Esta reconquista permitió que prosperaran en el Caribe por muchos años más, las operaciones de piratas como Barba Negra, quien nació en Gran Bretaña con el nombre de Juan o Eduardo Teach; con el tiempo se convirtió en distinguido habitante de la pequeña isla caribeña de Saint Tomé, donde se estableció para ejercer su profesión alrededor de 1717, es descrito como:

Con tres pares de pistolas puestas en fundas que le colgaban

de los hombros, y con mechas encendidas que le salían por

sobre ambas orejas bajo el ala del sombrero, avanzaba como

furia desatada. - furia tan terrífica para los suyos como para los

contrarios -, ante la cual se hendían bordas de barcos enemigos

se abatían mástiles, se acallaban bocas de fuego y se rendían,

de hinojos, tripulaciones que pocas veces escaparon de ser

pasadas a degüello o de morir ahogadas en el mar.

(Martín Luis Guzmán,1995 , tomo I, p. 1108).

































9.- La descripción de cada nivel en un sistema complejo requiere disciplinas y leyes especiales



La piratería como sistema complejo obedece a esta ley: las expediciones mediterráneas de Haruch y Jeredín Barbarroja o Hasán Bajá, descendiente de éstos se explican principalmente en el contexto de la política mundial de entonces como producto del enfrentamiento entre el expansivo y sumamente agresivo Imperio Español y el no menos beligerante Imperio Turco, pues éstos corsarios o señores de la guerra en el mar servían a los objetivos político - militares de la dinastía otomana, lo mismo que las incursiones al Mediterráneo oriental de Alvaro de Luna, Juan de Austria, Andrea Doria o Giovanni Doria, servían a los intereses de Felipe II.

Por tanto, las acciones de estos líderes político - militares del siglo XVI necesitan ser vistas a través de la historia, la diplomática, la política internacional y la economía mundial.

Las deserciones de uno u otro bando, los matrimonios mixtos de moros con cristianas (generalmente secuestradas de sus aldeas costeras), las familias que de estas uniones resultaban, sus conflictos religiosos, pueden estudiarse por el derecho; mientras que el ambiente cultural, las formas de vida en una u otra sociedad, los valores su indumentaria y costumbres deben ser estudiadas por la sociología o la antropología.

Los conocimientos adquiridos por los piratas en sus expediciones enriquecieron la geografía, la cartografía, las técnicas de navegación y construcción de barcos; también debieron mejorar las técnicas de conservación de alimentos, agua potable y cirugía, la balística y la tecnología de construcción de armas de fuego personales y de gran tamaño serán objeto de la historia de la ciencia y la tecnología.

Con el paso del tiempo, las descripciones que de ambas sociedades hicieron los escritores de calidad y talento como Miguel de Cervantes Saavedra, quien en numerosas ocasiones retrató con todo lujo de detalles la vida de la costa norteafricana en obras como La Gran Sultana doña Catalina de Oviedo, Los tratos de Argel, El gallardo español, Los baños de Argel, El coloquio de los perros, el Cautivo, segunda novela intercalada dentro del Quijote desde el capítulo XXXIX hasta el XLI inclusive, son estudiadas por la literatura, la psicología e incluso, la hermenéutica.





Dice Cervantes en el cautivo:

"Lleváronme a Constantinopla, donde el Gran Turco Selim hizo general de la mar a mi amo, porque había hecho su deber en la batalla, habiendo llevado por muestra de su valor el estandarte de la religión de Malta. Halléme el segundo año, que fue el de setenta y dos, en Navarino, bogando en la capitana de los tres fanales. Vi y noté la ocasión que allí se perdió de no coger en el puerto toda el armada turquesca; porque todos los leventes y genízaros que en ella venían tuvieron por cierto que les habían de embestir dentro del mesmo puerto, y tenían a punto su ropa y pasamaques, que son sus zapatos, para huirse luego por tierra, sin esperar ser combatidos; tanto era el miedo que habían cobrado a nuestra armada." (Cervantes, 1994, tomo II, p. 503).

Así por ejemplo, las acciones del gobierno español para proteger sus dominios de los ataques y depredaciones piráticas tales como la Real Cédula para la protección de los cargamentos de fecha 16 de junio de 1661, pueden enmarcarse en una perspectiva de geopolítica global; mientras que las acciones defensivas para repeler los ataques organizadas por los gobernantes locales, pueden considerarse como prácticas de autodefensa desde el punto de vista social y militar, como sucedió cuando en mayo de 1571 piratas franceses se apoderaron de Sisal Yucatán, o cuando el 18 de julio de es mismo año fueron ahorcados en Mérida los franceses Esteban Gilberto, Isaac de Ruet, Juan Luaizel y Claude Imbl, dedicados a la piratería pero juzgados como luteranos.

El 21 de septiembre de 1597 filibusteros de William Parker invadieron Campeche, con la complicidad de Juan Venturate, un campechano que las propias autoridades ejecutaron arrancándole trozos de su propia carne con una tenaza ardiente, para que sirviera de ejemplo a los que desearan pasarse al campo enemigo.

En 1598 navíos ingleses se apoderaron de San Juan Bautista (Villahermosa), aunque fueron desalojados; al año siguiente, cuatro navíos ingleses escondidos en Cozumel atacaron Río Lagarto, Campeche, siguieron hacia el Golfo de México y a principios de 1600 estos mismos piratas atacaron de nuevo San Juan Bautista (Villahermosa) Tabasco y pasaron frente a Sisal.

El holandés Juan Cruyes atacó a Sisal, el 10 de diciembre de 1661, que fue repelido por la pronta reacción de sus habitantes. Lo mismo sucedió cuando en 1663 el pirata conocido como Bartolomé Portugués atacó una hacienda cercana a Campeche y murió en el intento.

El 7 de agosto de 1633 corsarios ingleses habían incendiado un carguero frente a Dzilam, Yucatán, mientras cuatro días después 10 navíos del holandés Cornelio Jol alias pata de Palo, guiados por Diego el Mulato, pirata local, se ubicaron frente a Campeche, puerto y ciudad que atacaron el día 12. Escribió la crónica de estos acontecimientos el sacerdote franciscano Diego López de Cogolludo.

En abril de 1636 siete buques bajo el mando de Diego el Mulato atacaron la nave del Marqués del Santo Floro en Dzilam, ese mismo año Diego el Mulato apresó en alta mar entre Hecelchakán y Campeche el barco de Isabel Caraveo reciente viuda del gobernador de Yucatán Fernando Centeno, a la que respetó y devolvió sus propiedades al saber su nueva situación (De Jarmy Chapa, 1983).

En octubre de 1642 corsarios holandeses secuestraron a fray Martín Tejero y Lucas de San Miguel en los pueblos de Zoité y Cehaké, que saquearon, sabían que la población siempre pagaba rescate por los sacerdotes y las monjas, lo que no era tan seguro tratándose de gobernantes civiles o militares. Ese mismo año, Diego el Mulato asaltó la villa de Salamanca de Bacalar y el pueblo de Zoité. En 1644, el corsario inglés Jacobo Jackson se dejó ver en Campeche y bajó en

Champotón por provisiones donde secuestró a los frailes Antonio Vázquez y Andrés Navarro. Todas estas aventuras pueden ser objeto de estudio de la historia regional.

La sociología y la psicología se deben conjuntar para entender fenómenos piráticos como la llamada Cofradía de los hermanos de la Costa.

J. y F. Gall nos dicen que son inciertos los orígenes de esta organización, pero que seguramente se formó con prófugos de la ley y con los esclavos blancos llamados "bons - men", evadidos de sus amos; eran éstos hombres tomados a la fuerza en las costas europeas para que sirvieran en las islas, o gente pobre que se ofrecía a servir de manera voluntaria por un cierto número de años a cambio del pasaje. Con esta base se fundaron las estirpes de bucaneros que colonizaron la Española.

Cuando los españoles desalojaron de Haití a los bucaneros, éstos se pasaron a la isla Tortuga y comenzaron a organizarse para sobrevivir. Los unían dos razones poderosas: la búsqueda de la libertad y el botín que podían obtener de los ataques a los españoles, sus odiados enemigos.

Los bucaneros fundaron en Tortuga la Cofradía de los Hermanos de la Costa que funcionó entre 1620 y 1655, e incluso elaboraron unas normas mínimas de convivencia en una especie de democracia muy primitiva:

1ª. Ley: Ni prejuicios de nacionalidad ni de religión

2ª. Ley: No existe la propiedad individual

3ª. Ley: La "Cofradía" no tiene la menor injerencia en la libertad de cada cual.

4ª. Ley: No hay Código Penal, las querellas se ventilan de hombre a hombre

5ª. Ley: No se admiten mujeres.

Aunque las cuatro primeras leyes eran algo inusuales para la época y a decir de los Gall, representan una primera manifestación de pensamiento libertario inspirada en el protestantismo individualista francés (hugonote), la más peculiar por llamarla de alguna manera es la quinta. Esta última podría funcionar en clubes masculinos, bares y demás pero, ¿en una isla habitada permanentemente por varios miles de hombres en un período de treinta y cinco años?

Según la narración de los Gall respecto a la Cofradía, los filibusteros reunidos en Asamblea, elegían un Gobernador por votación mayoritaria, controlado y supervisado por un Consejo de Ancianos, quienes eran los únicos autorizados a admitir el ingreso de un nuevo miembro.

Las reglas de entrada no estaban escritas ni eran rígidas, pero si configuraban un ritual de todos conocido denominado genéricamente "matelotage", el cual prescribía en términos generales que para poder pertenecer a la Cofradía, el recién llegado debía entrar al servicio de un filibustero. Los mismos Gall aclaran que en el francés de su época se llamaba "matelote" a la confidente de una cortesana o a la esclava de una dama.

El joven "matelot" no participaba en la elección del gobernador ni recibía salario, pero era protegido, alimentado y vestido por su amo. En las expediciones de piratería, los matelotes deben preparar las municiones, recargar las armas, incendiar los restos y ayudar a cargar el botín. En casa, el matelot debía lavar, planchar y zurcir la ropa, hacer la comida, preparar y servir las bebidas a su amo y amigos. Después de varios años, entre dos y cinco, se ponía a votación si se admitía o no como "hermano" de pleno derecho al matelot, entonces ya no tan joven, completamente adiestrado en las artes y vida bucaneras.

Por lo que se puede observar hasta aquí, la forma de vida e incluso el nombre y funciones de los aprendices en Tortuga, sugiere con un alto grado de probabilidad, la posibilidad de que esta isla fuera el refugio gay más grande del mundo occidental, pues los aprendices por lo general eran muchachos de quince a veinte años que servían para todo a hombres entre treinta y cincuenta años.

No hubiese sido raro que en un ambiente tan artificial y alejado de cualquier práctica social considerada "políticamente correcta" en la época, que los piratas se hubieran enamorado de sus jovencitos, usándolos como o en vez de mujeres, las cuales estaban prohibidas por la quinta ley, lo que daba una cierta legitimidad a estas uniones. Sin embargo, falta una investigación más profunda.

















10.- Las estructuras son configuraciones pasajeras que adoptan los procesos



Las estructuras estatales de los imperios entre los siglo XVI y XIX cambiaban con una velocidad casi semejante a la de la vida contemporánea, pues la diplomacia y la política internacionales iban siempre a la saga de las poblaciones de aventureros que colonizaban y se apoderaban de diferentes territorios con cambiante fortuna.

En 1562 los franceses establecieron su primera colonia en Florida, de la que fueron expulsados a sangre y fuego por españoles provenientes de Cuba y Santo Domingo, isla esta última que valía entonces más que toda Inglaterra, a decir de Germán Arciniegas en su bello texto.

Los ingleses comenzaron a colonizar las costas de América del Norte con la fuerte oposición española, pues este país argumentaba el derecho de descubrimiento y la concesión otorgada por el Papa Alejandro VI mediante su Bula Alejandrina, quien dividió el mundo entre españoles y portugueses. Los ingleses por su parte justificaban su presencia en América negando los derechos españoles y portugueses que no les parecían consistentes con el derecho natural, además de que, según ellos, los indios americanos les habían pedido ayuda para defenderse de las depredaciones ibéricas, en tanto carecían de tecnología propia equivalente a la europea, según la versión del padre Gage.

Como Inglaterra no podía chocar de frente con España en un primer momento, mando a sus colonos a Jamestown Virginia en 1607, colonizó Saint Kitts (San Cristóbal para los españoles) en 1623, y debió compartir la isla con los franceses veintinueve años más tarde en aras de la unidad contra un enemigo común bastante poderoso. Los bucaneros empezaron a colonizar Jamaica en 1655 e inyectaron nueva vida a su capital Port Royal, "que se transformó en una de las más ricas y probablemente de las más viciosas poblaciones de toda la redondez de la tierra" (Gosse: 1948, p. 25).

Ese mismo año, el gobernador francés de Tortuga Monsieur Bertand D´Ogeron mandó a traer de París huérfanas, rameras sacadas de la cárcel, pelanduzcas recogidas del arroyo, vagas sinvergüenzas, y organizó una subasta entre los corsarios para sacar los costos del pasaje de estas damas, pero advirtiéndoles a los posibles compradores que las podrían adquirir como "compañeras", en un rango un poco inferior al de "esposas", dado sus orígenes, pero muy superior al de "esclavas", con la intención de formar familias blancas que ayudaran a mantener el control de esos territorios en manos francesas (Santiago Cruz, 1962, p. 105 - 106).

"Ha llegado hasta nosotros una relación sobre la llegada de esas mujeres a la isla de Tortuga, según la cual, la acogida que les hicieron los filibusteros fue muy distinta de la que pudiera imaginarse. Los hombres formaban un semicírculo en la playa; muchos se habían rasurado. Las mujeres fueron siendo desembarcadas de diez en diez. Cuando la canoa encallaba en la arena, ellas saltaban al agua con las faldas recogidas hasta la mitad del muslo, y allí esperaban al resto de sus compañeras.

Todo el mundo permaneció en silencio hasta que la última mujer puso pie en tierra. Las mujeres no osaban mirar a los hombres a la cara y estos parecían indiferentes. De repente, uno de los "hermanos" se destacó de los otros y apoyado en su fusil empezó un largo discurso, ceremonioso, severo y grandilocuente. Habló de "buen comportamiento", de "honestidad", de "fidelidad" e incluso de "redención". Y acabó diciendo a las mujeres que puesto que habían escogido esa línea de conducta, deberían seguirla a toda costa y corregir sus "malos instintos".

La "venta" se desenvolvió dentro de la mayor calma. Las mujeres se adaptaron sin dificultad" (J. y F. Gall, 1978, p. 109 - 110). Al parecer, la mayoría de las uniones dieron frutos en la persona de numerosos chiquillos rubios, que pronto siguieron los pasos profesionales de sus progenitores.

En 1670 mediante el Tratado de Madrid, los ingleses obtuvieron en propiedad la isla de Jamaica, con lo que lograron una base formidable para sus posteriores depredaciones de toda la zona del Caribe y Golfo de México, como lo demostró el hecho de que en ese mismo año piratas ingleses dominaron la Laguna de Términos y las islas de Santa Ana, Cozumel, Mujeres y Zacatlán, dentro de territorio novohispano, actualmente mexicano.

La miopía de los negociadores españoles de Madrid, en vez de alejar el peligro bucanero del continente americano lo acercó más aún, hasta el seno mismo de los territorios y permitió que en 1671 Morgan se apoderara de Panamá (Gosse: 1948, p. 12).

Gosse afirma que Morgan entabló y ganó una demanda contra un escritor francés que había afirmado en un libro que Morgan había sido esclavo en las Antillas menores y había desempeñado trabajos serviles. Lo que según Gosse molestó a Morgan era que se había tratado de rebajar su origen social, que él mismo consideraba de alcurnia.

En 1666 Sir Thomas Moodyford, gobernador inglés de Jamaica comisionó al capitán Edward Mansfield para capturar Curazao, según Gosse esta fue la primera oportunidad que tuvo Morgan para obtener el mando de un buque (el más pequeño de la flota, pero infinitamente mayor que las endebles canoas en las que Morgan inició su práctica pirática); y al parecer la aprovechó de inmediato.

En 1669 Morgan saqueó Maracaibo y retuvo secuestrada a la ciudad y a sus habitantes por cinco semanas, torturándolos con violaciones, asesinatos, robos, estupros y demás violencias propias de delincuentes impunes.

De regreso a Jamaica, el gobernador Moodyford le ordenó:

"que juntase una gran flota y saliese a hacer todo el daño posible a los españoles en sus buques, ciudades, almacenes y depósitos",
"como no hay otra paga con que animar a la flota, tendrán (los tripulantes) todos los bienes y mercancías que capturen en esta expedición, dividido entre ellos, de acuerdo con sus reglamentos"

( Gosse, 1948, p. 27 y 28).

La justificación jurídica del Mare clausum o monopolio español en América fue elaborada por Camilo Borrel en su libro De regis catolico protestantia, tesis que apoyaron Fray Serafín de Freitas y Solórzano Pereyra; mientras que del lado contrario, el holandés Hugo Grocio publicó en 1609 su obra magna Mare liberun sive de jure quod Batavis competit ad Indicana comercia disertatio, publicado en primera edición en Leyden Holanda, aunque después se tradujo a los idiomas nacionales y se reimprimió numerosas veces. A la idea española de monopolio, débilmente sustentada, Grocio opone la idea del libre comercio y mares abiertos, algo muy de moda al día de hoy.

En 1698 diez años después de la muerte del gobernador / pirata Morgan y con la intención de institucionalizar el control político / administrativo de la isla, John Locke, escribió sus Instrucciones para el buen gobierno de la isla de Jamaica, después de la experiencia de haber redactado en 1670 la Fundamental Constitution of Carolina, territorio que años más tarde sería parte de los Estados Unidos de América.

Estas instrucciones le fueron solicitadas gracias a su prestigio como escritor y filósofo, además de su vasta experiencia como asesor de políticos ingleses de primer nivel, por el Board of Trade de Londres, oficina de comercio exterior del gobierno inglés encargada de supervisar el funcionamiento de las burocracias coloniales.

Con el apoyo de intelectuales de tal fuste, es evidente que las empresas piráticas tenían que prosperar con rapidez, pues los españoles no tenían entonces talentos de calidad equivalente asesorando a su gobierno. Todavía en el siglo XVII, el poeta inglés John Milton, publicó su Scriptum domini protectoris contra hispanos, donde argumentaba la necesidad de abrir los mares y el comercio mundial a todas las naciones, en vista de que los propios españoles no eran capaces de abastecer sus colonias con los productos de primera necesidad en cantidad suficiente para sus habitantes.

En aparente respuesta a las demandas inglesas, francesas y holandesas de libre comercio con las colonias españolas, el 1º. de octubre de 1650 llegó a Campeche el nuevo gobernador de Yucatán García Valdés y Osorio Conde de Peñalva, quien de inmediato construyó fortificaciones en la ciudad y armó una fragata de guerra con tripulación campechana, la cual le sirvió para capturar 20 filibusteros, inmediatamente ejecutados pues no tenían redención posible. Antes estas circunstancias el inglés Thomas asaltó Yobaín en abril de 1652;un mes después, el inglés Abraham asaltó Salamanca de Bacalar, donde asesinó al capitán Bartolomé Palomino.

En cuanto a filibusterismo no había concepto de nacionalidad que valiera, pues hasta españoles como Salvador de Herrera aprovechaban el caos para asaltar tierras novohispanas. Este pirata bajó a tierra en Santa Clara con ciento cuarenta filibusteros apenas dos meses después de Abraham.

Como no existe mejor defensa que el ataque, unos pescadores campechanos de San Román que habían sido secuestrados por ingleses en 1654, atacaron a sus captores, mataron a ocho, entre ellos al capitán y llevaron la fragata a Campeche donde la pusieron al servicio de la guardia costera. José Canul su jefe fue nombrado capitán, para aprovechar su valentía y arrojo en la defensa de sus paisanos.

Cuatro años después una balandra campechana que regresaba de La Habana con sólo once tripulantes logró capturar a un navío inglés cargado de mercancías, con lo que se aplicó el dicho de "ladrón que roba a ladrón..."

El 7 de enero de 1661, Henry Morgan incendió dos fragatas frente a Campeche puerto y ciudad atacados dos años después con mil docientos hombres por el filibustero holandés Eduard Mansvelt. Posteriormente, filibusteros ingleses desembarcaron en Chicxulub y avanzaron por tierra hasta Ixil.

Campeche también sufrió el ataque en 1664 del pirata llamado Rock el Brasileño. Originario de Gröningen en el norte de Holanda, había emigrado al Brasil siendo muy joven en compañía de sus padres, quienes tenían la intención de colonizar la zona de Bahía.

De inteligencia excepcional, aprendió rápidamente portugués y las lenguas indígenas más usadas en Brasil, de aventura en el Caribe pronto se desenvolvió en inglés y en español como nativo de Castilla, por lo que confundía a muchos con su habilidad.

"Era un hombre vigoroso, de mediana estatura, cara ancha y ojos grandes, a la vez duros y sonrientes. Una de sus características era la crueldad con que trataba a sus prisioneros, llegando hasta a asarlos en un palo, como si se tratase de reses."(De Jarmy Chapa, 1983, p. 197 - 198).

Una vez que navegaba cerca de Campeche, una tormenta lo hizo zozobrar, tras caminar dos días en busca de ayuda se enfrentó a un grupo de españoles que habían sido alertados por los indígenas. Los derrotó y se apoderó de sus caballos con los que siguió adelante, hasta encontrar a un grupo de madereros que talaban palo de campeche y lo subían a una embarcación. Robó el barco y se acercó a la ciudad, fue hecho prisionero y enviado a España. En Europa consiguió liberarse, viajó a Inglaterra y regresó a las Antillas, allí se asoció con otro bucanero de nombre Tribulot, a quien propuso atacar Mérida en Yucatán, aprovechando su reciente estancia en la zona.

Pusieron manos a la obra y atacaron, pero nuestros paisanos ya estaban advertidos; se defendieron; atacaron bravamente a los piratas, haciéndoles muchos muertos, heridos y prisioneros. Rock el Brasileño se apoderó de un carguero y regresó a Jamaica. No se volvió a saber de él (De Jarmy Chapa, 1983, p. 198 - 199).

Laurent de Graff de origen holandés o Lorencillo, como le decían de cariño los campechanos, atacó la ciudad y puerto de Campeche por primera vez el 31 de marzo de 1672, diez días después incendió el puerto de Champotón.

Lewis Scott y sus filibusteros sabían que Campeche estaba mal resguardada, por lo que al regreso de la ciudad de Tuxpan reunieron en la laguna de Términos una fragata, dos balandras y ocho piraguas con doscientos cincuenta hombres quienes se introdujeron en el Castillo el diez de julio de 1678. Tomaron la ciudad y cometieron sus ya acostumbrados excesos sobre la población civil (Santiago Cruz, 1962, p. 164). En 1680 el gobernador de Alvarado, Veracruz, Layseca expulsó a los ingleses de la Laguna de Términos, por lo que el rey español Carlos II lo nombró Conde de la laguna de Términos.

El17 de mayo de 1683, Lorencillo, Grammont y Van Horne, atacaron Veracruz con once naves y mil dos cientos hombres que se reunieron en el sitio conocido como Vergara, a una legua del puerto, que por entonces no estaba fortificado y contaba sólo con el baluarte de Caleta y el de la pólvora, bajo la custodia de unos cuantos soldados que fueron muertos a puñaladas.

Reunida la población en la catedral, por los facinerosos, se le hicieron las presiones y tormentos de rigor para que los ricos de la ciudad pagaran un rescate de dos millones de a ocho en oro. Como sólo se lograron reunir trescientas mil piezas, el tormento y las violaciones continuaron por once días hasta juntar ciento noventa mil piezas más.

El domingo 30 de mayo entro a puerto la flota española con diecisiete naves de guerra, por lo que Lorencillo tuvo que salir huyendo entre estos barcos sin que nadie lo persiguiera, pues no estaban advertidos.

(De Jarmy Chapa, 1983)



Como siempre, dos meses después del desastre llegó el virrey a Veracruz y ordenó perseguir a los bucaneros, logrando atrapar una sola nave con noventa hombres. Lorencillo juró volver a recoger el botín que había abandonado en su huida. (De Jarmy Chapa, 1983, p. 241).

El 23 de abril de 1684 parte de la gente de Lorencillo atacó y tomó Tampico, mientras que el 6 de julio de 1685 éste pirata y su colega Grammont atacaron de nuevo Campeche con diez navíos, seis balandras, un "barco luengo" y veintidós piraguas. Van Horne había sido asesinado en el Caribe por sus socios.

En este ataque se cometieron abusos contra la población y nuevas depredaciones, resintiéndose además el incendio de los archivos históricos campechanos por los piratas. Por fortuna, cuando se intentó atacar la ciudad de Mérida, Lorencillo y sus compinches fueron obligados a huir (De Jarmy Chapa, 1983, p. 242).

El 3 de enero de 1686 el gobernador de Campeche Bruno Téllez colocó los cimientos de la muralla y los baluartes, para frenar otro ataque de piratas y proteger mejor a la población. En la primavera de ese año, Lorencillo desembarcó con 500 hombres en la Bahía de la Ascensión, y saqueó Tihosuco y Tixcacalcupul.

Alvaro de Rivaguda gobernador de Yucatán expulsó a los ingleses de la laguna de términos en julio de 1704, aunque al año siguiente el filibustero Barbillas regresó a la laguna con hombres recién contratados en Jamaica.

El alcalde mayor de Tabasco Pedro Mier y Terán desalojó a los ingleses de la isla de Tris en 1707, aunque no pudo evitar que en 1708 Barbillas anclara frente a Campeche y saqueara la población de Lerma. Todavía en 1710 Barbillas asaltó las poblaciones de Santa Clara, Dzilam y Tecax.

El 1º de enero de ese mismo año pero del lado del pacífico, el pirata inglés Woodes Rogers se apoderó del buque Nuestra Señora de la Encarnación que venía de Manila a Acapulco frente a las costas de Mazatlán.

La encarnizada lucha entre civiles, soldados y marinos novohispanos contra la penetración inglesa en tierras continentales continuaba: el diecisiete de abril de 1713, filibusteros de esa nacionalidad se apoderaban de Cozumel desde Belice, para reforzar su avance hasta la isla y laguna de Términos frente a Campeche, de donde fueron desalojados hasta 1716, iniciando un impulso que culminaría en 1724, cuando una flota campechana incendió las posiciones inglesas en la rivera del río Walix y se prolongó hasta 1733, fecha en que el gobernador Antonio de Figueroa y Silva atacó y destruyó todas las posiciones inglesas en Belice.

Por desgracia, para mediados del siglo XVIII la situación geopolítica mundial había cambiado a favor de Inglaterra, pues mientras España era una potencia en agonía, su adversario londinense había aumentado su población, consolidado sus flotas mercante y de guerra, estaba en un proceso acelerado de industrialización conocido como Revolución Industrial, y disponía de recursos económicos crecientes y grandes bases en el norte de América, pues las colonias prosperaban sin cesar, estando aún lejana la lucha por la independencia de los Estados Unidos.

Las colonias españolas en América, especialmente la Nueva España se sostenían con sus recursos y se defendían con sus propios capitales y la bravura de sus hombres y mujeres, lo que dificultaba los avances ingleses pero no los impedía, como lo demostró el ataque del comodoro George Anson a Zihuatanejo el 24 de febrero de 1742, así como su frustrado ataque a Acapulco tres meses después.





En vista de la valentía de los mexicanos Anson decidió merodear en el Pacífico lejos de nuestras costas con lo que logró capturar a la vista de Filipinas, el primero de julio de 1743, al galeón Nuestra Señora de Covadonga que se le había escapado de Acapulco.

Un año después, Anson volvió a su país y, con el tiempo, fue nombrado Primer Lord del Almirantazgo, en acatamiento de la antigua tradición inglesa de elevar a los puestos de mando más destacados a los mejores y más cínicos piratas.

Los ataques ingleses a las poblaciones de la península de Yucatán desde Belice continuaron con cierta regularidad, pues la zona era muy rica y poblada; aunque al parecer ya no se arriesgaban a bajar a Campeche, pues sus baluartes eran sólidos y su gente era experta en la defensa de sus intereses.

De este modo, en 1779 se organizó una flota campechana que atacó y destruyó todas las posiciones inglesa en Belice, lo que en cierto modo fue inútil, pues cuatro años después, España autorizó la colonización inglesa de Belice por el Tratado de Versalles.







Una vez iniciado el siglo XIX y con él los disturbios políticos y militares causados por las guerras de independencia de Latinoamérica, los piratas como Luis Aury tuvieron otro buen pretexto para continuar con sus desmanes en las zonas de conflicto, que estaban fuera de control administrativo. Aury estableció su base en Galveston, Texas y desde allí atacó el comercio español del Caribe a partir de 1816.

Las tácticas de los piratas caribeños del siglo XIX son descritas magistralmente por don Martín Luis Guzmán en su estudio, del que cito un fragmento a continuación.

El 20 de agosto (de 1812) a la altura de las Bahamas, el

bergantín La Trinidad fue apresado por un bergantín-goleta

de su majestad británica, The Variable, que condujo su presa

al puerto de Nassau, en la isla de Nueva Providencia.

La fe de Correa de que alguien había de pagarle alguna vez

daños y perjuicios se acrecentaba en presencia de lo que

sucedía entonces en Nueva Providencia, ya famosa en los

tiempos en que Morgan asolaba con sus piraterías las rutas

y puertos de la Spanish Main. Presas españolas, aparte de La

Trinidad, tenían en Nassau ocho o nueve, la fragata Resolución,

los bergantines Antílope y Correo de la Habana, las goletas

Isabel, Luisa, María, Luisa Antonia. Y al par que estas presas

españolas, las había francesas, americanas, italianas,

holandesas y de otras muchas nacionalidades. Varios

capitanes de buques estaban presos, y sus barcos, todos o

casi todos, saqueados, confiscados, vendidos al mejor postor.

Desposeídas de sus víveres y muriéndose de hambre,

las tripulaciones vagaban por las callejuelas del puerto

hasta que se enrolaban en los navíos ingleses -que era

justamente lo que se quería, pues a la marina británica le

faltaban hombres- o hasta que conseguían fugarse de

aquél infierno ( Guzmán, 1995 tomo I, p. 1058 a 1060).



Entre 1807 y 1810 merodeaba al norte del Golfo de México un pirata conocido como Juan Lafitte, cuya base de operaciones estaba en la desembocadura del río Mississipi, desde donde atacaba navíos de todas las banderas, inclusive norteamericana.

En 1817 el pirata Lafitte se disfrazó de patriota latinoamericano en lucha por la independencia de las colonias españolas en América para ocultar su verdadero negocio y estableció una base de operaciones en la isla de Galveston, de la que desplazó a Aury para controlar personalmente el negocio, hasta que en 1819 fue expulsado hacia el sur del Golfo de México por el comandante norteamericano Kearny. Martín Luis Guzmán consigna que Lafitte murió en Dilam, pueblo yucateco, en 1826 ( Guzmán,1995, tomo I).

El almirante inglés Thomas Cochrane ofreció sus servicios a Iturbide quien declinó. No obstante, Cochrane aprovechó su estancia en México para saquear el 17 de febrero de 1822 San José del Cabo y poco tiempo después Loreto.





11.- Los procesos siempre hacen crisis



La piratería puede explicarse también como el resultado de un proceso que hizo crisis: el Imperio español creció muy rápido, Castilla se convirtió en el centro de un imperio mundial en menos de setenta años, por lo que, al tratar de imponer sus concepciones feudales como el monopolio comercial favorable a sus empresarios, la prohibición de colonizar a gente no católica ni de lengua castellana y el rechazo de la libertad religiosa sobre amplios territorios, lo único que consiguió fue generar descontento y oposición entre todos aquellos que se sentían capaces de competir contra los ibéricos.

Los españoles siempre describieron a los piratas, corsarios, filibusteros y bucaneros como poco menos que bestias sedientas de sangre católica; incluso durante muchos años hicieron sinónimo corsario de luterano, con lo que se mostraron dispuestos a llevar el conflicto al campo religioso para consolidar el odio popular a todo lo extranjero o "no hispánico". Llegaron a apodar a los ingleses, al menos por dos siglos "los perros del mar" y cuando atrapaban a algún navío juzgaban a los tripulantes como luteranos o "no católicos", no como delincuentes que asaltaban, robaban y mataban.

Daniel Defoe en Robinson Crusoe, novela publicada a principios del siglo XVIII, ya menciona la suerte corrida por sus compatriotas en la Nueva España: “Le dije que resultaría muy duro que yo me convirtiera en el instrumento de su salvación, y que luego ellos me hicieran prisionero en Nueva España, donde un inglés tenía todas las posibilidades de ser ejecutado, fueran cuales fuesen las razones que lo habían llevado allí, ya fuera la necesidad o un accidente; y que prefería ser entregado a los salvajes y ser devorado vivo, que caer en las despiadadas garras de los sacerdotes y ser llevado ante la Inquisición” (Defoe, 1999, p. 255).

En diciembre de 1604 el embajador veneciano en Londres escribía que "los españoles en las Antillas capturaron dos barcos ingleses, les cortaron las manos, pies, narices y orejas a las tripulaciones, les untaron miel y los abandonaron, después de amarrarlos a los árboles, para que las moscas y otros insectos los torturasen" (Gosse: 1948, p. 12). Defoe se refiere a los españoles de manera indirecta en su novela, haciendo decir a nativos del Caribe que los hispanos mataban a mucha gente; “Comprendí que se refería a los españoles, cuyas crueldades en América se habían extendido por todos los países y eran recordadas por todas las naciones de padres a hijos” (Defoe, 1999, p. 226).

Por supuesto que esta forma de combate entre naciones "civilizadas" (España contra Inglaterra) no podía menos que hacer crisis y conducir a una intensificación de la violencia y odio con los que un bando trataba al otro a la menor provocación.

España comenzó a perder la batalla contra otros imperios desde el momento en que no se modernizó, ni se industrializó, al tiempo que evitaba actualizar su flota y revalorar socialmente el oficio de marinero.

“En las flotas españolas ser marinero venía a significar el pertenecer a un rango social casi equivalente al de los galeotes; era un oficio que atraía bien poco a los habitantes de las costas por lo mal pagado y porque el ejercitarlo significaba para el enganchado largo servicio, mala comida, pésimo vestido y menosprecio social” (Ortega y Medina, 1981, p. 152).

Tanto Ortega y Medina como los Gall, están de acuerdo en que la marinería entre los españoles estaba siempre muerta de hambre,

esclavizada a los nobles que ejercían el mando, sin derechos laborales ni humanos y con salarios simbólicos, mientras que del lado pirata se hacían siempre dos comidas al día, a las diez de la mañana y a las seis de la tarde, según la costumbre inglesa, pero no había límite a lo que debiera ingerir de ración cada marinero, la bebida era abundante y a cualquier hora, los piratas tenían una tabla para repartirse el botín y la respetaban escrupulosamente, dando oportunidad a cualquiera de enriquecerse, todos los barcos piratas llevaban músicos a bordo quienes debían tocar durante los alimentos, combates, asaltos o cuando lo ordenara el capitán, de día o de noche. Sólo exigían obediencia servil al capitán o jefe de tropas de tierra durante los combates y asaltos, pero los marinos tenían libertad personal enganchándose por períodos variables según su propia voluntad o criterio. De este modo se explica por qué las flotas imperiales españolas siempre andaban escasas de personal, mientras los piratas abundaban.

Otro elemento en contra de los españoles fue su empecinamiento en técnicas navales obsoletas y su negativa a evolucionar, como si hicieron los ingleses por ejemplo. Los españoles estaban acostumbrados a derribar a cañonazos las velas de los barcos enemigos, atraerlos con ganchos, abordarlos y combatir cuerpo a cuerpo sobre la nave enemiga; la neurosis de Felipe II lo llevó a reglamentar tan minuciosamente todos los actos de la vida de su pueblo que implantó de manera definitiva esta forma de combate en los manuales operativos de su marina de guerra, castigando cualquier innovación al respecto.

Sabedores de ese penoso pero fundamental detalle reglamentario, los ingleses desarrollaron artillería naval de mayor alcance y mejor poder de fuego, con la intención de hundir los barcos enemigos a distancia con menor riesgo para ellos.

Por otra parte, los españoles dejaron el control de la fundición y diseño de la artillería en manos de alemanes, holandeses y belgas quienes, una vez independizados del Imperio se llevaron sus conocimientos consigo. A fines del reinado de Felipe IV, “en el colegio jesuita de San Isidro sólo quedaba el padre Affito, que impartía sus clases (de balística y artillería) frente a ocho alumnos que jamás habían visto cargar y apuntar un cañón ni oído ni oirían nunca el estampido de una pieza” (Ortega y Medina, 1981, p. 213).

Como los piratas era una forma de lucha provisional de los imperios menos maduros y/o más débiles contra el poderoso Imperio español de los siglos XVI y XVII, en cuanto se consolidó la monarquía francesa y el gobernante en turno Luis XIV, se sintió capaz de combatir con la fuerza del Estado, de manera frontal a su adversario, disolvió la Compañía de las Indias Occidentales, mediante el edicto de Saint-Germain-en-Laye en 1674, con lo cual puso fuera de la ley a los corsarios y similares que tan buenos servicios habían prestado a sus antecesores.

































12.- Los procesos complejos interaccionan fuertemente con el medio



El hecho de que la piratería o el corso no hayan sido fenómenos simples o aisladas manifestaciones de delincuencia organizada, queda demostrado porque la existencia de actividades piráticas en una región del mundo, tenía como consecuencia la dinamización de la vida económica de la ciudad que les servía de base y la creación de numerosos empleos que generaban aumento de la población, complejización de su vida social y aparición de especialidades profesionales incluso dentro de la misma piratería, que exigía expertos en navegación para oficiales y capitanes, maestres de velamen, pilotos, médicos cirujanos, músicos, carpinteros, artilleros, herreros.

(J. y F. Gall, 1978, p. 160 - 162).

Ya bien sea en el norte de Africa, en el Mediterráneo oriental, el Atlántico norte o el Caribe, aparecieron ciudades muy prósperas donde sólo había aldeas de pescadores o casi ningún habitante antes de las acciones de corso, filibusterismo o piratería, de cualquier signo o nación que fueran sus practicantes.

"La piratería exige necesariamente un circuito de intercambio; es inseparable del comercio. Argel no habría llegado a convertirse en un gran centro de corsarios sin llegar a ser, al mismo tiempo, un gran centro comercial" (Braudel,1997, Tomo II, p. 291).

La interacción pirática se daba no únicamente en su entorno inmediato, tuvo repercusiones mundiales a largo plazo y de manera global, pues fortaleció a la burguesía de la City londinense, le dio fuertes argumentos de dominación mundial en forma de datos geográficos precisos, cartas de navegación confiables, conocimientos de rutas y riqueza de los grandes territorios en poder de los españoles.

Piratas ingleses hubo que bajaban del barco en que habían cometido sus depredaciones en el Caribe y otros mares, para dictar conferencias, escribir libros que les daban gloria y les acarreaban el respeto de los intelectuales de Cambridge, Oxford y la Real Sociedad. Ejemplo notable en este sentido fue Lancelot Blackburne, un graduado del Christ Church en Oxford, quien vagabundeó con los bucaneros del Caribe entre 1681 y 1682.





"Corrió la historia de que un buen día apareció en Inglaterra un bucanero preguntando qué había sido de su camarada Blackburne, hasta ser informado que era ahora Arzobispo de York. Horace Walpole, (Conde de Oxford, célebre poeta e historiador inglés, hijo de Horacio Walpole, Barón de Walterton, estadista inglés) creía o al menos pretendió creer, que Blackburne fue bucanero, pues escribió: <El viejo y jovial Arzobispo de York, quien tenía todas las maneras de un hombre de calidad, había sido bucanero y clérigo, pero no tenía nada de su primera profesión, salvo el serrallo>" (H. Walpole, Los últimos diez años de Jorge II, 1822, I, p. 75, en Gosse, 1948, p. 41).

Dicen los que saben que el Arzobispo Balckburne tenía como ayuda de cámara al famoso ladrón de caminos inglés Dick Turpín y que la gente de los alrededores del Palacio Arzobispal ( Bishopthorpe) pronto comenzó a notar que todas las noches en que el Arzobispo y Turpin salían "a pasear", las diligencias del Norte eran atracadas. Mera coincidencia, posiblemente.

Aunque este Arzobispo de la Iglesia Anglicana es uno de los casos más notables de jóvenes descarriados que reflexionan y retornan al buen camino, al menos en apariencia, no es el único. Se menciona también el caso de John Popham, salteador que llegó a ser Jefe de la judicatura (Lord Chief Justice) o Justicia Mayor en términos españoles, bajo el rey Jaime I de Inglaterra. En contra de lo que pudiera pensarse, Popham desempeñó su cargo con honestidad durante quince años, como experto que era en el oficio, ningún asaltante se le escapaba; todos terminaron en la horca (Gosse, 1948, p. 41).

Lo mismo sucedió con el temible pirata Morgan mencionado arriba, quien destruyó Panamá, lo que generó una queja del gobierno español de Carlos II ante el monarca inglés el cual debió arrestar y encarcelar a su protegido por breve tiempo.

Como realmente Morgan actuaba bajo la protección del rey y las personas más destacadas de Inglaterra, no era posible castigarlo. Se le armó caballero en Londres, otorgándosele el puesto de Teniente de Gobernador de la isla de Jamaica en abril de 1672. Al contrario de la mayoría de sus colegas que morían violentamente y en condiciones horribles, Sir Henry Morgan murió en su cama en 1688; se le enterró en la Iglesia de Santa Catalina de Port Royal (Gosse, 1948, p. 30).

Es de justicia mencionar que los últimos dieciséis años de su vida, Morgan se dedicó a perseguir, atrapar, juzgar y colgar a cuanto pirata se le ponía enfrente, aunque prefería a los franceses, holandeses, cubanos y mexicanos para decorar los árboles de Jamaica.

Ni que decir del sacerdote jesuita Juan Bautista Labat, que escribió un libro sobre piratas intitulado Viajes a las islas de la América (Antillas), donde por supuesto no menciona que él mismo cantaba misas para los piratas en sus barcos, rogando a Dios por el éxito empresarial de sus clientes (Gosse, 1948, p. 42 - 42).

A cambio de sus piadosos servicios, el jesuita era recompensado con oro, joyas, muebles, telas y esclavos negros que trabajaban para él mientras vivió en la isla convenientemente llamada "de los santos", al sur de la Española, de la que sólo salió para ir a morir a Francia donde alcanzó a imprimir la obra que le dio fama de historiador.

El santo padre Dutertre, jesuita francés del siglo XVII, también viajó con sus colegas filibusteros, corsarios, piratas y bucaneros franceses en el mar Caribe, por lo que escribió en su libro muchas de las experiencias que tuvo y varias otras que inventó para robustecer el nacionalismo francés, algunas tan exageradas como cuando habla de los indios caribes y los tacha de caníbales:

"Aunque les gusta la carne de todos los cristianos, la de los franceses les parece la más suculenta y tierna" (J. y F.Gall, 1978, p. 72). Esto significaba posiblemente, que hasta en la cazuela los franceses eran superiores a los españoles y a los ingleses.

Alexander Olivier Oexmelin era un ciudadano francés natural de Honfleur que arribó a las Antillas en 1658, trabajó diez años en servidumbre para pagar su traslado con un primer patrón malo y tiránico y un segundo amo de buen corazón que era cirujano, quien le concedió la libertad en poco tiempo.

Libre ya en 1668, con conocimientos médicos y un cajón de medicinas se alistó como cirujano en un navío bucanero y, mientras suturaba heridas, amputaba miembros destrozados o acomodaba huesos dislocados, se dio tiempo para escribir sus memorias un poco a escondidas, otro poco abiertamente, porque el único que sabía leer en el barco era él.

En 1678 Exquemelin como lo conocieron los españoles de su tiempo, publicó en Amsterdam en idioma valón su libro bajo el título Die Americaensche Zeerovers, el cual fue traducido al español tres años después por Alonso de Buena Maisón, en vista de los datos de primera mano que contenía y la notoria utilidad de la obra para el gobierno hispano, bajo el título de Piratas de la América y luz a la defensa de las Indias Occidentales, en la ciudad alemana de Colonia; sobre el texto español se hicieron la traducción inglesa: The Bucaniers of America, or a true account of the most remarkable assaults committed of late years upon the coasts of the West Indies, 1684, London; y la francesa Histoire des aventuriers filibustiers qui sont signales dans les indies..., chez Benoit & Joseph Duplaix, Lyon, 1774, 4 vols., 12º .

Este libro es denominado por Gosse el manual del bucanerismo y ha sido saqueado por todos los que desde entonces desean tratar este tema con cierta propiedad, incluyendo a Gosse, Arciniegas y muchos otros, quienes ni siquiera lo citan o mencionan, siguiendo los usos antiguos de plagio o piratería intelectual.

La edición más reciente que conozco es la de 1988, española, de bolsillo, en pasta rústica, lo que demuestra la perdurable popularidad de este clásico de la piratería.

La obra de José de Espronceda, La canción del pirata. Es producto únicamente de una visión literaria romántica del mundo porque, para 1840 en que se dio a conocer, los corsarios y piratas de verdad tenían más de un siglo de haber desaparecido del Mediterráneo oriental y todos habían sido antihispanos, por lo que el argumento del pirata español contra Inglaterra era sólo una ilusión, posible canto del cisne de un Imperio desmoronándose, al que sólo le quedaban algunas islas como Cuba, Puerto Rico y las Filipinas. Sin embargo suena bien a los oídos de algunos niños sin conocimientos de historia:



Con diez cañones por banda,/viento en popa, a toda vela,/no corta el mar, sino vuela/un velero bergantín./Bajel pirata que llaman,/por su bravura, el Temido,/en todo mar conocido/del uno al otro confín./

La luna en el mar rïela,/en la lona gime el viento,/y alza en blando movimiento/olas de plata y azul;/y va el capitán pirata,/cantando alegre en la popa,/Asia a un lado, al otro Europa,/y allá a su frente Stambul:/

«Navega, velero mío,/sin temor,/que ni enemigo navío/ni tormenta, ni bonanza/tu rumbo a torcer alcanza,/ni a sujetar tu valor. /Veinte presas/hemos hecho/ a despecho/del inglés,/y han rendido/sus pendones/cien naciones/a mis pies.

Que es mi barco mi tesoro,/que es mi dios la libertad,/mi ley, la fuerza y el viento,/mi única patria, la mar.

Allá muevan feroz guerra/ciegos reyes/por un palmo más de tierra;/que yo aquí tengo por mío/cuanto abarca el mar bravío,/a quien nadie impuso leyes.

Y no hay playa,/sea cualquiera,/ni bandera/de esplendor,/que no sienta/mi derecho/y dé pecho/a mi valor.

Que es mi barco mi tesoro,/que es mi dios la libertad,/mi ley, la fuerza y el viento,/mi única patria, la mar. /

A la voz de «¡barco viene!»/es de ver/cómo vira y se previene/a todo trapo escapar;/Que yo soy el rey del mar,/y mi furia es de temer.

En las presas/yo divido/lo cogido/por igual;/sólo quiero/por riqueza/la belleza/sin rival.

Que es mi barco mi tesoro,/que es mi dios la libertad,/mi ley, la fuerza y el viento,/mi única patria, la mar.

¡Sentenciado estoy a muerte!/Yo me río; /no me abandone la suerte,/y al mismo que me condena,/colgaré de alguna antena,/quizá en su propio navío./Y si caigo,/¿qué es la vida?/Por perdida/ya la di,/cuando el yugo/del esclavo,/como un bravo,/sacudí.

Que es mi barco mi tesoro,/que es mi dios la libertad,/mi ley, la fuerza y el viento,/mi única patria, la mar. /Son mi música mejor/aquilones,/el estrépito y temblor/de los cables sacudidos,/del negro mar los bramidos/y el rugir de mis cañones.

Y del trueno/al son violento,/y del viento/al rebramar,/yo me duermo/sosegado,/arrullado/por el mar.

Que es mi barco mi tesoro,/que es mi dios la libertad,/mi ley, la fuerza y el viento,/mi única patria, la mar.»



Al igual que Espronceda, la escritora Cecilia Böhr de Faber, nacida en Alemania y criada por sus padres en Cádiz, toma elementos de la historia para hacer literatura de muy buena calidad en español.

Böhl de Faber escribió con el seudónimo de Fernán Caballero un librito de cuentos donde incluye uno intitulado "Los caballeros del pez", en el cual los piratas africanos del siglo XVI son reducidos a una bruja llamada "Berberisca" que atrapa en su castillo, mediante artes mágicas, a personalidades de muy diversos orígenes. Es precisamente un "caballero del pez" (la marina de guerra) el encargado de salvarlos. Esta es la última mención que conozco de los piratas en la literatura en nuestra lengua.

Otra obra de calidad literaria con el tema piratesco fue hecha por el inglés James Barrie, en el libro The little white bird, publicado en Londres en 1902. Dos años después, el pajarito blanco ya se había convertido en Peter Pan, publicado en la misma ciudad. La última versión que hizo Barrie de su libro se llamó Peter and Wendy, que apareció en 1911 en Londres.

La obra de Barrie comenzó a popularizarse en medios más amplios cuando Eva Le Gallienne la montó e interpretó a Peter Pan en una obra de teatro en Londres. Es curioso que el personaje de Pan sea actuado por mujeres, cuando todos los roles de piratas verdaderos fueron siempre masculinos, a excepción de las dos mujeres piratas Anne Bonnet y Mary Read quienes se disfrazaron de hombres para bucanear, estuvieron unidas a varones, pero en realidad eran lesbianas, pues se enamoraron una de la otra y vivieron juntas como pareja. Es probable que Bonnet y Read sean la excepción que confirme la regla, al menos en Tortuga: se les admitió como camaradas porque en cierto modo también eran gays.

En 1951 Jean Arthur escenificó a Peter Pan, mientras que el excelente autor Boris Karloff representó al Capitán Hook, con música de Leonard Bernstein en una puesta en escena en la ciudad de Nueva York. Para esta fecha ya estaban dadas las condiciones de una obra infantil y juvenil exitosa: el pirata bueno (Pan) se enfrenta en una lucha inofensiva contra el pirata malo (Garfio) con una escenografía de comparsas con parches en los ojos, patas de palo, camisetas rayadas horizontalmente como sugerencia y ligera alusión a que los piratas eran delincuentes -hay que recordar que los presos llevaban en Estados Unidos y México ropa con rayas verticales desde 1925 cuando menos, para imponerles los barrotes de la cárcel a donde quiera que fueran-.

El muy talentoso Walter Disney reelaboró esta obra que era de dominio público con algunas adaptaciones: el Peter Pan niño (ya no mujer) como de diez años, la minúscula hada campanita (esta si muy femenina, la ultima versión en película representada por Julia Roberts) su tripulación de niños abandonados (ahora les diríamos "de la calle"), la "Tierra de Nunca Jamás" como archipiélago, un Capitán Garfio de juguete, muy decorado con plumas, sable, monóculo, ropa llamativa, botas de charol, que siempre sobre actúa; un ayudante bonachón y borracho, lo mismo que todos sus piratas siempre pegados al barril aparentemente de cerveza, lo que le da un toque de veracidad al asunto pues, según todos los autores consultados, el alcoholismo estaba muy arraigado en el gremio.

Curiosamente y este dato no ha sido investigado, los piratas de Pan son niños desadaptados que se enfrentar en escenas de violencia atenuada, porque nadie sale herido ni corre sangre, con los piratas de Garfio, todos adultos mayores por un supuesto tesoro que nadie define con precisión. La primera película de Disney, sobre Peter Pan salió en caricaturas y se estrenó en 1953, transformándose en un éxito inmediato.

En la última versión actuada por Julia Roberts y Robin Williams, aparentemente el conflicto se genera por dos situaciones: Peter Pan (Robin Williams) creció y aceptó vivir como adulto "normal" olvidándose de su infancia. Garfio no lo perdona y secuestra a su hijo, por lo que Williams debe volver a la "Tierra de Nunca Jamás" a rescatar a su hijo con la ayuda y el consejo de Campanita (Julia Roberts), apoyado por varios niños pobres a los que finalmente abandona a su suerte. Esto es lo que se ve en la película pero, con los antecedentes que poseemos de los bucaneros, podríamos estar viendo representada en forma light, la lucha de dos machos maduros por un efebo, algo que seguramente pasaba con cierta frecuencia en Tortuga, referente real de la "Tierra de Nunca Jamás".









Conclusiones



Como hemos visto a lo largo de este trabajo, el tema de los piratas es muy rico y todavía puede aportarnos muchos elementos para comprender la historia del mundo occidental.

En primer lugar, como tema complejo, sólo puede ser entendido en una perspectiva global con una lógica no lineal, sino caótica, pues según los principios del caos las cosas nunca ocurren como esperamos que sucedan y pueden tener multitud de consecuencias inesperadas.

La piratería fue una forma que tuvieron los estados europeos pobres y subdesarrollados como Inglaterra, Francia y Holanda de atacar al coloso español del siglo XVI, debilitarlo, igualarlo, superarlo y vencerlo en un lapso de dos siglos. Como dice Marx y aquí podemos observar, la violencia en la historia tiene un papel destacado, y sus consecuencias económicas son notables, lo que podemos corroborar pues, gracias a la actividad depredadora de los piratas, llamados por los españoles "mendigos" o "perros del mar", países muy pobres y atrasados como Inglaterra, quien en el siglo XVI tenía una población de cuatro a cuatro y medio millones de personas con graves deficiencias culturales y dietéticas, o Francia, en condiciones similares, pudieron superar a España y convertirse ellos mismos en grandes imperios mundiales.

La piratería sirvió para acelerar la acumulación originaria del capital y potenciar el desarrollo capitalista de los países europeo occidentales que se atrevieron a practicarla con éxito, desplazando a los pioneros del colonialismo España y Portugal.

La piratería permitió, en plazos muy breves, acumular conocimientos técnicos y científicos sobre astronomía, geografía, cartografía, navegación a vela, aprovechamiento de las corrientes marítimas, construcción de barcos, artillería, conservación de alimentos, anatomía humana, cirugía, antropología e idiomas, a los países participantes, capacitando en el terreno a sus comandantes y tripulaciones, con lo que primero el Mediterráneo y luego el Atlántico y el Caribe sirvieron como enormes escuelas prácticas de utilidad a las burguesías europeas, en vista de que las universidades estaban rezagadas y empantanadas en discusiones medievales, totalmente inútiles para las nuevas necesidades. Gracias a la piratería florecieron las actividades culturales y crecieron las ciudades y las poblaciones europeo occidentales a un ritmo insospechado. Se dice que el siglo que inicia en la mitad del XVI y hasta la primera mitad del XVII en España fue "de oro", nosotros podemos agregar que esta edad dorada se extendió a los demás países europeos gracias a los recursos materiales aportados por los piratas, con los que se inició la modernización europea.

Como todo fenómeno complejo, la piratería fue una empresa con motivaciones globales de hegemonía mundial para los monarcas y sus allegados, pero también fue un negocio lucrativo para los grandes empresarios y armadores; una forma de vida para los piratas y bucaneros y un lugar de refugio para las minorías étnicas, religiosas, raciales, culturales o sexuales.

La piratería dio lugar a numerosas obras literarias del más alto nivel, generó discusiones teológicas, jurídicas y de derecho internacional público y privado, en su momento. Tiempo después, ha sido objeto de escritores de novelas de aventuras, poetas románticos, historiadores metidos a escritores, historiadores interesados en escribir historia, autores de obras de teatro y escritores de cuentos para niños. Ahora existen numerosas películas incluso de caricaturas. El estudio de la piratería desde diferentes perspectivas aún no termina; puede dar lugar a materiales y trabajos muy interesantes. Así sea.

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Indice



Presentación p. 1

Conceptos fundamentales p. 4

1.- Los sistemas complejos tienen un número muy

grande de componentes p. 12

2.- Los sistemas complejos son muy heterogéneos p. 20

3.- Los procesos de los sistemas complejos no son

lineales ni equilibrados p. 27

4.- Los sistemas complejos tienen procesos de distinta

naturaleza al mismo tiempo p. 38

5.- Un parámetro puede estar afectado por múltiples

causas p. 43

6.- Una misma causa puede provocar multitud

de efectos p. 48

7.- A lo largo de una crisis los procesos cambian

su estructura y función p. 54

8.- Los procesos están estructurados en niveles

jerárquicos y cada uno tiene una organización

significativa p. 57

9.- La descripción de cada nivel en un sistema complejo

requiere disciplinas y leyes especiales p. 73

10.- Las estructuras son configuraciones pasajeras

que adoptan los procesos p. 82

11.- Los procesos siempre hacen crisis p. 100

12.- Los procesos complejos interaccionan fuertemente

con el medio p. 106

Conclusiones p. 120

Bibliografía p. 123

Indice p. 129


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[1] Profesor Titular “C” de Tiempo Completo en la Unidad Ajusco de la Universidad Pedagógica Nacional, mail to: alvaromarinmarin@yahoo.com.mx


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Enlaces:

- Piratas del Caribe y del Mediterráneo: http://www.tuobra.unam.mx/publicadas/040703144405-Los.html


Por leon3135 - 26/01/2005 22:14:57 [denunciar este mensaje]
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Mi Morelos


Mi Morelos, el de Alfonso Teja Zabre y el de José Mancisidor Ortiz[1]


Profesor Alvaro Marín Marín, Unidad Ajusco de la Universidad Pedagógica Nacional,

Cubículo 48, mail to: alvaromarinmarin@yahoo.com.mx



A principios de marzo del 2003, aparecieron en El Universal los comentarios de un profesor de Guadalajara, de unos cincuenta y cinco años de edad, que dieron encabezado a la nota periodística: “Mis profesores me engañaron”. Esta persona se refería al muy conocido y poco tratado tema de las interpretaciones en la historia, no sólo la de México sino en general.

Tal nota me hizo recordar un libro que leí en mis años de bachillerato o posiblemente en los primeros semestres de licenciatura en historia en la UNAM: Historia: ¿para qué?.

Texto afortunado por la calidad de sus escritos y la claridad de los escritores que en él participaron; explica muy bien los conflictos de interpretaciones y cómo es que se impone una sobre las demás, por supuesto la del grupo dominante, también se dice allí que la gente empieza a dudar de la “versión oficial” en épocas de cambio como la que afortunadamente nos está tocando vivir.

Así las cosas y por la necesidad de elaborar un anteproyecto de tesis doctoral, decidí confrontar mi propia visión o recuerdos de mi infancia sobre un personaje, no el contenido de mis libros de texto; en este caso Morelos, con lo que de él escribieron dos historiadores de los llamados “socialistas”: Alfonso Teja Zabre y José Mancisidor, después de escribir mis recuerdos infantiles haré una biografía de cada uno de estos autores y en seguida expondré sus puntos de vista sobre Morelos, tomados por mí de los textos que hayan escrito a propósito del héroe.

Curiosamente mis recuerdos infantiles sobre Morelos son fuertes y persistentes, posiblemente porque pertenecí a la primera generación de niños mexicanos que usaron a partir de 1962 los libros de texto gratuito y que fueron alimentados con los desayunos escolares. Sin yo saberlo mis estudios primarios se englobaron en lo que después me enteré fue el Plan de Once Años, instrumentado por la Secretaría de Educación Pública para mejorar la eficiencia terminal del sistema educativo.

Puedo decir sin orgullo pero con franqueza que soy un producto del Antiguo Régimen. Entrando en materia. Cómo es o ¿era? mi Morelos o, más exactamente la idea que me formé de este caudillo de la Independencia de México en mis remotos tiempos infantiles.

Es inevitable recordar el impresionante e infaltable paliacate sobre la cabeza, aparecía en todas las imágenes de Morelos incluyendo las de los pesos de plata. Luego seguía el traje de General que supuestamente le regaló Matamoros, oportuno para evitar las vestimentas clericales y darle una apariencia laica al personaje, mirando hacia abajo estaban las botas de montar de caña alta, negras y lustrosas.

La cara y los sectores de las manos visibles en .las imágenes a color eran oscuras, los labios gruesos y la parte evidente del cabello, crespo. El cuerpo muy grueso y robusto, aparentemente en proporción de un hombre muy alto con gran vigor físico. Su porte severo, un poco rígido, como dispuesto a iniciar un discurso político o soltar una lección de gran altura, recuerdo un cuadro donde el caudillo levanta la mano izquierda, a la altura de la cara, semi flexionada hacia el cuerpo.

La historia no era menos impresionante para muchachos y niñas hijos de pequeños comerciantes, taxistas, peluqueros, empleados del gobierno y carniceros: Morelos tenía un origen sumamente modesto, fue hijo de padre desconocido y una lavandera que, por su pobreza lo dio a luz en un portal de casa rica en Morelia (antes Valladolid, en el valle de Huayangareo).

La señora madre del héroe era pobre pero muy astuta, en una sociedad donde las castas no tenían ninguna posibilidad de sobresalir, juntó algo de dinero y sobornó al escribano del registro eclesiástico (antes no había registro civil, se nos aclaraba); para que en el acta de nacimiento escribiera que el niño era blanco, lo que en nuestra lógica racionalista del siglo XX, no obstante nuestros nueve o diez años sonaba absurdo, porque veíamos en las imágenes que nos mostraba el profesor y las que teníamos pegadas como tarea en los cuadernos, así como por las fotos de los libros de texto gratuitos, que Morelos era muy oscuro de piel, casi negro, así que de adulto nadie creería que el acta fuese suya de cualquier manera.

Como el profesor estaba preparado y era experto en superar objeciones infantiles agregaba que era cierto y para eso servía la mordida; para disfrazar legalmente el origen de un mulato y permitirle entrar a estudiar si quería o podía más adelante, debido a

que en la sociedad colonial sólo podían estudiar quienes tuvieran papeles de blanco aunque no lo fuesen, porque era antidemocrática, no como la nuestra que permitía la superación de todos por igual y hasta regalaba libros. Por supuesto que salíamos felices de clase con la astucia de la señora, en la que cualquier vecina podía reflejarse y la suerte de un niño que pudo llegar a mucho gracias a su mamá.

Pero las cosas no quedaban ahí, Morelos creció después de incontables sacrificios, compró una recua de mulas y se dedicó a transportar mercancías en el sur del país. Cuando tuvo un pequeño capital, se metió a estudiar en el Colegio de San Nicolás y fue el alumno favorito de Hidalgo, quien lo apoyó en todo.

no parecía su verdadera vocación, Morelos se ordenó sacerdote y fue asignado a los curatos de Nocupétaro y Carácuaro, de donde salió para ponerse a las órdenes del cura Hidalgo, su antiguo maestro, e iniciar una carrera militar – revolucionaria exitosa.

En ese tiempo no imaginábamos siquiera las futuras modas juveniles que ya le tocaron a mis hijos, por lo que el paliacate era absurdo pero tenía una justificación científica –según el maestro Antonio Cienfuegos-, a Morelos lo aquejaban unas jaquecas tremendas en una época tan primitiva que ni aspirinas podías comprar, debido a esto, no había más remedio que apretar fuerte el pañuelo y sufrir en silencio, lo que seguramente hacía un héroe tan renombrado como el nuestro. Así las cosas, hasta el pañuelo se le veía bien, pensándolo con más calma.

Según nosotros, guiados por el profesor Cienfuegos por supuesto, en cuanto Morelos se enteró de la guerra de Independencia, corrió a ver a su antiguo preceptor y amigo el señor cura Hidalgo, que era muy sabio, y se puso a sus órdenes. Hidalgo le propuso insurreccionar el sur del país descartando la propuesta propia de servir como capellán castrense, lo que redundó en enormes beneficios para nuestro país como lo demostraría la historia, pues se reveló en Morelos un genio militar de primer nivel, organizador nato y líder sin disputa.

Morelos siempre fue justo, honorable, respetuoso de la gente y sus propiedades, si bien tuvo que matar a unos cuántos españoles reacios al cambio social. Se le quiso difamar atribuyéndole la paternidad de varios hijos e hijas, sólo tuvo a Almonte pero eso sucedió antes de que se ordenara sacerdote, lo que evitaba conflictos y contradicciones morales en un auditorio predominantemente católico.

En la etapa final de su trayectoria fue obstaculizado y traicionado por el Congreso al que protegió a costa de su vida lo que demuestra su apego a la legalidad y la sinceridad de los enunciados que escribió en sus Sentimientos de la Nación. Los españoles no lo quisieron porque emancipó a los esclavos y dio tierras a los indios. Hasta aquí mi versión infantil de Morelos, muy deudora de la imaginación y retórica del profesor Cienfuegos.

Alfonso Teja Zabre nació en San Luis de la Paz Guanajuato, el 23 de diciembre de 1888, estudió el bachillerato en Pachuca y en el Distrito Federal, titulándose de abogado en la Escuela Nacional de Jurisprudencia en 1911. Hizo carrera como agente del Ministerio Público, magistrado del Tribunal Superior de Justicia y del Tribunal Fiscal de la Federación. Redactó con varios colegas el Código Penal y el de Procedimientos para el Distrito y Territorios Federales, dados a conocer en 1931 y aún vigentes; también, comentó y editó la Ley Federal del Trabajo. Fue embajador de México en República Dominicana, Cuba y Honduras.

Enseñó historia en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, colaboró en el Universal Gráfico y terminó su vida como investigador del Instituto de Investigaciones Históricas, lo que le permitió colaborar con la Academia Mexicana de Historia. Publicó libros de texto de primaria y secundaria, le gustó hacer biografías; especialmente redactó varias sobre Morelos. Utilizo para este trabajo la biografía publicada por Editorial Novaro en 1959. Teja Zabre murió en la Ciudad de México en 1962.

En una etapa de su vida intelectual se consideró a Teja Zabre como un “historiador marxista” y con esta etiqueta aparece en el libro publicado por Jorge Gurría Lacroix y Miguel León Portilla, Las humanidades en México, 1950 – 1975, en el capítulo “La investigación histórica”, junto a José Mancisidor, Rafael Ramos Pedrueza, Hernán Villalobos Lope, Luis Chávez Orozco, Miguel Otón de Mendizábal, Vicente Lombardo Toledano y Jesús Silva Herzog; también Alberto del Castillo Troncoso de la ENAH, cree que Teja Zabre y Ramos Pedrueza son marxistas, según afirma en su artículo publicado en el número 51 de la revista Iztapalapa; o “socialistas” como Mancisidor y Rafael Ramos Pedrueza, según afirma la Doctora Andrea Sánchez Quintanar en: Tres socialistas frente a la Revolución Mexicana...México, CONACULTA, 1994.

Por su formación académica y trayectoria es más pertinente calificarlo de positivista liberal en cuanto a sus convicciones políticas, mientras que su método de depurar los documentos, medir y valorar los testimonios mediante razonamientos lógicos y emitir opiniones no dogmáticas parece responder más a una hermenéutica jurídica de realismo interpretativo, que al marxismo o socialismo atribuidos y no muy bien probados.

Posiblemente por la falta de disciplina historiográfica y las condiciones de la época, el libro ¿Quién fue José María Morelos?, México, Editorial Novaro, 1959, del cual tomaremos todas las citas de este trabajo, carece de bibliografía y notas, como sería inevitable que ahora ocurriera, está redactado con un buen nivel de idioma español, es ameno y de lectura fluida.

Gracias a los comentarios del mismo autor, quien discute con sus fuentes en el texto mismo, sabemos que se valió de las obras de Luis Castillo Ledón, José Rubén Romero, Andrés Quintana Roo, Carlos María de Bustamante, Lorenzo de Zavala, Hernández y Dávalos, Lucas Alamán, Pedro de Alba, Ezequiel A. Chávez, las Memorias de Ellis Bean, algunos trabajos de Fernández de Lizardi, Francisco Bulnes, Guillermo Prieto, José de Jesús Núñez y Domínguez, y las tres narraciones de Altamirano sobre el caudillo.

En el primer capítulo de su libro, Teja Zabre discute la personalidad histórica de Morelos afirmando que intentó “presentar esta biografía desde un punto de vista diferente” (p. 9), la diferencia radica, fundamentalmente, en que se disminuyó hasta casi desaparecer el aparato documental y se aceptaron libremente las informaciones que evocan con libertad aspectos psicológicos o pintorescos del personaje sin caer en la narración novelada. se buscó siempre la verdad, se trató de subrayar el relieve humano.

Considera Teja Zabre que existe una herencia moral de Morelos, debido a que éste emprendió la lucha sólo, sin armas, soldados, oficiales ni preparación técnica (p. 11) y que, sin embargo, logró formar jefes y ejércitos, además de demostrar dotes de político y administrador, “valor personal sin límites, honradez, tenacidad y patriotismo; y con genial inspiración, puso las bases de la nacionalidad y de las instituciones democráticas” (p. 11), además de que fue el primero y más destacado de los mexicanos.

Discute con Castillo Ledón porque éste dice que Morelos es una personalidad de segundo orden frente a Hidalgo, lo que en cierto modo es verdad, pues Hidalgo tenía mayor nivel académico y agudeza intelectual, además de que la tradición le concede la primacía en tiempo y en autoridad; sin embargo Teja Zabre afirma que Morelos estuvo más cerca de las razas de color y estuvo más pegado a los campesinos y proletarios indígenas, tanto por su condición mestiza como por su visión política a futuro (p. 12 a 15).

Dice Teja Zabre que Morelos nació en un rancho cercano a Morelia denominado Tehuejo el 30 de septiembre de 1765, hijo legítimo de Manuel Morelos y Juana Pavón, españoles (p. 22), su fe de bautizo tiene fecha 4 de octubre del mismo año. Con muchas limitaciones económicas, Morelos creció y se hizo hombre rápidamente para trabajar como atajador de mulas o arriero, en las rutas de comercio del centro del país hacia Acapulco y Oaxaca.

A sus veinticinco años estudió gramática y retórica en la escuela parroquial y a los veintisiete pidió entrar a San Nicolás como estudiante externo. Entre el 13 y el 19 de diciembre de 1795 fue ordenado sacerdote por el Obispo de Michoacán Fray Antonio de San Miguel (p. 26).

El ordenarse sacerdote en dos años, es explicado por Teja Zabre como producto de la necesidad de formar sacerdotes para lugares apartados y pobres, que permitía ordenarse a personas con muy escasos estudios.

De este modo, Teja dice que a Morelos sus ideas políticas debieron llegarle “por contagio del mismo ambiente” (p. 28). Más adelante escribe “señalamos también los rasgos típicos del estilo epistolar del caudillo, en sus giros familiares y campesinos, que en este caso recuerdan al vaquero, como en otros se asoma el clérigo con sus retazos de latín” (p. 53-54).

En 1802, Morelos entabló relaciones privadas con Brígida Almonte, la cual murió al año siguiente dejándole a su hijo Juan Almonte. En el juicio que le siguió el Santo Oficio una vez preso, Morelos declaró que había tenido dos hijos: el primero de trece años con Brígida Almonte, soltera de Carácuaro; y otro de un año con Francisca Ortiz en Oaxaca (p. 133). Más adelante declaró la paternidad de una niña de seis años, que vivía en Querétaro (p. 136).

Teja Zabre afirma de estas relaciones, irregulares desde el punto de vista católico: “Debemos ignorar lo que el amor profano significó realmente para aquél hombre, que no pudo contener los impulsos de su virilidad y disfrutó unos goces prohibidos, mezclados de voluptuosidad y remordimiento (p. 32, 33). No obstante, a renglón seguido, Teja Zabre lo justifica recordando que su vida fue dura y breve, enturbiada por muchos sufrimientos y pocas satisfacciones.

Teja afirma que Morelos prohibió la lucha de castas, castigando duramente a quienes intentaran exaltar pasiones raciales en la gente (p. 49); además de que no permitió la mezcla de lucha social con la religión, por más que Hidalgo si la hay promovido (p. 48 y 50).

En cierto modo Teja Zabre es equilibrado pues menciona que en el sitio de Cuautla Morelos organizaba fiestas para desmoralizar a los españoles sitiadores y elevar el ánimo de los suyos, pero después escribe que en otras ocasiones a Morelos no se le vio cerca del campo de batalla, como en Puruarán y Santa Lucía (pp. 114 y 115), con lo que pudiera presumirse cobardía o traición. Bustamante acusó a Morelos de negligencia en el sitio de Cuautla, por no acopiar alimentos y agua en cantidad suficiente pero, Teja Zabre lo justifica porque no se puede prever la duración de un sitio ni los fracasos de los aliados.

Nuestro autor no disimula las decisiones cuestionables de Morelos como las de ordenar el fusilamiento de varios comandantes y jefes militares españoles, las justifica en cierta forma, por la anterior “conducta sanguinaria” de ellos mismos (p. 57). O la negativa al indulto de José Manuel Santamaría, pedido por su novia la señorita Micaela González, lo que según la cortesía militar de entonces casi obligaba a obsequiar la petición; en cambio Morelos contestó tajante a la chica “que escogiera un novio más decente” (p. 83), Teja vuelve a justificar a Morelos diciendo que Santamaría era además de un militar enemigo capturado en combate un tránsfuga y un traidor.

Tampoco evita mencionar en forma detallada el daño causado a la economía nacional por la lucha armada y la interrupción de las actividades comerciales internas y externas, usando una carta del Virrey Venegas al general Calleja (p. 60).

Teja escribe sobre la diferente opinión respecto de los prisioneros de guerra que dividió a Morelos y a Nicolás Bravo, pues este decidió conceder la libertad a los prisioneros españoles tomados en las batallas de San Agustín del Palmar y Puente del Rey, contraviniendo las instrucciones expresas de Morelos de fusilarlos en represalia por la ejecución de don Leonardo Bravo el 13 de septiembre.

Puntualiza Teja que esta decisión tuvo repercusiones políticas graves, pues además de mostrar falta de disciplina y fisuras en la estructura militar insurgente por los criterios encontrados de sus comandantes, también generó una imagen dicotómica donde Bravo era el “guerrillero bueno” y Morelos el “guerrillero malo”, con el consiguiente desprestigio personal del caudillo (p. 80).

Para legitimar políticamente sus actividades, Morelos recurrió a la historia: el gobierno español era ilegítimo porque la conquista había sido injusta (p. 85), los mexicanos debíamos ser iguales, no inferiores a los españoles: “En la mesa brindó Morelos diciendo: “Viva España; pero España hermana, no dominadora de América” (p. 91).

En política, Morelos tuvo que imponerse a varias personalidades, pero principalmente a Ignacio López Rayón quien lo había precedido, pero no tenía su capacidad militar ni control de territorios o grandes recursos económicos. Los ideales de Morelos eran básicamente democráticos y populares demostrados en sus Sentimientos a la Nación. don Lucas Alamán citado por Teja Zabre, dice que políticamente Morelos propendía bastante hacia el comunismo y socialismo “de nuestros días” (primer tercio del siglo XIX) (p. 102), lo que no deja de ser una exageración.

La derrota de Morelos se debió a la inferioridad de sus tropas y armamento pues, citando a Bulnes, dice Teja Zabre que Morelos nunca mandó a mas de seis mil hombres, indisciplinados y mal armados, mientras que el gobierno colonial pudo organizar a ochenta y seis mil ( p. 120).

Teja Zabre dice que el abogado de Morelos don José María Quiles se desempeñó bien, dadas las circunstancias, y fundamentó su alegato en la misma inestabilidad del reino, pues si Fernando VII declaró ilegales e ilegítimas todas las decisiones de gobierno tomadas desde su cautiverio en 1808 hasta 1814, Morelos no había hecho sino seguir la misma lógica, así que no le era imputable ninguna responsabilidad. El argumento era lógicamente impecable pero sabemos que no funcionó, frente a los contemporáneos salvó la dignidad del reo, a quien se acusaba de ser un segundo Lutero o hasta un demonio.

Respecto de la controvertida retractación de Morelos, Teja Zabre toma el partido de declararla falsa como se ha hecho desde principios de la vida independiente, tanto por el tiempo pasado entre las declaratorios y su publicación como por la contradicción de un texto en abierta oposición a una vida y una trayectoria públicas. Incluso Teja Zabre dice que cuando Morelos fue degradado de su calidad sacerdotal, todos lloraron menos él conservando la calma con una sangre fría que llamó la atención (p. 138); lo mismo ocurrió el día de su ejecución en Ecatepec.

Teja Zabre dedica las últimas páginas de su libro a limpiar el buen nombre de Morelos de todos los argumentos que se han utilizado en su contra:

No fue un luchador ilegítimo
Si buscaba la libertad de América
No fue un asesino sanguinario “¿cómo he de vencer a mis enemigos sin matarlos? Enséñenme este arte prodigioso que no alcanzo...” (p. 159)
Tampoco fue empleado o aliado de ingleses, franceses o norteamericanos como propalaron sus enemigos
Una carta publicada por Alamán donde Morelos ofrece Texas a cambio de la ayuda de los EE.UU. es calificada por Teja Zabre de “falsificación” y “superchería”
Tampoco fue un destructor de la economía nacional, la guerra implica destrucción y un Plan de Devastación que se le atribuye no fue escrito por Morelos
Teja Zabre se apoya en Ezequiel A. Chávez con el propósito de “limpiar a Morelos de la sombra de socialismo comunista que inventó Alamán” (p. 168)
Morelos no confiscó todos los bienes a los españoles ni fusiló sistemáticamente a los prisioneros (p. 176)
Los actos de Morelos unas veces fueron magnánimos y otras crueles


De Mancisidor ya hemos hablado antes, voy a analizar el Morelos que describe en su obra Hidalgo, Morelos, Guerrero. Trilogía histórica, publicada dentro del tomo VI de sus obras completas por el gobierno del Estado de Veracruz en Jalapa, 1980. Todas mis citas se refieren a esta edición por lo que sólo mencionaré la página.

En este libro Mancisidor califica a Hidalgo como “el intelectual”, a Morelos como “el genio” y a Guerrero como “el carácter”. Inicia su narración el 20 de octubre de 1810. Describe a un Morelos jubiloso por su participación en la lucha, con la maledicencia popular a sus espaldas por su figura y orígenes, conocido por Hidalgo desde sus épocas escolares, enterado de la revolución desde sus inicios (p. 269).

En el capítulo II se dice que Morelos “nació de un humilde matrimonio entre un artesano, y la hija de una maestra de primeras letras” (p. 272), que fue un hombre sin cultura con mucho talento. Sugiere que conocía y trataba a Hidalgo lo que Teja dice que no ocurrió antes de la lucha por la independencia.

De Morelos afirma que tenía excelentes principios como el afán de organización, disciplina, valor, sacrificio y moral de victoria; además de que con motivo de su incorporación a la lucha social decidió ser rígido y aparentar dureza, en su corazón “no anidaran sino la ternura y la bondad” (p. 278). Fue un genio formado por sí mismo y los acontecimientos en los que participó activamente, antes hubiese sido un humilde cura y un peón de campo (279).

Dice Mancisidor “apenas habían transcurrido nueve meses desde que se lanzara a la Revolución, y el de Morelos era un nombre que estaba en todas las bocas: en las de los realistas, con una mezcla de odio, de pánico y admiración; en las de los insurgentes con devoción y fe” (p. 288 – 289). Como dato interesante menciona que Morelos mandaba a sus prisioneros desterrados a Ixtapa, para que colonizaran una zona ahora vacacional (p. 290).

Con motivo del sitio de Cuautla, Mancisidor habla de la habilidad de Morelos para “imponer al enemigo el campo de la batalla y por su capacidad para transforma v r una plaza indefendible en un recinto inexpugnable” (p. 301). Coincide con Teja en el dato de que se recibían con burlas y fiestas los disparos españoles, para levantar la moral de sus tropas (p. 303).

No obstante su derrota en Cuautla, Morelos queda muy bien a los ojos de Mancisidor, quien repite la anécdota de Teja sobre el Virrey y su comentario a Calleja que “habría que dar las gracias a ese buen clérigo de que nos ha ahorrado la vergüenza de levantar el sitio” (p. 311) con su salida de la ciudad. También menciona comentarios favorables a Morelos de Napoleón y Wellington.

Repite como lo hace Teja el detalle de la novia pidiendo la vida de su amado, ambos lo tomaron de Alamán. No oculta las dudas sobre por qué no participó Morelos en la batalla de Puruarán agrega: “Y no ha faltado quien lo acuse de haberse dejado dominar por el miedo” (p. 324) califica esta batalla de “desastre” por el hecho de la prisión y muerte del cura Matamoros por el que ofreció canjear 200 prisioneros españoles.

De Morelos dice Mancisidor que fue obediente al Congreso convocado por él mismo, que luchó por protegerlo y el fue siempre “último en el descanso y en la satisfacción de sus necesidades personales, era el primero en levantarse y en organizarlo todo bajo su mirada vigilante”(p. 330). No obstante estos esfuerzos, fue tomado prisionero por la gente de Concha: “Y entonces (Morelos) se creció fue un héroe de leyenda: gigante o titán, pero un héroe indiscutible de una patria que surgía en medio de los dolores del nacer” (p. 332).

Mancisidor no oculta las diferencias políticas de Morelos con López Rayón y señala que en un principio se avino a respetar las decisiones de la Junta de Zitácuaro, con el paso del tiempo se alejó de la idea de seguir mencionando a Fernando VII como bandera política, pues el objetivo de su movimiento era la independencia nacional (p. 343). De sus Sentimientos de la Nación dice que en ellos se “descubren atrevimientos sociales que nadie antes que él, había proclamado” (p. 348). Comenta ampliamente el documento, resaltando las partes con mayor sentimiento como las opuestas a la esclavitud, el racismo y la pobreza. Acepta como bueno el Proyecto de confiscación de intereses de españoles... que Teja puso en duda, y ubica a Morelos por encima de Bolívar y Jorge Washington, a lo que no se atrevió Teja Zabre (p. 355).

Morelos según Mancisidor, “no aspiró a convertirse en dictador, sino a conquistar la independencia de su patria, a dotar al país de un órgano constitucional y a desenmascarar, ante la humanidad pensante, el real contenido de la lucha que el pueblo mexicano libraba, para lograrlo estuviera condenado a hacer, como las hizo, personales renunciaciones” (p. 361).

Mancisidor si cree que Morelos ofreció Texas a Estados Unidos a cambio de ayuda militar lo justifica diciendo: “no podía condenarse a Morelos por ofrecer lo que España misma tenía abandonado y había muy pocas probabilidades de retener, siempre sobre la base de que con ello se lograra la independencia mexicana” (p. 370). También señala que Morelos envió a su hijo Juan a estudiar a Estados Unidos, usa su justificación de que no había colegios en el campo insurgente y los controlados por los españoles eran inaccesibles por la situación política (389).

De los últimos días del caudillo Mancisidor destaca dos anécdotas: la retractación a la que no concede veracidad ni valor alguno, y una invitación a la fuga que le hizo el Doctor Montes de Oca, rechazada de plano por Morelos, dato tomado del Cuadro Histórico de Bustamante. Mancisidor afirma: “Y en verdad que mientras más se aproximaba la hora de su muerte más aumentaba su prestigio y más perdían el Santo oficio, la Iglesia y el Virreinato. Porque Morelos iba a morir por una causa imperecedera, a la cual había ofrendado su existencia” (p. 403).

Consigna Mancisidor que Morelos murió a las tres de la tarde del 22 de diciembre de 1815 y recoge la leyenda final elaborada por Riva Palacio: “cuando la sangre de aquél noble mártir regó la tierra, cuando su cuerpo acribillado por las balas dejó escapar el grande espíritu que durante cincuenta años lo había animado, entonces pasó una cosa extraña que la ciencia aún no explica satisfactoriamente. Las aguas del lago, tan puras y tan serenas siempre, comenzaron a encresparse, y a crecer, y sin que el huracán cruzase sobre ellas, y sin que la tormenta cubriera con sus pardas alas el cielo, aquellas aguas se levantaron y cubrieron las playas por el lado de San Cristóbal, y avanzaron hasta llegar al lugar del suplicio...Lavaron la sangre del mártir y volvieron majestuosamente a su antiguo curso” (p. 410).

No puedo decir que Mancisidor saquea a Teja Zabre pero si lo sigue muy de cerca, citándolo ampliamente en seis de quince capítulos; además de que respeta en su libro el formato del de Teja. También usa a Vicente Riva Palacio y a Julio Zárate, Genaro García, el General Francisco L. Urquizo, Enrique Arreguín, el Coronel Rubén García y Pelagio, Víctor Esperón, Pedro de Alba y Nicolás Rangel, la obra del Barón de Humboldt, Ireneo Paz, con sus Leyendas históricas de la independencia, Lorenzo de Zavala y la Colección de Documentos del Museo Nacional de Arqueología, Historia y Etnografía sobre Morelos, además de los autores que Teja consultó y vuelve a citar Mancisidor.

Anexo un cuadro comparativo de los rasgos de Morelos según mis recuerdos de primaria, lo que dice Teja Zabre y lo que afirma Mancisidor. Son evidentes pequeñas pero muy significativas diferencias. Respecto de los estilos historiográficos mí estimado maestro Cienfuegos profesaba una historia muy patriota totalmente de bronce, de Teja Zabre siento que es positivista por su énfasis en documentar sus investigaciones en fuentes confiables y por la manera en que cuestiona la validez de otros trabajos. Mancisidor finalmente no hace investigación de archivo, confía en trabajos de historiadores aceptados por la tradición escolar y académica, escribe con un estilo liberal nacionalista tratando de hacer énfasis en la parte sentimental del caudillo, su espíritu de sacrificio y nobleza. No encontré rastros de socialismo o marxismo en ambos trabajos, ni como conceptos claramente definidos o como métodos de investigación o escritura.































































Cuadro comparativo de los rasgos de Morelos según los autores citados





Características
Morelos escolar
Teja Zabre
Mancisidor

orígenes
Antecedentes familiares
Antecedentes familiares
No los menciona, inicia el 20 de octubre de 1810

padres
Padre desconocido, madre lavandera
Padre asalariado de una hacienda del clero y luego carpintero, madre ama de casa
Padre artesano de oficio carpintero y madre hija de una maestra de primeras letras

Nivel socioeconómico
paupérrimo
Modesto
Humilde

Origen étnico
Mulato, castas
Mestizo
Supuesto criollo

Infancia y adolescencia
Se omite por falta de datos
Se omite por falta de datos
Agricultor en la hacienda de Tahuejo

Vida adulta
arriero
Atajador de mulas o arriero
Peón de campo y cura de aldea

indumentaria
Pañuelo en la cabeza
Pañuelo en la cabeza: cita de Andrés Quintana Roo
Pañuelo en la cabeza: cita de Andrés Quintana Roo

Relación con Hidalgo
Alumno favorito y gran amigo
Se conocieron con motivo de la lucha por la independencia

No antes
Hidalgo lo conocía desde el Colegio pero no se había fijado en él

Motivaciones para ser sacerdote
Deseo de superación necesidad de estudiar
Búsqueda de estabilidad económica
No los menciona

Educación y cultura
De muy buen nivel por actividades autodidactas primero y luego escolarizadas
Mínimas por sus propias condiciones socioeconómicas
Sin cultura, con mucho talento

Vida sexual
Casi intachable, tuvo un hijo ilegítimo antes de profesar, al cual crió y educó en lo posible
Más normal, declara tres hijos ilegítimos y algunas investigaciones le atribuyen cinco
No profundiza, menciona de pasada al hijo que estudio en los Estados Unidos

Carácter como jefe militar
Justo, equilibrado, magnánimo
A veces magnánimo y a veces cruel
Decidió ser rígido y aparentar dureza

Relaciones con el extranjero
No tuvo, todo fue producto del talento local
Si tuvo pero mutuamente ventajosas
Ventajosas para los extranjeros por ignorancia nacional

Venta de Texas
Nunca se menciona
Infundio de Alamán
Si pero justificada

Política social
Luchador social de gran mérito, visionario, demócrata, igualitario, preocupado por el progreso social y económico de México
Evitó la guerra de castas, prohibió el odio étnico, destruyó algunas cosas, mató a varios cientos de soldados españoles, negó indultos
Luchador por la independencia nacional, interesado en construir un órgano constitucional para México

Estilo historiográfico
Patriota de Bronce
Positivista
Liberal nacionalista










Bibliografía



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[1] Trabajo preparado para su lectura inicial en el Seminario de Independencia Nacional, coordinado por el Doctor Tarsicio García Díaz, en el Instituto de Investigaciones Bibliográficas de la Universidad Nacional Autónoma de México, Centro Cultural, Ciudad Universitaria, 04510, Coyoacán, México, D. F., julio de 2002.


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Enlaces:

- Mi Morelos: http://www.tuobra.unam.mx/publicadas/040703141839-Mi.html


Por leon3135 - 26/01/2005 22:11:10 [denunciar este mensaje]
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Profesionalización docente y globalización

Profesionalización docente y globalización

Mayo de 2004



Alvaro Marín Marín, Profesor de Tiempo Completo en la Unidad Ajusco de la Universidad Pedagógica Nacional de México; correo electrónico: alvaromarinmarin@hotmail.com alvaromarin2@yahoo.com.mx



Definiciones y cuestionamientos

Mucho se habla y poco se entiende sobre la llamada "profesionalización" de los docentes en todos los niveles y grados de nuestro sistema educativo, por lo que se hace necesario definir los dos conceptos que encabezan este escrito para trabajar con seriedad.

La Teoría de los rasgos[1] determina las características que deben reunir las profesiones: autonomía y control del propio trabajo, auto organización en entidades profesionales, cuerpo de conocimientos consistentes con base científica, control en la preparación de los que se inician en la profesión, fuertes lazos entre colegas y una ética común.

Por otra parte, la globalización es un proceso que se inicia en el siglo XV con el descubrimiento de América el cual consiste básicamente, en ampliar los horizontes humanos al comunicar personas de diferentes culturas y grados de desarrollo social y económico.







Como lo demuestra la Historia Universal, el ser humano conoció primero los límites naturales de su propio grupo o tribu, organizó después aldeas, pequeñas ciudades, reinos de cinco o más aglomeraciones urbanas, etc. Los grandes imperios de todos los tiempos crecieron sobre la misma lógica: extendieron el control y la dominación de un grupo o ciudad sobre territorios cada vez más amplios. Del siglo XV en adelante, se hacen descubrimientos geográficos fundamentales y el constante desarrollo de la ciencia y la tecnología de los transportes permiten la creación de imperios mundiales como el español, el inglés y el francés.

El proceso globalizador no es nuevo, tiene cinco siglos cuando menos; el concepto es más reciente pero ronda las cinco décadas. ¿Por qué se ha puesto de moda en los últimos tiempos?

Es probable que la ansiedad globalifílica o globalifóbica esté siendo estimulada por los medios de información como la televisión abierta, por cable o vía satélite; así como por los medios de comunicación públicos y privados como las computadoras y el internet.

Además, la globalización ha generado un fenómeno específico: la regionalización.

Para tratar de sobrevivir a la competencia económica mundial, los países se han agrupado por zonas geográficas de las que existen hasta hoy tres muy bien definidas: la Comunidad Europea, que el año entrante ya tendrá su moneda común; la zona del Tratado del Libre Comercio de América del Norte y la comunidad Asia Pacífico[2].

Esto no es reconfortante para las personas nostálgicas de la vida en los tiempos en que existían un solo Dios verdadero, dos sexos y tres continentes. Tanto la globalización como la regionalización están desapareciendo las fronteras políticas y culturales, minando el poder de las autoridades centralizadoras, quitando sentido a las verdades absolutas y a cualquier tipo de certeza. Globalización y regionalización implican intercambios intensos de bienes y personas, confrontación de ideas, desaparición de las sociedades y valores tradicionales. Es lógico que se replantee el papel y la formación del docente en la nueva sociedad.



Problematización

Desde los tiempos de Ur de los caldeos y prácticamente hasta la fecha, la función docente ha sido desempeñada por sacerdotes. En Babilonia, las escuelas estaban adosadas a los templos, lo mismo en Egipto, China y entre los antiguos mexicanos.

Con la conquista española de México y América Latina las cosas no variaron . mucho: sacerdotes de diferentes congregaciones ofrecieron educación en los conventos y fundaron escuelas, seminarios y universidades bajo su control administrativo y docente.

El antepasado de la UNAM fue la Real y Pontificia Universidad de México, que sobrevivió a la independencia hasta que los liberales la clausuraron por inútil, perniciosa e irreformable. Benito Juárez y Porfirio Díaz se empeñaron en crear un sistema educativo laico, sin injerencia de la Iglesia católica pero a su imagen y semejanza. No por casualidad los primeros libros de educación cívica se llamaban catecismos políticos, por estar escritos en forma de preguntas y respuestas.

En el siglo veinte mexicano los maestros se profesionalizaron desde la aparición de la SEP en 1921 hasta antes de que Torres Bodet se hiciera cargo de la Secretaría de Educación por primera vez. La profesionalización docente en este breve período de veinte años fue posible porque los profesores eran autónomos, controlaban su propio trabajo, se organizaron en cuerpos profesionales y políticos voluntariamente, los conocimientos que impartían pretendían ser científicos, educaban ellos mismos a sus colegas más jóvenes, con quienes formaban fuertes lazos políticos y emocionales, reforzados por una ética común.

No obstante las cosas cambiaron con Torres Bodet; en nombre de la Unidad Nacional todos los trabajadores de la educación administrada por la SEP fueron afiliados al SNTE, una organización tan combativa que jamás ha hecho una huelga.

Después del movimiento magisterial de 1956 - 1958 se comenzó a insistir en la necesidad de "profesionalizar" a los docentes señalando que muchos no habían obtenido un título de normal o licenciatura, con lo que se sugería que profesionalizarse equivalía a credencializarse.

Como la obtención de credenciales responde a un esfuerzo individual y tiene resultados diferentes para todos los involucrados en la enseñanza, se rompe de hecho la solidaridad gremial y comienza una competencia individualizada entre antiguos colegas. La imposición de la llamada carrera magisterial en años recientes tiene la misma lógica y persigue objetivos semejantes.

Hay indicios de políticas similares en la educación superior. En 1950 México tenía treinta y cinco mil estudiantes universitarios, en 1960 eran setenta y ocho mil y en 1970 ya alcanzaban la cifra de doscientos cuarenta y siete mil seis cientos. A principios de la década de los años ochenta la cifra ascendió a cerca de novecientos mil, en 1990 fueron alrededor de un millón doscientos mil y para el año 2000 la cifra excedió a los dos millones cien mil[3].

Hasta principios de los setenta, la docencia universitaria era impartida por profesionistas de diversas disciplinas que vivían del ejercicio autónomo de su profesión, e impartían seis o nueve horas de clase a la semana por el sólo gusto de hacerlo y obtener además el prestigio de ser nombrados profesores universitarios. Sin embargo el crecimiento desmesurado de la población y la matrícula, obligó a las instituciones de tercer nivel a contratar en los sesenta a mil quinientos profesores por año, a cuatro mil trescientos en los setenta, tres mil novecientos en los ochenta y cerca de cuatro mil por año en los últimos veinte del siglo anterior.

Como todos sabemos, en la década de los setenta del siglo pasado aparecieron y/o se consolidaron los sindicatos y las oligarquías universitarias encabezados por gente con lenguajes radicales o populistas. Las administraciones se hicieron muy pesadas por lo nutrido del personal de ambos bandos por lo que la universidad pública promedio en México posee 1.6 administradores por docente e imparte 100 horas de clase por cada 108 horas administrativas, lo que hace que sus gestiones sean demasiado costosas a la par de ineficientes[4].

Con la crisis financiera de mediados de los años ochenta en México y ante tales abusos, las Universidades públicas perdieron legitimidad frente a la sociedad, quien proporciona los recursos para su operación, por lo que empezó a ponerse de moda la "profesionalización de los docentes", pues se suponía que si las instituciones educativas no cumplían con las demandas de la sociedad, seguramente se debía a la falta de capacitación de los profesores, por cierto formados al vapor y escogidos de entre los estudiantes de los últimos semestres de las licenciaturas.

Desde entonces los programas y ofertas para "profesionalizar" a los docentes comenzaron a proliferar, sin que se pusiera énfasis en la necesidad de cumplir las normas internacionales de un administrador por cada 800 alumnos o 40 profesores. Parece sorprendente lo que se ahorraría de los presupuestos universitarios con la sola poda del frondoso árbol sindical y administrativo.



Planteamientos y propuestas



Como puede colegirse de lo arriba mencionado, el concepto de profesionalización docente fue desvirtuado por una política más interesada en el control del magisterio que en la implantación de normas de calidad del trabajo académico.

Parece que lo que nos tiene aquí reunidos es exactamente lo contrario: observamos que la globalización y la regionalización tienen muy escaso interés en el control y enfatizan sobremanera la eficiencia y la eficacia.

Si durante siglos la docencia estuvo en manos sacerdotales no fue por casualidad; el sacerdote era un pilar básico de las sociedades centralizadas y autoritarias, tenía poder y prestigio él mismo y transmitía saberes incuestionables. Los educadores laicos del porfiriato y los profesores rurales de las primeras décadas del siglo XX gozaron de una situación equivalente pero, con la institucionalización de las funciones educativas estatales, la profesión docente se convirtió muy rápido en una semi-profesión o cuasi-profesión.

Los docentes incluso a nivel superior ya no controlamos nuestro trabajo, nos hemos convertido en repetidores de programas "oficiales". La libertad de cátedra de la que tan orgullosos estaban nuestros mayores como el Maestro Caso, se ha reducido a los comentarios inofensivos de principio de clase para ambientar a los alumnos, o a los chistes políticos a final del dictado.

La escasa solidaridad gremial que pudiéramos haber tenido desapareció en el sexenio de Salinas con los estímulos y becas individualizadas que se han generalizado en todo el sistema. Tampoco formamos a nuestros colegas más jóvenes y la única ética que compartimos es el ¡sálvese quien pueda!

No obstante sospechamos que algo anda mal y deseamos adelantarnos para sobrevivir. Aparentemente sigue existiendo el monopolio educativo estatal garantizado por la SEP y la ANUIES pero, el Tratado de Libre Comercio de América del Norte autoriza a profesionistas independientes e instituciones educativas norteamericanas a brindar cursos de capacitación de cualquier nivel en todo el territorio aun nacional mexicano, sin necesidad de construir o poseer instalaciones permanentes locales.

También la gente puede y lo hace, aprovechar la oferta educativa de instituciones norteamericanas (canadienses y estadounidenses no sólo estadounidenses) para viajar a esos países a educarse en lo que desee, sin ninguna restricción. Profesionistas de los tres países pueden desplazarse libremente por todo el territorio norteamericano para ofrecer consultoría o trabajar en cualquier empresa sin permiso previo.

Ahora, la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo no está compitiendo solamente con las instituciones equivalentes de los estados circunvecinos, sino con las más de tres mil ochocientas instituciones de Estados Unidos y las más de novecientas de Canadá, sin contar las instituciones de otras partes del mundo que ofrecen educación a los jóvenes hidalguenses vía internet. De ese tamaño es el problema.

Otro problema evidente en todo México es que los docentes que vivimos y trabajamos aquí, tenemos dos obstáculos mentales / emocionales enormes: la jaula de hierro de las disciplinas y el nacionalismo, idea anacrónica que es la base de la mayoría de nosotros.

Mientras la docencia de regiones avanzadas del planeta es multidisciplinaria o transdisciplinaria, nosotros seguimos aferrados a nuestras materias tradicionales y nuestros esquemas rígidos.

Lo mismo podemos decir del nacionalismo. Creemos que debemos ser buenos profesores mexicanos, cuando lo importante es ser buenos profesores a secas. En cualquier parte del mundo en donde nos desempeñemos. Seguimos encerrados en nuestro español y tenemos a orgullo no hablar inglés ni haber vivido nunca fuera de México. Incluso fuera de nuestro Estado.

Si un ingeniero puede construir un puente en cualquier parte del mundo, ¿por qué los profesores mexicanos sólo podemos enseñar en México, a niños y jóvenes mexicanos en español?

Para ser docentes globalizados, tendríamos que poder enseñar a cualquier niño o joven de cuando menos cualquier territorio de la región del TLC, en cualquiera de los tres idiomas oficiales, al menos mientras no desaparecen dos de ellos.

La globalización está avanzando a pasos agigantados y debemos insertarnos de manera ventajosa en ella. Por ejemplo en la Universidad Pedagógica Nacional creamos, con los materiales y recursos humanos disponibles, el Centro de Estudios Administrativos, de Gestión y de Políticas Educativas de la Universidad Pedagógica Nacional, que está empezando a cobrar vida en la Academia de Administración Educativa de la Unidad Ajusco.

La educación virtual en México es un campo relativamente nuevo, pero con gran tradición, pues además de la experiencia de la Maestría en Pedagogía vía medios que ofrece la UPN Ajusco, tenemos las experiencias de la UNAM, la Universidad Virtual del ITESM y el Sistema de Educación Continua de la Universidad Autónoma de Guadalajara.

Del exterior, hemos aprovechado las experiencias de la Conferencia: "El desarrollo de las universidades virtuales", donde participaron Deena Philage, Directora del Programa de Educación a Distancia de la Red Global del Banco Mundial; Wesley Koczka, Director de la División de Estudios de Educación Continua de la Universidad de Victoria, Canadá; Gerry Kelly, Presidente y Vicecanciller de la Universidad Royal Roads de Canadá; Syd Minuk, Director del Programa de Maestría de Educación Continua de la Universidad de Calgary, además de otros académicos de Inglaterra.

La importancia de los campi virtuales, especialmente el nuestro, es que va dirigido a la mayoría de las personas que necesitan capacitación para mejorar en un trabajo que ya tienen, pero que no pueden asistir con regularidad a las clases escolarizadas por atender sus responsabilidades, por las distancias a veces enormes entre su lugar de residencia o trabajo y la institución educativa, o por los tiempos de traslado que consumen mucha energía y representan un gran costo.

Nuestro Campus Virtual puede empezar a funcionar casi de inmediato pues tenemos la tecnología, las instalaciones, la infraestructura, el talento humano y la colaboración de profesores de gran calidad; además de que sus alcances a través de la Red de Internet serán no sólo nacionales o latinoamericanos, sino mundiales, pues cualquier persona desde cualquier parte del mundo y con el sólo requisito de acceder a una computadora podrá participar en nuestros foros, conferencias y cursos, sin importan que se encuentre en la Ciudad de México o en el pueblo más pequeño de la Patagonia.

Nuestro Campus Virtual se propone mantener siempre en línea de cien a ciento cincuenta cursos actuales con un formato homogéneo, bibliografía de diez libros con menos de cinco años de haber sido publicados y una guía de estudio para que los alumnos trabajen en casa y, cuando se sientan capacitados, se comuniquen con el asesor, le envíen un ensayo de diez a quince páginas sobre el contenido del curso y presenten un examen de conocimientos.

Por supuesto que la información, al estar en la red va a ser pública pero, para convertirse en alumno de nuestra Universidad Virtual en su Centro de Estudios Administrativos, de Gestión y de Políticas Educativas, la persona interesada deberá pagar dos mil pesos de inscripción y mil pesos por cada curso que acredite en un máximo de dos intentos.

Con diez cursos pagados y acreditados, el alumno recibirá una constancia de Diplomado; a los veinte se le entregará una Especialización; cubriendo treinta será un Técnico Profesional y con cuarenta recibirá su Licenciatura sin requisitos de tesis ni servicio social, pues ya entregó cuarenta ensayos de diez cuartillas cuando menos, lo que representaría un volumen de cuatrocientas cuartillas; además de que, por estar trabajando, cumple con el servicio a la comunidad.

En esta misma línea, si alguien desea seguir, al acreditar cincuenta cursos tendrá un posgrado, con sesenta una Maestría y a los setenta un Doctorado.

La ventaja del proyecto será que los requisitos principales son experiencia y autodisciplina, no trámites ni obstáculos burocráticos, demás de que a los costos actuales, nuestro curso completo es sumamente barato pues, para los mexicanos y latinoamericanos las setenta materias costarán $72,000.00 pesos; mientras que para los norteamericanos, europeos y asiáticos serán 72,000.00 dólares en consideración de su mayor poder adquisitivo.

De cada mil pesos o dólares pagados por alumno/materia, doscientos corresponderán al autor del curso por sus asesorías y examen, doscientos irán a la coordinación del programa para gastos administrativos y seis cientos se entregarán directo a la caja de la UPN por su inversión en equipos, materiales y personas.

Así, podemos concebir que algunas materias no tendrán éxito y serán borradas del programa después de cierto tiempo, mientras que otras tendrán una clientela moderada y algunas, serán muy solicitadas, lo que redundará en beneficios económicos extraordinarios a sus autores, quienes tendrán que actualizarlas y mejorarlas constantemente.

Aprovechamos para invitar a todos nuestros colegas, profesoras y profesores en todo el país para que se integren a la planta docente del Centro de Estudios Administrativos, de Gestión y de Políticas Educativas enviando uno o más cursos a la consideración del autor de estas líneas.




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[1]Graciela Bar, Ministerio de Cultura y Educación de la Nación: Pizurno 935 . Oficina 403 – (CP 1020) Ciudad de Buenos Aires.



[2] Alvaro Marín Marín, La Universidad mexicana en el umbral del siglo XXI., México, ANUIES 1998.

[]

3 SEP, Matrícula de educación superior. Serie histórica, Coordinación Nacional para la Planeación de la Educación superior, México SEP/ ANUIES 1998.

[]

4 OCDE, Diagnóstico de la Educación Superior en México, París, 1997.


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Enlaces:

- Profesionalización docente y globalización: http://www.tuobra.unam.mx/publicadas/040703143717.html


Por leon3135 - 26/01/2005 22:07:40 [denunciar este mensaje]
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El debate teórico en torno a la educación
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El debate teórico en torno a la educación: el origen y uso de los conceptos de pedagogía, ciencias de la educación, ciencias pedagógicas, pedagogía científica y semejantes.


Omnium expetendorum prima es sapientia

“De todas las cosas que se han de buscar la primera es la sabiduría”

Hugo de San Víctor, Didascalicón, 1128.



Alvaro Marín Marín[1]



La educación es un fenómeno social cuya historia se remonta a los grupos humanos más primitivos. Émile Durkheim[2] dice que educación es la acción ejercida sobre los niños por sus padres y los adultos en todos los períodos y momentos de la vida, mientras que la pedagogía no consiste en acciones, sino en teorías. Estas teorías son formas de concebir la educación, no modos de practicarla. Así pues, la educación es la materia de la Pedagogía y ésta, una manera de reflexionar sobre aquella.

Sin embargo, no todos están de acuerdo con esta definición y en la práctica observamos que las reflexiones sobre los problemas educativos tratan de enmarcarse en diferentes conceptos: pedagogía, ciencias de la educación, ciencias pedagógicas y pedagogía científica, entre otras.

Al cuestionarnos sobre la diversidad de términos y revisar la literatura especializada, observamos que en ella intervienen factores muy diversos de tipo histórico, político, social, cultural y hasta de preferencias personales, lo que no ayuda a aclarar el asunto. El Doctor Moreno de los Arcos rastrea el uso del vocablo Pedagogía desde la antigüedad clásica, hace constar que decrece su aplicación en la Edad Media y es retomado en el siglo XVI en Europa Occidental[3]. Como es de mi interés justificar el uso del concepto pedagogía en lugar de otros, haré un repaso sucinto de los diversos puntos de vista y finalmente tomaré mi propia posición.

El primer enfrentamiento que puede observarse históricamente es nacional: los alemanes sientan las bases filosóficas y establecen la relación entre esta disciplina y la ciencia de la educación llamada Pedagogía, Emmanuel Kant publicó a fines del siglo XVIII su libro pionero Über Pädagogik con lo que de hecho estaba fundando una ciencia, lo que fue prontamente comprendido por otros escritores y sabios de lengua alemana quienes siguieron sus principios en el desarrollo de sus propias investigaciones; tal fue el caso de Giovanni Enrico Pestalozzi, suizo de lengua alemana; Frederich Fröebel, alemán de Turingia formado en la Universidad de Jena y su contemporáneo Johan Friederich Herbart nacido en Oldemburgo, alumno de Fichte y Schiller también en Jena. Todos ellos escribieron y hablaron de Pedagogía, consolidando una tradición intelectual que tardó muchos años en extenderse a otros continentes[4].

Por el otro lado estaban los franceses, rivales tradicionales de los alemanes desde que el Sacro Imperio Romano Germánico fue dividido entre Carlos el Calvo y Luis el Germánico en el tratado de Verdún de 843 d.C. Por tanto, durante gran parte del siglo XIX, la ciencia francesa debió aceptar la terminología y las propuestas metodológicas alemanas, en vista de que ellos no tenían nada equivalente pero, en 1879 Alexander Bain publicó en París un libro pionero titulado La science de L´education, fundamentado filosóficamente en los principios positivistas de Augusto Comte, en lo que parecería un embate nacionalista galo a la ciencia alemana.

El siguiente libro con esta terminología y principios filosóficos fue publicado hasta 1925 bajo un título idéntico por el escritor J. Demoor-T Jankeere. Es evidente que la tradición iniciada por los alemanes era tan fuerte y tenía a su favor a personalidades europeas de tal nivel que no resultaba fácil retarla. La escuela alemana de Pedagogía era aún predominante pero ya no monolítica, y existían comunidades nacionales dispuestas a dar la batalla por la hegemonía científica en consonancia con la fuerza de sus naciones y la consolidación de sus sistemas universitarios.

No está por demás recordar aquí la obra de Thomas Kuhn, La estructura de las revoluciones científicas, donde dice que el desarrollo acumulativo del conocimiento científico genera rupturas y transformaciones constantes en las comunidades científicas.

Esta teoría es complementada con la obra de Robert K. Merton[5] , quien dice que las comunidades científicas son colectividades que elaboran sus propias normas y cursos de acción, también desarrollan un “ethos” constituido por afectos, valores y normas comunes. Pierre Bordieu elaboró el concepto de “campo de producción simbólica”[6] del que dice está constituido por un conjunto de agentes e instancias con mecanismos que regulan la aceptación, competencia o eliminación de los productores y puede determinar lo que son las verdades científicas[7].

Cada campo científico es un espacio de juego que incluye a sujetos e

instituciones especializadas en la producción, la difusión y consagración

de conocimientos . En el campo se desenvuelve una lucha entre agentes

e instituciones por el monopolio de la autoridad científica, y no la

búsqueda de la verdad, en forma desinteresada, como lo afirma el

paradigma positivista de la ciencia. La autoridad científica es una

categoría que contiene básicamente dos dimensiones. Por un lado se la

entiende como capacidad técnica, como dominio de saberes y como

saber hacer; por el otro, un poder social. La autoridad es, entonces,

una capacidad de hablar y de actuar legítimamente, es decir, de manera

autorizada y con autoridad, en materia de ciencia, que se le reconoce

socialmente a un agente determinado. Esto explica por qué las luchas

que se entablan entre científicos son siempre epistemológicas y políticas

al mismo tiempo.[8]



Después de la primera guerra mundial, los Estados Unidos entraron al debate con su prestigiado educador John Dewey, quien favoreció el concepto de Ciencias de la Educación, porque Pedagogía no era muy aceptada en inglés y los diccionarios en ese idioma hacían sinónimos educación y pedagogía. Según el Doctor Moreno y de los Arcos en “la primera edición de la Enciclopedia Británica, publicada en 1771, (se) incluye únicamente la palabra pedagogo, definida como a tutor or master, to whom is commited the discipline and direction of a scholar. Aunque modificada, ésta siguió siendo la única mención relacionada con lo que nos ocupa hasta bien entrada la segunda mitad del siglo XX. Es muy reciente, pero muy significativo, que las últimas ediciones de la Enciclopedia describan con amplitud la voz Pedagogy”[9].

Como las tradiciones y metodologías científicas tienen exacta coincidencia con las fronteras nacionales y las ideologías en boga[10], después de la segunda guerra mundial y hasta la caída del muro de Berlín en 1989, los países socialistas de Europa Oriental, incluyendo a la República Democrática Alemana, no quisieron quedarse atrás y comenzaron a hablar de Ciencias Pedagógicas, con la intención de marcar la diferencia al escribir en su propia notación sobre problemas similares, al tiempo que subrayaban con la palabra ciencia antes de pedagogía su apego a la tradición positivista del marxismo. Los cubanos, fuertemente influenciados por la Academia Rusa, hasta la fecha parece que siguen esta nomenclatura conscientes de su origen y motivaciones.

Las cosas se complicaron cuando los franceses Mialaret y Debessé defeccionaron del bando pedagógico en el que habían militado con bastante éxito, pues Gastón Mialaret había publicado entre otros libros una Nouvelle Pédagogie Scientifique y la Introduction a la Pédagogie, siendo editor con su colega Maurice Debessé del Traité des Sciences Pédagogiques, todos traducidos prontamente al español[11]; aparentemente fueron influidos por el libro de Guy Ferry publicado en 1967, Mort de la Pédagogie, o cuando menos consideraron que era tiempo de explorar otros campos.

En sus tiempos de afinidad con la Pedagogía, Mialaret y Debessé adjetivaban a la Pedagogía como científica para señalar sus simpatías con los estudiosos anglosajones desde Dewey, pasando por Russell hasta Huxley, quienes fueron netamente experimentalistas, en oposición a los pedagogos teóricos como Rousseau.

En 1973 Maurice Debessé publicó su Defi aux Sciences de l´education (Desafío a las Ciencias de la educación) y tres años después su colega Mialaret lo siguió con su pequeño libro Les Sciences de l´education, traducido ese mismo año por Alicia Ramón García para OiKos – Tau.

Para enfrentar a las Ciencias Pedagógicas de la Europa Oriental, los franceses, especialmente Mialaret, pronto resolvieron el problema diciendo que eran un subconjunto de las Ciencias de la Educación, con lo que de hecho trataban de revivir el viejo imperialismo francés en esa parte del mundo, pues subordinaban el esquema ruso al francés[12], como había ocurrido en sus relaciones culturales desde los tiempos de Pedro I El Grande, quien impuso el francés como lengua oficial de la corte zarista[13].

En línea con la tendencia de poner el vino viejo en odres nuevos, Guy Avanzini quien había publicado a principios de los años setenta del siglo pasado una recopilación muy correcta de lo que sucedía en Francia, bajo el título Le Pédagogie au 20 Siècle, traducida en España por Narcea en 1977 como La pedagogía en el siglo XX, publicó en 1976 su Introduction aux Sciences de l´education.

Mientras tanto, los anglosajones habían seguido el camino de la psicología educativa o la psicología aplicada a la educación, y aprovecharon la obra de Lev Semionóvich Vigotski, un talentoso psicólogo soviético reprimido por Stalin en vista de su oposición a la psicología sin conciencia proclamada oficialmente, que tenía a Pavlovich como dios; por el contrario, Vigotski, cuya obra se archivó por órdenes de la policía secreta rusa, defendía la unidad e importancia del lenguaje, la conducta social y la conciencia en relación con el origen social del individuo. Vigotski murió el 11 de junio de 1934 en Moscú, supuestamente de tuberculosis, a la temprana edad de 37 años[14].

Los norteamericanos aprovecharon que oficialmente no existía Vigotski para apropiárselo y continuaron trabajando sus líneas de investigación hasta los años cincuentas, época en que David Ausubel publicó su famoso libro de Psicología Educativa. Desde esas fechas y hasta 1984 en que aparecieron las obras completas de Vigotski en ruso, muchos creyeron que este era un autor polaco residente en los Estados Unidos. El Doctor D.B. Elkonin discípulo suyo, tuvo que hacer una apasionada defensa del maestro; incluir fragmentos de su obra dentro de sus propios textos[15] para darlo a conocer, además de escribir una de las primeras biografías confiables de este científico. Como podemos observar, la política obstruía la verdad científica.

Sin embargo, gracias a los procesos de liberación nacional, descolonización y consolidación de las nuevas nacionalidades que se dio a partir de la independencia de los Estados Unidos, además de la fundación de universidades en regiones no europeas, así como a la creciente globalización, las ideas de los más grandes sabios viajaron a todas partes del mundo.

Cuando México empezó su vida como país independiente sólo sabían leer treinta mil personas de un total de cuatro millones ochocientos mil adultos[16]; por tanto la demanda de una educación popular figura en todos los proyectos políticos progresistas de los siglos XIX y XX mexicano.



La educación como responsabilidad de la sociedad en su conjunto y como base

para lograr una sociedad soberana en la que cada ciudadano participe, son parte

fundamental del ideario de José María Morelos y Pavón y otros luchadores por la

Independencia.

La importancia de la educación y la instrucción para la sociedad se fue haciendo

cada vez más evidente, y las fuerzas revolucionarias fueron asumiéndola como

uno de sus objetivos. Bajo la influencia de la Revolución Francesa y de la

Ilustración, dichas fuerzas vieron claramente que la ignorancia del pueblo

favorecía la explotación colonial de España. La libertad política y el avance

económico de la sociedad solamente se podían volver realidad a través de un

sistema educativo para todos [17].



A fines de la Colonia el Barón Alejandro de Humboldt visitó la entonces colonia de España y enseñó a sus hijos las grandes riquezas que contenía en su clásico libro Ensayo político...: “El vasto reino de la Nueva España, bien cultivado, produciría por sí sólo todo lo que el comercio va a buscar en el resto del globo: el azúcar, la cochinilla, el cacao, el algodón, el café, el trigo, el cáñamo, el lino, la seda, los aceites y el vino. Proveería de todos los metales, sin excluir aún el mercurio; sus excelentes maderas de construcción y la abundancia de hierro y cobre favorecerían los progresos de la navegación mexicana; bien que el estado de ellas y la falta de puertos... oponen obstáculos que serían difíciles de vencer”[18].

El sabio Humboldt creía que sólo el conocimiento y la ciencia fomentarían el desarrollo; mostró su amistosa simpatía hacia México asesorando a empresas europeas deseosas de invertir en el país y ayudando a los mexicanos de paso por Alemania hasta la fecha de su muerte en 1859. “Humboldt en esencia...dio a México su carta de naturalización en la historia occidental”[19].

El profesor de origen alemán Enrique Laubscher, fundó en 1885 en la Escuela Modelo de Orizaba, una Academia para actualizar a profesores en servicio, mediante un Programa de Ciencias Pedagógicas en donde se hacía una introducción general a la Pedagogía, se conceptualizaban sus componentes principales y se exponían los fundamentos de la enseñanza objetiva. En estas academias se enseñaban los principios de Kant, Pestalozzi, Fröebel y Herbart a los profesores mexicanos, quienes luego los aplicarían a la educación de los niños a su cargo.

El pedagogo suizo de lengua alemana Enrique C. Rébsamen, empezó sus disertaciones públicas ese mismo año en Veracruz, a partir de la idea de que nuestro país necesitaba consolidarse políticamente sobre la base de la unidad intelectual y moral. Escribió un libro de texto de civismo para uso de sus alumnos, en donde vertió las ideas nacionalistas generadas por J.G. Fichte[20] que se refieren al papel redentor de la educación popular, a la unidad nacional en torno al lenguaje, el concepto de pueblo originario, la formación del ciudadano a través de la educación democrática, la unidad de intereses entre el pueblo y el Estado, la obtención de la ciudadanía por la educación y el desarrollo de habilidades cognitivas y conativas entre los ciudadanos.

Dividió a la Pedagogía en: general, histórica y práctica, y distinguió entre educación e instrucción, entendiendo a ésta como simple adquisición de conocimientos, mientras que aquella significa desarrollo gradual y progresivo de las facultades humanas.

Dentro del exitoso y omnipresente paradigma pedagógico positivista, brillaron con luz propia expertos de muy diversas disciplinas que contribuyeron a desarrollar la pedagogía mexicana; así, el médico Manuel Flores fue el primer mexicano en usar el nuevo concepto en nuestro país al publicar su Tratado elemental de Pedagogía en 1887[21]. Aunque afirma el Doctor Moreno y de los Arcos que Flores organizó un curso de Pedagogía en la Escuela Nacional Secundaria de Niñas en 1878, publicó sus Elementos de Pedagogía en 1884 y lo transformó en Tratado... en la fecha enunciada arriba, como una segunda edición[22].

En esta obra, el doctor Flores muestra la influencia de Spencer y Stuart Mill, con cuyo auxilio expone las bases de la enseñanza objetiva basada en el "realismo pedagógico", el cual debe poner en juego las facultades del niño, desarrolladas mediante una educación física, moral e intelectual que substituya los antiguos y bárbaros castigos corporales, fortaleciendo la voluntad con medios adecuados y buenos fines.

Siguiendo esta misma tónica, el Doctor Luis E. Ruiz había iniciado cursos de Pedagogía en la Escuela Nacional Secundaria de Niñas en 1880, siguió con la misma materia en la Escuela Nacional Preparatoria y fue contratado después por la Escuela Normal[23]. Si para Flores la pedagogía era un arte, para Ruiz era necesario que tuviera fundamento científico.

La pedagogía volvió a aparecer en la Escuela Normal Superior en 1924, mientras que la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional conservó el influjo anglosajón del Rector Ezequiel A. Chávez y mantuvo los estudios de Maestría en Ciencias de la Educación entre 1935 y 1954. Fue hasta 1956 que el Doctor Francisco Larroyo convirtió el Departamento de Ciencias de la Educación en Colegio de Pedagogía, de donde surgió primero el doctorado, luego la maestría y finalmente la licenciatura.

El Doctor Moreno y de los Arcos atribuye este cambio a la formación del Doctor Larroyo como filósofo neokantiano de la Escuela de Marburgo, “profundo conocedor de la pedagogía alemana, seguidor – en particular – de la Pedagogía social de Natorp, contribuyó en gran medida a dar personalidad propia a la pedagogía en nuestro medio y a perfilar con nitidez la vida y profesión del pedagogo”[24], lo que hizo con gran claridad en un libro publicado en 1959[25].

Aunque la pedagogía se había anotado un tanto a su favor con la decisión de Larroyo, no tenía ganada la batalla ni en la UNAM ni en México. El gran prestigio de Mialaret, Debessé y colegas, así como su producción intelectual intensa y sostenida, apoyadas por los argumentos de pluridisciplinariedad y positividad científica entonces en boga, obligaron a pensar con mayor detenimiento en las Ciencias de la Educación, de tal modo que fuera de la UNAM se comenzaron a crear Escuelas y Facultades de Ciencias de la Educación a fines de los setentas y principios de los ochentas del siglo XX, como sucedió en la Universidad Autónoma Benito Juárez de Tabasco donde, en un plan cauteloso y conciliador se creó una Facultad de Pedagogía y Ciencias de la Educación. Como hasta la fecha sucede, nadie ha salido bien librado de un enfrentamiento con la UNAM, por lo que prevalecieron la prudencia y el pragmatismo, no sólo en el sureste sino en el resto del país. A la fecha existen unos mil programas de licenciatura avalados por la Secretaría de Educación Pública, Universidades Privadas, FIMPES, ANUIES y Universidades Autónomas de los estados, donde se hacen sinónimos Pedagogía y Ciencias de la Educación, sin profundizar en los problemas epistemológicos que estas últimas generan. Así por ejemplo Georges Vigarello critica a las Ciencias de la Educación por la no especificidad de esta disciplina, que por cierto no está del todo clara, hasta el punto de no aparecer; parecería que estas “Ciencias..” se constituyen por su objeto de estudio, sin la creación de nuevos ámbitos científicos; ¿se trata de crear un oficio y no una profesión?; ¿se pretende mediante ellas imponer una línea tecnocrática de consultores profesionales que desconocen la filosofía y desdeñan el humanismo tradicional en la Pedagogía? Lo menos que se puede decir es que las Ciencias de la Educación no tienen un campo ni son epistemológicamente originales[26].

Sin embargo, ya iniciado el debate por Mialaret y compañía, las discusiones por la terminología se desbordaron; se decía que la pedagogía strictu sensu se refiere únicamente a la educación de los niños, que para los hombres adultos debía hablarse de “Andragogía”, para los ancianos “Gerontogogía”; además, se sugiere aplicar términos específicos para cada actividad como educología, educonomía, edumática, curricología o curricultología, etcétera[27].

En el mismo período que analizamos arriba en México (1924 – 2000), muy enriquecido por la práctica educativa de indígenas, las alfabetización acelerada de grandes grupos, la educación popular y técnica, la capacitación para el trabajo y demás, los educadores latinoamericanos enfrentaban problemas similares y trataban de resolverlos con recursos propios, generando reflexiones pedagógicas originales muy valiosas, como Enrique Corona Morfín y la educación rural[28], Rafael Ramírez y la escuela rural mexicana[29], Francisco Gutiérrez con su Pedagogía de la Comunicación, María Torres con la alfabetización popular, María Teresa Nidelcoff: la formación del profesor – pueblo; Fernando de Azevedo con su proyecto liberal y Paulo Freire con su Pedagogía del Oprimido[30], por mencionar sólo a los más destacados, quienes sin embargo no entraban en las definiciones generadas en Europa o Norteamérica por su origen local tanto de problemas como de soluciones, por lo que a todos ellos se les englobó en la Teoría de la Educación, metiéndolos en el mismo saco del constructivismo, personalismo y culturalismo[31].

El comunismo cayó con el muro de Berlín y tiene su acta de defunción oficial en 1989 pero, los intereses nacionales siguen en pie, tanto como las preferencias de los grupos o camarillas científicas que usan su terminología para diferenciarse de los demás y tratar de sentar sus propias tradiciones; debido a esto, las distintas nomenclaturas continuarán Ad aeternum. “Esa quimera (de unidad intelectual internacional) imaginada por el historiador católico alemán Lord Acton, quien tanto hizo por introducir los métodos de la historiografía científica alemana en Inglaterra, (es irrealizable). Acton esperaba dirigir una Historia Moderna para la Cambridge University Press, una obra en la cual resultara imposible inferir la nacionalidad de los colaboradores a partir del método y contenido de sus artículos... Una historia que será escrita cuando el mar se vuelva limonada”[32].

Por lo anterior concluyo que la ciencia de la Educación es la Pedagogía; debemos utilizar este concepto con plena conciencia de su antigüedad y valor teórico, aunque no está de más entender históricamente el uso de los conceptos similares en otras regiones.





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[1] Profesor Titular “C” T/ C Universidad Pedagógica Nacional, Unidad Ajusco, amarin@upn.mx[]

2 Emile Durkheim, Educación y Sociología, México, Colofón, 1997, p. 103 – 104.[]

3 Enrique Moreno y de los Arcos, “Los orígenes de la Pedagogía en México”, en E + A. Enseñanza más aprendizaje. Revista de la Escuela de Graduados de la Escuela Normal Superior del Estado de Nuevo León, No. 5, septiembre de 1982, p. 59 – 76.[]

4 N. Abbagnano y A. Visalberghi, Historia de la Pedagogía, México, F.C.E., 1995, undécima impresión.[]

5 Robert K. Merton, La sociología de la ciencia, Alianza Editorial, Madrid, 1977, p. 357. []

6 Pierre Bordieu, “Genèse et structure du champ religieux”, en Revue Français de Sociologie, XII, 1971, pp. 295 – 334 ; « Le marché des biens symboliques », en Année Sociologique, 1973, pp. 49 – 126 ; « Le couturier et sa griffe », en Actes de la Recherche en Sciences Sociales, 1 (1), janvier 1975, pp. 7 – 36, y Questions de Sociologie, París, Minuit, 1980.[]

7 Pierre Bordieu, “Le champ scientifique”, en Actes de la Recherche en Sciences Sociales, 2eme Anné, No. 2 – 5 , juin 1976, p. 88.[]

8 Emilio Tenti Fanfani, “El campo de las ciencias de la educación: elementos de teoría e hipótesis para el análisis”, en Alicia de Alba recopilación y presentación, ¿Teoría Pedagógica? Lecturas introductorias, México, UNAM /Coordinación de Humanidades/CESU, 1987, p. 379. []

9 Enrique Moreno y de los Arcos, “Los orígenes de la Pedagogía en México”, en E + A. Enseñanza más aprendizaje. Revista de la Escuela de Graduados de la Escuela Normal Superior del Estado de Nuevo León, No. 5, septiembre de 1982, p. 59 – 76.[]

10 “Diversos estudios han demostrado que las citas en obras científicas no se limitan a identificar a los autores de las ideas y las fuentes de datos. Reflejan los estilos intelectuales de las respectivas comunidades científicas nacionales, los métodos pedagógicos de los estudios de posgrado y las preferencias literales de los directores de revistas profesionales influyentes. A veces remiten no sólo a las fuentes precisas de los datos presentados por los autores, sino también a las teorías y a las escuelas teóricas con las que quieren o esperan que se las identifique:” Anthony Grafton, Los orígenes trágicos de la erudición. Breve tratado sobre la nota al pie de página, México, FCE, 1998, p. 18.

Grafton apoya su afirmación en la obra de B. Cronin, The Citation Process, London, 1984. []

11 Gastón Mialaret, Nueva Pedagogía Científica, Prólogo de Maurice Debessé, traducción de A. García Burgos, Barcelona, Luis Miracle, 1961, 118 págs. Ilus. (Biblioteca Práctica de Psicología y Psicopatología Infantiles); Gastón Mialaret, Introducción a la Pedagogía, Barcelona, Vinces – Vives, 1971, 186 págs.; Maurice Debessé y Gastón Mialaret (Editores), Tratado de Ciencias Pedagógicas, 6 vols., traducción de Prudenci Comes, Barcelona, Oikos – Tau, 1972. []

12 Orlando Valera Alfonso, El debate teórico en torno a la Pedagogía, Bogotá, Editorial Magisterio, p. 74.[]

13 Los rusos y alemanes orientales por supuesto que permanecieron inmutables ante el atrevimiento del viejo profesor francés y continuaron hasta el fin con su nomenclatura.[]

14 D.B. Elkonin, “Esbozo de la obra científica de Lev Semionóvich Vigotski”;Ramón Ferreiro Gravie, “Lev Semionóvich Vigotski, Mozart de la Psicología”; Fernando González Rey, “L.S. Vigotski: presencia y continuidad de su pensamiento”, en Revista Psicología, publicación bimestral, marzo – abril 2003, Director General Gabriel Barrera T.; Editora Profesora Leticia América Becerril Juárez, Lago Ontario 55, Colonia Tacuba, C.P. 11410, México 17, D.F. Telefax: 5399 6334.[]

15 D.B. Elkonin, Soovranie Zachinieniye, Moskva, Izdatelvo Nauka, 1984.[]

16 Patricia Ehrlich Quintero, Estado Nacional y educación en México, en Revista Reencuentro, análisis de problemas universitarios, Serie Cuadernos, http//cueyatl.uam.mx/-cuaree/ septiembre 2001.ISSN 0188-168X[]

17 Patricia Ehrlich Quintero, Op. Cit.[]

18 Alejandro de Humboldt en Enrique Krauze, Mexicanos eminentes, México, Tusquets, septiembre del 2000, p. 382.[]

19 Enrique Krauze, Mexicanos eminentes, México, Tusquets, septiembre del 2000, p. 385.[]

20 J.G. Fichte, Discursos a la nación alemana, Biblioteca de los grandes pensadores, Barcelona, Tecnos, 2002.[]

21 Reimpreso por la UNAM en México, 1984.[]

22 Enrique Moreno y de los Arcos, “Los orígenes de la Pedagogía en México”, en E + A. Enseñanza más aprendizaje. Revista de la Escuela de Graduados de la Escuela Normal Superior del Estado de Nuevo León, No. 5, septiembre de 1982, p. 59 – 76.[]

23 Enrique Moreno y de los Arcos, “Los orígenes de la Pedagogía en México”, en E + A. Enseñanza más aprendizaje. Revista de la Escuela de Graduados de la Escuela Normal Superior del Estado de Nuevo León, No. 5, septiembre de 1982, p. 59 – 76.[]

24 Enrique Moreno y de los Arcos, Op. Cit., p. 76.[]

25 Francisco Larroyo, Pedagogía de la enseñanza superior, México, UNAM, Facultad de Filosofía y Letras, 1959.[]

26 Georges Vigarello, “¿Una especificidad teórica para las Ciencias de la Educación?”, en Alicia de Alba recopilación y presentación, ¿Teoría Pedagógica? Lecturas introductorias, México, UNAM /Coordinación de Humanidades/CESU, 1987, p. 392 – 395. Enrique Moreno y de Los Arcos, Pedagogía y Ciencias de la Educación, México, Colegio de Pedagogos de México, 1990.[]

27 Orlando Valera Alfonso, El debate teórico en torno a la Pedagogía, Bogotá, Editorial Magisterio, p. 76.[]

28 Benjamín Fuentes, Enrique Corona Morfín y la educación rural (Antología), México, SEP / Ediciones El Caballito, 1986.[]

29 Concepción Jiménez Alarcón, Rafael Ramírez y la Escuela rural mexicana (Antología), México, SEP /

Ediciones El Caballito, 1986.[]

30 Moacir Gadotti, Historia de las ideas pedagógicas, México, Siglo XXI Editores, 2000, segunda edición en español.[]

31 Orlando Valera Alfonso, Op. Cit.[]

32 Anthony Grafton, Los orígenes trágicos de la erudición. Breve tratado sobre la nota al pie de página, México, FCE, 1998, p. 17.


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Enlaces:

- El debate teórico en torno a la educación: http://www.tuobra.unam.mx/publicadas/040626182234-El.html


Por leon3135 - 26/01/2005 22:03:45 [denunciar este mensaje]
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El análisis de la educación superior en México med
EL ANALISIS DE LA EDUCACÌÓN SUPERIOR EN MÉXICO

MEDIANTE LA TEORÍA DEL CAOS



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Alvaro Marín Marín



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En este trabajo, se utiliza la teoría del caos para analizar y comprender la situación del sistema universitario mexicano a partir de 1970 hasta la actualidad. La teoría de los sistemas complejos o teoría del caos originalmente usada en física, está extendiendo sus aplicaciones a la literatura, la antropología y la sociología. Aparentemente, se usa ahora por primera vez para el estudio de una parte del sistema educativo. Especialmente adecuada para este fin, permite observar desde esta novedosa perspectiva el acelerado crecimiento de nuestras universidades, la expansión de su matrícula, la aparición de nuevas carreras, la planeación ficticia hecha por las autoridades, la creciente complejidad del sistema universitario causada por la aparición de nuevos actores, instituciones y leyes en un marco de restricción presupuestal.



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Marco contextual y definiciones fundamentales

En el presente trabajo es importante delimitar el alcance de algunos términos para esclarecer el uso que pretendo darles y, de esta manera acotar sus límites. Me interesa aplicar la teoría del caos a la comprensión de los fenómenos y problemas surgidos del sistema de la educación superior en México a causa de la necesidad de examinarlo bajo una nueva perspectiva, que aproveche los aportes hechos por mis profesores, grandes expertos en la materia, pero que no se detenga en la enumeración o repetición de sus logros investigativos.

El estudio de los sistemas complejos ha sido abordado con mucho éxito por la perspectiva del caos; un sistema es "cualquier porción de la realidad elegida para su estudio", mientras que sistema complejo es un concepto que se aplica a todos los "sistemas dinámicos y abiertos" (Blanck - Cereijido y Cereijido, 1997, p. 30).

Aplicado a mi objeto de estudio, el sistema de las instituciones de educación superior en México, se refiere al "conglomerado de instituciones que tienen en común realizar alguna tarea de las correspondientes a la educación superior" (Taborga y Hanel 1995, p. 7).

El sistema de IES está conformado "por tres subsistemas dispares y distintos en sus objetivos de creación, finalidades, organización, líneas de dependencia, cobertura y ámbito de sus funciones. Estos subsistemas corresponden a las universidades, a los tecnológicos y a las normales, que a su vez se subdividen en públicos y en privados..." (Taborga y Hanel 1995, p. 17).

La realidad del sistema de educación superior se hace aún más compleja por estar condicionada por el desarrollo, demandas y presiones del ámbito macrosocial en que se desenvuelve. Por tanto, tres factores de encuadre consubstanciales con la realidad social mexicana contemporánea son: a) el territorio, b) la población, y c) la infraestructura física, al tiempo que los dos fenómenos producidos por la política económica y social han sido la industrialización y la urbanización.



Gracias al proyecto político resultante de la Revolución Mexicana, los tres factores de encuadre mencionados antes, se han combinado de diferente manera en el tiempo, relacionándose con las diversas estrategias de política económica que asumieron los diferentes gobiernos.

La Constitución de 1917 estableció dos premisas fundamentales del modelo político mexicano: a) entre el desarrollo económico y el desarrollo social debe existir equilibrio e influencia mutua, de tal manera que el uno promueva y apoye el crecimiento del otro; b) que el desarrollo económico es un instrumento de justicia social y ésta un medio para distribuir entre la población los bienes y servicios materiales y culturales a fin de elevar en forma racional y consecuente los niveles de vida, (Taborga y Hanel, 1995, p. 10).

Los factores de encuadre fueron determinantes de la siguiente manera: el territorio amplio facilitó las tendencias centrífugas de los asentimientos humanos, entorpeció el vínculo urbano-rural, elevó el costo de los servicios y frenó el sentido de cohesión nacional.

En la educación superior, este factor se reflejó en el desarrollo no articulado de las instituciones de tercer nivel, en su aislamiento, en la heterogeneidad de la demanda para los estudios de licenciatura, en la falta de coordinación entre instituciones y en la duplicidad de carreras, programas y proyectos.

El factor población ha tenido un fuerte impacto en las IES, por la alta y sostenida tasa de nacimientos y el predominio de niños y jóvenes así como la concentración en las capitales de los Estados y en la capital federal. "La población comprendida en el grupo de edades entre los 20 y 24 años (demanda teórica) de la que surge la demanda de estudios de licenciatura (demanda real), pasó de 6.1 millones en 1980 a 7.8 en 1990. Se prevé que el año 2000 alcance 9.9 millones" (Taborga y Hanel, 1995, p. 1l).

El crecimiento poblacional combinado con la cada vez mayor satisfacción de la demanda educativa en los niveles básico y medio, permitieron que entre 1977 y 1994 la matrícula de licenciatura creciera en un 45, pasando de 579 372 alumnos a un millón ciento ochenta y tres mil ciento cincuentiuno (Taborga y Hanel, 1995, p. 1l).

La falta de desarrollo de la infraestructura física en algunas regiones del país motivó desequilibrios estatales y regionales, falta de coordinación institucional, escasa planeación nacional, así como limitantes en la difusión cultural y la extensión de los servicios.

La política económica de los diferentes gobiernos nacionales ha sido variantes estratégicas de desarrollo sobre el tema básico de respeto a las formas de propiedad privada, que han generado la urbanización correlacionada con el desarrollo económico, la modernización social y política, así como la industrialización conseguida con el modelo de substitución de importaciones que se implantó desde la década de los años treinta y permitió un impresionante crecimiento del sector industrial privado, de servicios y petrolero, el cual dio muestras de agotamiento a mediados de la década de los años ochenta, por lo que a partir de 1985 se impulso un modelo económico modernizador, llamado por el presidente Salinas "modelo de liberalismo social" (Salinas de Gortari, 4 de marzo de 1992) y por sus críticos "modelo neoliberal" (Aguilar, diciembre de 1989,p.3). Esta nueva versión del capitalismo mexicano tiende a una mayor eficacia y competitividad en el contexto mundial de globalización y complementación económica.

En lenguaje coloquial, caos es sinónimo de desorden; sin embargo, para la ciencia, el caos es una forma superior de orden. Algunos teóricos del caos lo imaginan como un vacío del que puede emerger algo (Prigogine y Stengers, en Hayles, 1998, 123), mientras otros lo observan como una compleja configuración dentro de la cual el orden está implícitamente codificado (Shanon en Hayles, 1998). El caos se caracteriza por la no linealidad de sus manifestaciones, las grandes consecuencias de causas minúsculas, la importancia de la escala, las diferencias cualitativas entre los procesos lineales y los complejos, las simetrías recursivas entre los niveles de escala las cuales mediante el procedimiento de iterar una función o usar los resultados de un cálculo como comienzo del siguiente pueden producir fractales, o imágenes mayores o menores que la original pero de estructura similar.

Los sistemas verdaderamente caóticos son deterministas e impredecibles, lo que significa que pueden ser generados siguiendo leyes determinadas, pero que nunca podernos estar seguros de lo que resultará de su aplicación. Todos los sistemas caóticos poseen mecanismos de retroalimentación que crean circuitos en los que la salida revierte hacia el sistema como entrada. Los teóricos del caos lo consideran el motor "que impulsa un sistema hacia un tipo de orden más complejo. Les gusta el caos porque hace posible el orden" (Hayles, 1998, p. 44). Shaw cree que el caos es la fuente de toda nueva información en el mundo, porque en la naturaleza los sistemas caóticos son mucho más abundantes que los ordenados, asegurar la variedad y riqueza de nuestra experiencia y limitan severamente nuestra capacidad predictiva (Hayles, 1998, p. 204).

Considero que todas estas características pueden aplicarse sin mucho esfuerzo al sistema de educación superior en México, pues no existen en él modificaciones de tipo causa-efecto, todas sus transformaciones son no lineales, causas minúsculas le producen grandes consecuencias como puede observarse en los movimientos sindicales, donde a veces las quejas de las secretarias acerca de la calidad del café o la falta de tacto de sus efes para tratarlas pueden llevar a paros o huelgas más o menos prolongadas; las universidades son de diferentes tamaños, pasando desde las más pequeñas de menos de quinientos alumnos hasta las de más de cuarenta mil, por lo que también en ellas la escala es muy importante; el sistema de la educación superior en México es muy determinista, porque está reglamentado con una legislación minuciosa, pero es impredecible porque no podemos calcular, ni siquiera aproximadamente los desarrollos futuros de las instituciones; las IES también practican mucho la endogamia, contratando a sus egresados como profesores o empleados por lo que podríamos decir que son mecanismos que se retroalimentan. Las IES son fractales porque han reproducido uno o dos esquemas básicos a diferente escala y en diferentes momentos una y otra vez hasta el cansancio: el modelo de universidad con escuelas, facultades, institutos y centros de investigación; y el modelo departamental con áreas, divisiones y unidades regidas por una administración centralizada.

Un sistema caótico tiene, entre otras muchas de sus características positivas, la de generar variedades que a los organismos biológicos les permite la supervivencia, mientras que un sistema de régimen periódico o regular produce confiabilidad y estabilidad, lo que puede conducir directo a la muerte por falta de capacidades adaptativas (Braun 1996,pp.100-101 y 123). Por lo que se refiere a las IES, su carácter caótico les ha permitido sobrevivir, adaptándose a las transformaciones de los tiempos, así como a las cambiantes políticas de las diferentes administraciones.

No obstante que el comportamiento de un sistema parezca regular y ordenado por un determinado período de tiempo, puede manifestarse caótico en un plazo mayor, mostrando algunas características erráticas. "...el caos parece estar en todos lados: en la columna de humo de un cigarrillo, en el clima, en el movimiento de los automóviles, en las avenidas de alta velocidad, en los seguros, en la teoría política, en la astronomía. El caos ha eliminado barreras y fronteras entre disciplinas. El caos es una ciencia de la naturaleza global de los sistemas (Braun, 1996, p. 154).

La definición técnica del caos nos señala que su evolución es impredecible debido a lasensibilidad del proceso a las condiciones iniciales, por lo que la manera más rápida de conocerlo es observando como prosigue su dinámica (Schiffer, 1996,p.40).De este modo, podemos evaluar que tan predecible es un sistema, cada cuando podemos hacer predicciones, que desviaciones podemos esperar alrededor de cierto valor promedio y cuál será el comportamiento del sistema para cierto período. Además, podemos aprender a dirigir un sistema utilizando sus facultades de auto-organización, al tiempo que ajustamos los criterios adecuados de control (Schiffer, 1996,p.103), como ya lo hace la ANUIES con las IES.

En la física de los fractales, un atractor es el punto de una órbita que parece atraer hacia sí al sistema. Un péndulo tiene un atractor de punto fijo porque termina por detenerse siempre en el punto medio de su período. Para las IES su atractor sería la SESIC de laSEP y la ANUIES.

Por otra parte, un atractor extraño es un punto externo al proceso hacia el cual todas las variantes parecen tender, lo que aplicado a nuestro sistema de educación superior, podría equivaler a los modelos universitarios extranjeros y recomendaciones de política educativa elaboradas por agencias internacionales, con base en la idea de que la globalización de los procesos productivos y económicos nos obliga a modernizarnos, copiando en la medida de lo posible las propuestas del extranjero.

El concepto de estructura nació en el siglo XVI en referencia a la construcción de edificios, y se empezó a usar para denotar las relaciones entre las partes de un todo; se usaba en ese sentido en los estudios anatómicos que empezaban a florecer y pasó a las ciencias sociales por el empleo de analogías orgánicas entre los analistas políticos.

En 1858, Spencer asoció los términos "estructura" y "función" prolongando la imagen orgánica; Marx habló también de estructura pero empleó la metáfora de un edificio y no la de un organismo, aunque su noción no aparece claramente diferenciada de otros conceptos.

Un profesor de Yale en 1955, Murdock, sostuvo que en vez de insistir en el aspecto "estructura" se debe acentuar el de "proceso"; Vogt afirmó en 1960 que la palabra "estructura" es un concepto estático de los antropólogos ingleses, mientras que la palabra "proceso" es un concepto dinámico inventado por los científicos norteamericanos. Aquí usaré ambas palabras correlacionándolas para que funcionen en el sentido inglés y en el norteamericano al mismo tiempo.

Desarrollaré mi trabajo en los siguientes cuatro capítulos para intentar la demostración de mis propuestas tomando como ejemplo el sistema nacional de educación superior y correlacionándolo con cuatro proposiciones o normas fundamentales de la teoría del caos, que enumero y servirán como título de los siguientes apartados:

1.- Los sistemas complejos, sujetos al comportamiento caótico están formados por un número muy grande de componentes y son muy heterogéneos.

2.- Una misma causa puede provocar multitud de efectos; un parámetro puede estar afectado por múltiples causas y sus procesos no son lineales.

3.- Las estructuras son configuraciones pasajeras que adoptan los procesos.

4.- Los procesos interaccionan fuertemente con el medio y se mantienen apostados al borde de las crisis en las que finalmente se precipitan. (Black-Cereijido y Cereijido, 1997, pp. 130 y 131).

Brunner informa que durante la época colonial se fundaron en la región diez universidades cada cien años, de las cuales desapareció una cuarta parte antes de 1825; en los siguientes ciento veinticinco años se consolidaron cincuenta establecimientos más, para llegar a setenta y cinco universidades a mediados del presente siglo.

Entre 1950 y 1975, este número se multiplicó por cuatro hasta alcanzar en la última fecha un total de 330 establecimientos, que llegaron a 400 en 1980 y a 450 en 1985. Si se consideran no sólo las universidades, sino todos los establecimientos post-secundarios la cifra pudo elevarse a más de dos mil quinientas instituciones para comienzos de la década de los noventa (Brunner, 1990, pp. 71-72).

Respecto de la matrícula universitaria latinoamericana, observó un crecimiento paralelo al institucional: si en 1950 había 266 692 alumnos que correspondían al 2 por ciento del grupo de edad de entre 20 y 24 años, ya para 1970 había aumentado a un millón seiscientos cuarenta mil, tres millones seiscientos cuarenta y ocho mil en 1975, cuatro millones ochocientos noventa y un mil en 1980, y seis millones cuatrocientos setenta y cuatro mil en 1985 (Brunner, 1990, p. 73).

En el caso de México, el crecimiento también fue notable, pues si en 1950 teníamos treinta y cinco mil estudiantes de tercer nivel, diez años después eran setenta y ocho mil, en 1970 doscientos cuarenta y siete mil seiscientos, cerca de novecientos mil en 1980 y un millón doscientos siete mil ochocientos en 1985 (Winkler, 1990,p.116). Tan vertiginoso crecimiento debió echar mano de personas de las clases medias y bajas, para lograr la popularización de la enseñanza superior (Brunner, 1990, p. 83).

Por lo demás, podemos considerar que era esta una tendencia mundial, pues incluso en Estados Unidos se dice que las universidades tienen oficinas de admisión que se comportan como los antiguos cazadores de esclavos: "Así, la labor de los funcionarios de la oficina de admisión, especialmente en las instituciones más débiles, ya no consiste en rechazar a los postulantes incompetentes, sino en encontrar suficientes cuerpos vivos para inflar el número de inscritos a toda costa" (Williams, 1993, p. 44).

Por su parte, el cuerpo docente latinoamericano creció hasta llegar a quinientos veintiséis mil profesores en 1986, la mayoría de ellos de jornada completa, con lo que se inauguró la profesionalización docente en la década pasada (Brunner, 1990, p. 76). Centrando nuestra atención en México, el sistema educativo en el ámbito superior incorporó mil quinientos profesores al año en la década de los sesenta, cuatro mil trescientos para el mismo período en los setenta y tres mil novecientos en los ochenta, en un proceso que el maestro Rollín califica de atropellado (Kent, 1993,p.356).

Lógicamente, el crecimiento institucional, el de la matrícula y el de los profesores generó también el de los empleados administrativos, técnicos y manuales que comenzaron a agruparse en organismos gremiales para defender políticamente sus intereses, desde la perspectiva impuesta por la lógica del sistema: mientras más gente demostraran controlar, mayores serían los beneficios reales o supuestos que obtendrían para sus vasallos/agremiados: "...el 10 de septiembre se dio a conocer que 30 sindicatos universitarios de la FSTU, reunidos en Durango, habían acordado y ratificado la constitución del SUNTU para el 12 de octubre de ese año (1979), y se esperaba que contara con más de 50 000 afiliados (Villaseñor, 1988,p.139). Tantos agremiados dirigidos políticamente, es seguro que causen disturbios en la defensa de cualquier interés considerado válido por sus líderes.

La reproducción y crecimiento acelerado del sistema de educación superior en México se puede entender con mayor facilidad si la consideramos desde el punto de vista de la teoría de los fractales. Los físicos han observado que estructuras aparentemente muy complejas pueden generarse de la reduplicación, translación o rotación de una configuración simple a diferentes niveles y escalas.

Aventuro esta explicación porque ningún trabajo sobre el tema que nos ocupa nos señala explícitamente que se hayan construido modelos específicos o particulares para la creación, fundación, ampliación o crecimiento de cada una de las instituciones de educación superior en nuestro país, sino que al parecer se partió de uno o dos modelos básicos y se les reduplicó, trasladó y roto de diferentes maneras, con lo que se dio lugar a un sistema complejo a partir de formas simples o elementales. En la mayoría de las instituciones de nivel superior de México encontramos facultades, institutos y/o centros de investigación; O departamentos, academias, áreas y divisiones como formas de organización académico-administrativa; la mayoría de ella tiene consejos académicos, senados universitarios u otra forma de mando intermedia, y casi todas tienen rectores electos de manera directa o indirecta por los grupos que conforman la todavía llamada "comunidad universitaria", aunque se ha tenido cuidado de no involucrar en estos procesos a los trabajadores y a sus agrupaciones gremiales, por considerar que nos les corresponde intervenir en los asuntos académicos (Villaseñor, 1988).

En 1979 todavía se pensaba dentro de las universidades, que mientras más estudiantes tuviera una institución mayores subsidios debía recibir, por lo que las universidades de Guerrero, Sinaloa, Puebla, y Chapingo sufrieron y generaron graves disturbios políticos a nivel nacional cuando presionaron a las autoridades de la SEP en busca de recursos financieros adicionales (Villaseñor, 1988, p. 156).

La teoría del caos nos indica que los sistemas complejos se transforman por adición, esto es si amontonamos uno por uno los suficientes granos de arena, llegará el momento en que se forme una duna, una playa o una montaña, esto es que se generan cambios cualitativos a partir de agrupaciones cuantitativas en un cierto momento del proceso.

Así, lo que sucedió en el sistema universitario mexicano en los ochenta como producto del crecimiento acelerado de fines de la década anterior, fue una transformación radical e inesperada: se consolidó la así llamada "oligarquía académica" (Martínez Romo, 1992) nuevo, pequeño, pero importante grupo de presión universitario que interactuó con la ANUIES y la SEP en ladefensa de sus intereses.

Las universidades en los sesenta y setenta cumplían supuestamente una función social positiva y sobre la necesidad de realizarla lo más eficientemente era que exigían recursos cada vez mayores al gobierno, pero al crecer y hacerse cada vez más complejas perdieron su orientación inicial y se quedaron sin objetivo y legitimidad, por lo que el gobierno las colocó en los ochenta en un sitio inferior de la agenda social (Kent, 1993, p. 382).

Sin legitimidad ni orientación clara, las burocracias y los grupos dirigentes de las universidades observaron que procesos que no controlaban, modificaban su relación con el gobierno y los sindicatos, por lo que "pasan a una situación de inmovilidad y confusión al caducar velozmente las relaciones con el gobierno basadas en la negociación incrementalista por el subsidio" (Kent, 1993, p. 383).

La heterogeneidad de las IIES se hace evidente al comparar no sólo a los tres subsistemas que lo forman (universidades, tecnológicos, normales), sino también, a las universidades entre sí en términos de¡ número de profesores, de alumnos, de carreras, de institutos y centros de investigación, así como la calidad de sus productos y sus características de desarrollo.

Quiero decir que hay instituciones muy pequeñas para ser relevantes (como la Universidad Latina A.C.) y otras tan grandes como la UNAM que presentan problemas de gigantismo; lo que observarnos y confirma la justeza de tratar este tema desde la teoría del caos es que tales tendencias continúan: se siguen fundando instituciones pequeñas y con poco sustento académico y económico como las universidades tecnológicas en el sector público, y universidades de contadores y secretarias en el sector privado. Parece que nadie se ha enterado que expertos internacionales recomiendan universidades con matrícula superior a cinco mil alumnos, pero menor a veinte mil (Taborga Torrico, H. y Jorge Hanel del Valle, 1995, p. 18).

Otro factor que contribuye a la heterogeneidad caótica y por tanto la creciente complejidad del sistema de educación superior, es la diversidad de modelos adoptados para la creación de IES, dentro de la tradición mexicana ya se habla del modelo populista, el eficientista, el modernizador, el tradicionalista y el indefinido, claramente descritos por sus rótulos sin contar a los modelos extranjeros que se examinan constantemente en busca de el modelo que acierte a sacarnos del subdesarrollo; al parecer, nuestras autoridades han recurrido incluso a los buenos oficios de sabios expertos angloparlantes en su mayoría, que se han erigido en su alter ego proponiendo diversas combinaciones de organización/distribución de recursos/capacitación de personal supervisión para alcanzar a la brevedad posible el tan ansiado desarrollo.

Por lo que respecta a los modelos nacionales de distribución de la autoridad en la educación superior, Clark menciona tres "básicos": el europeo continental, el británico y el norteamericano, además del japonés que también pueden mezclarse de diferentes maneras y en diversas proporciones según el caso del país que intente hacerlos suyos (Clark, 1983, p. 183).

Según Clark en la mayoría de los sistemas académicos europeos, la autoridad se distribuye combinando el gremio académico con la burocracia estatal. En las universidades, los niveles operativos muestran fuertes dosis de autoridad personalista y un dominio colegiado de los profesores sobre sus facultades y establecimientos; allí, no han existido patronatos y la autoridad burocrática se localiza en los ministerios federales como en Italia, Francia y Suecia; los alemanes presentan un modelo federado de este patrón pues los gobiernos regionales son los que controlan el sistema de educación superior (Clark, 1983,p.184).

El modelo británico de autoridad combina los gremios académicos y una modesta influencia de los patronatos y administradores institucionales, aunque ha evolucionado con el paso del tiempo a un sistema cada vez más parecido al europeo continental donde se enfrentan los intereses de los profesores y la burocracia estatal (Clark, 1983, p. 188).

La modalidad norteamericana muestra el predominio de los patronatos y los administradores sobre la autoridad de los académicos, fomentando el desarrollo de una burocracia descentralizada. El modelo japonés privado se desarrolló en estrecho contacto con el Estado y por tanto muestra una interesante combinación de formas opuestas de organización y autoridad: tiene patronatos, burocracias fuertes y estructura departamental; además de que resiente las presiones gubernamentales por mayor calidad.

Las IES públicas de Japón se parecen a las alemanas por estar dominadas por los académicos de mayor prestigio, y a las francesas por depender de un ministerio nacional (Clark,1983,p.19l).

Con miras al Tratado de Libre Comercio que se a al año siguiente, el 14 de diciembre de 1991 se formó un consorcio transfronterizo de IES llamado Consorcio Interinstitucional de Educación Superior Fronterizo, con la intención de promover el desarrollo de la docencia, la investigación y la extensión de servicios, fomentando los intercambios de personas, información e infraestructuras.

Las instituciones firmantes del lado mexicano fueron la Universidad Pedagógica Nacional, la Escuela Superior de Agricultura Hermanos Escobar, la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, El Colegio de la Frontera Norte, la Universidad Autónoma de Chihuahua, el Instituto Tecnológico de Ciudad Juárez y el ITESM Campus Ciudad Juárez (El Universal, 14 de diciembre de 1991).

Las reformas al Artículo Tercero Constitucional hechas a finales de la administración salinista con todo el apoyo del Secretario de Educación Ernesto Zedillo se interpretaron, al menos parcialmente, como una de las muestras de buena voluntad política de nuestro gobierno para que el Tratado de Libre Comercio saliera adelante sin incongruencias legales del lado mexicano; así, en la liberalización de la educación privada, algunos analistas observaron la cancelación de una salvaguarda - el monopolio educativo del Estado mexicano- que evitaba un trato discriminatorio hacia empresas privadas de Norteamérica (Aboites, El Cotidiano 55, junio de 1993).

La complejidad creciente de nuestro sistema de educación superior aumenta con las instituciones extranjeras que ya se están asentando en el territorio nacional con el apoyo político y financiero de personalidades mexicanos como sucede con el Endicott College de Boston Massachusetts, que inauguró una sucursal en la Ciudad de México en abril de 1996, cuando inició sus operaciones impartiendo "únicamente" cuarenta licenciaturas con una matrícula muy restringida. El ex gobernador del Estado de México Ignacio Pichardo Pagaza forma parte de su Consejo Directivo (El Financiero, 18 de abril de 1996, p.34).



2. - Una misma causa puede provocar multitud de efectos; un parámetro puede estar afectado por múltiples causas y sus procesos no son lineales

a) La oferta crea a la demanda:

Cuando el presidente Echeverría decidió abrir las puertas de la educación superior a todos aquellos que lo solicitaran, posiblemente no calculó que la oferta superaría a la demanda desde el primer momento en que se tomó esta determinación; así, en 1972, las instituciones de educación superior podían ya absorber al 104.91; en 1975 al 102.2 y al año siguiente al 100.2 del total de egresados de educación media superior (Varela, 1996, pp. 76-79) con lo que prácticamente las IES nacionales tuvieron un problema inédito: debían buscar alumnos incluso hasta en el extranjero para poder ocupar medianamente sus instalaciones y dar alguna ocupación a los nuevos trabajadores docentes, técnicos y manuales contratados para tal efecto.

Por recordar un ejemplo mencionado antes, entre 1970 y 1990 se debió contratar a cuando menos ochenta y cinco mil nuevos profesores; dato que demuestra uno de los principios básicos de la teoría del caos: algo puede surgir de la nada, ya que los profesores, en la mayoría de los casos, debieron improvisarse seleccionándolos de entre los alumnos de los últimos semestres de licenciatura porque no existían antes ni hubiera sido posible formar los recursos humanos adecuados en plazos tan breves y perentorios.



b) Si sólo es importante cuántos entran, no importa el número de egresados:

Cuando se estudia la eficiencia terminal de la educación superior en México entre 1968 y 1976 para calcular las consecuencias de las políticas educativas a nivel superior, observarnos que el por ciento de egresados de seis cohortes observadas entre esas fechas es de 51.7, para los años 1973-1977, lo que representó un descenso con respecto al sexenio anterior que había llegado al 59.8; además, si se comparan los resultados universitarios con los de la secundaria pública, se observa que en el nivel medio básico la eficiencia terminal llegaba al 70.3, casi veinte puntos porcentuales por encima del nivel superior (Varela, 1996, pp. 81-84).



Las interpretaciones de estas cifras son diversas, Castrejón Diez atribuye la deserción de los niveles superiores a la deficiente formación ofrecida por los anteriores desde la primaria hasta bachillerato; esta opinión debe tomarse con reserva pues recordarnos que el autor mencionado fue un importante funcionario en este sector y destacado núembro de la oligarquía universitaria de ese sexenio, lo que podría hacernos pensar que está defendiendo a su gremio de los ataques normalistas.

Otros opinan que se dieron muchas duplicidades, desperdicios y excesos de los que los muchachos no eran responsables. Yo creo que no todos tienen voluntad ni talento para cursar estudios superiores y que cuando las instituciones comienzan a actuar estadísticamente, estos son los resultados caóticos normales.



c) La planeación ficticia sólo consigue metas irreales:

En la década de los sesenta se puso de moda en Latinoamérica la plantación de las acciones de gobierno, como una manera de demostrar que la Alianza para el Progreso no había sido en vano y que nuestros países estaban en camino de adoptar una racionalidad semejante a la del mundo industrializado. en el campo de la educación superior, el presidente Díaz Ordaz tomó la iniciativa de invitar a los más destacados científicos sociales y miembros del estamento universitario para que trabajaran en un proyecto de planeación integral de la educación que, una vez terminado en 1968, fue archivado (Varela, 1996, p. 75).

Por otra parte, desde la fundación de la ANUIES en 1950 y a lo largo de todo el sexenio de Echeverría, durante las reuniones realizadas por este organismo en Villahermosa, Toluca, Tepic y Querétaro, diferentes autoridades plantearon la necesidad de un proceso de planeación de la educación superior basado en el auto estudio institucional pero, siguiendo lo que era ya una tradición en México, las propuestas no pasaron del plano declarativo y bien intencionado, sin concretarse en medidas de política educativa.

Dice un autor a propósito de estas ideas: "En el nivel propiamente sistémico chocaron con el obstáculo que significaba la discontinuidad entra la SEP y ANUIES por una parte, y entre la segunda y cada centro de estudios por otra. En el interior de las instituciones, los equipos de planeación estuvieron aislados o sometidos a las necesidades coyunturales de las rectorías, o a la discontinuidad de las actividades por los cambios de rectores. Nacidos para curar la atomización de la educación superior, se vieron atrapados por la misma (Varela, 1996, p. 76).

En el campo de la planeación, el gobierno de Echeverría se caracterizó por romper con el pasado y olvidarse de los planes nacionales, impulsando las acciones institucionales (Pallán, 1993, p. 38). Durante el sexenio de López Portillo, el Plan Nacional de Educación fue apoyado por el entonces secretario Muñoz Ledo, logrando incluso que se aprobara en una asamblea de la ANUIES a mediados de 1977, presentándoselo al presidente de la República en noviembre sin embargo, bastó con que Muñoz Ledo abandonara el cargo para que su proyecto se archivara (Pallán, 1993, p. 39). Su sucesor en la SEP Fernando Solana Morales promovió en 1978 el documento llamado La planeación de la educación superior en México, donde se definía la integración de un Sistema Nacional de Planeación Permanente de la Educación Superior, el cual sirvió de base para la redacción del Plan Nacional de Educación Superior 1981-1991: Lineamientos Generales.

Aunque las autoridades no se propusieron mentir como uno de sus objetivos fundamentales, al planificar el desarrollo de la educación superior, se fijaron metas que no correspondían con el entorno económico nacional e internacional, por lo que su plantación resultó ficticia, como lo señala el maestro Rollin: "El carácter irreal de este documento [el Plan Nacional de Educación Superior 1981-1991] es quizá el indicador más fiel del papel que jugó este tipo de planeación en la educación superior mexicana" (Kent, 1993, p. 379). Por tanto, volvemos a observar un resultado inesperado e, incluso, no deseado.

Ya en el sexenio de Miguel de la Madrid se formularon el Programa Nacional de Educación Superior (PRONAES) y el Programa Integral para el Desarrollo de la Educación Superior (PROIDES), elaborados por la Comisión Nacional de Planeación de la Educación Superior (CONPES) (Pallán, 1993, p. 40).

El desarrollo universitario y de las IES en general aparentemente trató de frenarse con recortes presupuestases, mediante una política que convirtió a la SPP en el organismo rector de la educación nacional, pues esta dependencia gubernamental tomaba las decisiones financieras sobre el sistema educativo. Sin embargo, de 1970 a 1985 segundo año del gobierno de IM la matricula universitaria en nivel licenciatura creció un 234, y entre esa fecha y 1994 siguió haciéndolo en un "moderado" 22.4 (Taborga y Hanel, 1995, p. 25). Eppur si muove como hubiera dicho Galileo. La teoría del caos demuestra de esta manera que a veces, buscando unos objetivos se llega a resultados contradictorios u opuestos.

Declarativa y formalmente, tanto por escrito como en el discurso de sus miembros más destacados, ninguna universidad mexicana busca el despilfarro, la corrupción y la ineficiencia, pero la UNAM ha conseguido tener veinte mil trabajadores de más protegidos por un sindicato corrupto que impide cualquier modernización (Sheridan, Vuelta 253, diciembre de 1997, p. 10). También, la nueva clase de "acadestrativos" o académicos que cumplen funciones administrativas ha hecho más que ningún otro grupo por desviar el proyecto académico de la UNAM al servirse de sus puestos con fines personales:

"Su perpetua orgía libertaria con los partidos políticos y las organizaciones estudiantiles en el lecho de la UNAM no ha rendido sino elevación de costos, retraso académico, descrédito moral y, desde luego, un puñado de sinecuras para los líderes. Siempre será más fácil gritar "democracia que escuchar a la razón" (Sheridan, Vuelta 253, diciembre de 1997, p. 10).



d) Si quieres que algo no se resuelva, crea una comisión:



En 1978, a dos años de haber empezado el gobierno de López Portillo, la ANUIES en su reunión de noviembre en la ciudad de Puebla, logré la constitución del Sistema Nacional Permanente de Planeación de la Educación Superior (SINAPPES) (ver Martínez Romo, 1992); que puso en práctica una política de acciones inductivas y de remoción de obstáculos legislativos, pero sín el uso de medidas coactivas generalizadas. "No fue una política optativa pero tampoco se impuso ineludiblemente" (Villaseñor, 1994, p. 26).

El siguiente paso lo dio el gobierno de Miguel de la Madrid en 1984 al instrumentar el PRONAES o Programa Nacional de Educación Superior, que pretendió poner el control universitario en manos de la Secretaría de Educación Pública desplazando de estas funciones a la ANUIES; sin embargo, el descenso en las aportaciones económicas federales a las IES causado por la crisis y las políticas restrictivas instrumentadas por el gobierno, prácticamente anularon los esfuerzos en este sentido (Villaseñor, 1994, p. 27), permitiendo que se materializara la llamada política de "negligencia benigna", así se redujo el presupuesto, pero creció la planta de maestros de tiempo completo y medio tiempo (Kent, 1990, p. 384).



A partir de 1985, el gobierno federal planteó la necesidad de cambiar el esquema de financiamiento de las IES eliminando el criterio de subsidio por el número de alumnos de cada institución, para adoptar en lo sucesivo otro que se basara en la planta de profesores. Ya en el sexenio de Salinas, se profundizaron estas propuestas y se avanzó legalmente en su instrumentación mediante numerosas iniciativas oficiales:

1.-Ciudad Obregón, Sonora 26 de abril de 1988, el candidato priísta presenta sus Diez puntos básicos sobre educación superior.

2.-México, D.F., 16 de enero de 1989, instalación de la Comisión Nacional para la Consulta sobre la Modernización de la Educación.

3.-México, D.F., 31 de mayo de 1989, presentación del Plan Nacional de Desarrollo 1989-1994.

4.-México, D.F., 9 de octubre de 1989, presentación del Programa para la Modernización Educativa 1989-I994.

5.-México, D.F., 7 de noviembre de 1989, instalación de la Coordinación Nacional para la Planeación de la Educación Superior, CONPES.

6.-México, D.F., 23 de noviembre de 1989, instalación de la Comisión Nacional de Evaluación de la Educación Superior, CONAEVA.

7.-México, D.F., 13 de julio de 1990, ANUIES, Propuesta de lineamientos para la evaluación de la educación superior (Ibarra, 1994, pp. 394-404).

Con toda esta parafernalia planificadora y la que se ha seguido acumulando se lograron dos objetivos, supuestamente uno deseado y otro inesperado: ahora existen indicadores y medidas para casi cualquier actividad de los profesores e investigadores universitarios - estamos sobre evaluados - pero también, ha aumentado de manera insospechada la burocracia universitaria, del sector central de la SEP y de la ANUIES. Hay ciento sesenta y cinco burócratas por cada cien profesores y el peor pagado de aquéllos gana mucho más que el mejor retribuido de éstos; en conclusión, muchos docentes quieren volverse acadestrativos.

"En las universidades estatales, que representan el segmento sobre el cual se dispone de una información más elaborada, el número de trabajadores administrativos supera al de académicos de carrera. A principios de 1994, en ese grupo de instituciones se registraron 56 920 plazas administrativas incluyendo personal de base y directivos, frente a 34 410 académicas. El número de horas semana mes pagadas a los administrativos fue también superior al de los académicos rebasándolas en un 23 por ciento. En consecuencia, el número de horas administrativas disponibles para los alumnos fue de 108 en promedio, mientras que las horas académicas fueron sólo de 100.Estas incongruencias revelan que existe una estructura administrativa pesada en esas instituciones. ...En el posgrado, el personal administrativo supera al docente. Estas proporciones indican que la administración de la educación superior puede ser cara y a la vez de baja calidad, ya que el personal carece de entrenamiento adecuado" (OCDE, 1997, p. 73).

"¿Qué se puede hacer? En la práctica ya sé que nada. El STUNAM no va a cambiar a los 20,000 miembros que le sobran por una universidad (o una nación) más eficiente. El político no va a entregar los ases de su manga sin recibir algo a cambio. El acadestrativo no va a regresar su poder así nomás. Los únicos que tienen mucho que ganar y nada que perder son los académicos, pues lo único que pueden ganar no causa réditos políticos" (Sheridan, Vuelta 253, Diciembre de 1997,P. 16).

3.- Las estructuras son configuraciones pasajeras que adoptan los procesos

Las universidades tienen departamentos y/o academias, la sociedad tiene problemas que resolver:

La historia de las instituciones de educación superior nos demuestra que fueron creadas para intentar resolver problemas concretos de la sociedad que las generó; en el medioevo, el Papa trató de educar abogados para que defendieran sus intereses frente a los avances de la secularización promovida por los monarcas; éstos a su vez, propiciaron instituciones "imperiales" que generaran eruditos laicos para la administración y el gobierno.

En el período que va desde el primer liberalismo latinoamericano del siglo XIX hasta la época de Vasconcelos, las IES se transforman en "universidades de abogados", incorporando el antiguo ideal iluminista del Estado docente (Steger, 1974).

Desde entonces y hasta los años setenta del presente siglo, se supuso que las universidades servían a la sociedad brindando educación a los estudiantes que lo solicitaran, preparándolos en las profesiones liberales sin condicionamientos adicionales (Brunner, 1990); en los últimos tiempos, se puso de moda cuestionar este principio, suponiendo que el modelo norteamericano de vinculación universidad - sociedad era el más adecuado. No obstante, Aboites nos informa que en los mismos Estados Unidos ya se está poniendo en duda la validez de orientar a una institución tan compleja y rica como la universidad, al papel muy restringido de reserva de talento, bufete de asesores o taller de innovación tecnológica para las empresas, y se apoya en las palabras del rector de Harvard en 1990: "No debe esperarse que la investigación básica que realiza la universidad le abra a sangre y fuego, un camino real y alfombrado a la competitividad industrial" (Aboites, 1993,p.47).

Aparentemente encontramos una contradicción entre la estructura universitaria con sus propias necesidades, intereses, orientaciones y tendencias, y los procesos sociales más rápidos, cambiantes y fluidos que exigen a las IES respuesta a sus demandas. Dice Clark que "en la medida en que se desarrolla, un sistema construye sus propias fuentes de continuidad y cambio. Crece y se vuelve más complejo; adquiere estructuras de trabajo, creencias y autoridad" (Clark, 1983, p. 262).



"En palabras de Downs, mientras más vieja es una oficina, menos probable es que desaparezca" (Clark, 1983, p. 264) pero también, una institución madura conoce los mecanismos de la adaptación y evolución que organismos más jóvenes deben apenas aprender.

El problema de la vinculación universidad - sociedad o universidad -industria se discute en todo el mundo y México no es la excepción, recientemente la revista Expansión conocida por su línea empresarial y su amplia distribución entre este tipo de público, realizó dos encuestas simultáneas: una entre los ejecutivos de alta dirección y mandos medios, y otra directamente con las áreas de recursos humanos de las empresas y, entre otras cosas, preguntó si era adecuada la formación universitaria "En opinión de los ejecutivos consultados, las necesidades de formación no son satisfechas a plenitud por las universidades" (Expansión, junio 4 de 1997, p. 84).

A Briseida Lavielle autora del informe, le llamó la atención el énfasis puesto por los entrevistados en la necesidad de brindar una educación ética a todos los ciudadanos, sin distinción de su nivel social o económico. "No es para menos: en el contexto actual del país, una serie de acontecimientos ha puesto en evidencia el grado alarmante de corrupción que existe en los más altos niveles de la sociedad (Carlos Fuentes, por citar un comentario al respecto, apunta que la realidad de México está dejando a los escritores sin temas de ficción)" (Expansión, junio 4 de 1997, pp. 85-86).

Esta última aseveración de la señorita Lavielle puede causar polémica, pues el Rector general del ITESM declaró recientemente su preocupación por el lema que adoptan casi la totalidad de sus alumnos en sus relaciones sociales: "el que no transa no avanza" con lo que posiblemente demuestren que su institución si es sensible a los tiempos que corren y está preparando a los jóvenes para interactuar exitosamente con el mundo real.



b) Tradición y cambio universitarios no son excluyentes:

La teoría del caos ha venido a reordenar las relaciones entre los antiguos binomios orden - desorden, cambio - continuidad, pues ya no son antitéticos ni excluyentes uno del otro, sino que son complementarios y contiguos. Clark se encuentra en la frontera de la teoría del caos cuando examina el cambio institucional desde el punto de vista de la tensión entre orden y desorden, cuando reconoce la tendencia del cambio hacia la complejidad y la diferenciación y les da un enfoque intersistémico "con el propósito de estudiar la transferencia de formas y creencias académicas entre países. La transferencia internacional es una forma importante de cambio que no debe ser ignorada, así se trate de un tema poco investigado hasta el momento" (Clark, 1983, p. 267).

Por supuesto que las universidades como cualquier otra institución tienden a la permanencia, pero han mostrado en numerosas ocasiones su capacidad de adaptación a las nuevas realidades mediante el recurso de "agregar y desprender campos del conocimiento y sus unidades auxiliares sin perturbar al resto" (Clark, 1983, p. 267).

Prácticamente es de esta manera como ha crecido el sistema de educación superior en nuestro país: por la fundación de nuevas instituciones y adición a las ya existentes de otros organismos. Así por ejemplo, se fundó la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez en 1973, la Universidad Autónoma Metropolitana y la Universidad Autónoma de Chiapas en 1974, así como la Universidad Autónoma de Baja California Sur en 1976.

Dentro de las instituciones tradicionales se crean también nuevas dependencias autónomas como el Colegio de Ciencias y Humanidades de la UNAM en 1971, las Escuelas Nacionales de Estudios Profesionales en Cuautitlán 1974, Iztacala 1975, Acatlán 1975, Aragón y Zaragoza 1976 (Varela, 1996,p.62).

La Universidad Pedagógica Nacional apareció en 1978 y su sistema de educación a distancia fue creado en 1981, como respuesta a las demandas del gremio magisterial y aunque formalmente se le concibió como una extensión de la Unidad Ajusco, en realidad es una institución paralela, más apegada a la tradición normalista (Educación 2001, septiembre 1997).

A partir de 1990 se crearon los Tecnológicos de Estudios Superiores de Ecatepec, Ornetepec y Zacatecas, además de que se planteó la posibilidad de crear diez más antes del año dos mil. En 1991 se creó la Universidad de Quintana Roo; le siguieron casi al mismo tiempo la Universidad Tecnológica de Estudios Intensivos de NezahualcóyotL así como las de la ~eca, Aguascalientes y Tula (Ibarra, 1993, pp. 437-438). Existe el proyecto de fundar catorce universidades de este tipo antes de finalizar el presente sexenio.

Respecto a la influencia de las agencias internacionales en la transferencia de modelos académicos, señalada por Burton Clark como poco estudiada, Aboites dice:

"Las agencias internacionales - como el Banco Mundial- han definido ya toda una agenda de cambios para las universidades latinoamericanas.

Esta transformación, por lo menos como intento, lleva implícita la decisión de dar por terminado el modelo de universidad vigente en México. Es decir, el de una institución cuya inserción en la sociedad se da a partir de un proyecto social portado por el Estado y retomado a su manera por los trabajadores y estudiantes universitarios. Se busca ahora constituir una universidad que responda fundamentalmente a las demandas expresadas mediante la circulación de recursos y, en último término del mercado" (Aboites, 1993, p. 84).

El cambio se da dentro de las instituciones de educación superior por la tensión indeterminada de diferenciación / des diferenciación. Múltiples grupos de interés promueven la diferenciación, que es estimulada por lo que Clark llana "la diversificación de los consumidores" (Clark, 1983, p. 302); también influyen la segmentación de los mercados de trabajo y la emergencia de nuevas disciplinas. "Vemos así que lo que anteriormente concebíamos vagamente como fuerzas no son en realidad tan misteriosas: operan en procesos de cambio por medio del realineamiento de los intereses de los participantes" (Clark, 1983, p. 303).

Clark señala de manera muy aguda el complejo proceso de cambio/no cambio en las instituciones de educación superior al decir que la gente influyente dentro del sistema casi nunca desea cambiarlo, que las estructuras establecidas resisten y obstaculizan el cambio, pero sin embargo, los cambios se dan de manera constante dentro de ellas a causa de las necesidades de diferenciación profesional, búsqueda de legitimación e interés común de los grupos sociales en defenderse. El cambio es gradual pero acumulativo e irreversible, y se observa en la tendencia de las organizaciones complejas modernas a otorgar a todo el mundo un sitio dentro del presupuesto. Las instituciones particulares se defienden buscando un nicho propio en el mercado y las estatales aseguran su supervivencia institucionalizando sus intereses. A un nivel menor, los departamentos rara vez se segmentan o disminuyen sus atribuciones voluntariamente, ni los profesores suprimen materias o temas:

"No es ningún misterio que los currículos son como costales de papas que crecen gradualmente, pues los nuevos miembros traen consigo nuevos cursos (...) el efecto central es la acumulación constante, puesto que nunca hay sustracción. Los cursos viejos no mueren, simplemente se desvanecen conforme el profesor cambia de interés o abandona el departamento" (Clark, 1983, p. 308).



La desdiferenciación consiste fundamentalmente en que las IES abandonan de manera gradual sus antiguos objetivos y se deslizan poco a poco dentro de nuevas funciones, buscando allegarse mas poder, prestigio o recursos, la institución que abandona un territorio permite que otra lo ocupe y atienda la demanda que no está satisfaciendo.

En el caso de México, algunas instituciones no quisieron o no pudieron cumplir el objetivo gubernamental de preparar cuadros técnicos medios y superiores a pesar de numerosos intentos, mediante el sistema de los Colegios de Ciencias y Humanidades de la UNAM, el Colegio de Bachilleres o el CONALEP, que se fueron deslizando hacia las prestigiosas labores de preparatoria general, bajo la presión de una demanda social extrema, por lo que las autoridades decidieron construir el sistema de universidades tecnológicas de ciclo corto con la esperanza de que ellas si cumplan estas funciones.

En el ámbito educativo se supuso que la Universidad Pedagógica Nacional debería ubicarse en la cúspide del sistema normalista pero, los normalistas no reconocieron esta institución como suya, en veinte años de existencia su función comenzó a deslizarse hacia el prestigiado campo de la educación universitaria de tipo UNAM, por lo que el vacío que dejó debió llenarse con el sistema de educación a distancia y los centros de capacitación de maestros de la SEP.



c) La cambiante estructura de las finanzas universitarias:

Las principales fuentes de recursos universitarios son: el subsidio gubernamental, los contratos de los académicos con empresas y las cuotas de los estudiantes (Williams, 1993, p. 34). Dicho en otros términos, las fuentes "naturales" del financiamiento universitario son el gobierno, las empresas y los hogares. Williams dice con sabiduría: "La tesis es que el que paga no sólo elige la música que se toque, sino que la forma en que pague determina cómo se tocará la música" (Williams, 1993, p. 36).

En la educación superior hay cuatro tipos de decisiones para asignar recursos: el total de recursos dedicados al sector en su conjunto, el reparto de los mismos entre las diversas instituciones, su distribución al interior de las instituciones, y las cantidades asignadas a cada académico en lo particular. Esto es así porque se reconocen cuatro niveles de autoridad: a) la central, b) la institucional, c) la departamental y d) la individual académica.

Williams reconoce tres modelos de distribución de recursos a las universidades, los que determinan sus comportamientos institucionales:

a)Cuando el presupuesto es asignado desde fuera por un Ministerio, las autoridades federales tratan de estandarizar el sistema apoyando lo que crean conveniente y negando lo que no les convenza.

b)Si las universidades tienen recursos propios en forma de bienes o donaciones, los académicos pueden ser descuidados con los alumnos e indulgentes con sus colegas, que en la práctica son sus pares.

c)Cuando las universidades reciben ingresos por vender enseñanza, investigación y asesoría, el poder reside en numerosos clientes individuales y la institución debe responder a los intereses cambiantes del mercado, según lo señala Burton Clark.

Cada modelo tiene sus fortalezas y debilidades como es lógico suponer, pues el control burocrático del trabajo académico presupone que burócratas profesionales tratan de ejercer controles indebidos o autoritarios sobre el trabajo de los profesores que por supuesto no comprenden.

Cuando las instituciones son autosuficientes y sus profesores controlan el claustro, pueden abandonarse los objetivos académicos por negligencia o exceso de indulgencia con los colegas profesores.

Si las instituciones dependen del mercado para sobrevivir, es posible que se intente evitar la profundidad del conocimiento para impedir que los "clientes – alumnos" emigren a instituciones más cómodas (Williams, 1993).

Parece que el debate se ubica en combinar de la manera más sabia posible las mejores características de estas tres variantes, a fin de producir la universidad y el docente - yo agregaría también el burócrata- ideales.

En México el asunto de los dineros sigue siendo candente por la escasez de los mismos, así como por la manera en que se han repartido o propuesto hacerlo en los últimos años. La tendencia observable es que el gobierno, sin necesidad o deseo de renunciar a su predominio en la Educación Superior, ha intentado establecer ciertos mecanismos de mercado dentro del sistema público, con la intención expresa de "darle concreción a la meta de elevar la calidad de la enseñanza universitaria, de dar una mejor educación a cada vez más mexicanos" (Gago, 1992, p. 16). El autor señala el hecho de que el grueso del financiamiento educativo ha sido proporcionado por el Estado; así como la aparente paradoja de que, no obstante se aumentaron las aportaciones federales por encima de la inflación, los salarios docentes fueron disn-disminuyendo gradual pero sostenidamente (Gago, 1993, p. 19).

En 1992 se inició el debate en la UNAM sobre la pertinencia de aumentar y diversificar las fuentes de ingreso institucionales mediante el aumento de las cuotas que por colegiaturas y servicios pagaban los estudiantes y sus familias. Agrega Morales el dato de que la iniciativa no prosperó en la UNAM por la oposición abierta de la mayoría de estudiantes, pero que en el resto de las instituciones se han ido haciendo cambios en estos rubros con diversas consecuencias que van desde la apatía, hasta fuertes manifestaciones de descontento estudiante como ocurrió en la Universidad de Sonora (Morales, Universidad Futura, 1992, p. 5).

Por lo que mencionan estos autores, lo que podemos deducir de nuestra propia experiencia y comenta Ibarra, "El futuro de la Universidad en México se encuentra escrito con la pluma de la diferenciación. Nuevas miradas, acompañadas de recompensas y castigos, delinean un sistema ampliamente segmentado en el que será posible reconocer las cualidades de cada uno de sus componentes, en el marco de los saberes instituidos de la Excelencia" (Ibarra, El Cotidiano 55, junio de 1993, p. 75).



4.- Los procesos interactúan fuertemente con el medio y se mantienen apostados al borde de las crisis en las que finalmente se precipitan

El repaso sucinto de la situación de las IES en nuestro país desde 1970 a la fecha, nos demuestra el enfrentamiento de diversas tendencias políticas y administrativas que han generado crisis, por partir de situaciones contradictorias que generan paradojas como: público/privado; centralismo descentralización; desregulación / regulación.

Daniel C. Levy habla de desafíos privados al predominio público, con lo que desea resaltar el crecimiento acelerado del sector de la educación superior basado en este tipo de financiamiento, aunque por otra parte considera que no hay una oposición tan tajante como pudiera pensarse entre lo público y lo privado (Levy, 1995, p. 59).

Define sin embargo, a una institución privada como aquella que recibe sus ingresos de fuentes diferentes del Estado, mientras que una pública es la que depende del Estado (Levy, 1995, p. 62). Según este autor, ha habido cinco "olas" en el crecimiento de las universidades en América Latina:

1.-surgimiento de universidades coloniales, mezcla de públicas y privadas;

2.-surgimiento de monopolios públicos;

3.-surgimiento de universidades religiosas privadas;

4.-surgimiento de instituciones privadas de elite;

5.-surgimiento de instituciones privadas y seculares pero no de elite. Simplificando el crecimiento de las instituciones privadas, las reduce a tres "olas": a) ola católica; b) ola dos elite; c) ola tres no elite (Levy, 1995, p. 80).

Levy justifica la aparición del sector privado católico o no en la educación superior, mediante la explicación de varios "fracasos" del sector público en este ramo, lo que podría sugerir la existencia de una crisis: el primero que nos llamó la atención es el fracaso en el campo espiritual; le sigue el fracaso social al no poder mantener la diferenciación de clase; continúa con el fracaso político y termina con el fracaso económico (Levy, 1995, p. 99).

El autor advierte por supuesto que no debe concebirse el fracaso en términos absolutos, sino más bien como una especie de percepción de que las cosas no marchan como debieran a causa de las mismas insuficiencias del sector público (Levy, 1995, p. 99 nota 20).

En este sentido, la crisis se dio cuando las universidades públicas sólo pudieron satisfacer la demanda de un sector de la sociedad y se mostraron incapaces de mantener la diferenciación de clases que sólo la educación privada podría garantizar (Levy,1995,p.10l).

Respecto de la paradoja centralismo descentralización, es un conflicto que seguimos observando en nuestro sistema de educación superior. Cuando en México sólo existía "la Universidad" y todo mundo entendía que se hablaba de la Universidad Nacional de México, no era común cuestionar el centralismo educativo a nivel superior a causa de la escasez de opciones, aunque la idea fuera centralista.

Cuando se comenzaron a construir y modernizar diferentes universidades a todo lo largo y ancho del país, se consideró correcto que los presupuestos fueran autorizados por los gobernadores, sin embargo, con la legislación de 1978 la federación desligó a las universidades de provincia de los gobiernos locales, al asignar presupuestos directos a las IES, con lo que de hecho llevó a un nivel superior la pugna centralismo descentralización, pues ya no se trataba de que una Universidad monopolizara los saberes y que los jóvenes se trasladaran de provincia a la capital del país si querían seguir estudios superiores, sino que la Secretaría de Educación Pública asignaba desde el centro, los recursos que consideraba adecuados para el desarrollo institucional, negando fondos a proyectos que no fueran de su agrado.

El presidente Díaz Ordaz advirtió en 1964 en un tono bastante amenazador:

"Tanta urgencia de educación tiene nuestro pueblo, que ha de calificar como atentado de lesa Patria, cualquier disminución del rendimiento educativo derivado de indisciplina, negligencia, discordia, pérdida o desviación de recursos, energías o tiempo" (Gustavo Díaz Ordaz en: Varela Petito, 1996, p. 14).

Si desde la época de Echeverría llegó a pensarse en una descentralización de la educación superior a causa de las nuevas instituciones que se estaban creando en todo el país, el centralismo volvió a ponerse de manifiesto en las regulaciones planificadoras promovidas con el apoyo de la ANUIES en 1977 y 1978; lo mismo en el período de Miguel de la Madrid, pasando después por la Coordinación Nacional para la Planeación de la Educación Superior (CONPES) creada el 7 de noviembre de 1989 y la Comisión Nacional de Evaluación de la Educación Superior (CONAEVA), instalada el 23 de noviembre de 1989 (Ibarra, 1993, p. 399).

La dupla descentralización /centralización sigue funcionando hasta hoy, posiblemente con mayor intensidad que nunca, pues la CONAEVA está promoviendo el Examen General de Calidad Profesional para las diferentes carreras, lo que algunos han interpretado corno un intento de unificar los contenidos de las licenciaturas impartidas por las diversas IES en todo el país, con lo que aparentemente se corre el peligro de acabar con la diversidad, la especialización y especificidad de cada universidad, sin embargo no todo está dicho porque el omnipresente caos y su amada entropía nos están reservando sorpresas inconcebibles.

La dupla desregulación / regulación se refiere a las tendencias observadas en la educación superior hasta 1982, cuando se cambio el modelo de asignación de recursos a las IIES estableciendo condicionamientos cada vez mayores.

Adicionalmente, si bien los salarios académicos se deshomologaron desde 1989 con la intención de promover algunas características del mercado en un sistema no abierto como el universitario, las regulaciones no desaparecieron, sólo se modificaron para favorecer una especie de "competencia" entre los docentes e investigadores de cada institución (Ibarra 1993,pp.174 y ss.).

Como han podido observar algunos otros comentaristas, en el financiamiento de la educación superior chocan dos tipos de racionalidades distintas en intereses y tiempos: la política que autoriza los dineros, y la académica que los solicita (López Zárate, 1996, p. 16).

Para la asignación de recursos a la educación superior en México se ha considerado por un sector bastante influyente dentro del gobierno federal, la teoría del capital humano, que considera a la educación como una inversión que deben hacer los estudiantes y sus familias en forma directa, porque los beneficia a ellos; los que consideran a la educación un bien social, consideran que el Estado debe financiaría para facilitar la equidad y la igualdad de oportunidades para estudiantes de menores recursos económicos (López Zárate 1996,p.23).

Respecto a la verdad del financiamiento nada se sabe con certeza: Gago dice que ha aumentado a pesar de todo, Casillas opina lo contrario, Ibarra es contestatario pero también cree en el incremento constante.

La palabra crisis es polisémica como casi todas: en economía significa un período de algunos meses sin crecimiento económico; en medicina equivale a un período brevísimo en que el enfermo puede morir o salvarse, en ciencias sociales es menos dramático sólo indica que existe más de una solución para cada problema, o que se oponen modelos contradictorios para una misma realidad que exige definición.

Nuestros políticos la han usado hasta el cansancio; el presidente Zedillo la utilizó más de veinte veces en su informe de gobierno de 1995 sin definirla en ninguna ocasión. En realidad si estamos en crisis porque nos encontramos en un período de transformación constante, sostenido y acelerado. Actualmente se enfrentan con violencia inaudita dos modelos de país cuando menos: uno cerrado, centralizado, estatista, corrupto, con grandes caciques cuasi todo poderosos agresivos violentos nefastos, y otro abierto, descentralizado, democrático, modernizador, tolerante y progresista.

México es miembro de la OCDE, el exclusivo club de los veinticinco países más ricos del mundo y tiene en sus estados del sur / sureste a la gente más pobre y atrasada del planeta. En Interlomas se yerguen orgullosos los edificios más modernos y funcionales, mientras que a setenta kilómetros nacen y crecen niños deformes por la falta de alimentos, higiene y atención médica.

México busca adaptarse a un mundo nuevo, abierto, competitivo, altamente desarrollado con tecnologías de punta; y pretende lograrlo con menos de diez millones de personas educadas y con suficiente poder de compra, mientras el resto de la población se debate en una desesperante pobreza.

Para desarrollarse, México debe mitigar los contrastes sociales, acabar con la pobreza extrema y poner a las elites al servicio de las mayorías. Si este es el contexto y esos son los retos, ¿qué pueden esperar sus universidades sobrepobladas, carentes de recursos, presionadas desde abajo por los estudiantes deseosos de recibir algún tipo de educación, desde arriba por las autoridades que desean reformarlas y desde afuera por las agencias internacionales que buscan una modernización funcional con la globalización? ¿Puede pensarse en un sistema más complejo y caótico que el nuestro?

Si los datos de López Zárate son ciertos, y no tendríamos por qué dudar de su veracidad como investigador, el futuro de nuestras instituciones será arduo y complejo comparado con los países a los que supuestamente estamos asociados en un cierto plano de ¿igualdad? Veáse la siguiente tabla:



Cuadro de gasto por alumno y por nivel educativo en 1993 para los países de la OCDE y México en dólares de E.U. (López Zárate, 1996, p. 33)


País Primaria Secundaria Superior Todos niveles
Francia 1,885 3,073 3,780 2,802
Alemania 2,101 2,659 5,085 3,047
Japón 2,550 2,325 2,504 2,523
Inglaterra 2,105 2,763 7,960 3,008
Estados Unidos 31566 4,370 6,386 4,301
Dinamarca 3,204 4,253 10,847 4,632
España 1,158 1,586 1,934 1,419
Promedio OCDE 2,711 3,150 5,534 3,372
México 166 502 960




Para el caso de México los dólares fueron estimados antes de la devaluación de diciembre de 1994. Actualmente el gasto sería aproximadamente la mitad de lo anotado (observación hecha por López Zárate, 1996, p. 33).



Conclusiones

La teoría del caos aplicada al estudio de nuestras universidades nos demuestra que, conforme se multiplican las instituciones, aumenta la matrícula, se multiplica el número de profesores y proliferan los administrativos, técnicos y manuales, el sistema de educación superior en México se hace cada vez más complejo, impredecible y contradictorio. Como si no fuera suficiente con el crecido número de instituciones nacionales, el asentamiento de instituciones norteamericanas en nuestro territorio, principalmente privadas problematiza aún más la situación.

El repaso sucinto del crecimiento institucional universitario desde 1970, hace evidente las contradicciones y paradojas que se generaron: sobreoferta de plazas estudiantiles, escasez de recursos humanos, desequilibrios en la pirámide educativa, planeación ficticia por estar desconectada con la realidad; corrupción sindical; burocratismo y administraciones universitarias caras e ineficientes.

Actualmente, el papel social de las universidades está cambiando con sorprendente rápido por lo que no todas las instituciones responden a las demandas sociales con la misma velocidad. El cambio en la educación superior se ha mostrado mediante la fundación de nuevas instituciones, modificación o reforma de las más antiguas; acumulación de experiencias y proyectos, deslizamiento institucional desde posiciones de menor prestigio hacia otras más prestigiadas.

También, está cambiando la manera en que se asignaban los recursos públicos hacia las universidades; desde una época en que se otorgaban a partir de la matrícula, hasta la fecha en que la evaluación de todos los procesos académicos es la base de un sistema de premios y castigos financieros, desde el individuo pasando por el departamento, la escuela o facultad hasta el nivel institucional.

Aparentemente, las instituciones privadas aparecieron en el panorama educativo de Latinoamérica y México en el momento en que el Estado, por alguna razón, ya no pudo llenar las expectativas de algunos grupos sociales medios y altos, con el tipo de universidades que controlaba, cuyos servicios ofrecía a la sociedad.

México está en crisis porque se encuentra en un período de transformación acelerada constante y sostenida. Se están enfrentando al menos dos modelos de país: uno cerrado, centralizado, estatista, corrupto, con grandes caciques en muchos campos de la actividad social, contra otro abierto, descentrado, democrático, modernizador, tolerante y progresista.



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